martes, 13 de abril de 2021

SI VAMOS A HABLAR DE CIENCIA ...



El objetivo de la Ciencia, lo que la distingue de todo lo demás, es la generación de conocimiento, ni la imposición de dogmas ni la creación de oportunidades de negocios.

Porque la Ciencia es análisis y no protocolos. La Ciencia es discusión y no censura. La validez de las teorías científicas depende de su refutabilidad, es decir de la posibilidad de ser puestas en duda, y no de su aceptación por fuerza de la autoridad que la enuncia.

La Ciencia actual nos llega a partir de Galileo, cuando hace poco más de cuatro siglos, y a costo de su vida, desafió al máximo poder de su época, la Iglesia Católica.

Su gran legado fue establecer el uso de razón como camino para acceder al conocimiento de la naturaleza. Tal vez por esas circunstancias iniciales muchos sigan pensando en la Ciencia como la gran enemiga de la Religión, más propiamente de su "primo hermano" el misticismo.

Así, mucha gente ve a la Ciencia como otra religión, y se siente amenazada por sus connotaciones de rigor y supuesto valor de verdad.

Muchos se plantean que al no ser especialistas no pueden saber quién tiene razón cuando dos científicos argumentan explicaciones alternativas o incluso contradictorias.

Se amedrentan por no saber "a quién creer", y terminan convirtiendo en una elección lo que debería ser una evaluación personal, resultado del análisis, del uso del sentido común.

Pero lo cierto es que la Ciencia nos permite conocer lo que nos rodea aún sin ser científicos.

La manera de hacerlo depende del método y no de la erudición.

No es necesario conocer grandes teorías. Se pueden analizar los hechos disponibles a partir de unas pocas premisas.

Por ejemplo uno puede analizar si todo concuerda, una premisa básica de toda teoría científica. No deben haber contradicciones demasiado evidentes.

Otra premisa es que los hechos deben poderse repetir, aunque no necesariamente en la cocina de nuestra casa.

Nos han querido convencer de la existencia de un nuevo virus usando una reacción instintiva, el miedo, y no mediante el uso de la razón. También se ha aceptado sin discusión que la única salida es una vacuna. Toda otra opinión ha sido desestimada, ridiculizada y censurada.

El miedo se genera en el cerebro, y hace que una glándula llamada "amígdala" bloquee el razonamiento mediante la secreción de hormonas que nos preparan para las emergencias.

Pero luego de un año ya no hay lugar para el miedo. La ciencia tuvo tiempo de hacer lo suyo que es medir, aislar y definir. Al día de hoy, ya no necesitamos optar por la precaución basada en predicciones estadísticas.

La "única opción" de una vacuna ya no debería ser considerada como emergencia. Para la Ciencia, la emergencia ya pasó. El resultado de las mediciones indica que todas las predicciones de millones de muertos estaban erradas, y que por lo tanto las medidas extremas ya no tienen lugar.

En la Ciencia ninguna teoría es eterna. Toda teoría es una hipótesis que puede fallar, aunque en el pasado o incluso desde siempre, haya sido útil.

Sin embargo, y a pesar de ya existir evidencia de efectos adversos peores que la enfermedad, se sigue pensando en las vacunas como algo indiscutible.

La refutabilidad hace que ninguna teoría sea absoluta, una cualidad que caracteriza a la Ciencia por su capacidad de corregir el rumbo a partir del resultado de las observaciones en el mundo real.

Sin embargo, los gobiernos no han corregido el rumbo con la misma velocidad con que adoptaron las medidas restrictivas. Ni siquiera por los ideales de libertad y democracia que están siendo aplastados.

Hagamos uso apropiado del método científico, dejemos que sean los científicos los que analicen, no los periodistas, ni los políticos, ni los médicos que sólo se comportan como mercaderes de medicamentos.

No permitamos que con el miedo nos sigan destruyendo.

Alejandro G. Sherar
Dr. en Ciencias Físicas

3 comentarios:

  1. "La Ciencia actual nos llega a partir de Galileo, cuando hace poco más de cuatro siglos, y a costo de su vida, desafió al máximo poder de su época, la Iglesia Católica."
    Esta frase parece indicar que Galileo Galilei murió a manos de la iglesia y esto no fue así.Murió en su casa a los setenta y siete años.

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    1. Le silenciaron, humillaron y convirtieron su vida en miserable, arrebatándole la que como ser humano y como científico merecía. Como dice el poema de Bertolt Brecht, hay muchas formas de matar a un hombre que no consisten solo en arrebatarle la vida en sentido biológico.

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  2. Ni ciencia ni espiritualidad. Ni pruebas empíricas ni intuiciones. Nada. Estos humanoides que controlan el mundo se pasan todo por el forro, por el arco..
    Están fijos en su plan y van p'alante.
    Yo confío, pero porque hay personas valientes que siguen dando pruebas de que todo esto es un embolado, que se parará. Aunque va a costar, tiempo y vidas.
    Y bueno, ciencia y espiritualidad han de acercarse. Somos un TODO. Y lo físico bebe de lo metafísico.
    Tiempo.
    Saludicoss🙌💖🌟

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