sábado, 25 de septiembre de 2021

NO HAY PRUEBAS DE LA EXISTENCIA DEL "SARS-COV-2"



El relato que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace en su propia web del inicio de la supuesta pandemia evidencia que en cuanto aparecieron en la ciudad de Wuhan unas decenas de personas con infecciones respiratorias infirieron sin apenas indagar nada que la causa tenía que estar en un «nuevo virus» que se pusieron a buscar de inmediato. Y a las pruebas nos remitimos.

En su Informe de Situación nº 1 -de fecha 21 de enero de 2020- se dice que “el 31 de diciembre de 2019 la oficina de la OMS de China fue informada de casos de neumonía de etiología desconocida detectados en la ciudad de Wuhan, provincia de Hubei, China”, añadiéndose más adelante: ”Entre el 31 de diciembre de 2019 y el 3 de enero de 2020 las autoridades nacionales de China informaron a la OMS de 44 casos de pacientes con neumonía de etiología desconocida. Durante ese período no se identificó el agente causal”.

Lo llamativo es que un día antes de que se informara a la OMS de los casos de esa “nueva enfermedad” ya se habían recogido muestras para buscar virus con la técnica RT-PCR (por las siglas en inglés de Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa). Así lo recoge en su página 4 el Informe de la Misión Conjunta OMS-China sobre la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-2019) elaborado entre el 16 y 24 de febrero de 2020 en el que se afirma: “El 30 de diciembre de 2019 se recogieron tres muestras de lavado broncoalveolar de un paciente con neumonía de etiología desconocida en el Hospital Jinyintan de Wuhan. Las pruebas de RT-PCR de las muestras dieron positivo al linaje pan-betacoronavirus 2B y utilizando secuenciación por nanoporos e Illumina se consiguió el genoma completo del virus” .

Ahora bien, “pan-coronavirus” es una denominación que abarca a todos los coronavirus, y la secuenciación por nanoporos -método desarrollado primero por la empresa Illumina y luego en otra versión por Oxford Nanopore Technologies- es un método para determinar el orden en el que los nucleótidos se organizan en una hebra de ADN pero no permite distinguir -ni por tanto demostrar- si el material secuenciado pertenece realmente a un virus o proviene de células. Debe saberse que el Informe de Situación nº 1 antes citado dice que “las autoridades chinas identificaron un nuevo tipo de coronavirus el 12 de enero de 2020 tras aislarlo el 7 de enero», y luego que «China compartió la secuencia genética del nuevo coronavirus a fin de que los países pudieran usarla para desarrollar kits de diagnóstico específicos”.

Y eso quiere decir que los kits de diagnóstico que se utilizaron entonces en todo el mundo se basaron en esa secuencia. Pues bien, para conseguir la secuencia genética de un virus es imprescindible llevar a cabo una operación que en Virología se denomina simplemente “aislamiento” y exige primero encontrar el virus y luego aislarlo, es decir, separarlo de todo material celular adyacente para poder analizarlo. ¿Y quién realizó el aislamiento del «nuevo» coronavirus? Porque hemos buscado en Internet y solo aparece un artículo publicado el 24 de enero en New England Journal of Medicine titulado "A novel coronavirus from patients with neumonía in China, 2019" (Nuevo coronavirus en pacientes con neumonía en China, 2019) cuyos autores -encabezados por el doctor Na Zhu- pertenecen a un denominado Equipo de Investigación del Nuevo Coronavirus de China que en su mayoría pertenecen a los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos -los CDC por su siglas en inglés- de China.

¿POR QUÉ ES TAN RELEVANTE EL AISLAMIENTO DE UN VIRUS?

Nuestro siguiente paso fue consultar con alguien muy cualificado para revisar un artículo que pretende describir el aislamiento de un virus: el doctor Stefan Lanka, virólogo y descubridor en los años noventa del Ectocarpus Siliculosus Virus. Sabe bien cómo se aísla realmente un virus -que no es nada fácil- pues lo hizo junto con su equipo y según nos ha explicado ello exige como mínimo:

1) Presentar cuatro micrografías del virus -imágenes obtenidas con microscopio electrónico- que deben hacerse durante el proceso de aislamiento y secuenciación: una del virus en el interior de las células, otra del virus aislado -es decir, sin partículas celulares o «partículas semejantes a virus» (así se llaman)-, una tercera de las proteínas de la envoltura y una cuarta del ácido nucleico del virus.

2) Secuenciar las proteínas y el ácido nucleico para caracterizarlos y evitar así confusiones con otras proteínas u ácidos nucleicos similares.

3) Llevar a cabo múltiples ensayos de control realizando las mismas operaciones y en las mismas condiciones con tejidos no infectados a fin de comprobar que en sus micrografías no aparece nada similar a las de los tejidos infectados.

4) Publicar en una revista científica la descripción exacta de los experimentos realizados y los resultados obtenidos de forma que otros equipos puedan revisarlos, duplicarlos y verificar que son correctos. En el caso del Dr. Lanka su descubrimiento y la descripción de los procedimientos se publicaron en las revistas Virology y Botanica Acta.

Pues bien, según el doctor Lanka el artículo del equipo liderado por el doctor Zhu no cumple las reglas antedichas, no describe el aislamiento del presunto coronavirus nuevo y al haber partículas celulares humanas que no se distinguen de los virus -lo que los virólogos de todo el mundo saben- y virus denominados “endógenos” porque forman parte de nuestro genoma no puede concluirse que el supuesto coronavirus chino se haya aislado y secuenciado. Hablamos de partículas celulares que pueden aparecer en cualquier cultivo celular al manipularse, cambiar la temperatura o debido a la presencia de determinados productos químicos, entre otras posibilidades. Luego no pueden afirmar que hayan secuenciado el genoma de un virus.

El doctor Lanka piensa que al haber encontrado efectos citopáticos -daños en las células del cultivo- supusieron -sin prueba alguna- que debía haber algún virus atacándolas y en lugar de aislarlo para poder secuenciarlo optaron por usar la llamada RT-PCR (por las siglas en inglés de Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa). Porque el trabajo científico que debería describirlo en detalle no se ha publicado.

¿QUÉ ES LA RT-PCR?


La PCR o Reacción en cadena de la polimerasa es una técnica que inventó el doctor en Química Kary Mullis- quien recibió el Premio Nobel en 1993 por ello- y permite multiplicar ADN (material genético), lo que marcó un hito en el campo de la biología molecular. En síntesis se trata de una sofisticada técnica que detecta secuencias de información genética con una condición previa inexcusable: para detectar una determinada secuencia se debe conocer previamente. Y eso significa que si se quiere detectar la secuencia genética de un virus éste debe haber sido previamente aislado. En cuanto a la RT-PCR es un tipo de PCR que se utiliza cuando queremos amplificar ARN -como en el caso de los coronavirus- y que incluye un paso previo consistente en transcribir el ARN a ADN mediante una enzima llamada Transcriptasa Inversa (RT).

En suma, si el «coronavirus chino» no se ha aislado -y el trabajo que lo demuestra no aparece por ningún lado- no puede haberse secuenciado su genoma. Y si no se ha aislado y secuenciado es imposible obtener un trozo de su ARN. Es más, tal fragmento debe ser exclusivo de este nuevo coronavirus y no aparecer en ningún otro coronavirus ya conocido así que, ¿puede explicarnos alguien quién, cómo, cuándo y dónde se han comparado los ARN de todos los coronavirus que se dice existen para asegurarse de que los trozos que se han usado para detectar con la RT-PCR el presunto SARS-CoV-2 son exclusivos?

Pues bien, NADIE RESPONDE A UNA PREGUNTA TAN BÁSICA.

¿VIRUS REALES O VIRTUALES?

El 28 de enero de 2020 un grupo de científicos australianos anunció que había conseguido “recrear” el virus fuera de China. ¿Y eso que significa? Pues lo ignoramos pero no parece que se trate de un virus real. La BBC dio así la noticia: “Científicos de Australia se han convertido en los primeros en recrear el nuevo coronavirus fuera de China (…) También los científicos de China han recreado el virus y compartido su genoma, pero no el virus mismo”.

¿Qué quisieron decir con eso? ¿Que el virus «encontrado» por el equipo de Na Zhu también es una «recreación”? Porque en tal caso estaríamos ante un puro ejercicio de biología virtual, de locura hiper-tecnológica en la que quienes la perpetran parecen confiar a ciegas.

Casi mes y medio después -el 8 de marzo- otro equipo de científicos chinos aseveraría haber conseguido las primeras imágenes reales del nuevo coronavirus. ¿Y entonces? ¿Qué pasa con las imágenes anteriores que habían difundido los medios de comunicación de todo el mundo? ¿Es que no eran reales sino virtuales? Luego, para enmarañar aún más el asunto, el profesor Liu Chuang -que encabezó el equipo del nuevo trabajo- declararía en el Daily Mail que “el aspecto del virus es exactamente el mismo que tendría en la naturaleza”. Inaudito, porque eso indica que las imágenes no son del virus sino de algo que se le parece mucho y por tanto se trata de otra simulación.


Decidimos leer el estudio del profesor Chuang. Se titula "Viral Architecture of SARS-CoV-2 with Post-Fusion Spike Revealed by Cryo-EM" (Arquitectura viral del SARS-CoV-2 con protuberancias post-fusión revelada mediante Cryo-EM), se publicó el 5 de marzo en bioRxiv y en él puede leerse lo siguiente: “Todas las proteínas mencionadas antes son ingeniería de laboratorio mediante sistemas de expresión recombinantes y no virus reales y, por tanto, nos falta todavía la estructura completa del virión”. No se puede decir más claro: no son imágenes reales del nuevo coronavirus.

Cabe añadir que aunque los medios de comunicación españoles dieron la noticia del hallazgo de la secuencia del «nuevo coronavirus» el 11 de enero hablando del “genoma del virus” en Sciencela noticia se titulaba Chinese researchers reveal draft genome of virus implicated in Wuhan neumonía outbreak y «draft genome» significa “borrador del genoma”; luego no se trata del genoma mismo. Sin comentarios.

¿QUÉ DETECTA LA PCR?


Ante tal tesitura la siguiente pregunta era obvia: ¿qué detectó entonces el equipo del doctor Zhu? Y para buscar respuesta nos pusimos en contacto con la conocida biofísica Eleni Papadopulos-Eleopulos quien junto al profesor de Patología Valendar Turner y su equipo de médicos y científicos del Hospital Royal Perth de Australia ha realizado en los últimos 30 años el trabajo más extenso y riguroso de revisión que existe sobre el aislamiento de los retrovirus, supuesto VIH incluido. Pues bien, tras intercambiar numerosos correos electrónicos y proporcionarnos abundantes datos y referencias su conclusión es que aunque el equipo del doctor Zhu afirma en el Abstract (resumen) de su artículo que usaron células epiteliales de las vías respiratorias humanas para aislar el nuevo coronavirus “no hay evidencia alguna en ese documento que apoye esa afirmación”. Y añadió: “No hay siquiera indicios de que las supuestas partículas virales se hayan purificado y eso significa que no se ha comprobado el origen viral del ARN. Hay muchos ARN y tipos de ARN diferentes en las células y este ARN ‘novedoso’ podría ser simplemente el resultado de la edición del ARN de la persona enferma”.

Debemos explicar al lector neófito en estos temas que la Nueva Biología lleva ya décadas cuestionando la genética mecanicista que aún impera en los medios académicos oficiales y en las aplicaciones controvertidas de la industria; como por ejemplo la mal llamada «ingeniería genética» y los productos procedentes de organismos modificados genéticamente. Pues bien, como parte de esa nueva visión dinámica que contempla el genoma de los seres vivos como algo plástico y cambiante en función de las influencias del medio ambiente -tanto celular como del medio interno del cuerpo y del externo- en los años ochenta se descubrió lo que dio en llamarse “edición de ARN”, un proceso natural mediante el cual la propia célula es capaz de cambiar, corregir, adaptar o modificar la estructura de su ARN por mor de las influencias externas. Así nos lo explicó Eleni Papadopulos: “En la actualidad aún se cree oficialmente que el ARN de una célula es invariable pero no es así. En la década de los ochenta se descubrió la edición de ARN, un proceso que cambia las secuencias de nucléotidos de una molécula de ARN de la plantilla de ADN que la codifica. La evidencia publicada más recientemente muestra que la edición de ARN tiene un papel importante en muchos fenómenos celulares y biológicos y puede ser inducida por estrés químico”.


Luego nos comentaría algo importante y es que el propio doctor Na Zhu reconoce en su artículo lo siguiente: “Nuestro estudio no cumple los postulados de Koch”. Y según Papadopulos “no los cumple porque todavía no han hecho el trabajo”. Y añadió: “Dado que ni siquiera han cumplido el postulado número 2 obteniendo un cultivo puro del virus, ¿para qué molestarse con el resto?”. Según la biofísica australiana “la necesidad de purificar partículas virales es tan simple que hasta un niño lo entendería pero seducidos por la tecnología de la biología molecular los virólogos han abandonado sus raíces y se han convertido en químicos”.

LOS PROTOCOLOS PARA EL DIAGNÓSTICO

Es necesario que insistamos: en la ya numerosa literatura científica sobre el supuesto nuevo coronavirus no existe prueba alguna de que el denominado SARS-CoV-2 haya sido aislado. Obviamente en la revista vamos a seguir insistiendo ante todos los organismos posibles -oficiales y privados- para que se nos den respuestas a nuestras preguntas pero es evidente que a día de hoy o no quieren responder porque ocultan algo o sencillamente no las tienen. Son especialmente opacos cuando se les pregunta cómo confirman tantos «positivos» cuando no hay un solo test diagnóstico fiable. Es verdad que la OMS habla en su web de ocho protocolos de diagnóstico y confirmación de casos, pero es que …

… en el de los CDC chinos (24 de enero) no se aporta referencia alguna.

… en el del Hospital Charité de Berlín (17 de enero) se limitan a citar “las secuencias de GISAID”, web profesional en la que se están incluyendo las diferentes secuencias que van aportándose pero lo que no se dice es que según el neumólogo Wong Chen este protocolo da lugar a un 50-70% de falsos positivos.

… en el de la Universidad de Hong Kong (23 de enero) tampoco se aporta ninguna referencia.

… en el del Ministerio de Salud Pública de Tailandia (28 de enero) tampoco hay referencia alguna.

… en el del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Japón (24 de enero) no hay tampoco referencias.

… en el de los CDC estadounidenses (28 de enero) tampoco se incluyen referencias y además ya se advierte que el test no ha sido validado por expertos externos.

… en el del Departamento de Salud estadounidense (28 de enero) se limitan a remitirse a los CDC. Y,

… en el del Instituto Pasteur de París (2 de marzo) se remiten al Hospital Charité y es el único que aporta una referencia que vamos a comentar a continuación.

Es importante añadir que cada uno de estos protocolos utiliza iniciadores diferentes para así buscar fragmentos diferentes del genoma. Se habla de iniciadores de 20 letras genéticas para detectar fragmentos de 100, excepto el de Japón que indica que las “secuencias esperadas” (las que esperan encontrar) están en torno a las 400-500 letras. En suma, se están usando test distintos y los resultados pueden ser pues diferentes. Sepa el lector que oficialmente se considera hoy -tras múltiples cambios- que el genoma del SARS-CoV-2 tiene 29.903 letras. Así que, ¿cómo es posible decir que los test detectan ese genoma por haber localizado una cantidad tan pequeña de letras cuando además son diferentes en cada uno y su especificidad no se ha establecido?

LOS RESPONSABLES DE LOS PROTOCOLOS DE DIAGNÓSTICO NO CONTESTAN

Nuestra redacción ha contactado con los responsables de la mayoría de estos protocolos y con personal de la propia OMS para solicitar las referencias correspondientes y son muy pocas las respuestas que hemos recibido y todas decepcionantes. Responsables de relaciones con los medios de la OMS se limitaron a hacernos llegar el ya citado artículo del equipo chino del doctor Na Zhu y lo mismo hizo el profesor de la Universidad de Hong Kong Leo Poon, responsable del equipo que elaboró el protocolo de Hong Kong confirmando así que ese artículo es el que oficialmente se considera como el primer aislamiento del SARS-CoV-2. Pues bien, les pasamos la opinión contraria al respecto del doctor Lanka para que rebatieran sus opiniones ¡y ninguno respondió! Insistimos en varias ocasiones pero sin resultado. Pudimos entonces contactar con dos de los autores del equipo del doctor Na Zhu: el doctor George F. Gao -del Instituto para el Control y la Prevención de Enfermedades Virales– y el doctor Guizhen Wu -del Laboratorio de Bioseguridad de Pekín- y tampoco quisieron respondernos.


Paralelamente solicitamos referencias a los laboratorios Gilead y al Instituto Peter Doherty y de nuevo sin éxito. Nos pusimos asimismo en contacto con la empresa española PharmaMar para que nos hablara de su anunciado kit de detección del nuevo coronavirus y no respondieron a nuestras preguntas técnicas. Nos dirigimos entonces al Instituto Carlos III de Madrid ya que fue el responsable de aportar a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios el informe técnico favorable sobre él así como al Ministerio de Sanidad y se negaron igualmente a responder remitiéndonos simplemente ¡a la legislación española sobre aprobación de medicamentos! Y eso que el protocolo español de PharmaMar no consta en la web de la OMS.

En cuanto al artículo de referencia que se cita para avalar el test del Instituto Pasteur del que antes hablamos -y posiblemente del protocolo alemán- se titula Detection of 2019 novel coronavirus (2019-nCoV) by real-time RT-PCR (Detección del nuevo coronavirus de 2019 (2019-nCoV) mediante RT-PCR en tiempo real), se publicó en Eurosurveillance.

Pues bien, el propio título ya habla de “detección” y no de “aislamiento” y en la introducción se menciona una vez más la secuencia del equipo del doctor Na Zhu así como otras secuencias que “sugieren la presencia de un virus íntimamente relacionado con” los virus del SARS. El estudio añade posteriormente que “en ausencia de virus aislados disponibles o de especímenes originales de pacientes han diseñado y validado un sistema basándose en el parecido genético del coronavirus con el del SARS de 2003 con la ayuda de tecnología de ácidos nucleicos sintéticos”.

Es decir, nada que se parezca a la descripción de un aislamiento viral. Ni siquiera pretenden haberlo hecho. Todo indica que en realidad se trata de un diseño virtual –imaginario- basado en una técnica que lo único que hace es componer fragmentos de información genética de forma sintética. Nos hallamos pues una vez más ante pura ingeniería virtual de laboratorio que nada tiene que ver con la naturaleza. Y de hecho no lo ocultan porque sus autores reconocen al final que trabajaron con las secuencias que les aportó GISAID. Luego ellos tampoco han aislado y secuenciado el coronavirus chino.

Terminamos este apartado con una pregunta que sumamos a las muchas cuestiones que aún deben investigarse en este caso de características absolutamente novedosas: ¿por qué no se están haciendo pruebas serológicas para “confirmar casos” o “diagnosticar”? Los test de anticuerpos son más baratos, simples de realizar, rápidos y de uso habitual en el marco de las llamadas “enfermedades infecciosas”. ¿Cómo es que no se están haciendo para el nuevo coronavirus? La razón oficial según el documento SARS-CoV-2 y COVID19: características, diagnóstico, tratamiento y prevención firmado por M. De los Ángeles Calvo -del Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña- es ésta: “Las pruebas serológicas disponibles actualmente no son específicas para el SARS-CoV-2 pero sí para los coronavirus”. Todo virólogo sabe que si se aísla un virus correctamente y se secuencian su genoma y proteínas pueden prepararse test de anticuerpos y test genéticos luego, ¿por qué en este caso no es así? ¿Es posible, como hemos apuntado, que estén trabajando con una secuencia genética que no han demostrado que pertenezca a un virus y es por eso que no han podido detectar o conocer sus supuestas proteínas? Dejamos aquí la pregunta y procuraremos investigar más a fondo para responderla.

CON LA PCR PUEDE HABER FALSOS POSITIVOS PERO JAMÁS FALSOS NEGATIVOS

Y por si este esperpento científico no fuera ya suficiente el 5 de marzo se publicó en el volumen 41 del nº 4 de Zhonghua Liu Xing Bing Xue Za Zhi un artículo titulado Potential False-positive Rate Among the `asymtomatic Infected Individuals´ in Close Contacts of COVID-19 Patients (Porcentajes potenciales de falsos positivos entre individuos infectados asintomáticos en contacto cercano con pacientes de COVID-19) y firmado por un equipo del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Escuela Pública de Salud de la Universidad de Xi’an Jiaotong encabezado por G. H. Zhuang. Hablamos de un trabajo en el que se reconoce que los test que se están utilizando dan entre un 47% y un 80,33% de falsos positivos.

Lo grotesco es que se nos dice que se trata de test “altamente específicos” y es falso. ¿Le parece inconcebible? Pues eche un vistazo a las instrucciones para operar con los kits de diagnóstico de los CDC y verá que en el apartado Pruebas de Control se dice que deben ejecutarse simultáneamente y que en los kits se incluyen controles de plantilla positivos (PTC) y controles negativos (NTC). Y luego, en el apartado Interpretación de los resultados del test, que los PTC (positivos) deben dar siempre positivo y si alguno diera negativo se debe repetir hasta que de positivo. Asimismo se indica que los NTC deben dar siempre negativo y si que sale positivo hay que repetirlo hasta que de negativo. Finalmente se pide no tener en cuenta los controles que no den los resultados esperados por mucho que se repitan; en pocas palabras, los kits no deben fallar nunca y si lo hacen se descartan. Eso es ciencia ecuánime y objetiva y lo demás zarandajas.

Es importante saber que la PCR no es un instrumento infalible; estamos en el terreno de la biología y no de las matemáticas y por tanto sujetos a muchas variables e imprevistos. Si una PCR resulta negativa no hay duda de que es negativa y de que en la muestra que estamos testando no está el fragmento de ADN que buscamos pero ¡atención!: si una PCR da positiva puede que el fragmento no esté tampoco. ¿Por qué? Si se busca un fragmento de ADN y se utiliza un iniciador con 20 letras genéticas podría darse el caso de que un fragmento que no es el que se busca pero contiene por ejemplo 17 de esas 20 letras se “pegue” al iniciador de la PCR debido a que los enlaces electromagnéticos de la escalera de ADN así lo permiten en ciertas condiciones. Y entonces tendríamos un falso positivo. Lo grave y alarmante es que en gran medida, a la hora de diseñar los tests y dar las instrucciones para su utilización, se pueden forzar las condiciones de temperatura, concentración, etc. en las que dos fragmentos que no son iguales se “peguen” y den positivo -o no -favoreciendo así la manipulación para tener más o menos diagnósticos o “casos confirmados”.

En suma, si una PCR da negativa no hay duda de que es negativa pero a pesar de ello se está hablando de “falsos negativos”. ¿Cómo es posible? Pues sencillamente porque se considera que una persona que tiene síntomas debe dar siempre positivo ya que se atribuyen los síntomas al nuevo coronavirus y, por tanto, desde esa óptica una persona con síntomas que da negativo es un “falso negativo” cuando lo que en realidad demuestra ese resultado no es que la PCR falla sino que los síntomas tienen otra causa.

Nuestra pregunta final es obvia: después de saber todo esto ¿alguien se cree en serio las cifras de afectados y muertos por coronavirus? Pues con estos mimbres la OMS -seguramente con presiones que debemos aún investigar- ha declarado una pandemia que ha llevado a muchos países –entre ellos España- a crear auténtico pánico social y a generar una gigantesca crisis económica y sanitaria con medidas extraordinarias que incluyen la violación de derechos y libertades fundamentales, la reclusión en casa de centenares de millones de personas, una enorme medicación química innecesaria y la propuesta de buscar fármacos y vacunas para combatir un coronavirus cuya existencia no está demostrada y que en caso de que realmente existiera no parece tener la virulencia que se le achaca porque las cifras que se manejan no tienen la más mínima credibilidad. Consideramos pues que es urgente poner en marcha otras vías de investigación.

Robert J. Williams

Anexo 1

La contaminación en Wuhan de la que nadie habla


En el artículo ¿Qué se esconde detrás del coronavirus? publicado en el número anterior de la revista hablamos de los problemas de salud de la población de Wuhan que se están atribuyendo al nuevo coronavirus obviando que se utilizó a sus habitantes como cobayas humanas para valorar los efectos negativos de la tecnología 5G y la brutal contaminación ambiental que sufre desde hace años la zona afectando ello al sistema inmune de sus moradores. Pues bien, mientras preparábamos este artículo nos encontramos un texto que se publicó en noviembre de 2005 en la prestigiosa revista The Lancet (nº 9499, volumen 366) firmado por Jonathan Watts y titulado China: the air pollution capital of the world (China: capital mundial del aire contaminado). Se trata de un artículo que comienza así: “En China se atribuyen más de 400.000 muertes prematuras al año a los niveles de contaminación del aire”. Y añade luego: “Según la Agencia Espacial Europea Pekín y sus provincias vecinas del noreste de China tienen los peores niveles de dióxido de nitrógeno del mundo lo que puede causar daños fatales en los pulmones (…) En un seminario reciente Zhang Lijun, subdirector de la agencia de protección ambiental, dijo que los niveles de contaminación podrían cuadruplicarse en 15 años a menos que el país frene el aumento del consumo de energía y el uso de automóviles». Bueno, pues 15 años después las muertes se deben ya solo al nuevo coronavirus. 

Anexo 2

Cómo funciona la PCR


Explicamos en detalle cómo funciona esta técnica ya que nos parece crucial conocer su fundamento científico y su funcionamiento para comprender lo que está ocurriendo con los diagnósticos y las cifras de “casos” o de “muertes” por el nuevo coronavirus.

- Desde un punto de vista químico el ADN o ácido desoxirribonucleico es un polímero (una molécula compleja y de gran tamaño) formada por nucleótidos cada uno de los cuales está a su vez formado por un glúcido (la desoxirribosa), una base nitrogenada -que puede ser adenina (A), timina (T), citosina (C) o guanina (G)- y un grupo fosfato (derivado del ácido fosfórico). Y lo que distingue a un nucleótido de otro es la base nitrogenada y de ahí que la secuencia del ADN se especifique nombrando solo la secuencia de sus bases, es decir, las letras que las representan: A, T, G y C.

- Estas “letras genéticas” solo pueden combinarse complementándose de dos en dos: A con T y C con G de tal modo que una A solo puede unirse con una T -y viceversa- y una C solo puede unirse a una G -y viceversa-. Así que si una hebra se compone por ejemplo de la secuencia AATCCG y se une con otra hebra complementaria ésta será necesariamente TTAGGC.

- Lo que hace la PCR es utilizar estas propiedades del ADN -y su capacidad para duplicarse de manera exacta cumpliendo estas reglas de complementariedad- para localizar primero y multiplicar después (para estudiarlos mejor) fragmentos de ADN que tienen que ser previamente conocidos. O bien, como en este caso, fragmentos de ARN (ya que se dice que los coronavirus son virus de ARN) que previamente hay que transcribir a ADN. En el primer caso se utiliza la PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) convencional y en el segundo la RT-PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa con Transcriptasa Inversa). Ambos términos “polimerasa” y “transcriptasa inversa” designan la enzima que se encarga de realizar las operaciones bioquímicas necesarias de unión electromagnética de los elementos del ADN (la polimerasa) o de transcripción de ARN a ADN (la transcriptasa inversa).

- Para realizar la búsqueda de esos fragmentos -que no pueden ser muy largos; como máximo unas mil letras genéticas- se utilizan los llamados “iniciadores” (también denominados “starters”, “primers”, “cebadores” o “moléculas de arranque”) que actualmente suelen tener en torno a 20 letras genéticas que deben ser específicas, es decir, deben ser complementarias de una parte de la secuencia que queremos localizar y amplificar para que se unan y comience a duplicarse. ¿Cómo sucede esta duplicación? Se toma una muestra -en este caso de frotis nasofaríngeos y orofaríngeos, lavados nasofaríngeos o broncoalveolares, aspirados traqueases, esputos y suero- se coloca en la PCR y se calienta para separar las dos hebras del ADN; se añaden letras genéticas y la polimerasa resistente al calor comienza a trabajar: si los iniciadores no se pegan a los trozos de ADN que hay en la muestra, la PCR no arranca y se dirá que “el resultado es negativo” y “la persona no está infectada”, mientras que si los iniciadores se pegan, la PCR arrancará y se dirá que “el resultado es positivo” y “la persona está infectada”.


Originalmente, el propósito de la PCR era repetir esta operación de copia muchas veces hasta obtener millones de copias que consiguen que un fragmento que antes era imposible de detectar, una vez multiplicado se detecte y pueda así analizarse (véase la ilustración). Sin embargo, en el caso del uso de la PCR como herramienta de diagnóstico, lo que cuenta es si la PCR arranca o no, interpretándose lo primero como test positivo y lo segundo como negativo.

(Fuente: https://www.dsalud.com/)

"VACUNAS" DE ARNm, EUGENESIA Y TRANSHUMANISMO (3ª PARTE)



Además de tratarse de terapias génicas, una tecnología asociada a la eugenesia y al transhumanismo, según los científicos la tecnología de ARNm "permite el rápido desarrollo de nuevas vacunas en un plazo muy corto de semanas y no de meses". Por lo tanto, podemos estar ante la posibilidad de un futuro lleno de vacunas a la carta creadas para "proteger" al público contra nuevas e invisibles amenazas.

De hecho, con los vacunadores hablando ya de "variantes", vacunas de refuerzo y vacunas periódicas de complemento de covid-19, parece que las cosas van por ese camino. Y, por supuesto, gracias a los conglomerados de grandes tecnológicas vinculados a la inteligencia, todos estos datos se registrarán en un "pasaporte de vacunas" vinculado a su teléfono inteligente, que sin duda formará la base de un nuevo tipo de pase de identidad digital vinculado a su cuenta bancaria y, eventualmente, a su crédito social.

De hecho, en 2019, Microsoft de Bill Gates presentó una patente, acertadamente llamada Patente WO2020060606, para un "sistema de criptomoneda que utiliza datos de activación corporal", otra pista sobre las verdaderas intenciones de la élite tecnocrática que financia y promueve la agenda transhumanista. Sólo el título de la patente evoca imágenes de una sociedad esclavista en la que los seres humanos están equipados con biosensores y reciben monedas digitales por completar las tareas que les asigna la élite gobernante.

Pero quizá sea aún más alarmante la prisa por conseguir la licencia de terapias genéticas para su uso en niños pequeños. Pfizer se encuentra actualmente en medio de un ensayo clínico mundial, en el que está probando sus inyecciones de ARNm en bebés de tan sólo 6 meses, a pesar de que la "Covid-19", si es que suponemos que existe tal enfermedad, apenas afecta a los niños. De hecho, según las cifras de los CDC, la IFR (tasa de mortalidad por infección) en niños es de 20 por cada 1.000.000, es decir, un 0,002%, lo que es probablemente menor que el riesgo de lesión permanente o muerte de la vacuna triple vírica. También es inferior a la tasa de mortalidad de la vacuna covid-19 calculada con los datos del VAERS en el momento de redactar este informe (5.612 muertes sobre 165.000.000 de personas totalmente vacunadas en los Estados Unidos = 0,003%). Además, las investigaciones han relacionado la vacuna de Pfizer con la miocarditis sintomática, con una tasa de incidencia estimada de 1 de cada 3.000 o 1 de cada 6.000 en hombres jóvenes.

La prisa por introducir las vacunas de ARNm en la corriente principal como parte del calendario de vacunación infantil habitual no tiene que ver con la salud o la protección, sino que es un paso hacia un objetivo mucho más siniestro, que es conseguir el control del propio cuerpo humano.

Como se mencionó anteriormente en este artículo, DARPA, el brazo de investigación del Departamento de Defensa de Estados Unidos, ha estado trabajando para crear nanotecnología que pueda interactuar con las células biológicas. En 2014, DARPA puso en marcha su programa "Nanoplataformas In Vivo (IVN)", con el objetivo de desarrollar nanoplataformas implantables para recoger datos biológicos y proporcionar una "monitorización fisiológica continua". Desde entonces, el programa ha ayudado a crear hidrogeles inyectables que monitorizan las respuestas fisiológicas y pueden sincronizarse con un smartphone.

Además, DARPA, junto con el NIH, financia en gran medida a Profusa, una empresa de biotecnología respaldada por Google que desarrolla y comercializa esta misma tecnología de hidrogeles inyectables, sólo que ahora se presenta como una forma de detectar futuras "pandemias". Supuestamente, los sensores de Profusa pueden "detectar infecciones parecidas a la gripe incluso antes de que se manifiesten los síntomas". Aunque es increíblemente inquietante, esto es sólo un paso hacia el objetivo final de DARPA, que es establecer el dominio sobre la mente. Este objetivo se refleja en la investigación de DARPA para crear "soldados con poderes mutantes" utilizando "armamento genético" que pueda "socavar la mente y el cuerpo de las personas utilizando una serie de técnicas químicas, neurológicas, genéticas y de comportamiento".

La DARPA también está estudiando formas de manipular genéticamente el cerebro para leer los pensamientos de las personas e inducir imágenes y sonidos en sus mentes. La investigación implica el uso de "nanopartículas magnéticas", la misma tecnología que algunos han especulado que podría incluirse en las actuales o futuras vacunas contra la covid-19.

Igualmente inquietante es el "Wellcome Leap", una nueva iniciativa creada por el Wellcome Trust, vinculado a la eugenesia, la fundación de investigación médica más rica del mundo, en colaboración con dos antiguos testaferros de DARPA. El objetivo oficial del programa es "lograr avances en la salud humana en un plazo de 5 a 10 años y demostrar resultados aparentemente imposibles en plazos aparentemente imposibles". En la actualidad, la iniciativa cuenta con 5 proyectos principales, el primero de los cuales es "RNA Readiness + Response", que pretende (énfasis añadido) "crear una red autosostenible de instalaciones de fabricación que proporcionen una capacidad de aumento de potencia distribuida a nivel mundial y de última generación para satisfacer futuras necesidades pandémicas", refiriéndose a la fabricación de productos basados en ARN (terapias génicas de ARNm). Nótese la aparente seguridad de una futura pandemia.

Sin embargo, el proyecto más inquietante de Wellcome Leap es, sin duda, "The First 1000 days" (1kD), un programa que pretende utilizar a los bebés como sujetos de prueba para supervisar su desarrollo cerebral y crear modelos de IA que puedan utilizarse para "predecir con precisión y mejorar los resultados de la EF [función ejecutiva]". El proyecto también contempla el uso de "sensores móviles, ponibles y sistemas domésticos". En un artículo detallado sobre el asunto, la investigadora Whitney Webb escribe que:

"Fiel a los lazos eugenistas del Wellcome Trust (que se analizarán más a fondo en la segunda parte), el 1DK de Wellcome Leap señala que "lo que interesa son las mejoras de la EF inferior a la normativa o de la EF adecuada a la normativa en toda la población para lograr el mayor impacto". Uno de los objetivos del 1DK no es, por tanto, tratar una enfermedad o abordar un "reto público de salud global", sino experimentar con el aumento cognitivo de los niños utilizando medios desarrollados por algoritmos de IA y tecnología invasiva basados en la vigilancia".

El plazo de 5 a 10 años de Wellcome Leap coincide con el proyecto Neuralink del líder de élite Elon Musk, que pretende establecer "el futuro de las interfaces cerebrales" para "ampliar nuestras capacidades". En una entrevista, Musk dijo: "Creo que estamos a unos 8 o 10 años de que esto pueda ser utilizado por personas sin discapacidad". Musk, cuya riqueza se incrementó en más de un 500% durante la "pandemia" de covid-19, fundó Neuralink en 2016. La compañía recientemente recaudó 205 millones de dólares en financiación de 7 firmas de capital riesgo (incluyendo GV de Google) y 5 ejecutivos de Silicon Valley. Sin embargo, Neuralink no es la única empresa de biotecnología que persigue esta tecnología. Recientemente, Synchron, una pequeña empresa de biotecnología y competidora de Neuralink, recibió el visto bueno de la FDA para empezar a probar sus implantes de chips cerebrales en humanos.


Dentro de 10 años llegaríamos a 2030, un año que aparece una y otra vez como el año en el que las tecnologías transhumanistas serán habituales en la sociedad. Según las predicciones del Consejo Nacional de Inteligencia de EE.UU., la "potenciación humana" (la fusión del hombre y la máquina) será un tema importante en 2030. Su informe Tendencias Globales 2030, publicado en 2012, afirma que:

"Las prótesis exitosas probablemente se integrarán directamente con el cuerpo del usuario. Las interfaces cerebro-máquina podrían proporcionar habilidades "sobrehumanas", aumentando la fuerza y la velocidad, así como proporcionando funciones no disponibles anteriormente".

Curiosamente, el informe también predice "un nuevo patógeno respiratorio fácilmente transmisible" que podría causar un gran y perturbador impacto. El informe continúa afirmando que "a diferencia de otros acontecimientos globales perturbadores, un brote de este tipo daría lugar a una pandemia global que causaría directamente sufrimiento y muerte en todos los rincones del mundo, probablemente en menos de seis meses".

Esclavitud: Una elección de libre albedrío


El despliegue de las terapias genéticas de ARNm y el impulso hacia una sociedad transhumanista representan la continuación del movimiento eugenésico, que se basaba en el concepto pseudocientífico de que algunos humanos, en virtud de su composición genética, eran más "aptos" para dirigir la sociedad que otros.

El "héroe" de la epidemia de poliomielitis, Jonas Salk, tenía sus propios vínculos con la eugenesia, al igual que el instituto que lleva su nombre, el Instituto Salk. Sus investigaciones sobre el ARNm, financiadas por el NIH, sentaron las bases para el desarrollo y la difusión masiva de las terapias génicas, que se denominan polémicamente "vacunas". El peligro de esta tecnología experimental es evidente, ya que ha causado miles de lesiones y muertes en todo el mundo.

El papel de las organizaciones de inteligencia, los tecnócratas multimillonarios y las iniciativas farmacéuticas en la financiación, investigación y promoción de las vacunas de ARNm, las interfaces "biocerebrales", la edición de genes y otras tecnologías impregnadas de ideales eugenistas dibuja el panorama de una agenda global que alcanzará su máxima expresión en 2030. La actual "pandemia" de covid-19 ha servido como medio para acelerar esta agenda mediante la centralización de la riqueza y el poder, llevando la tecnología transhumanista a la corriente principal y normalizando el gobierno autoritario. Los ensayos con bebés de Pfizer y el alarmante proyecto "1kD" de Wellcome Leap indican que la clave de esta agenda es el condicionamiento y el control de los niños desde una edad temprana, algo que Aldous Huxley detalló ampliamente en su inquietantemente profética novela eugenista, "Un mundo feliz".


Esta agenda, aunque respaldada por algunas de las personas e instituciones más poderosas del mundo, tiene una debilidad evidente: su éxito depende de nuestra conformidad. Sólo avanzará si nosotros se lo permitimos. Por lo tanto, depende de cada uno de nosotros, a través de la resistencia compasiva y no violenta, sembrar las semillas del despertar en la conciencia colectiva de la humanidad.

Ryan Matters
(Fuente: https://www.newbraveworld.org/; visto en https://es.sott.net/)

A LOS DOCENTES




Me dirijo a vosotros, docentes, profesores, directores de colegios y centros educativos, que estáis convirtiendo la vida de los más pequeños en un autentico suplicio, obligándoles a usar bozal, a mantener distancia con sus compañeros, y a cumplir con todas esas aberraciones, humillantes y perjudiciales para su salud física y mental.

Habéis transformado las escuelas en auténticos campos de concentración y ahora pretendéis coaccionar a los niños para que se inyecten ese experimento cientifista, cuyos efectos adversos están a la vista de todos, y cuyo indice de mortandad es ya motivo de alarma en varios países de nuestro entorno.

Vuestra profunda ignorancia, vuestra mediocridad manifiesta y vuestra disonancia cognitiva aguda os impide observar la realidad que os rodea con ojo crítico, y ser conscientes de la magnitud de este fraude sanitario, en el que os habéis implicado como cómplices necesarios y activos.

Junto con médicos, periodistas y miembros de los cuerpos de seguridad del estado(salvando raras excepciones), sois uno de los colectivos más repugnantes, cobardes y miserables que existe en estos momentos.

La labor de un maestro es y debería ser la de compartir con sus alumnos información que les aporte seguridad, sabiduría, y libertad de pensamiento. En lugar de eso, estáis inyectando el miedo y el oscurantismo en sus mentes, porque os importa más mantener vuestro estatus social y vuestro sueldo de mierda que cumplir con vuestro deber.

Habéis traicionado la esencia misma del noble oficio de la enseñanza y os habéis convertido en los putos “abusones de la clase”. Es muy fácil coaccionar a un niño desde vuestro rol de autoridad docente para que obstruya sus vías respiratorias con un trapo, deje de divertirse con sus compañeros e incluso acceda a inocularse un fármaco tóxico, es muy fácil, pero eso os convierte en alimañas de la peor calaña.

Nunca he tragado a los abusones, por eso desde aquí os escupo a la cara todo mi desprecio, y os lanzo un reto, atreveos con alguien de vuestro tamaño, despierto y sin adoctrinar, si tenéis lo que hay que tener, veréis como cambian las tornas, hijos de la gran puta, pagaréis por vuestros actos más temprano que tarde … que no os quepa la menor duda.

Feliz fin de semana a todos los desobedientes respiracionistas, y a todos los que no tragáis a los abusones; energía y Rock and roll, la cabeza alta, y la cara descubierta siempre!.

Mártin Sánchez

viernes, 24 de septiembre de 2021

LAS "VACUNAS" MATAN A MÁS PERSONAS DE LAS QUE SALVAN



El viernes de la semana pasada, los médicos que participaron en la audiencia sobre las vacunas de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) afirmaron que las inoculaciones matan a más personas de las que salvan.


Tras ocho horas de testimonios, el Comité Asesor sobre Vacunas y Productos Biológicos Relacionados de la FDA votó por 16 contra 2 en contra del programa de refuerzo de la vacunas propuesto por Biden.

Durante la audiencia, el doctor Steve Kirsch, director del Fondo de Tratamiento Precoz del coronavirus, dijo que las inyecciones matan a más personas de las que ayudan. “Voy a centrar mis observaciones de hoy en el elefante de la habitación del que a nadie le gusta hablar: las vacunas matan a más personas de las que salvan”, dijo Kirsch por teleconferencia.

Fue una intervención explosiva, capaz de sacudir el estupor del más atrofiado. El médico afirmó que los datos sobre muertes en los asilos de ancianos mostraban que aproximadamente la mitad de los vacunados murieron, mientras que ninguno de los no vacunados murió.

“Hoy en día, nos centramos casi exclusivamente en las muertes por covid y en la eficacia de las vacunas porque nos han hecho creer que las vacunas son perfectamente seguras. Pero esto no es cierto”, añadió Kirsch.

“En el informe del ensayo de 6 meses de Pfizer hay cuatro veces más ataques cardíacos en el brazo de tratamiento”, continuó Kirsch. “Esto no es mala suerte. El Vaers muestra que los ataques al corazón se producen 71 veces más a menudo después de estas vacunas en comparación con cualquier otra vacuna”.

En total, han muerto 20 personas que recibieron el fármaco y 14 que recibieron el placebo. Poca gente se dio cuenta”, continuó exponiendo Kirsch. “Incluso si las vacunas tuvieran un 100 por cien de protección, eso significa que matamos a dos personas para salvar una vida”, añadió.

La doctora Jessica Rose, inmunóloga y bióloga viral, señaló que, según los datos del Vaers, los riesgos de la vacuna superan a los beneficios en los jóvenes, especialmente en los niños, y señaló que las reacciones adversas a la inyección se han multiplicado por mil este año en comparación con la última década. “Hay un aumento de más del 1.000 por cien en el número total de efectos adversos para este año y el año aún no ha terminado”, dijo Rose.

La doctora también dijo que los datos sugieren que las vacunas contra el coronavirus están impulsando el aumento de las mutaciones del coronavirus, como las variantes alfa y delta. “La aparición de estas dos variantes y su posterior agrupación se produjeron en estrecha proximidad temporal con el lanzamiento de los productos covid en Israel”, añadió.

“Israel es uno de los países que más se inyecta, y de estos datos se desprende que estos productos no han logrado conferir inmunidad protectora contra las variantes emergentes ni prevenir la transmisión”, sentenció.

Un médico de urgencias de Nueva Orleans, el doctor Joseph Fraiman, señaló que no hay suficientes datos de ensayos clínicos a gran escala para asegurar a los estadounidenses no vacunados y bien informados que el riesgo de experimentar efectos secundarios de una vacuna es menor que el riesgo de ser hospitalizado.

Hay que “exigir que los ensayos de refuerzo sean lo suficientemente grandes como para encontrar una reducción de las hospitalizaciones”, dijo Fraiman en su intervención. “Sin esos datos, en la profesión médica no podemos desafiar con confianza a los activistas anti-covid que afirman públicamente que las vacunas perjudican más de lo que salvan, especialmente en personas jóvenes y sanas”, añadió.

El voto del comité de la FDA en contra del programa de refuerzo vacunal es un golpe para el gobierno de Biden, que anunció en agosto planes para poner en marcha refuerzos para los estadounidenses que ya han tomado dos dosis de la vacuna.

(Fuente: https://mpr21.info/)

LOS "LÍDERES MUNDIALES" SE AUTOEXIMEN DEL PASAPORTE COVID QUE EXIGEN A LOS CIUDADANOS



¿Qué otra cosa cabía esperar? Los cínicos que pretenden que usted reduzca el consumo de la carne que ellos seguirán disfrutando, que viajan en jets privados a encuentros en los que instan a reducir los desplazamientos aéreos, que se ponen mascarilla cuando hay cámaras grabando y luego se la quitan para socializar, que exigen confinamientos mientras ellos viajan a donde les da la gana, ... no van a proceder de otro modo con el "green pass" que, de nuevo, será una exigencia para los plebeyos.

Ellos seguirán disfrutando de los privilegios que niegan al ciudadano de a pie, sustituyendo la certificación rigurosa de su condición de "puros" por una declaración honorable que se reconocerán unos a otros, evitándose la burocracia y los engorrosos trámites con que nos agobian. Así lo establece el protocolo para la 76 sesión general de la ONU, aunque el sistema ya se aplicó en la asamblea general previa de mayo-junio. "Me complace comunicar a las delegaciones que el sistema de honor relativo al estatus vacunal establecido durante la 75ª sesión se mantiene", reza el comunicado que libera a los diplomáticos de los molestos trámites que tenemos que cumplimentar usted o yo si queremos viajar:


El neofeudalismo que nos imponen es cada vez más desvergonzado.

(posesodegerasa)

CENSURA Y VIGILANCIA EN LA RED


Como una pelicula de terror y ciencia ficción, intentarán que defitivamente sea abolida hasta la mas mínima libertad que algun dia tuvimos. La novela 1984 se queda corta ante tanta locura guiada por un pequeño grupo de psicópatas de la élite munidial globalista.

jueves, 23 de septiembre de 2021

MATRIX RESULTÓ SER UN DOCUMENTAL



¿Qué es matrix? Control … Matrix es un mundo de sueños computarizados hecho para tenernos sometidos, y así convertir al ser humano en esto:

Lo que parecía una fantasía distópica está cada vez más cerca de materializarse ante nuestros ojos, a tal extremo que lo que se anticipaba en el fascinante film de 1999 puede ser lo habitual en unos años. A esa inquietante posibidad apunta el exhaustivo estudio que publicaba en mayo "Science Direct" analizando las distintas posibilidades que se abren al considerar el cuerpo humano y sus procesos metabólicos como una fuente de energía hasta ahora desprovechada:

Desde cada latido del corazón hasta cada paso, los seres humanos disipan energía todo el tiempo. Los investigadores están tratando de recolectar energía del cuerpo humano y convertirla en electricidad, que se puede suministrar a dispositivos médicos electrónicos estrechamente relacionados con la salud humana. Esta forma de reciclaje de energía es actualmente un punto clave de investigación en los campos de la recolección de energía y la bioelectrónica. Esta revisión resume en primer lugar la distribución y las características de tres fuentes de energía primaria contenidas en el cuerpo humano, incluida la energía térmica, la energía química y la energía mecánica.

Posteriormente, se introducen las tecnologías de captación de energía aplicables y los correspondientes mecanismos de trabajo para diferentes fuentes de energía. También se presentan algunas demostraciones típicas y aplicaciones prácticas de cada tipo de tecnología de recolección de energía del cuerpo humano. Específicamente, se resumen las ventajas y los problemas críticos de las diferentes tecnologías de recolección de energía, y también se brindan las correspondientes soluciones prometedoras. Además, las estrategias de interacción entre varios dispositivos de recolección de energía y el cuerpo humano se resumen a partir de los aspectos de las aplicaciones implantables y portátiles.

Finalmente, se presenta por primera vez el concepto de un sistema bioelectrónico de circuito cerrado autoalimentado (SCBS), que combina orgánicamente dispositivos electrónicos portátiles, dispositivos médicos electrónicos implantables, dispositivos de recolección de energía y el cuerpo humano. Se proporciona la perspectiva de simbiosis entre el SCBS y el cuerpo humano. También se discuten las demandas y las tendencias de desarrollo futuras del SCBS.


Como sintetiza un comentarista (Roquentin) en YouTube:

El ser humano ha sido convertido en una simple pila, una burda batería, cuando no a un mero engranaje de la maquinaria económica. No para beneficio de la inteligencia artificial, al menos no todavía, pero sí para un segmento pequeñísimo de la humanidad que dirige el destino de la misma, usando al estado, la propaganda, etcétera, como herramientas de control social. Este desquiciado segmento de la población, ve al grueso de la población como ganado al que explotar: la granja humana … La ingeniería social es lo que en veterinaria conocemos como zootecnia, poco más sofisticado …

Todo ello será posible merced a una cada vez más compleja -y abusiva- intrusión en el cuerpo de las personas, no necesariamente divulgada y sometida a evaluación pública y democrática. La inoculación Covid -la falsa "vacuna"- es un primer paso en ese sentido, con millones de abducidos permitiendo -e incluso exigiendo- que se introduzca en su organismo algo que ni saben lo que es, y que puede convertirlos en nodos del Internet de los cuerpos, además de en Organismos Genéticamente Modificados, pero que no representa más que la generalización de una tendencia que vamos a ver crecer como un tumor en un futuro inmediato: tatuajes subcutáneos, chips identificativos, implantes NFC, …

Y confiar en los gobiernos es lo peor que podemos hacer si queremos evitar un indeseable futuro trashumano.

(posesodegerasa)

EL TEST PCR ES MÁS PELIGROSO DE LO QUE SE CREE



Lo tienes fácil para negarte a realizar la prueba PCR, ya sea a ti o a tus hijos, porque es peligrosísima. Te puede causar una lesión cerebral, incluso la muerte. Simplemente, niégate, referencia este post, y solicita te den una alternativa no invasiva, como una prueba de sangre (si es que quieres).


Una lesión en el cerebro causada por una prueba PCR, hizo que un hombre estuviese perdiendo líquido cerebral durante meses, hasta que se dió cuenta que la prueba PCR le había dañado el hueso que separa la nariz del cerebro.

El líquido que había drenado de su fosa nasal derecha durante nueve meses seguidos no era moco. En realidad, era líquido cefalorraquídeo (LCR), el líquido que ayuda a amortiguar el cerebro y la médula espinal dentro del cráneo. El líquido estaba saliéndose debido una lesión causada por una prueba de frotis nasal para COVID-19.

El hombre se hizo la prueba con un hisopo nasal en marzo de 2020. Su prueba resultó negativa y simplemente asumió que tenía alergias graves cuando su fosa nasal derecha comenzó a gotear poco después. No fue hasta diciembre que decidió que un médico lo revisara, y después de escanear la cabeza del hombre, el médico descubrió que la prueba de COVID había dañado su placa cribiforme, un hueso que separa la nariz del cerebro.


Las fugas de LCR tras una PCR no son desconocidas, ya que hay otros casos en el mundo donde esto mismo le ha pasado a otras personas, e incluso en Arabia Saudita en julio de 2020, un niño falleció cuando un hisopo se rompió en su nariz.


En Alemania se sabe que varios jueces se niegan a hacerse las pruebas PCR.

Como señala Live Science, y advirtió en marzo la Academia Nacional de Medicina francesa, las fugas de LCR hacen que las personas sean más susceptibles a infecciones cerebrales peligrosas como la meningitis, ya que el sistema nervioso central está más expuesto.


Y, sobre todo, no lleves tu obsesión por el hisopado al nivel del presidente de
 la Comunidad Autónoma gallega, Alberto Nuñez Feijoo, practicante com-
pulsivo del auto-hisopado artesanal en todo momento y circunstancia

(Fuente: https://trikooba.com/)

10 RAZONES PARA NO APLICAR LA "VACUNA" A NIÑOS Y ADOLESCENTES




1. Los niños sanos casi no corren riesgo de COVID-19, con un riesgo de muerte tan bajo como 1 en 2.5 millones. Ningún niño previamente sano menor de 15 años murió durante la pandemia en el Reino Unido y los ingresos al hospital o cuidados intensivos son extremadamente raros y la mayoría de los niños no tienen síntomas o son muy leves cuando se infectan con el SARS-CoV-2. Tienen un riesgo casi nulo de muerte por COVID-19.

2. Existe una tasa inusualmente alta de eventos adversos informados y muertes después de las inyecciones COVID-19 en comparación con otras inyecciones. Algunos eventos adversos son más comunes en los jóvenes , especialmente la miocarditis. El principio de precaución dicta que primero no se debe hacer daño. Más vale prevenir que lamentar. Por ejemplo, la vacuna contra la gripe porcina, Pandemrix, lanzada después de la pandemia de 2010, resultó en más de mil casos de narcolepsia, una devastadora lesión cerebral, en niños y adolescentes, antes de ser retraída del mercado. Dengvaxia, una nueva vacuna contra el dengue, también se lanzó a los niños antes de los resultados completos del ensayo, y 19 niños murieron por una posible mejora dependiente de anticuerpos (ADE) antes de que se retirara la vacuna. No debemos arriesgarnos a que esto se repita con las inyecciones COVID-19, que no solo afectarían a los niños y las familias afectadas, sino que también tendrían un efecto enormemente perjudicial sobre la absorción de la inyección en general.



3. Aún faltan datos de seguridad a mediano y largo plazo sobre las inyecciones COVID-19. Los niños y los jóvenes tienen una esperanza de vida restante de 55 a 80 años. Los efectos nocivos a largo plazo desconocidos son mucho más importantes para los jóvenes que para los ancianos.

4. El análisis de riesgo-beneficio de las inyecciones COVID-19 apunta a un alto riesgo potencial versus ningún beneficio para niños y jóvenes.

5. La transmisión del SARS-CoV-2 desde niños hasta adultos es mínima y adultos en contacto con los niños no tienen mayor mortalidad de COVID-19. No se ha demostrado que las escuelas sean el foco de la propagación a la comunidad, y, de hecho, los maestros tienen un riesgo menor de COVID-19 que otros adultos en edad laboral.



6. No es ético poner en riesgo a niños y jóvenes para proteger a los adultos. Los comportamientos altruistas como la donación de órganos y sangre son todos voluntarios. No se debe introducir ninguna intervención médica sobre la base de “ una medida única para todos ”, sino que se debe evaluar completamente la idoneidad de acuerdo con las características de la cohorte de edad y de las personas interesadas, sopesando el perfil de riesgo versus beneficio para cada cohorte y individuos dentro de un grupo.

7. Varios tratamientos profilácticos, así como las inyecciones COVID-19, están disponibles para personas de alto riesgo para que puedan protegerse.

8. La inmunidad natural de la infección con SARS-CoV-2 es ampliarobusta y más eficaz que la inmunidad de la inyección, especialmente en la lucha contra las variantes. Los niños y los jóvenes están más seguros con inmunidad natural.



9. Existen varios protocolos profilácticos (preventivos) y tratamientos efectivos disponibles para niños y jóvenes con comorbilidades.

10. La “vacunación” de niños y jóvenes no es necesaria para la inmunidad colectiva. Después de un año y medio de la pandemia, la mayoría de las personas tienen inmunidad preexistente frente a otros coronavirus, se han recuperado del COVID-19 o se han “vacunado”. Ya se han planteado varias preocupaciones específicas, incluidas las enfermedades autoinmunes y los posibles efectos sobre la placentación y la fertilidad. Un artículo publicado recientemente planteó la posibilidad de que las vacunas de ARNm COVID-19 podrían desencadenar una enfermedad neurodegenerativa basada en priones. Todos los riesgos potenciales, conocidos y desconocidos, deben equilibrarse con los riesgos del COVID-19 en sí, por lo que se aplicará una relación beneficio/riesgo muy diferente a los niños que a los adultos. La Declaración de los Derechos del Niño establece que, “El niño, debido a su inmadurez física y mental, necesita salvaguardias y cuidados especiales, incluida la protección jurídica adecuada”. Como adultos, tenemos el deber de cuidar de proteger a los niños de daños innecesarios y previsibles.





(Fuente: https://cienciaysaludnatural.com/)

NADIE DEBERÍA HABER MUERTO POR COVID



La OMS sólo ha prohibido tres medicinas contra el coronavirus: la hidroxicloroquina, la ivermectina y el dióxido de cloro. Y desde el principio de la pandemia, en marzo de 2020, sabemos que son justo esas tres medicinas las que curan el coronavirus. Su uso generalizado hubiera detenido la pandemia artificial desde su inicio.

El 3 de abril de 2020 el Biomedicine Discovery Institute (BDI) de la Universidad de Monash en Melbourne (Australia), junto al Peter Doherty Institute of Infection and Immunity (Doherty Institute) publicaron este artículo, que evidencia que la ivermectina, disponible en todo el mundo, mata al coronavirus en 48 horas.

Haber silenciado esta investigación, así como haber atacado, desprestigiado y negado la eficacia de los tratamientos que se sabían eficaces contra la enfermedad Covid constituye un crimen contra la humanidad por el cual la OMS debería ser condenada y disuelta. Sus protocolos fueron diseñados justamente para extender la mortalidad y crear el clima de terror que convenía al negocio farmacéutico.

(Fuente: t.me.Covid-1984)

miércoles, 22 de septiembre de 2021

EL MAYOR PELIGRO QUE ENTRAÑA LA ERUPCIÓN VOLCÁNICA DE LA PALMA



Lo más preocupante de la inesperada erupción del volcán Cumbre Vieja, que está asolando la isla de la Plama (Canarias) no es la destrucción causada ni los terremotos, sino la posibilidad, enunciada por por Steven Ward, profesor del Instituto de Geofísica de la Universidad de California, y Simon Day, de la Universidad de Londres, del desprendimiento de la ladera montañosa en el mar. La súbita caída de millones de toneladas al Atlántico podría provocar un mega tsunami que se extendiese por todo el océano causando una devastación sin precedentes. Esa inquietante posibilidad es la que narraba el reportaje "premonitorio" recientemente emitido por la 2 de Televisión Española sobre la isla de la Palma: