jueves, 21 de enero de 2021

LA LECCIÓN OLVIDADA DEL SIDA



Organización de Mata Sanos: 72 años provocando falsas alarmas

Con el SIDA se nos educó en la aceptación afectuosa de los enfermos. Se nos enseñó que esos enfermos no debían de sentirse menospreciados. Desde los gobiernos de todo el mundo se nos dijo que no debíamos temer, a pesar de ser una enfermedad terriblemente letal. Al enfermo de SIDA se lo podía, y hasta se lo debía, abrazar y besar, ya que el afecto humano fortalecía el sistema inmunológico. Al enfermo de SIDA no se lo debía aislar bajo ningún concepto y hacer esto, aislarlo, era considerado un crimen de lesa empatía.

Películas, canciones, documentales, poemas, recitales en beneficio de los enfermos de SIDA ... todo un monstruoso aparato de propaganda afectado a enternecernos y a aniquilar cualquier prejuicio que pudiéramos tener respecto a los portadores de HIV.

Así nos educaba el Sistema en los '80 y '90.

Pero hoy, ese mismo Sistema ha adoptado una posición muy contraria con esta enfermedad del coronavirus. Hoy, el Sistema se ha vuelto hostil y nos educa en el desprecio, acaso en el pánico, no ya hacia los enfermos, sino más bien hacia la sociedad toda en general.

Saludar a un HIV positivo con el codo hubiera sido visto como un asqueroso desprecio a un ser humano que es inocente de haber contraído un virus.

Sin embargo hoy se nos pide encarecidamente que nos acometamos a ejercer el desprecio interpersonal y lo peor es que se nos solicita esto nada más y menos que en nombre de la "salud", de una supuesta "salud" que ha dejado de lado toda humanidad y busca concentrarse ferozmente sólo en el plano de lo físico.

La "pandemia" ha guardado bajo llave el concepto de salud mental. La única salud que admite la "pandemia" es la de tener o no tener este coronavirus.

Y mientras que con el SIDA la persona enferma gozaba de plena intimidad, hoy los fundamentalistas del coronavirus pretenden trazar una especie de árbol genealógico de la persona enferma y por esto es que vemos cómo se le pide colaborar diciendo con quién ha estado y dónde.


Esta falta de pudor, esta desmesura, esta prostitución de la propia intimidad sí que es una verdadera cuestión de "Salud Pública". Ya lo creo que es pública. La ventilación de la vida privada de los afectados, que deben andar rindiendo cuentas a inspectores municipales, es de una bajeza sin precedentes.

El SIDA, que era y sigue siendo una enfermedad mortal, que suele arrastrar antes al enfermo por un verdadero calvario de padecimientos, esta enfermedad terrible y contagiosa no logró nunca que el mundo se detuviera. Jamás se le solicitó a nadie test de HIV negativo para poder transitar o ingresar donde fuere. Jamás una discoteca solicitó test alguno para ingresar, a pesar que un simple contacto de heridas jugando al fútbol ya era suficiente para la tragedia.

Jamás se cerraron las fronteras del mundo ni se quebró la economía por el virus del SIDA. Jamás se pensó que los hospitales podían colapsar. Jamás un gobierno intervino la vida de la ciudadanía o declaró Estado de sitio. Los gobiernos sólo se limitaron a aconsejarnos. La responsabilidad total quedaba en nuestras manos.

Y todo esto sucedió hace relativamente poco. Sin embargo parece que hemos olvidado la gran lección del SIDA, aquella de tratar a los enfermos con humanidad.

Hoy sólo ofrecemos al otro, incluso a los pobres niños que nada entienden, el desprecio. Un desprecio que se materializa en bozales, en distancias, en manos que friegan alcohol y saludos con el codo. Un espantoso desprecio en esas puertas cerradas, en esas casas donde ya no se reciben ni a los familiares. Y todo esto por una enfermedad con un nivel de recuperación del 99,9 %, una enfermedad cuyos muertos y desastres sólo viven en la fantasía mentirosa de los televisores.

Debemos recuperar cuanto antes nuestra vida en sociedad, volver a ejercitar el trato humano antes de que termine de atrofiarse y sea demasiado tarde. Los niños están creciendo llenos de temor y serán en el mañana seres humanos mucho más crueles que nosotros, dispuestos a provocar grandes sufrimientos con sus almas ya endurecidas por el miedo al contacto interpersonal.

Nereo Raúl Ortiz Roston

7 comentarios:

  1. ¿Qué podemos añadir? Me resulta especialmente clave la parte de la intimidad.

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  2. El miedo es un arma muy poderosa, nos pasamos tanto tiempo pensando en la muerte que nos olvidamos de la vida, morir es muy fácil, es muy fácil acabar con la vida, me cuesta aceptar este miedo a un virus la verdad, os veo por las calles andando con esa mirada perdida, angustiada, miedo al otro, algunos incluso cruzan de calle, en fin, sinceramente, me cuesta aceptarlo la verdad, os respeto pero cada vez menos, porque por personas como esas vamos a pagar todos, aunque estos "todos" somos minoritarios, a veces según el paseo o recado, solo yo, y eso también merma la moral, no es fácil y lo digo de verdad ser SIEMPRE la oveja negra o el garbanzo, según se diga en cada lugar... me pilláis hoy "bajo" ;) por suerte me dura poco...

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    Respuestas
    1. La sociedad, en los ultimos 40 años ha abandonado la moral y cultura tradicional Cristiana y se ha volvado en el nihilismo, el individualismo y el materialismo.

      Y el peor mal que se le puede hacer a una persona nihilista, indivualista y en especial materialista es la muerte.

      Un materialista lo pierde todo al morir, morir es lo peor que le puede pasar puesto que pierde sus posesiones terrenales.

      Por eso es hoy en dia tan facil asustar a la poblacion.

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    2. Merma la moral, pero luego te recuperas. Ánimo. Tú tienes algunas cosas muy claras, eso es enormemente valioso.

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    3. Y otra cosa:
      Acabo de ver un anuncio enorme en una parada de autobús (de estos anuncios con lumninoso y todo) del producto "Sanytol", que dice literalmente que "elimina virus como coronavirus y sarscov2".

      Así que... Buscador. La desesperación es diaria, continua, real.

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  3. La estupidez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.
    Voltaire
    Para los que no sepan quien fue, buscar en la "wikimierda".

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  4. lo del sida ya era un pre ensayo de genocidio preparando
    el siguiente covid 19
    ver el documental 2011 la ciencia del panico en
    todoestarelacionado.wordpress.com 28-1-12

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