domingo, 19 de septiembre de 2021

LA FALSA PANDEMIA FUE PLANIFICADA HACE AL MENOS DIEZ AÑOS




Reiner Fuëlmich es un prestigioso abogado alemán con despachos abiertos en EEUU (California) y Alemania. Su prestigio se ha visto incrementado a raíz de pleitos ganados de considerable cuantía contra compañías como Deutsche Bank y Wolkswagen. Tras esos pleitos, mientras descansaba en EEUU, recibió llamadas de amigos y familiares desde Alemania, informándole de las draconianas medidas sanitarias adoptadas frente al virus asustaviejas inventado por la OMS. Alarmado por todo ello decidió regresar a Alemania para afrontar este nuevo reto. Colaboran con él decenas de expertos quienes han estampado su firma para defender que los test PCR son la herramienta del sistema para crear alarma social y miedo en la población. Ha presentado querellas por crímenes contra la humanidad y pretende abrir un proceso ante el Tribunal Penal Internacional.

Nadie podía imaginar en el verano de 2019 que un verdadero tsunami asomaba por el horizonte, el tsunami de la mayor mentira jamás difundida. Este tsunami iba a cambiar nuestras vidas y a tener consecuencias catastróficas en el ámbito sanitario, social y económico de poblaciones enteras. Nunca creímos ser tan vulnerables y nunca comprobamos en qué medida lo éramos.

A finales de 2019, un oftalmólogo chino, Li Wenliang, residente en Wuhan, difundió el rumor de que en su clínica se encontraban aisladas siete personas que presumiblemente estaban infectadas por un virus SARS (Síndrome Agudo Respiratorio Grave). Esta información circunscrita a unos pocos contactos del oftalmólogo se escapó de su control y creó una auténtica histeria colectiva. La gente comenzó a agolparse en los hospitales de Wuhan al más mínimo síntoma de tos, asma, bronquitis o neumonía. Ya saben lo que ocurre cuando alguien hace explotar un petardo entre una masa de gente congregada en un lugar: el pánico y las carreras son su resultado. Los síntomas gripales son muy comunes en esas fechas. El pánico creció en la población.

El pánico debilita el sistema inmunitario de los más débiles y puede incrementar los síntomas respiratorios. El Dr. Ryke Geerd Hamer estudió suficientemente esta materia. Esta histeria colectiva, no sabemos si intencionada, pretendida o utilizada por el régimen chino, provocó que las primeras noticias sobre una nueva enfermedad se abriera paso. La aparición de cualquier síntoma relacionado con un estado gripal era interpretado por el gentío como el efecto del nuevo virus cuya existencia nadie había probado pero que todo el mundo aceptó como la causa de todas esas muertes. Salieron a la luz noticias que informaban acerca de que Wuhan era la ciudad piloto de la nueva generación de móviles denominada 5G.


También el pequeño país de San Marino fue el primero en implementar esa tecnología. En España, la ciudades de Segovia y Talavera de la Reina fueron “laboratorio” de esa tecnología. Sorprendentemente la enfermedad en esos lugares era especialmente virulenta. En ese intervalo, cuando la histeria colectiva crecía, el Dr. Bartomeu Payeras, en su condición de bioestadista, publicó un estudio que desvirtuaba a partir de los datos oficiales publicados por los Estados que la causa de lo que estaba sucediendo se debía a un virus. Descubrió el denominado efecto-frontera. El virus respondía a fronteras políticas, su difusión no respondía a los parámetros naturales de un virus contagioso.

Por su parte, el hospital de Barbastro (Huesca) publicó un estudio que versaba sobre la relación directa entre la vacuna de la gripe y la nueva enfermedad. El número de ancianos fallecidos que habían sido vacunados multiplicaba por cuatro el de aquellos que no habían sido inoculados.

Mientras todo eso ocurría, un doctor español que trabajaba en una zona rural de apenas 1000 habitantes en la provincia francesa de Toulouse, es alertado por sus vecinos de síntomas muy variados nada habituales y compatibles con una irradiación electromagnética.

Encontró tres antenas de telefonía móvil en torno a las cuales los vecinos enfermaban y, en algunos casos, morían. El Dr. José Luis Sevillano, que así se llama, desarrolló todo un tratado sobre cómo la causa de la enfermedad Covid-19 no era viral. Las neumonías bilaterales atípicas nunca pudieron ser provocadas por un virus. Lo sucedido en España y otros países es del todo conocido: el test denominado “RT-PCR”, prueba inespecífica para detectar la presencia de virus, fue “criminalmente” utilizada para generar pánico en la población. La población acudió en masa para ser testeada cuando terminó el confinamiento.

Todo era ordenado por políticos que parecían actuar bajo los dictámenes de gente sin rostro. Todos actuaban igual, prácticamente sin disidencia alguna. Diariamente representantes de los tres ejércitos comparecían en rueda de prensa junto a miembros del gobierno para el “parte de guerra diario”. La escenografía no dejaba abrir paso al análisis sereno de que lo que estaba ocurriendo.

Nadie se extrañó que todo ello ocurriera de forma simultánea en todo el planeta, sin apenas diferencias: muerte de ancianos, confinamiento, distancia física, mascarillas, restricción de derechos humanos …

La población, atemorizada, veía morir a inocentes en sus casas. Ancianos, que vivían en soledad, morían presas del pánico ante la televisión y sus vecinos descubrían sus muertes por el hedor que desprendían sus hogares o tras comprobar que pasaban días sin apreciar movimiento en esos hogares. El ejército era el encargado de sacar de madrugada los cuerpos. El pánico crecía. Los cadáveres eran incinerados tras la normativa impuesta de clasificar a esos cadáveres en el nivel 1 (muertos por radioactividad) y no en el nivel 2 (muertos por epidemias). De haber sido clasificados en el nivel 2 serían exigibles las autopsias. Sin autopsias, todos eran fallecidos por Covid-19.

Así nació la nueva religión covidiana.

Hablando de autopsias: las que se practicaron por forenses italianos, búlgaros, alemanes, británicos y suizos, nada encontraron sobre una enfermedad respiratoria. Todo lo contrario: encontraron cuadros trombóticos que nada tenían que ver con causa viral alguna. Así lo denunció el Dr. Pasquale Mario Bacco en el Congreso de los Diputados de Italia. Este hallazgo provocó el cambio de los protocolos establecidos por la OMS y por China según los cuales había que tratar con respiradores. Los enfermos morían al ser enchufados a esos respiradores. Con la administración de medicamentos como la Hidroxicloroquina, el Dióxido de Cloro, la Heparina y otros anti-inflamatorios, los doctores lograron salvar miles de vidas.

Llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿quienes establecieron los protocolos que nada tenían que ver con la nueva enfermedad? En España se dio la orden de dejar morir a los enfermos más graves y de edad avanzada. Existen vídeos que atestiguan este hecho. Ahora sabemos por declaraciones del Dr. Wu Zunyou, miembro del Centro de Enfermedades Infecciosas de EEUU, que nunca aislaron un virus denominado “Sars-Cov-2”. Las irregularidades contenidas en el proceso de aprobación por parte de la OMS de los test “RT-PCR” no pueden ser ignoradas.

El 23 de enero de 2020, en la revista científica Eurosurveillance, del Centro de Prevención y Control de Enfermedades de la Union Europea, UE, el Dr. Christian Drosten, portavoz de Sanidad del gobierno alemán junto con varios colegas del Instituto de Virología de Berlín en el Hospital “Charite”, junto con el director de una pequeña empresa de biotecnología de Berlín. TIB Molbiol Syntheselabor GmbH, publicó un estudio que afirmaba haber desarrollado la primera prueba eficaz para detectar si alguien está infectado por el denominadoSars-Cov-2. El artículo de Drosten se tituló “Detección del nuevo coronavirus de 2019 (2019-nCoV) mediante RT-PCR en tiempo real”. La noticia fue recibida con el respaldo inmediato del cuestionado Director General de la OMS, Tedros Adhanom.


Dos de los firmantes de aquel informe eran miembros del comité editorial de la revista en el que fue publicado el informe. A partir de aquí, todo son irregularidades. Cuatro de los firmantes de ese artículo tienen conflictos de intereses por cuanto están vinculados a los centros de producción de esos test. Lo llamativo de todo este proceso es que cuatro días antes de la publicación en la revista, es decir, el 17 de enero de 2020, sin que el mundo conociera estos movimientos, los autores enviaron ese test a la OMS y esta “organización más que presuntamente discutida” por cuanto está financiada en un 83% por la industria farmacéutica, ya lo había aceptado para ser el test diagnóstico de la enfermedad covid-19. Es decir, antes de ser publicado el informe ya había sido aceptado por la OMS.

Ese informe nunca fue revisado por ningún otro científico. El 27 de noviembre de 2020, un Consorcio Internacional de Científicos en Ciencias de la Vida publicó una revisión por pares externa titulada ‘Informe de revisión Corman-Drosten et al. Eurosurveillance 2020‘, que documenta 10 defectos importantes y solicita una retractación.

Hoy, los autores de ese informe, juntamente con miembros de la OMS, están acusados de múltiples delitos.

El Dr. Reiner Fuellmich ha declarado que el verdadero programa de la OMS, el FEM y personas como Bill Gates, el Dr. Fauci y el profesor Neil Ferguson es “la reducción de la población y el control de la misma, que probablemente se logrará mediante estas vacunas, que ya tienen efectos adversos graves“. Otra parte de la agenda es la destrucción de la clase media.

Fuellmich ha añadido que no leerás nada al respecto en los principales medios de comunicación porque gente como “Klaus Schwab y Bill Gates han invertido mucho dinero en empresas de comunicación”.

Pero, ¿cómo ha llegado el Dr. Fuellmich a esta conclusión? Pues bien, Fuellmich dijo en la entrevista que cuando los confinamientos se introdujeron por primera vez en el mundo occidental, trató de entenderlos y llamó a su amigo el Dr. Wolfgang Wodarg, un médico alemán que, según Fuellmich, fue “decisivo y probablemente la única persona que detuvo el fraude de la gripe porcina hace unos diez años”.

“Le llamé y le pregunté de qué se trataba porque me parece que es sólo una gripe y que alguien está tratando de convertirla en algo más grande de lo que es.

“Wodarg dijo “probablemente tengas razón, aún no entiendo gran cosa de esto por el momento, pero me recuerda mucho a la gripe porcina. Incluso los protagonistas parecen ser los mismos. Está este tipo de Inglaterra que estaba completamente equivocado cuando predijo millones de muertes, ese es, por supuesto, Neil Ferguson, luego está este tipo alemán llamado Profesor Drosten, que probablemente no es un profesor o un médico, sino un impostor, estaba prediciendo millones de muertes e impulsando las vacunas.”

Tras esa llamada telefónica, el Dr. Fuellmich creó el Comité de Investigación Corona, a través del cual pudo concluir que la supuesta pandemia de Covid-19 es un programa planificado desde hace al menos diez años.

“El resultado final que querían conseguir era vacunar a todo el mundo. Pero ni siquiera es una vacuna. Es una terapia génica experimental que nunca se ha probado.

Dos ex empleados de la OMS testificaron ante Fuellmich que las empresas farmacéuticas instaron a la OMS en enero de 2020 a declarar una crisis sanitaria internacional. Esto era necesario para que su terapia génica experimental -la “vacuna corona”- pudiera ser aprobada para su uso de emergencia.

Lograron declarar esta emergencia utilizando el test PCR de Drosten, que les permitió crear la ilusión que existían miles de casos que luego pudieron utilizar para declarar la emergencia de salud pública.

“La Agencia de Salud Pública de Fráncfort no considera nada más allá de 24 ciclos de amplificación. Drosten ha fijado su procedimiento de test en 45 ciclos. Con 35 ciclos, te encuentras con un 97% de falsos positivos. La mayoría de los países occidentales han seguido su ejemplo y realizaron test entre 40 y 45 ciclos. Podemos estar 100% seguros de que el test de Drosten sólo generó falsos positivos”.

Fuellmich también insta a todo el mundo a evitar las vacunas experimentales Covid: “No lo hagas. No te vacunes para poder irte de vacaciones, aunque estés a punto de perder tu trabajo, no te vacunes. Elige la vida, no te vacunes”.

“Todas las personas que han sido vacunadas deberían haber sido informadas de antemano de que no se trata de una vacuna, sino de una terapia génica experimental -nunca se ha hecho antes- y de que no hay ninguna investigación médica que la respalde. Esto es un experimento. Las personas que participan en esto no han sido informadas. Son cobayas.

Ricardo Delgado, el director de la Quinta Columna, ya se ha puesto en contacto con Füllmich para explicarle la realidad de las vacunas, descubierta su conexión con el grafeno y con el control neuronal remoto, a través de las antenas 5G. Esperemos que este nuevo enfoque sea decisivo para la demanda y el abogado lo tenga en cuenta, pues es una información de vital importancia que hace encajar todas las piezas de este monstruoso fraude pandémico.

“En unas semanas van a empezar unos juicios muy importantes”, dijo Fuellmich, que tiene en el punto de mira al virólogo alemán Christian Drosten, que diseñó el test PCR para la corona; a Lothar Wieler, director del RIVM de Alemania; y a otros.

Además, ha oído decir a sus amigos estadounidenses que “van a por Fauci, puede que lo despidan”.

“Van a ocurrir grandes cosas en tres continentes diferentes”, señaló Fuellmich, que está trabajando con unos 200 o 300 abogados más. “Entonces veremos si el sistema legal sigue existiendo o si ya ha sido completamente tomado el otro bando, cosa que dudo”.

“Todos los que forman parte de esto, incluidos los médicos que ponen las vacunas, los que dirigen el lugar, los que se benefician de ella y los gobiernos que animan a la gente a vacunarse son responsables. Estos son verdaderos crímenes contra la humanidad. Creo que necesitamos un tribunal forense internacional para limpiar este desastre”.


“Esto es peor que lo que ocurrió durante el Tercer Reich. Tenemos que hacer algo, porque los responsables de esto no conocen ninguna empatía y son extremadamente peligrosos. Sólo les importa el dinero y el poder. “

Fuellmich prometió que “¡Los atraparemos! “.

(Fuentes: https://soymino.wordpress.com/; https://theexpose.uk/; https://tapnewswire.com/; https://ejercitoremanente.com/)

10 comentarios:

  1. En las fotos falta el MARICON perdon ! quiero decir MACRON

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  2. la mayoría de los de la foto, son correveydile, faltan bastantes interrogantes, y lo de meter a pedro sanchez--sólo--....-más valdría haber puesto los logos de todos los partidos políticos de españa, TODOS!...vox también.....recuerden que, jamás se ha visto a nadie de ningún partido decir nada sobre tema "plandemia"ni manifestar opiniones contra el tema vacunación masiva,..ningún partido!.. eso de meter al sánchez solito....huele a fan de vox....

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    1. Echa un segundo olisqueo, puede que repares en que he puesto la imagen de personas con nombre y apellidos, no logos de ningún partido o asociación. Eso sí, si quieres montarte tu propio cartel nadie te pone cortapisa ninguna. ¿O te corta el rollo que hagas lo que hagas alguien te va a criticar? A mí no me lo corta.

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    2. Lo normal es que los que marcan el paso reciban ordenes.
      El que paga manda, el que cobra no... pero si está en la línea de mando responde

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  3. VAYA, veo que no hay comentarios.....será porque sólo publicas los tuyos,..con varios nombres.... porque he intentado varias veces y nunca sale ninguno de los míos.....

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    1. VAYA, veo que andas un poco corto de vista (aunque, al menos, imaginación te sobra). Te recomiendo teclear en GOOGLE "clínica oftalmológica", ahí pueden solucionar lo tuyo.

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    2. Otro anónimo.
      Y yo, también ando corto de vista... solo había visto uno que se parecía a Soros... Pero ahora sigo el principio "Si puede no vaya al médico"... bueno, a cualquiera que tenga mascarilla, bata y zuecos.

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  4. Me ha encantado el vídeo. Muchas gracias.

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  5. Si tuviéramos que poner a todos en el cartel, mediría un kilómetro cuadrado.

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