miércoles, 6 de noviembre de 2019

ANTES DE VOTAR, PIENSA EN LOS NIÑOS



Cuando todo el país asistió al triunfo de la única moción de censura exitosa habida en democracia, la presentada por un ambicioso Pedro Sánchez contra un apocado Rajoy, que se hizo el "hara-kiri" -y se lo hizo a su gobierno- sin presentar batalla ninguna, algo que solo sorprenderá a quienes ignoran que hay órdenes de las Logias cuyos miembros no pueden desobedecer, uno de los periodistas de más éxito del momento, Iker Jiménez, se dirigió al nuevo gobierno para hacer una petición desasosegante: "Protejan a los niños". Acababa de conocerse la muerte del pequeño Gabriel Cruz, y el divulgador de según qué misterios -reconoció en su programa no poder contar la verdad del caso Alcàsser-, conocedor de cómo el corporativismo de la clase política lleva a tapar escándalos de pederastia e infanticidio, que horrorizarían a cualquier ser humano decente, jugaba su carta en defensa de los menores.


"Casos sobran": Macastre, Alcasser, Bar España, Kote Cabezudo, Grinda, Arny, Baixe Maestrat, ... Centros de menores utilizados como caladeros para que pervertidos sin escrúpulos tengan su ración de inocencia arrasada. Niños que se pierden y cuyo cuerpo aparece exanguinado a kilómetros de distancia (con los medios insultando la inteligencia del lector al hablar de "accidente"). Catálogos de carne fresca en la "deep web" a disposición de quien pague el secuestro del menor de quien se ha encaprichado, y del que sus padres nunca volverán a saber (recuerde el lector el caso Madeleine McCann). Y frente a esta incómoda realidad, el no querer saber de quienes prefieren que les den una versión cómoda y tranquilizadora de los hechos, y que no les "calienten los cascos" los conspiranoicos que hurgan en las inconsistencias y contradicciones de cada falaz versión oficial.

El voto es también un modo de dar poder a quienes hurtan la verdad al ciudadano y tapan las miserias de los suyos. Y respaldar a quienes detienen investigaciones, distraen la atención y exoneran a pervertidos y criminales de la acción de la justicia es indecente. Lo recuerda un demoledor artículo de "La Nueva Tribuna" (antes "Tribuna de España"), que ni siquiera puedo reproducir en su integridad si quiero que este blog no desaparezca. Así están las cosas en esta "democracia" ... de fachada (... y prefiero no empezar a jugar con los dobles sentidos de las palabras). 

Si es tu decisión votar, hazlo de modo que no conviertas tu papeleta en el biombo tras del cual se ocultarán abusos y crímenes.

Parece increíble, pero, precisamente ahora que los avances sociales y tecnológicos nos permitirían alcanzar la utopía de vivir en un mundo feliz, nuestra Sociedad se ha metido en una situación tan caótica y alarmante que nos hace temer lo peor. Corrupción generalizada, inestabilidad política, ruina económica, catástrofe demográfica, revueltas independentistas … Da miedo: Nuestros abuelos ya vivieron esto antes de la Guerra Civil.

Entre la tecnología y la Revolución francesa, hace ya tiempo que el Mundo había superado todos aquellos problemas de hambrunas y tiranías que antaño nos impulsaban y justificaban periódicamente a matarnos unos a otros en guerras. No puede ser obra de la casualidad, solo una larga serie de errores bien calculados, inspirados en los que resultaron más destructivos en nuestra Historia, habilidosamente concatenados en el orden y forma apropiados, ha hecho posible llevarnos a sentir tanta crispación como para hacernos volver a levantar banderas de guerra. Tampoco se explica por la simple torpeza o avaricia de nuestros políticos, la primera impresión que nos llega a la mente es la de que están manejados como marionetas por intereses muy poderosos, a cuyas órdenes nos han estado empujando premeditadamente hacia el caos y la auto-destrucción, para conseguir algún provecho que no alcanzamos a entender.

Algo muy poderoso debe estar impulsando a nuestros pastores a conducir a su propio rebaño al matadero, aún a sabiendas de que, cuando desaparezcamos, se quedarán en la ruina y el paro. Si buscamos una explicación lógica y no queremos conformarnos con tópicos, consignas o excusas simplistas, tendremos que perder el miedo a ser señalados como “locos conspiranoicos” y empezar a llamarle a las cosas por su nombre. Solo con la verdad por delante se puede intentar desenmarañar este ovillo corrompido, buscando la punta y tirando del hilo.

Todo aquello que destruye la convivencia y nos enfrenta unos a otros se llama MALDAD, esa cualidad que convive con la bondad, como el Ying y el Yang, dentro del alma humana. La CORRUPCIÓN es la expresión de la maldad en la vida pública y consiste en el abuso de una posición de poder en provecho propio y perjuicio de otros. La PEDERASTIA, en especial la infanticida, es un abuso de niños indefensos y sobresale como uno de los máximos exponentes de maldad. Por eso, cuando los pederastas son personajes públicos, nos sirven de punta del hilo para desenrollar el ovillo de las tramas de corrupción. La larga lista de nombres de presidentes de estado y dignatarios internacionales que figuran en las listas de clientes del negocio de prostitución infantil del recientemente difunto multimillonario Jeffrey Epstein, nos confirma que estamos siguiendo la pista correcta.

El que podríamos dar en llamar “fenómeno Epstein” demuestra de forma rotunda e innegable que, dentro de la cumbre de la pirámide jerárquica de las Sociedades Occidentalizadas, existen “clubs de pederastas en la élite” que actúan impunemente por encima de la ley. A escala local, en España tenemos muchos ejemplos de pederastia monstruosa que permanecen muchos años sin resolver, encubiertos por las instituciones del propio Estado que frena las investigaciones con “órdenes de arriba”.

Sirvan de ejemplo los casos de “Macastre”, “Alcécer”, “Bar Arny”, “Bar España” … hasta el más reciente “Caldo de Pollo” de pedofilia fiscal.

No cabe esperar que un político que viola niños no vaya a ser capaz de malversar, prevaricar, traicionar y hasta destruir a su propio pueblo, conduciéndolo a una guerra civil para provecho propio (o de los que los manejan como marionetas porque conocen sus vicios y les pueden delatar) Desconocemos en qué proporción la cúpula de mando de nuestra Sociedad está invadida por estos monstruos, pero ahora, con Epstein, ha quedado demostrado que están ahí. Así no es de extrañar que hayamos llegado hasta la situación actual.

Ahora que se acerca otra convocatoria absurda de elecciones repetidas y hay que pararse a reflexionar y tirar del hilo de la pederastia e nuestro país. Y nos encontramos que, a pesar de estar señalado como sospechoso en una horrible trama pederasta, existe un político que figura en las listas de candidatos a la mano derecha del candidato a presidente del PSOE (nota del "blogger": para evitarme una demanda por difamación omito su nombre, aunque es fácil deducir de quién se trata para el lector conocedor del caso "Kote Cabezudo"). Vemos que, en la Comunidad Valenciana, donde durante tantos años bajo gobierno del PP fueron bloqueadas las investigaciones sobre Macastre, Alcáser y Bar España, superado ya el bipartidismo y ahora que gobierna allí la coalición de izquierdas, se ha organizado una campaña de acoso judicial a los que insisten en denunciar. La tolerancia y encubrimiento de la pederastia, la corrupción y la maldad en general, se revela como un problema “transversal” que parece afectar casi por igual a todas las fuerzas políticas.

El poder no solo corrompe al que lo ejerce, también al que
lo delega
Cuando miramos al futuro, los más pesimistas se resignan a lo peor y sostienen que “esto no tiene remedio” porque “todos son iguales” y como “el poder corrompe” y siempre se corromperá todo el que llegue. Los del rebaño, esos “intelectuales” del montón aficionados a la liga ficticia de derechas/izquierdas, son los que alimentan la guerra culpabilizando sistemáticamente al equipo contrario de todos los males de la Humanidad e idolatrando al suyo como la “única salvación verdadera”. También hay muchos mesías iluminados por una inteligencia superior dispuestos a ser los protagonistas de la solución a nuestros problemas, pero no consiguen hacer que la comprendamos ni que reconozcamos su enorme grandeza. Todos estamos preocupados, pero no conseguimos encontrar la solución, todavía seguimos metidos en el atasco del 15-M, estamos cada vez más indignados, pero aún estamos sin propuestas ni soluciones concretas. Puede que no estemos mirando en el sentido correcto.

La cadena de mando que tan democráticamente dirige nuestra Sociedad, tiene una sola dirección, pero dos sentidos opuestos. Siempre le hacemos la crítica mirando a los políticos desde nuestra propia perspectiva, de abajo hacia arriba, y nunca encontramos la solución. Tal vez sea ya la hora de coger el espejo y mirar también hacia abajo, hacia nosotros mismos. Es evidente que solo manda aquel que tiene gente dispuesta a obedecerle y, si los que mandan ordenan maldades, malvados serán también aquellos que, bajo sus órdenes, las cometan, las encubran o las consientan.

Siguiendo el hilo de la pederastia y por poner unos cuantos ejemplos: Los empleados de seguridad del aeropuerto, pilotos y auxiliares de vuelo, todos los que ahora salieron en prensa diciendo sarcásticamente que tenían bautizado el avión de Epstein como el “Lolita Express” ¿acaso no lo veían monstruoso? ¿por qué no lo denunciaron? ¿estaban “untados” ?; Y si nos venimos a España, también podemos señalar a “ la prensa del sistema” que acepta censura sobre Alcáser, Arny o Bar España o a la Policía que acata la orden de detener investigaciones sobre “Caldo de Pollo” en vez de abrírsela a la juez que lo ordena. Si los de arriba ejercen la corrupción es porque los que consienten o participan por abajo son mayoría.

Si alguna vez hemos tenido democracia y derechos es porque tuvimos antepasados valientes y bondadosos que supieron unirse y las consiguieron, dando su vida por ellas en revoluciones como la Francesa. Si entre nosotros ya no son mayoría valor ni bondad, no merecemos derechos y terminaremos por perderlos. Si no defendemos a nuestros niños, no tendremos futuro y si seguimos votando a partidos que cobijan a políticos que roban, no tendremos prosperidad. Mientras dure la Democracia, y cada ciudadano pueda votar a quien crea que lo representa, el que nuestra Sociedad siga votando a los mismos corruptos demostrados de siempre, hace pensar que merece el desastre que se nos acerca.

Cada uno decide su voto, pero es la suma de todos la que decide el destino de la Sociedad y la Cultura a la que pertenecemos.


(Fuente: https://www.lanuevatribuna.com/)

2 comentarios:

  1. Gran articulo . Se puede decir mas alto , pero no mas claro .

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  2. Es genial,todo cambiaría si aumentara nuestra isla de despiertos! El gran problema es hacer razonar a la gente y que no te tachen de conspiranoico! Que como ya se dijo:"Es más fácil vivir en el engaño que hacer comprender que los han engañado". A Iker Jiménez lo veo muy comprometido con la situación, mucha suerte y a seguir informando! Aunque ya sabemos que es duro, como ejemplo tenemos el caso de Josele Sánchez, Pedro Bustamante y el ya fallecido Juan Ignacio Blanco, entre otros valientes.

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