lunes, 25 de noviembre de 2013

SUIZA RECHAZA LIMITAR EL SALARIO DE LOS ALTOS EJECUTIVOS


Los ciudadanos suizos han rechazado este fin de semana en las urnas el aceptar estrictas leyes para limitar la remuneración de los ejecutivos. El referéndum, que partía de una iniciativa popular promovida por las Juventudes Socialistas, pretendía completar una norma aprobada hace ocho meses prohibiendo las abusivas cláusulas de despido de los altos cargos. ¿Para cuándo una iniciativa como ésta en nuestro país?

La medida, de haber sido aprobada, hubiera limitado los sueldos de los altos directivos a no más de 12 veces el salario del trabajador peor pagado de la misma empresa.

La iniciativa estaba respaldada por la propuesta de las Juventudes Socialistas suizas 1:12, que reunieron las 100.000 firmas necesarias para convocar un referéndum.

Es la segunda vez este año que los suizos han votado sobre los salarios de los altos cargos. El pasado marzo la votación resultó en una abrumadora mayoría a favor de poner freno a las grandes primas, y prohibir las indemnizaciones por despido o salida de la compañía.

Ambas convocatorias reflejan el creciente descontento en Suiza por las revelaciones de que algunos de los principales ejecutivos del país están ganando más de 200 veces lo que sus empleados se llevan a casa.

A principios de este año, se supo que el gigante bancario suizo UBS había otorgado US$2,6 millones en primas. La cifra coincidía exactamente con las pérdidas del banco en 2012.

"En el último par de años, estos gerentes estaban realmente ganando mucho dinero... Demasiado", dice Corinne Fankhauser, de las Juventudes Socialistas.

"Por ejemplo, el director ejecutivo de Credit Suisse, llegó a ganar hasta 820 veces lo que sus empleados [peor pagados] fueron ganando. Así que son un poco una locura estos salarios. Queremos detener esto".



Parecer codicioso

Los jóvenes socialistas idearon algunas ingeniosas tácticas de campaña. Ofrecieron galletas de chocolate en la calle, diciendo a los transeúntes que podían tomar hasta 12 si querían.

Por supuesto, nadie lo hizo, porque nadie quería parecer tan codicioso. La misma actitud, argumentaban los jóvenes socialistas, debería aplicarse a los salarios de los ejecutivos.

Pero mientras que los sueldos de varios millones de dólares pagados a los grandes bancos aparecen en los titulares, no son la imagen completa.

La verdadera columna vertebral de la economía suiza son los cientos de pequeñas y medianas empresas en todo el país. El esquema también les afectaría, y entre sus directivos las opiniones eran dispares.

La calidad es "la prioridad"

Thomas Gerber es propietario y director ejecutivo de Amarena AG, una compañía de cocina y muebles. El negocio es pequeño, pero tiene clientes en cuatro continentes.

Gerber tiene ocho empleados y gana sólo 1,3 veces lo que su plantilla. Él no tiene ningún deseo de recibir más.

"Creo que es muy malo para la imagen de Suiza, para nosotros como fabricantes, si sólo aparecemos en los titulares por los exorbitantes salarios de los gerentes", explica.

"Suiza no es sólo un montón de grandes empresas, somos una sociedad. Creo que tenemos que volver a los productos de calidad... Son la parte importante de nuestro negocio, no los desmesurados salarios".

"Estúpidas resoluciones"

Pero no todo el mundo ha compartido el punto de vista de Gerber. Muchos propietarios y gerentes temían que las restricciones propuestas puedan haber castigado a todas las empresas de Suiza, por los errores de unos pocos altos cargos.

En consonancia con la política de la empresa, Kurt Schaer, propietario y director de Biketec AG -que hace bicicletas con motor eléctrico-, gana alrededor de cinco veces lo que ganan sus empleados, y también él dice que no quiere más.

"Por supuesto que estoy en contra de salarios demasiado altos", insiste. "No es bueno para la imagen. Pero, básicamente, no queremos que el gobierno influya en las empresas. Es una decisión libre de los accionistas cuánto quieren pagar a la dirección y a los empleados", concluye.

Además, advierte Schaer, si se hubiera aprobado la iniciativa 1:12, habría costado tiempo y dinero a su empresa probar a los auditores públicos que Biketec está obedeciendo las restricciones salariales, algo que ya hace.

"Tendríamos que contratar a más personal en nuestro departamento de contabilidad", dice. Y añade: "Me gustaría invertir dinero en crear nuevos productos, nuevos mercados... Y no gastar dinero sólo por seguir algunas estúpidas resoluciones".

Salarios "en picado"

Igualmente, el gobierno suizo no ha respaldado la propuesta 1:12, señalando, por contra, que Suiza tiene una tradición relativamente exitosa de colaboración social entre empresarios y trabajadores.

"Nuestra forma de acordar los salarios ha dado lugar a una gran cantidad de buenos puestos de trabajo y un muy bajo nivel de desempleo", afirma el ministro de Economía Johann Schneider-Ammann, quien agrega que nadie quiere "poner este valioso sistema en riesgo".

Algunos líderes empresariales también afirman que "la limitación de los salarios de una manera tan extrema hubiera incapacitado a las principales empresas de Suiza para atraer a las personas mejor cualificadas, al no poder pagarles salarios altos".

Pero este argumento no ha sido concluyente en el rechazo de la iniciativa, simplemente porque en los últimos meses, las encuestas demostraron que la sola mención de los desorbitados salarios de los altos ejecutivos irrita a los votantes suizos.

Lo que ha tenido más resonancia ha sido el argumento de que las empresas extranjeras podrían haber decidido, de haber triunfado la propuesta, no establecerse en Suiza, algo que los opositores consideran que daría lugar a un aumento del desempleo y una disminución de los ingresos fiscales.

Las encuestas de opinión han estado muy reñidas, aunque obviamente el resultado del referéndum indica que los votantes piensan que una proporción de 1:12 era ir demasiado lejos. Parece que a los ciudadanos helvéticos les ha guiado en su decisión un sentido práctico típicamente nacional.

Al menos, el hecho de que Suiza haya celebrado un referéndum nacional sobre esta cuestión, tan sólo unos meses después de poner coto a las bonificaciones, es un mensaje a los jefes de las grandes empresas donde los desmesurados salarios -así como 12 galletas- parecen, simplemente, pura codicia.

Y un ejemplo para los países que escamotean estas cuestiones al debate público.

(Fuente: http://www.bbc.co.uk/)

No hay comentarios:

Publicar un comentario