martes, 19 de febrero de 2019

SUECIA REGISTRÓ EN 2017 UNA MEDIA DE 20 VIOLACIONES CADA DÍA Y EL GOBIERNO FEMINISTA ORDENA A LA POLICÍA QUE NO LAS INVESTIGUE


Toda una nación bajo el síndrome de Estocolmo (¿De dónde, sino?)

“Suecia –afirmó su gobierno en noviembre de 2015– tiene un gobierno feminista. Situamos la igualdad de género en el corazón del trabajo nacional e internacional. […] El objetivo general de la política de igualdad de género del Gobierno es la igualdad de poder para las mujeres y los hombres para moldear la sociedad y sus propias vidas. Esto es definitivamente una cuestión de democracia y justicia social”.

Un momento. ¿No deberían las mujeres que viven bajo un “gobierno feminista” ser capaces –como mínimo indispensable– salir de su casa sin miedo a convertirse en víctimas de una agresión sexual?

Suecia, un país autodenominado "feminista", tiene la mayor
tasa de violaciones de toda Europa. ¿Alguien cree que es
casualidad?
Se denunciaron 22.000 delitos sexuales en 2017 a la policía sueca, 7.370 de ellos violaciones, según el Consejo Nacional Sueco para la Prevención de la Delincuencia (Brottsförebyggande rådet o Brå). Esa cifra se corresponde con una media de 20 violaciones denunciadas al día, el doble que en 2005. Ésas son sólo las violaciones denunciadas, cuando en 2012, por ejemplo, sólo el 20% de todas las violaciones fueron denunciadas a la policía, según el Brå.

A diferencia de lo que los medios suecos han estado predicando durante años –que la mayoría de las violaciones se producen en ámbitos privados y se cometen contra víctimas que ya conocen a su agresor–, la gran mayoría de las violaciones son, en realidad, cometidas en el ámbito público por hombres que jamás se habían visto antes con su víctima, según el Brå. De los 842 hombres sentenciados por violación o intento de violación en los últimos cinco años, como señaló un reportaje de Svt Nyheter (la televisión sueca), el 58% era de origen extranjero: de Oriente Medio y el norte de África, de algunas partes del sur de África y otros lugares fuera de Europa. En lo que respectaba a los hombres sentenciados por intento de violación, así como por violación con violencia, donde la víctima y el agresor no se conocían de antemano, el 80% de los hombres era de origen extranjero y el 40% sólo llevaba en Suecia un año o menos.

Empatía con el agresor: sensibilidad, progresía, igualitarismo, acogi-
miento, respeto, ... feminismo. Empatía con la víctima: xenofobia,
islamofobia, ... ¡MACHISMO !!!

Conseguir que la policía tramite incluso una denuncia de intento de violación contra una mujer es, cuando menos, difícil, lo que es en sí mismo una señal de que algo está podrido en el reino “feminista” de Suecia. En la pequeña localidad de Deje, en el centro de Suecia, por ejemplo, un inmigrante afgano, que vive en el centro de inmigrantes de la ciudad, hace poco agredió con un cuchillo e intentó violar a una mujer, Mikaela Blixt, cuando ésta paseaba con su perro en pleno día.

El agresor primero le dio una patada al perrito , y después obligó a Blixt a tumbarse y le rajó la cadera con un cuchillo. Ella logró escapar de su agresor, y consiguió llegar a casa con su perro. Conmocionada y sangrando, intentó denunciar la agresión a la policía.

Ese intento resultó casi imposible. Cuando Blixt llamó por teléfono a los servicios de emergencia, la policía se negó incluso a hablar con ella. Le dijeron que la agresión ya no estaba teniendo lugar, y que tenía que llamar a otra línea que no fuese la de emergencias. “Si quiere denunciar la agresión tendrá que esperar un poco más en línea”, le advirtió una policía, según Blixt. Tras pasar casi todo el día intentando en vano conseguir hablar con la policía por teléfono, condujo al día siguiente a la comisaría más cercana de la localidad vecina, donde, 24 horas después de la agresión, la policía recogió finalmente la denuncia.

La actitud hipócrita de las feministas cuando el violador es
un musulmán tiene un nombre: encubrimiento
Tras la visita de Blixt a la comisaría, vio que una prueba de su agresión sexual estaba colgada fuera del centro de inmigrantes: los pantalones que llevaba su agresor habían sido lavados y tendidos, pero quizá tuviera restos de su sangre. Avisó a la policía, pero ésta no tuvo tiempo para ir ese día a asegurar la integridad de la prueba. De hecho, según Blixt, la policía no hizo nada, aunque ella sabía dónde vivía su agresor y podía haberlo identificado fácilmente.

Blixt escribió sobre su experiencia en una página de una comunidad local en Facebook, intentando al parecer ponerse en contacto con otra mujer, que había sido violada en la zona dos semanas antes. La nota de Blixt fue compartida miles de veces, lo que llevó a la policía a ponerse en contacto con Blixt para advertirle de que estaba perjudicando la investigación en curso, que, según todas las apariencias, no estaba ni mínimamente en proceso. La policía también se negó a hacer pública la descripción del agresor, afirmando que, incomprensiblemente, el agresor podría poner “más difícil” la investigación.

Aunque la policía no tuviese supuestamente ni el tiempo ni los recursos para atender ese intento de violación, sí demostró su fuerza cuando 80 ciudadanos de Deje se reunieron en una manifestación para mostrar su solidaridad con Blixt y “contra la violencia”. Dos patrullas de policía y un policía de paisano fueron a vigilar el acto pacífico y, una vez que hubo terminado, acusó a su organización de quebrantar el orden público. Al parecer, no había solicitado el permiso para manifestarse. La policía sueca no tiene problemas con los violadores inmigrantes, pero no quiere sufrir manifestaciones pacíficas no anunciadas.

Mikaela Blixit
El medio sueco Expressen, uno de los principales de Suecia, quiso entrevistar a Blixt, pero, según ella, sólo con la condición de que no mencionara que el agresor era un inmigrante afgano.

Lo que es inquietante es que la policía mostrase un meticuloso desinterés por encontrar y detener al violador, al menos hasta que su caso se hizo viral en Facebook. Sólo una semana después de que Blixt fuese agredida, tres mujeres en la localidad vecina de Karlstad fueron violadas en la misma noche. Al día siguiente, una cuarta mujer fue víctima de un intento de violación allí.

Que la policía no dé prioridad a esos casos de violación no es al parecer una novedad. En septiembre de 2017, la policía sueca admitió que no tienen suficiente personal para resolver los casos de violaciones, aun en los casos en que saben quién es el violador.

Es curioso, pues, que la policía no sólo tenga los suficientes recursos para acusar a la gente que asiste a manifestaciones pacíficas, sino también a las personas que han cometido presuntamente delitos de pensamiento. En octubre, Christopher Larsson, político de los Demócratas Suecos (SD) en el municipio de Karlskrona, fue acusado de “incitar al odio” (“hets mot folkgrupp”) después de escribir en la página de Facebook del SD: “Este es un día de tristeza, un viernes, cuando el minarete sonará por primera vez en Karlskrona: “Alá es grande”, las mismas palabras, “Alá Akbar”, que los islamistas gritan cuando se inmolan”.

El 82 % de las violaciones grupales en Suecia son realizadas
por extranjeros, pero la prensa solo informa del otro 18 %
Un diputado de los Socialdemócratas ­–el partido que sigue gobernando el país, ya que Suecia no ha sido capaz de formar un nuevo gobierno desde las elecciones en septiembre– incluso hizo público un comunicado donde decía que la publicación de Larsson en la página de Facebook “vincula el nuevo minarete con el terrorismo”. Según el fiscal, la publicación de Larsson “identifica a los musulmanes como culpables al describirlos como terroristas y opresores de las mujeres y cuando afirma que sus puntos de vista son medievales”.

Da la casualidad de que no sólo las mujeres, sino uno de cada tres suecos suecos no se sienten seguros en Suecia, según una nueva encuesta que entrevistó a 6.300 suecos sobre lo seguros que se sienten en sus casas y comunidades. Asombrosamente, cuando el periódico que publicó la encuesta le pidió a una psicóloga, Siri Helle, que explicara la estadística, dijo que simplemente a la gente “le asusta la oscuridad”: “Vivimos en uno de los países más seguros del mundo y jamás hemos estado tan seguros como ahora”.

Lo que podría ser importante preguntar es: ¿Qué le está pasando a Suecia?

(Fuente: http://katehon.com/)

LA CONSPIRACIÓN DEL "TITANIC" Y LA RESERVA FEDERAL


lunes, 18 de febrero de 2019

LA CATALUÑA NACIONALISTA, VÍCTIMA DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO


Los deseos no son fuente de derechos. Si acaso, de desajustes mentales serios.

¿Qué tendrá que ver el tocino con la velocidad?, pensará quien lea el titular sin la predisposición a analizar los argumentos que me dispongo a exponer. Alguno incluso se dirá a sí mismo: el que firma con el nombre del endemoniado del Evangelio y supone ser muchos ha asumido esta vez la personalidad de un delirante sin seso. Bueno, veamos si es así:

La nefasta ideología de género asume que uno es aquello que siente ser, es decir, que su identificación subjetiva asume el rango de personalidad no solo objetiva, sino pública, identitaria y objeto de un respeto que no se solicita, sino que se exige. Solo que el ejercicio de ese supuesto derecho basado en el capricho no tiene por qué agotarse en lo sexual: puedo inventar mi género, mi edad, mi condición social o mi identidad administrativa, política o nacional. Si con reforzar su desvarío hemos progresado sería otra cuestión. En otro tiempo a quien creía ser Napoleón se le encerraba, si tenía razón en Santa Elena, y si no en el frenopático, donde su rareza solía ser apreciada, pero no hasta el extremo de  poner a su disposición otra Gran Armeé, el palacio de las Tullerías o media Europa. Las cosas no podían ir tan lejos, puesto que la falta de sentido de la realidad del orate nunca podía ser compensada con la renuncia a la cordura de los demás.

"En política se puede hacer de todo, menos el ridículo"
(Tarradellas dixit)
Hoy un número preocupantemente algo de nuestros compatriotas pretende que su afán de autodeterminación supone un deseo absoluto, innegable e imperativo al que exigen la pleitesía de un reconocimiento sin peros. Se sienten ciudadanos de una república imaginaria, una Arcadia feliz en el nordeste peninsular que les resulta tan irrenunciable que todo baño de realidad en relación con su dislate compartido es una ofensa intolerable. Y como el Napoleón falso del ejemplo, la cesión a su extravío exige lo innegociable, en este caso la ubicación de fronteras dentro de un territorio cohexionado por la historia y la solidaridad entre comunidades, la renuncia a la titularidad pública de lo que pretenden expropiar, la impunidad, la posibilidad de anexionar a su estado inexistente todo el Levante hasta el bajo Segura ... y a saber qué otros desvaríos pretenderán hacer valer cuando un oyente, paciente o interesado, les de cuerda. Porque los locos pueden ser muy útiles a según qué poderes, y de eso sabemos mucho en Europa, aunque tantos se hagan los desmemoriados.

Estos días se juzga a los delirantes más significados en su pretensión de imponer, por la fuerza e ilegalmente, su república imaginaria. El proceso nos está revelando la inesperada vis cómica en que incurre el orate que se pretende serio y solemne, como cuando Junqueras proclamaba ante el Tribunal su amor a España en plan "La apuñalé porque la amaba, señor juez. Todo lo hice por amor". Tal vez la fecha elegida para tan sorprendente declaración, el 14 de febrero, día de los enamorados, haya influido en su delirio. Tal vez busque que se le aplique la eximente de enajenación mental, lo cual no es mala estrategia de defensa. En todo caso, no está de más recordar que al demente no solo hay que apartarle por el bien de la sociedad, también por su propia integridad. La burbuja en que vive puede estallar con violencia inusitada al estrellarse contra la realidad.

(posesodegerasa)

UNA ADVERTENCIA PROFÉTICA



domingo, 17 de febrero de 2019

11-M, UN ATENTADO CON GUIÓN INVOLUNTARIO DE FORSYTH


Cualquiera que haya leído "El Cuarto Protocolo" de Frederick Forsyth recordará que en la trama de la novela se habla de un cierto Plan Aurora con el que se pretende cambiar el resultado de unas elecciones, volcando el sentido del voto de al menos un diez por ciento de la población británica.

El Plan consiste en fingir un accidente nuclear con la explosión de un artefacto en las inmediaciones de una base americana de la OTAN en suelo británico. A ello seguirían una serie de declaraciones del líder de la oposición y unas negociaciones, totalmente fingidas y con el resultado ya decidido desde el mismo momento en que se planea el atentado, en las que lograría un gesto soviético a favor del desarme unilateral. Todo ello en los días inmediatos a las elecciones, que habrían de celebrarse apenas dos o tres días después del anuncio soviético, logrado gracias a los “buenos oficios” del líder laborista y con la población conmocionada por la gravedad del accidente.

Yo, conforme releía la novela y el relato del plan, no podía evitar acordarme del 11-M español: explosiones, elecciones, declaraciones, volcado del sentido del voto del diez por ciento del electorado...

El día 31 de marzo de 2011, Inmaculada Castilla de Cortázar, presidenta del Foro de Ermua dio una conferencia en Zaragoza sobre la política supuestamente antiterrorista del Gobierno de Rodríguez Zapatero. En el curso del coloquio que siguió después, ante unas treinta personas y tras cerciorarse de que no hubiera periodistas en la sala nos contó la historia que sigue y que hasta ahora no me he decidido a contar:


En un reciente acto de homenaje, no recuerdo si en memoria de Miguel Ángel Blanco o de Gregorio Ordóñez, y tras una misa y la colocación de una corona sobre la tumba, Inmaculada comprobó la presencia del juez Javier Gómez Bermúdez. Tras preguntar discretamente a unos y a otros y cerciorarse de que nadie le había invitado, se decidió a acercarse, por curiosidad. Le acompañaba el también miembro del Foro de Ermua, el historiador y jesuita Fernando García de Cortázar. Gómez Bermúdez demostró una gran cordialidad. Por lo visto hasta entonces no había hablado con nadie. Tras los saludos de rigor, Inmaculada le preguntó más o menos lo siguiente: “Oye, Javier, tú que conoces mejor que nadie el sumario del 11-M, a la vista de todo lo que se va sabiendo, Tytadine, Tedax..., ¿crees que algún día llegaremos a saber toda la verdad?”. Gómez Bermúdez tuvo al parecer un gesto paternal, o protector, rodeó a la mujer por los hombros y en tono confidencial le dijo: “Mira, Inma, la verdad del 11-M es tan terrible que España no está preparada para conocerla”. El reducido auditorio que escuchaba la historia guardaba un absoluto y expectante silencio, y a mí se me erizó el vello. Otros confesaron que a ellos les pasó lo mismo. Castilla de Cortazar se deshizo del brazo sobre los hombros y se dirigió a su amigo Fernando: “¿Has oído lo mismo que yo?”. Éste asintió. “Pues no creo que haya más que hablar”, dijo ella. Ambos se fueron sin despedirse apenas.

Observen la gravedad de la frase (“la verdad del 11-M es tan terrible que España no está preparada para conocerla”) y quien la pronuncia.

Conozco a varias de las personas que asistieron conmigo a la conferencia, que podrían testificar la veracidad de lo que digo.

Comprueben que yo escribí los dos artículos que siguen antes de que aquella conferencia se produjera.

¿Existen jueces inicuos?

Iniquidad

Las palabras del juez Gómez Bermúdez explican su actuación, pero no la justifican: sabe algo que no conviene (que él ha decidido que no conviene) que los demás sepamos. Y lo que sabemos, la verdad oficial, que él bendijo con su sentencia, es mentira. Y él, juez, lo sabe. Él contribuyó y colaboró a crear esa mentira. Es por tanto, además de juez, un perfecto canalla. ¿Quién es él para decidir si España está o no preparada para saber la verdad? España no es España; España somos los españoles, y entre ellos hay una inmensa mayoría bastante más inteligente, formada y digna que el juez Gómez Bermúdez, aunque él en su soberbia piense lo contrario.

En otra charla, ésta de un líder político regional, ante otro auditorio también de unas treinta personas, éste nos contó cómo el día 11 de marzo de 2004, a media mañana, pocas horas después de que se produjera el atentado fueron convocados por el presidente Marcelino Iglesias en la sede del Gobierno autonómico aragonés. Asistieron a la reunión, además de los líderes de los partidos con representación parlamentaria en Aragón, el delegado del Gobierno, los líderes sindicales y patronales de Aragón y el alcalde Belloch. Se trataba de convocar una manifestación unitaria, hacer una declaración conjunta de condena...

Juan Alberto Belloch
Era, como digo, media mañana, entre las once y las doce, cuando Belloch atendió una llamada en su móvil. Cuando acabó, hizo callar a Marcelino en tono perentorio: “¡Espera, presidente, que esto es importante! Me dicen mis fuentes de Interior que podría tratarse de un atentado islamista”

Observen la hora: entre las once y las doce de la mañana. Sus fuentes de Interior. Belloch tenía fuentes en Interior. Que le informaron a él. ¿Cuándo informaron al ministro?

De nuevo hay un elevado número de personas que podrán testificar la veracidad de lo que digo. Cuento la historia como la oí, como la oímos todos.

Mi admirada Natalia Pastor escribió el día 25 de febrero de 2010 esta frase en un comentario a mi blog: “Existe la certeza generalizada de que tras el 11-M se esconde una verdad terrible que puede hacer saltar el sistema por los aires, y que ha llevado a que la mayoría de los poderes del Estado estén por no averiguar la verdad de lo ocurrido”. Oyendo las palabras de Gómez Bermúdez no cabe sino confirmar que, con toda evidencia, Natalia tenía razón.

Que el Plan Aurora, del que nuestro 11-M muy bien podría ser una variante, hubiera servido de inspiración para los atentados de Atocha me parece muy plausible: explosiones, periodo inmediato a las elecciones y el propósito evidente de provocar un vuelco electoral... Pero ello no implica necesariamente que hubiera políticos españoles detrás. Marroquíes, Al Qaeda, ETA.... Cualquiera podría haberse inspirado en la idea literaria de Forsyth, luego llevada al cine.

El juez Javier Gómez Bermúdez, pieza clave del encubrimien-
to de lo sucedido aquella fatídica jornada
Pero, ¿y el papel desempeñado por la SER y especialmente por Gabilondo, las comparecencias públicas de Rubalcaba ...? ¿Podría haber sido previsto eso desde fuera?

¿Y el desguace de los trenes y las pruebas falsas? ¿Y los suicidas de Lavapies?

La verdad, ciertamente, debe ser terrible, pero ¿estamos preparados para conocerla? ¿O quienes no están preparados realmente para que la sepamos son ellos?

(Visto en http://oroel.blogspot.com/)

EL FEMINISMO NO ES IGUALDAD


El feminismo no es igualdad, y el último ejemplo que lo demuestra es lo que ha pasado con la policía de Bilbao: han escrito un tweet para ayudar a hombres y mujeres y lo han tenido que borrar porque a las feministas que no les ha gustado.

sábado, 16 de febrero de 2019

HOMBRE DEMANDARÁ A SUS PADRES PORQUE LO HICIERON NACER SIN SU CONSENTIMIENTO


¿Un argumento antinatalista o una rabieta infantil?

En alguna página Borges escribió que salvo el ser humano, todos los animales son inmortales, pues ninguno tiene conciencia de la muerte, una idea que muy probablemente le vino de su estudio de las filosofías orientales y occidentales que de uno u otro modo siempre se han ocupado de la muerte, ese fin misterioso de la vida.

Dicho interés, sin embargo, no ha sido mórbido, sino más bien paradójicamente vital. Si la filosofía, la religión o la ciencia han investigado la muerte es porque en el fondo es la vida la que es misteriosa. Aun cuando signifique el final, la muerte tiene sentido únicamente en el marco de la vida. Dicho así podríamos mirar de otro modo el interés borgesiano y, junto a otros, más bien maravillarnos frente la vida, preguntarnos qué es, por qué surgió, cuál es su sentido.

En esa línea de pensamiento, otro motivo relativamente común en la historia de la literatura y la filosofía ha sido la idea de fatalidad que acompaña a la vida, misma que se expresa sí en la muerte pero también en el nacimiento. De cierta forma, ambos son igualmente fatales, pero curiosamente estamos menos habituados a pensar la llegada a este mundo bajo esa óptica.

Dadas las condiciones en que nace la cría del ser humano –frágil, indefensa, todavía no completamente desarrollada–, la mayoría de nosotros guardamos escasos recuerdos conscientes de nuestra llegada al mundo, y quizá por eso tendemos a subestimar su importancia, pero lo cierto es que nacer es casi tan fatal como morir: nadie de los aquí presentes supo en ningún momento que nacería. Sin embargo, aquí estamos.

Dicha fatalidad, decíamos, ha sido objeto de reflexión artística y filosófica. Un motivo que ha sido retomado por Teognis de Megara (Elegías), Sófocles (Edipo en Colono) y Nietzsche (El nacimiento de la tragedia) afirma que de todos los bienes que el ser humano podría disfrutar, el mejor sería no haber nacido; el segundo mejor: dejar este mundo tan pronto como sea posible. Alegóricos, los griegos.

Esa postura frente a la vida va y viene a lo largo de la historia y de tanto en tanto se le ha conceptualizado bajo la idea del “antinatalismo”, una corriente con ciertas raíces filosóficas y extensiones hacia otras disciplinas que, como su nombre sugiere, ofrece argumentos para evitar que el ser humano se reproduzca o, dicho de otro modo, para evitar que más seres humanos nazcan.

En años recientes el antinatalismo ha cobrado fuerza o presencia particularmente debido a la crisis en la que algunos consideran que se encuentra la vida en la Tierra y aun el destino de la especie humana, actualmente y como efecto de nuestra propia actividad de las últimas décadas. Hay quienes sugieren que controlar el crecimiento poblacional o, directamente, evitar tener hijos, es la única opción para evitar el colapso ambiental que se avecina y de algún modo asegurar nuestra supervivencia.

Si esto es cierto o no es difícil de saber, pero la coyuntura ha sido aprovechada para difundir argumentos antinatalistas. Así, por ejemplo, Raphael Samuel, un hombre de 27 años nacido en Bombay, la India, que hace unos días aseguró que pretende demandar a sus padres porque en ningún momento le pidieron su consentimiento para nacer y, más tarde en la vida, para criarlo, formarlo y hacerle enfrentar las situaciones propias de la existencia.

Raphael Samuel. Para que luego digan que donde hay pelo
hay alegría ...
Samuel hizo pública su posición a través de Facebook, de donde fue retomada por medios locales y globales. Según parece, el hombre es un antinatalista convencido, lo cual parece sostener tanto su postura como la supuesta acción legal que emprenderá contra sus padres.

“La única razón por la que sus niños enfrentan problemas es porque ustedes los tuvieron. ¿No es acaso secuestro y esclavitud obligar a un niño a llegar a este mundo y obligarlo después a tener una carrera?”, dice Samuel en una parte de su alegato.

Quizá a este hombre valga la pena repetirle lo que le dice Séneca a Lucilio en una de sus Cartas morales: “La cosa mejor que ha hecho la ley eterna es que, habiéndonos dado una sola entrada a la vida, nos ha procurado miles de salidas”.

(Visto en https://www.pijamasurf.com/)