viernes, 8 de noviembre de 2019

EL FRAUDE COMO NORMA, Y NO COMO EXCEPCIÓN



Ante la posibilidad de que la convocatoria electoral de pasado mañana suponga la versión corregida y aumentada del fraude materializado el 28-A (donde se incumplieron prácticamente todas las premisas de la Ley Electoral, desde no publicar las actas en las puertas de los colegios electorales depués del cierre hasta no informar del recuento público que debe tener lugar en la Junta Electoral tres días después de las elecciones), y la evidencia de que el presidente en funciones se ha asegurado todos los resortes que harían posible el pucherazo (desde la colocación de sus peones en las funciones clave del recuento hasta la opacidad del muy manipulable voto por correo) José Mª Manrique sitúa, en un clarificador artículo, la manipulación en ciernes en el contexto del pasado electoral de nuestra joven -dicen que- democracia que revela un desalentador panorama: existe un poder en la sombra que empuja a los electores en la dirección pre-establecida a base de ingeniería social ("psy-ops"), que, a veces, resulta más o menos disimulada y que, cuando es necesario, adopta formas brutales (23-F, 11-M, ...) para corregir un rumbo político indeseado, algo evidente desde los albores de la Transición.

Además de evidenciar la fragilidad del régimen, el golpe
de efecto de la CIA dejó claro que lo guionizado se mate-
rializaría por las buenas o por las malas.
En 1973 ocurrió el magnicidio del Presidente del Gobierno Carrero Blanco, oficialmente atribuido a ETA pero que, sin duda, fue diseñado, alentado y “coproducido” por actores internos y externos diferentes. Con su muerte se truncó la evolución prevista por el régimen anterior. Y, hablando de magnicidios, en España tenemos un no pequeño palmarés que demuestra que cuando no van las cosas al gusto de algún gran poder, pues … se “reconducen”: Prim (1870, tras varios intentos), Amadeo I (1872, frustrado), Cánovas (1897), Canalejas (1912), Dato (1921), Alfonso XIII (1905 y 1906, frustrados), Calvo Sotelo (1936), etc.

El referéndum de aprobación del Proyecto de Ley para la Reforma Política del 15 de diciembre de 1976 tuvo un recuento no controlado por la oposición, lento y, en demasiadas ocasiones, con datos contradictorios, hasta el punto que los resultados definitivos no fueron aprobados por la Junta Electoral Central hasta dos años después, el 21 de diciembre del 78.

Rodolfo Martín Villa, ese hombre.
El 15 de junio de 1977, fecha de las primeras elecciones democráticas, nos encontramos con que, tras una tumultuosa aparición "informativa" del ministro del Interior, Rodolfo Martin Villa, en la Sala de Prensa, alguien dio la orden de cerrar de forma inesperada el centro Informativo del Palacio de Exposiciones y Congresos. Los datos electorales finales no fueron ofrecidos hasta más de un mes y pico después (nota del "blogger": en dichas elecciones se produjo el finalmente irreversible "sorpasso" del PSOE a un recién legalizado PCE que había sido el principal partido de la oposición antifranquista).

En 1978, en medio de un aterrador clima terrorista y de inestabilidad social, se aprobó una Constitución no elaborada por cortes constituyentes (sorteando apenas, y de forma harto sospechosa, el obligado umbral tradicional de participación de dos tercios más uno del censo, el 67’11 %; de ellos el 88 % dio el “sí”, lo que supone únicamente un 60 % de los censados). Los resultados oficiales, dados 15 días después de la votación, no se ajustaban a los publicados previamente por la prensa ni a los facilitados por el propio Ministerio del Interior. Aquella constitución (diseñada por la masonería, como hemos sabido a la postre, nota del "blogger") introdujo las aberrantes “nacionalidades” y el sistema cuasi-federal de las autonomías.

En 1977 se había establecido una Ley Electoral en base a la Ley para la Reforma Política, sembradora de los lodos actuales; la LOREG es de 1985. También, y por primera vez, un Real Decreto permitió la votación a los mayores de dieciocho años, dándoles la mayoría de edad “a efectos electorales”, con el consiguiente -y posiblemente buscado- descontrol del censo electoral (una diferencia de más de 200.000 electores entre el censo dado por el Ministerio del Interior -26.835.720- y el publicado por la Junta Electoral -26.632.180-; pese a lo cual no hubo ninguna sanción ni cese). Por supuesto, la televisión oficial, la única entonces existente, siguió siendo uno de los principales caballos de batalla de la manipulación de la opinión pública.

Según la tesis doctoral de D. Ángel de la Cruz Bermejo, las elecciones generales de 1979 fueron similares o peores.

El "campechano". Algunos le perdonan todo.
El 23-F de 1981 fue un falso “golpe de estado militar” que propició, además de la estocada de muerte a la Institución Militar, la definitiva desaparición de UCD, el partido de la mayoría sociológicamente "continuista" con el anterior régimen, y el inmediato encumbramiento al poder del PSOE. Aunque en 1982 la manipulación mediática no era suficiente para dar mayoría al PSOE ya encontramos indicios de manipulación: la primera gran encuesta de voto de SOFEMASA-SEMA, capital grupo europeo de consultoría, de dirección francesa, hecha para El País, proporcionó unas sorprendentes portadas periodísticas con más de 200 diputados para PSOE. Y sucedió lo increíble, el Partido Socialista tuvo 202 diputados (mayoría absoluta; nunca nadie había tenido tanto poder político como Felipe González).

De 1989 tenemos el testimonio próximo de una vocal de una Mesa Electoral que oyó a Guerra leer los resultados totales antes de que en su colegio hubieran entregado el acta (¿a qué les suena a muy actual?). Aquellos comicios fueron muy controvertidos. Defectos graves en los datos del registro electoral, una estructura ineficiente de la administración electoral y el anuncio lento de los resultados en muchos distritos electorales dieron lugar a un gran escándalo cuando los resultados electorales en una serie de distritos fueron impugnados bajo acusaciones de irregularidades y fraude. Los tribunales determinaron elecciones parciales para Murcia, Pontevedra y Melilla. La cuestión fue apelada ante el Tribunal Constitucional, que revirtió las resoluciones anteriores y solamente anuló la votación en Melilla.

España se incorpora a la iconografía del debate electoral.
En 1993 Aznar celebró el triunfo en el balcón de Génova, pero después de interrupciones en TVE, y tras una rápida caída en picado del PP en el escrutinio, ganó el PSOE.

El 11-M de 2004 propició la segunda llegada del PSOE al poder: antes del atentado las encuestas daban mayoría clara al PP, pero la repercusión mediática de unos atentados nunca explicados produjo el vuelco.

2018, nuevo golpe de estado blando y tercera ascensión del PSOE, tras la oportunísima sentencia del caso “Gurtel” (el juez de la Audiencia Nacional José Ricardo de Prada “recibió dinero de Soros” según algunos medios) y la inexplicable resistencia de Rajoy a dimitir, algo que hubiera evitado la moción de censura (31-5-2018). Un mes después, apenas aposentado en La Moncloa, Pedro Sánchez (más que presumible masón del Gran Oriente Francés) se reunió en secreto en con George Soros, el mayor especulador del mundo, un judío sionista subordinado al conglomerado bancario anglo-francés de los Rothschild-Rockefeller que promueve todo tipo de “revoluciones de colores”, aborto, ideología de género, y otros varios demoledores envites. También se ha hablado de la presencia en España de Soros en dos ocasiones en esta primavera.

El Pablo Iglesias "original". Algo de fanático tenía.
Y, si hay que recordar fraudes y pucherazos, es obligado resaltar los de 1931 (proclamación de la Segunda República tras unas elecciones municipales en que el voto -solo masculino- monárquico cuadruplicó el republicano y que daría lugar a una Constitución nunca refrendada en referéndum, nota del "blogger"), 1933 (gana las elecciones el centro-derecha, pero Alcalá Zamora impide que forme gobierno), y de 1936 (Frente Popular), así como recordar la frase del fundador del PSOE, Pablo Iglesias, en enero de 1936: “… si ganan las derechas tendremos que ir a la guerra civil declarada”.

Parece claro, a quien lo quiera ver, que el PSOE tienen algo más que “Baraka”, todo lo contrario que España.

(Fuente: http://pildorasantimasoneria.blogspot.com/)

2 comentarios:

  1. El quid de la cuestión es si la suma agregada que nos darán en la próxima madrugada Domingo Lunes coincide con la suma de lo que hay en las actas de los colegios.

    No nos dan el desglose mesa a mesa.

    Nos lo lo dan agregado. Ergo no es posible contrastar si lo que lo dice el acta que supuestamente debería de estar en la puerta del colegio coincide con el desglose de la suma que nos dan los medios en ese carrusel nocturno de datos.

    En los sitios (municipios) muy pequeños, dado que si que hay un desglose por municipios, es mas complicada la trampa, pero en los grandes cualquier cosa puede ocurrir.

    Dicen que los partidos, por su propio interés, velaran para que ese suma agregada no se pervierta y si se corresponda con el resultado real de las mesas. Y yo que me lo creo.

    La pregunta es ¿por qué el dato tiene que estar sólo accesible para los partidos, y al mas alto nivel, y no para el populacho de todos los días?

    Recuerden donde si hubo un cambio sorprendente de gobierno y donde las encuestas fallaron hace no mucho:

    Andalucía 2018

    Pues bien, es el único caso donde yo he encontrado un link a una web (en este caso de la Junta) donde se detalla en exceles el resultado de cada mesa.

    http://www.resultadoseleccionesparlamentoandalucia2018.es/Mesas

    Si eso se pudo hacer en Andalucía 2018, porque no se hizo en ninguna de las elecciones del 2019, y ha habido unas cuantas. Donde no ha habido sorpresas.

    No es un problema de dificultad técnica, es un tema de control del voto.

    Es posible que haya manipulación del voto antes de llegar a la urna, caso de algún voto por correo, aunque implicaría a tanta gente que al final cantaría la gallina.

    También es posible que en burgos podridos de ciertas zonas de España, tanto en Vascongadas, cómo en Cataluña, Andalucía o Galicia (por ejemplo) se falseen los recuentos en favor de nazionalistas varios, o PPSOE.

    Pero lo importante es la manipulación en la que muy pocos estén en el ajo, para que nadie se vaya de la boca, y que se haga cuando el personal tiene prisa por saber el resultado y además esté cansado y no pueda prestar mucha atención.

    Y esa es la que hay desde que se pasa el dato de la mesa a saber a quien y de que manera, hasta que ese dato (mas menos alterado) se suma con otros en a saber donde y de que manera y nos lo dan sin que nadie diga ni pío.

    Insisto en lo de la excel.

    Sería perfecto que esa excel además incorporase una foto en PDF del acta.

    Un cordial saludo

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  2. Por cierto, el artículo olvida el referendum sobre la OTAN en 1986.

    El de OTAN, de entrada No y de salida tampoco.

    Yo estoy segro de qu en ese referendum también hubo tongo, o si salió SI fue por un pelo tan delgado que tuvieron que "exagerar" el resultado para que nadie dudase.

    Hay que tener en cuenta que todas las "fuerzas vivas" del momento estaban por el SI.

    Sólo el PCE y parte de la derecha estaban (por diferentes razones) por el NO.

    Ergo el control de las urnas, recuentos, y sumas era bestial. Mucho mayor que el que tuvo Suarez en su momento con los otros referendums mencionados.

    La ventaja principal para González con ese resultado es que así, ganándolo con trampa, tuvo a la derecha atlantista (la que tenía poder), cogida por los huitos.. porque no le quedaba mas remedio a esa derecha que apoyar a Felipe para evitar "males mayores" y por otro lado se liberaba de la tutoría de las CIA/SPD que lo apuraon en el 72.

    Esas CIA/SPD.. estaban espantadas con el referendum que él (Felipe) propuso, pero él (Felipe) les hizo ver que aquí en España éramos unos ingénuos; y que cualquier decisión impopular que tuviesen qute tragar, sobre todo imouesta desde fuera, si estaba bendecida tras una consulta popular (manipulada) quedaba neutralizada.

    Sólo que para eso era necesari tener a alguien con suficiente carisma (o sea a él, a Felipe) al que dejar hacer y deshacer con suficiente libertad, sin ataduras; que él era persona de confianza y olvidaran injerir en España a través de otros, no fuera que por desconocimiento metieran la pata y entonces se liara.

    Un cordial saludo

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