lunes, 14 de junio de 2021

10 AMARGAS LECCIONES QUE HEMOS APRENDIDO DURANTE EL GOLPE DE ESTADO MUNDIAL COVID-19



1. Nuestro sistema político es irremediablemente corrupto. Prácticamente todos los políticos son irremediablemente corruptos. No se puede confiar en ningún partido político. Todos pueden ser y han sido comprados.

2. La democracia es una farsa. Ha sido una farsa durante mucho tiempo. Nunca habrá democracia real cuando el dinero y el poder sean lo mismo.

3. El sistema no se detendrá ante nada para aferrarse a su poder y, si es posible, incrementar sus niveles de control y explotación. No tiene escrúpulos. Ninguna mentira es demasiado escandalosa, ninguna hipocresía demasiado nauseabunda, ningún sacrificio humano demasiado grande.

4. Los llamados movimientos radicales no suelen ser nada por el estilo. Desde cualquier dirección que pretendan atacar al sistema, solo fingen hacerlo y sirven para canalizar el descontento en direcciones que son inofensivas para la camarilla del poder e incluso útiles para sus agendas.

5. Cualquier voz “disidente” de la que haya oído hablar a través de los medios corporativos probablemente sea falsa. El sistema no distribuye publicidad gratuita a sus enemigos reales.

6. La mayoría de las personas en nuestra sociedad son cobardes. Desecharán todos los buenos valores y principios de los que se han jactado en voz alta durante toda su vida simplemente para evitar la más mínima posibilidad de crítica pública, inconvenientes o incluso pérdidas financieras menores.

7. Los principales medios de comunicación no son más que una máquina de propaganda para el sistema y los periodistas que trabajan para él han vendido sus lamentables almas, poniendo sus habilidades de escritura (a menudo mínimas) completamente a disposición del Poder.

8. La policía no es un servidor del público, sino un servidor de una minoría poderosa y extremadamente rica que busca controlar y explotar al público para sus propios intereses estrechos y codiciosos.

9. No se puede confiar en los científicos. Utilizarán el poder hipnótico de sus batas blancas y su estatus de autoridad en beneficio de quien financie su trabajo y estilo de vida. El que paga al flautista es quien manda.


10. El progreso es una ilusión engañosa. El “progreso” de la creciente automatización e industrialización no va de la mano de un progreso en la calidad de vida humana, sino que de hecho la reducirá “progresivamente” hasta el punto de su completa extinción.

(Visto en https://www.facebook.com/)

7 comentarios:

  1. El mejor esclavo es el que no sabe que lo es, pero aún hay uno mejor, el que no sabe que lo es y además defiende al sistema que le esclaviza

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    1. Exacto.Las personas tienden a defender el sistema en el que viven cuando su incomodidad si la hubiere pesa menos que su ignorancia.

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  2. Las leyes de la propaganda de Goebbels y el alcance de cada uno. El efecto que este autor perseguía solo se podía alcanzar en el caso de que se cumplieran todos ellos, en una "orquesta sinfónica" de manipulación social perfectamente afinada. Los llamados los 11 principios de Goebbels. No han dejado nunca de utilizarlos, ¿Instituto Tavistock? Es posible. (Resumido)
    1. Principio de la simplificación
    Este principio se basa en la reducción de toda la complejidad de los distintos enemigos a una realidad muchísimo más discreta, desprovista de diversidad y muy fácilmente identificable. El propósito es infundir a todo lo que se opone a las propias ideas de un rasgo común y sencillo donde se reduzcan sus aristas hasta la misma caricatura.
    2. Principio del método de contagio
    Este principio estaría asociado al anterior. Sus objetivos son sencillos: además de simplificar los hechos, se pretendería dispersar una serie de atributos a todos los sujetos que se acojan a ideas opuestas a las propias. A menudo son adjetivos de contenido negativo, humillante y/o ridiculizante; que se asignarían, sin meditarlo, al opositor.
    3. Principio de la transposición
    En el momento en que se fuera objeto de una acusación ineludible, sería necesario señalar al otro por exactamente el mismo "error" que ha hallado en nuestra manera de proceder. En Política puede observarse cuando trascienden casos de malversación o apropiación indebida hasta la opinión pública, los cuales motivan un cruce de reproches en los que se ensalza que: "pues tú también lo hiciste, e incluso peor que yo".
    4. Principio de la exageración y de la desfiguración
    Este principio prevé que todo error del otro ha de ser aprovechado de forma inmediata. Para ello se procedería a desdibujar su relevancia y su alcance, de modo que pareciera un suceso mucho más grave o negativo (para los propios intereses) de lo que realmente es.
    5. Principio de la vulgarización
    Este principio propone que las propiedades de los mensajes a comunicar han de adaptarse al nivel de los individuos que van a recibirlo, y en concreto al menos inteligente de todos ellos. A través de tal proceso se eliminarían todos los matices complejos, y se buscaría difundir algo tan "simple" que cualquier ser humano podría llegar a comprender.
    6. Principio de la orquestación
    Las ideas que se quieren transmitir a la masa han de repetirse de forma continuada, usando distintos prismas y ángulos pero insistiendo en el mismo concepto. Es importante que todo se reduzca a lo más básico posible, de forma que sea casi imposible que se perciba un atisbo de duda o contrariedad en el contenido de lo que se transmite.

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  3. 7. Principio de renovación
    Este principio alude no al contenido, sino a las formas, y más en particular al ritmo con el que se transmite la información. El propósito sería generar tantas acusaciones que la víctima no dispusiera de margen temporal suficiente para excusarse o demostrar su falsedad, pues en el momento en que intentara liberarse de todo su lastre el discurrir del tiempo le habría relegado a una situación de irrelevancia, o el público ya no tendría interés en lo que tuviera que decir (dado que ya habría una "noticia" nueva en la que regodearse).
    8. Principio de la verosimilitud
    Toda información debería estar sustentada por el mayor número de fuentes posible, algo que resultaba muy viable en la Alemania que este Ministro nazi de Propaganda proyectó (puesto que había prohibido cualquier medio que no comulgara con las ideas de su partido). En el mismo principio se contemplaba también la posibilidad de "camuflar" mentiras dentro de una noticia objetivamente cierta, haciendo que estas fueran más fácilmente digeribles para el público diana.
    9. Principio de la silenciación
    Este principio tiene el objetivo de acallar todas las noticias positivas sobre los rivales, usando los medios de comunicación afines a la causa. También se buscaría omitir noticias adversas sobre uno mismo o que desalentaran el ánimo de la población que se pretende manipular. El fin sería sesgar la información de que podrían disponer, e incluso reservar noticias negativas o falsas para el momento en que surjan logros del adversario, contrarrestando sus efectos en el oyente.
    10. Principio de la transfusión
    A través de este principio se pretendería hacer uso de la historia de una nación, e incluso de sus mitos populares, para conectarlos de una manera directa con el contrincante a derrocar a través de analogías y equiparaciones. El fin es aprovechar un odio preexistente, cuya raíz se hunde en el acervo cultural y social común, para vertirlo de forma directa sobre quienes se oponen a un régimen.
    11. Principio de la unanimidad
    La pretensión de este principio es hacer creer que las ideas que se desea difundir gozan del consenso de toda la población, de forma que quienes las acojan como propias sintonizarán con la "opinión" que quieren hacer pasar como general. Este principio aspira a aprovechar el conocido fenómeno del conformismo social, al que se atribuye una enorme capacidad para la persuasión, especialmente entre aquellos que desconfían de su propio criterio para guiarse a lo largo de la vida.
    Es largo pero se vera la similitud en lo que estamos viviendo y algunos padeciendo muchas sin ser conscientes de ello. Animo.

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    1. Vaya tela.

      Sí que se ve en lo que estamos (o llevamos ya años) viviendo.

      La propaganda totalitaria, vigente y "eficaz".

      Qué p***o asco.

      P. S. A la mierda la inoculación, por cierto. Yo dije que aunque me quiten el título de funcionaria no me inyecto esa basura.

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  4. Recuerdo una historia que solía contar Tony de Mello: "Un hombre estaba sumergido hasta el cuello en un charco de excrementos. Pasó otro y el hombre que estaba de mierda hasta el cuello comenzó a gritarle. El tipo que pasaba le dijo "¿quieres que te ayude a salir de la mierda?" Y el otro responde: "¡No, no! Me basta con que no hagas olas.

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