domingo, 27 de diciembre de 2020

LA OMS CAMBIA SU DEFINICIÓN DE INMUNIDAD DE REBAÑO POR LA QUE CONVIENE A LA MAFIA FARMACÉUTICA



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En una entrada previa me refería, con más justicia que caridad, al nivel intelectual de los telecreyentes como rayano en la idiocia. Tragan con todo, y aún teniendo delante de su dormido entendimiento pruebas más que abrumadoras de cómo son manipulados por mentiras evidentes, su "yo de eso no se (ni quiero tomarme la molestia de saber)", "hay que confiar en las autoridades (que sirven a poderes oscuros y no a la ciudadanía)" o "si lo dice la tele, será verdad (curiosa verdad que merma su salud, libertad y dignidad)" se antepone a todo ejercicio de raciocinio. Mentirles a la cara siempre le saldrá gratis al poder globalista, y es de temer que, tal como se dice en Lc. 16, 31, ni el testimonio de un muerto vuelto a la vida les haciera cambiar de parecer. Las cosas para ellos son lo que los políticos dicen que son, aunque lo que digan hoy contradiga manifiestamente lo que decían ayer, y sea justo lo contrario de lo que dirán mañana.


Como botón de muestra consideramos hoy las definiciones con que la OMS, devenida en mero instrumento del programado sometimiento de Occidente al modelo social y político chino, va trucando los dados y convirtiendo los conceptos en meros contenedores vacíos de todo significado fiable, puesto que cada significante que deja de remitir a una realidad firme y fiable -"significantes", lo las palabras significan-antes de ser violadas y corrompidas- ya no es un recipiente capaz de atesorar una verdad en su interior, sino un mero instrumento de dominio, unas bridas con las que atar la mente de los ignorantes.

Primera noción lingüística convertida en un monumento a la prostitución del significado: el absurdo del "enfermo asintomático". La OMS define "enfermedad" como "Alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo, por causas en general conocidas, manifestada por síntomas y signos característicos, y cuya evolución es más o menos previsible". Frente a la precisión -de sentido común- de que un enfermo manifiesta síntomas los ingenieros sociales que dirigen la mente del rebaño inventaron en su momento una "falacia de equívoco" de manual al pergeñar la imposibilidad lógica del sujeto que presenta síntomas (está enfermo) y no presenta síntomas a la vez. A la porra el principio de no contradicción, es decir, la posibilidad misma de poder usar el lenguaje con sentido. Y, no obstante, el rebaño ha tragado con el concepto de marras y lo aplica cada vez que estigmatiza a una persona sana como posible contagiador, con especial foco en los niños. Y es que el lenguaje nunca es inocente.


Segunda trampa de la OMS al servicio de intereses concretos: el concepto de "pandemia". Antes de 2009, es decir, antes del primer y fallido ensayo de dictadura sanitaria global con la gripe A/H1N1 se definía como pandemia una enfermedad novedosa causante de una gran mortalidad. Ese año la OMS sustituyó el criterio de letalidad por el de la extensión geográfica: ahora "pandemia" es la enfermedad que traspasa fronteras, aunque su naturaleza sea leve y su letalidad mínima. Nuevamente, la cuestión semántica tiene consecuencias prácticas preocupantes: la declaración de "pandemia" para el Covid posibilita la imposición legal de la vacunación obligatoria y universal, que siempre ha sido el objetivo de la Élite oscura.

La última manipulación semántica de la siniestra OMS se ha producido recientemente, y se refiere a la noción de "inmunidad de grupo" o "inmunidad de rebaño", que se da cuando un elevado porcentaje de población ha ganado resistencia frente a un patógeno gracias al efecto cortafuegos que se da al haber sido expuesta y haber generado anticuerpos, ya sea por haberse vacunado, ya sea por haber superado la infección. La definición hasta ahora operativa era: "Es la protección indirecta a una enfermedad infecciosa que sucede cuando la población es inmune bien mediante vacunación, o bien mediante la inmunidad desarrollada por infección previa".

De esa doble posibilidad -inmunización natural por exposición directa o artificial por vacunación- la OMS ha decidido ocultar la primera, construyendo una nueva y capciosa definición que reduce esa inmunidad a un concepto meramente farmacológico. Ahora la inmunidad de rebaño "es -meramente- un concepto usado en vacunación, en el que la población puede quedar protegida de un virus determinado cuando se alcanza un porcentaje de personas vacunadas. La inmunidad colectiva se alcanza protegiendo a la gente de un virus, no exponiéndola a él".

100 años de avances médicos en virología, inmunología y epidemiología borrados de un plumazo al gusto de la industria de las vacunas, que aparecen ahora como única posibilidad de superar plagas y epidemias, frente a la experiencia constatada por la humanidad en el pasado. Los que nos contagiamos en la guardería de las enfermedades típicas de la infancia hemos debido de soñarlo colectivamente, puesto que la OMS afirma que nuestra experiencia es imposible. Y no insulto la inteligencia del lector presentando las consecuencias prácticas de este planteamiento, puesto que puede fácilmente deducirlas.

Simplemente le recuerdo que la dictadura de los tramposos sería inviable sin la fanática complicidad de los ignorantes, y que los que han sustituido la ciencia por la ideología no buscan ayudar a la humanidad, sino someterla.


(posesodegerasa)

1 comentario:

  1. Esto va cada vez peor. ¿Tenéis en mente el vídeo de Gabilondo en 2009 denunciando la estafa de la gripe a? Pues no digo más.

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