miércoles, 9 de diciembre de 2020

NO TE DEJES TRATAR COMO GANADO



No permitas que te hagan la prueba de cobicho imaginario si quieres vivir más allá del 2021.

La prueba tiene un propósito muy diferente del que te dicen.

La inserción del bastoncillo profundamente en los pasajes nasales causa daño de la barrera hematoencefálica a la profundidad del cráneo.

Por eso las pruebas son tan dolorosas y su objetivo es dañar esta barrera hematoencefálica y crear una entrada directa al cerebro para cualquier infección.

Muy peligroso también para los que usan una mascarilla que está colonizada con bacterias que podrían infectar tu cerebro. La barrera hematoencefálica es parte de una capa celular, como una frontera que protege el cerebro de las toxinas, neurotoxinas y vacunas. Los metales pesados, las bacterias, los pesticidas y otras toxinas que no pertenecen al cerebro humano se filtran a través de él.

Aunque igual de malo es que el ADN que se recolecta va a un registro con su correspondiente muestra, un banco de ADN desde el que se puede programar la inducción de un daño propramado de diseño personalizado, el sueño psicótico de curar o enfermar a distancia hecho realidad gracias a la tecnología de telecomunicaciones 5G. O, dicho de otro modo, el trashumanismo convertido no en una mejora de la especie, sino en el logro del control total sobre los individuos.

Por si fuera poco, las vacunas insertan nanotecnología y generan mutaciones que llevan al autismo en uno cada 50 niños y dejan a los demás vulnerables a toda clase de enfermedades.


Pruebas P.C.R. e inyección letal disfrazada de vacuna es lo que merecen los terroristas y genocidas que se han apoderado del mundo.

(G.S.)

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