sábado, 27 de febrero de 2021

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y CENSURA ESTATAL



La libertad de expresión se desvanece. Estamos asistiendo a su trepidante extinción. Incluso las ficticias libertades formales del constitucionalismo liberal están desapareciendo.

Dichas libertades son falsas pues desde 1812, cuando se aprueba la primera constitución del reino de España, hasta 1931, cuando se instituye el sufragio universal, se vulneraron sistemáticamente todas y cada una de ellas. Pero, la cosa no quedó ahí, sino que las élites militares, políticas y económicas mandaron castigar, golpear, torturar y asesinar a cientos de miles de disidentes que osaban contrariarles, sobre todo en la ruralidad. Y lo mismo sucedió en el periodo republicano hasta junio de 1936, cuando estalla la Guerra civil, como bien recoge Félix Rodrigo Mora en Investigación sobre la II República Española, 1931-1936.

El general Francisco Franco realizó orgullosamente matanzas a las órdenes de los gobiernos republicanos, tanto, por ejemplo, contra los revolucionarios asturianos de 1934, como durante su misión imperialista en Marruecos. De modo que resulta fútil hablar de libertad de expresión en aquel entonces, igual que mientras Franco fue generalísimo.

La constitución de 1978 se diferencia poco de las anteriores; si bien, ingenuamente, muchos súbditos del estado español la concibieron como un triunfo. Los sucesivos gobiernos del PSOE y PP demostraron que en realidad representaban una continuación de sus predecesores liberales; iguales en todo, aunque algo más mentirosos, inmorales, ladrones, degradados y zafios.

Hasta 2008 dichos gobiernos disfrutaron de cierta bonanza económica. Este factor nubló el entendimiento y el sentido ético de la mayoría. Mientras se tuviera el estómago bien lleno y cierta abundancia material, lo demás no importaba. Casi nadie se interesaba por la libertad de expresión ni por la de conciencia. El Estado y los medios de comunicación adoctrinaban sin mesura. Por lo que el individuo se quedó mudo; aunque al haberle destruido el cerebro tampoco tenía mucho que decir.

En la crisis de 2008-14 una parte de la población del estado español despertó, intentó expresar su descontento, e incluso plantear un cambio. Con el fin de evitar cualquier transformación, desde la cloacas del Estado se impulsó a Podemos, para manipular, coptar y fagocitar a la juventud más activa. Por otro se implementaron leyes coercitivas y totalitarias, como la Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana de 2015, conocida como la Ley Mordaza.

El partido ahora llamado Unidas Podemos prometió retirar la Ley Mordaza implantada por el PP si llegaba al poder, y otros cuantos ingenuos le creyeron. En cambio, cuando lo consiguió, no sólo no retiró esa funesta ley, sino que junto con el otro partido izquierdista PSOE aprobaron el Real Decreto-Ley 14/2019 que continuaba la laminación de la libertad de expresión. En este caso afectaba al mundo virtual, de ahí que se conozca como la Ley mordaza digital. Otro de sus logros es tener el récord de autorizaciones de ventas de armas al extranjero con 22.545 millones en el primer semestre del año pasado; siendo el mayor cliente Arabia Saudí, quien continúa con su matanza imperialista en Yemen.

Así pues, gracias a la izquierda en el poder, la censura, el cierre de blogs, páginas web, cuentas electrónicas, etc., las amenazas, incautación de bienes, multas, torturas y encarcelamientos por parte del Estado se han multiplicado en los últimos años.

Es más, el PSOE y Unidas Podemos van a aprobar la Ley de Igualdad de trato, la cual, según afirman, protege contra las discriminaciones por origen racial o étnico, sexo, religión, orientación sexual, discapacidad, edad o situación socioeconómica; con multas de hasta 500.000 euros. Empero, en realidad esta es otra medida aniquiladora de la libertad.


Al igual que la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, esta ley “contra la discriminación” establece que “es el denunciado quien debe demostrar que no ha agredido, que no ha vejado.” Este principio es absurdo, injusto e incluso anticonstitucional. Niega el principio de inocencia y el onus probandi. Ergo la coalición de izquierdas es tan fascista que no para de sacar leyes y decretos para extinguir las mínimas libertades que quedan. Y se está instituyendo el peor estado policial totalitario imaginable.

Volviendo al asunto de la libertad de expresión, las manifestaciones de los últimos días en contra de la encarcelación de Pablo Hasél tienen dos lecturas. Por un lado es un imperativo moral apoyar las manifestaciones que luchen contra la opresión y la injusticia. La libertad de conciencia y de expresión son sagradas, y deben defenderse siempre; pese a que no estemos de acuerdo con los contenidos. Un interesante análisis al respecto lo realiza el compañero Antonio Hidalgo Diego en De raperos y policías.


Por otro lado, al igual que en anteriores ocasiones, en las manifestaciones han aparecido elementos de la extrema izquierda para desacreditar las mismas; con toda seguridad siguiendo instrucciones de agencias estatales como el CNI. Ese lumpen, mostrando su carácter reaccionario y marxista-hedonista, se ha lanzado a saquear establecimientos para robar artículos de marcas caras e incluso de lujo. Hechos patéticos que recuerdan a los disturbios de Los Ángeles de 1992, y los de Londres, así como de otras ciudades inglesas, de 2011.

Así mismo, con la presente campaña de terror plandémica, el fascismo de izquierdas está mostrando sus verdaderos colores liberticidas. En este sentido, el politólogo Esteban Vidal realiza un análisis certero en su Informe coronavirus. Ídem éste ha comentado su preocupación ante la reforma de la Ley de Salud gallega presentada por el PP de Galicia, llamada Ley Auschwitz; que no hace sino avanzar la legislación totalitaria que se implementa desde la capital del Estado.

La más que probable obligación a la vacunación, aunque ya existe alguna persona mayor a la que se le ha obligado a vacunarse contra la voluntad de sus familiares, prosigue la erradicación de las libertades formales que otorga el estado español a sus vasallos. En efecto, cada vez nos quedan menos libertades políticas, civiles y de conciencia-expresión.

Además, ya es bien conocido el control social que se está implementado. Gracias al gran nivel de desarrollo tecnológico las agencias estatales conocen desde el número de empastes dentales que tiene una persona hasta sus inquietudes filosóficas. Ahora bien, amparándose en el clima de miedo y pánico que las élites mismas están instaurando, el nivel de control se está disparando. De hecho, las élites están transformando el sistema parlamentario y partitocrático actual a uno más parecido al chino.

Esto es obvio tras las recientes medidas reindustrializadoras. Con una mano destruyen una parte del sector servicios, pues ciertamente es despilfarrador. Y con otra, al haber un exceso de mano de obra así como la consecuente reducción de los salarios, impulsan la inversión en investigación e industria; en la que sobresale la industria armamentística.


Empero, resulta penoso que Europa occidental se esté convirtiendo en el sumun de la incivilización, cuando hace unos siglos fue la cuna de la libertad, del sujeto autoconstruido, de la igualad entre hombres y mujeres, de la cultura, de la creatividad y el arte, de la ciencia, así como la única región del mundo que desterró el esclavismo.

Ahora tenemos que contemplar espectáculos como las elecciones en Cataluña; donde no se puede enterrar a un familiar y despedirle dignamente pero sí meter una papeleta en una urna. El nivel de barbarie y deshumanización es atroz. Mas no solo es denunciable la vileza y depravación de los poderhabientes, sino también de la de sus vasallos quienes les sirven dócil y sumisamente, e incluso algunos les aplauden.

Ciertamente no existe ningún tipo de libertad real en el régimen político actual. El voto no sirve de nada puesto que la razón de Estado es el todo. Así lo ha sido en los últimos 200 años, y lo seguirá siendo mientras exista el Estado.

Si bien, a pesar de que las elecciones son un engaño en el que cada vez menos gente cree, desde las instituciones han facilitado todo lo posible la realización de las catalanas. Lo mismo que llevando a cabo la habitual campaña política propagandística. Por suerte, de momento no nos obligan a votar como lo hacen en Argentina, Australia, Brasil, Suiza, Tailandia o Grecia, donde seguramente volverían a “suicidar” a Sócrates.

(Artículo completo en https://amoryfalcata.com/)

3 comentarios:

  1. Los que nos gusta el deporte no podemos entrenar, si se habré el Gym tiene que ser al 30% de su aforo, eso si, las cuotas son del 100%, para que las tontas vayan al 8M, para hacerse selfies y ponerlas en las redes, 500 personas juntitas todas ellas, cuatro manifestaciones de 500 tontas cada una, las tontas de los cojones, no puedo salir de mi comarca, no poder enterrar a mis mayores o visitar en hospitales a los que me de la gana, pero para que las subvencionadas tengan su día de "libertad", si... me cago en todo... y no soy el único, somos muchos.
    https://www.youtube.com/watch?v=UPbJkzYmpto
    Mucho me temo que esto no va a acabar bien y mucho me temo también que es lo que buscan, caos y escusa para encerrarnos a todos. Y vamos a caer en su trampa que por otra parte siempre ha sido así, solo que ahora lo sé. Luego se enfadan porque el Rubius se ha ido a Andorra a vivir. Es un estado sustentado por los dos partidos que se reparten el estado a partes iguales, un tiempo tu, un tiempo yo y los borregos peleándose por ideologías inventadas como en el pasado por religiones igual de inventadas, ellos mientras viviendo del cuento, y de nuestro esfuerzo derivados en dinero sin valor alguno pero que sigue el sistema de poder... venga, sigamos jugando y calladitos y sobre todo pagando.

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  2. Por cierto, impresionante artículo el de Antonio Hidalgo Diego, Raperos y policías, magistral.

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  3. Somos creyentes de dioses invisibles, ahora el virus es el nuevo "dios"... porque no se iba a creer en él?

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