miércoles, 8 de mayo de 2019

EL ESCÁNDALO DE LA LIVG: PADRES QUE NO PUEDEN VER A SUS HIJOS


Pese a la brutal y machacona propaganda del feminismo de consigna y subvención que pretende grabarnos a fuego que el hombre siempre es maltratador y la mujer siempre víctima, la tozuda realidad nos arroja a la cara casos tan dramáticos e injustos como el que nos presenta en este video. Jesús Muñoz es una víctima -de las muchas que existen- de la aberrante y antijurídica "Ley Integral de Violencia de Género", al que una ex-pareja resentida y una asociación femi-mafiosa han hecho la vida imposible y privado del contacto con su hijo.

4 comentarios:

  1. Por desgracia, hay muchos casos así, pero pocos hombres tienen los recursos económicos; y sobre todo, mentales para afrontar una situación dramática como esta.

    Lo anterior, unido al desconocimiento del tema, hacen que muchos acepten un grado de "culpabilidad" para salir de la situación angustiosa, pero como atestiguan muchos casos, eso es echarse la soga al cuello, se crea un archivo con antecedentes por hechos ¡no cometidos! A partir de ahí, el sistema lo tiene muy fácil para manipular y jugar con cifras y con los sentimientos de las personas de cara al público.

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  2. Con respecto al tema del maltrato, es obvio que existen varias maneras y niveles de ejercerlo. Al igual que el varón le es "más fácil" el maltrato físico; la mujer, tiene una facilidad pasmosa para ejercer maltrato psicológico (sin que esto no signifique que tanto hombres como mujeres pueden, o tienen la capacidad, para perpetrar tanto el maltrato físico como psíquico). Pero no son raras las agresiones de mujeres mediante bofetadas, arañazos, tirones de pelo, lanzamiento de objetos, patadas en los genitales, etc.

    Se ha demostrado muchas veces ya, que el maltrato a la mujer es muy rechazado (obvio) pero si es el hombre el afectado, en general, es tomado con mucha falta de respeto: burlas, sarcasmo, ignorancia, etc. A una mujer le puede costar denunciar por miedo, pero un hombre tiene de añadido la vergüenza; es decir, la sociedad tiene grabada en la mente, o lo asocia, a un hombre: pusilánime, débil, "calzonazos", "llorón" y así un largo etcétera. Se entra en un bucle sin salida.

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  3. En nuestro país, hasta no hace tanto, cuando aún no era legal el divorcio, a las mujeres maltratadas de verdad, que se atrevían a ir a la policía, no se les hacía caso alguno y poco menos se les decía que tenían que aguantarse con lo que les cayera.

    Ahora el péndulo se ha ido hacia el extremo contrario, hasta el punto que mujeres sin escrúpulos están utilizando las leyes a su favor de forma torticera, para vengarse y humillar al ex, haciéndoles un flaco favor a quienes de verdad son víctimas de malos tratos.
    Es penoso que en estos tiempos haya buenos hombres que estén pasando por semejante calvario y encima se les ridiculice.

    La violencia y el maltrato deben ser repudiados y condenados de igual forma, sea quien sea el agresor, hombre o mujer, porque la maldad no conoce sexo.

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    1. Totalmente de acuerdo.

      Esto demuestra que no hay un interés por mantener el equilibrio, ni el bien, ni la imparcialidad, etc; sino se pasa de un extremo a otro según la corriente que se diga que se debe imponer para seguir sometiendo.

      Con esto está demostrado, también, que tanto hombres como mujeres, podemos ser igual de malos si se nos dan armas que jueguen a nuestro "favor" para hacer daño al semejante. Por desgracia, muchos humanos de a pie (no sólo políticos, aristocracia, altos mandos, etc) somos corruptibles. Todo depende de nuestra condición y si somos capaces de distinguir lo que es correcto de lo que no.

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