viernes, 8 de diciembre de 2017

EL ASESINATO DE JOHN F. KENNEDY 54 AÑOS DESPUÉS (2ª PARTE)




EL FIASCO DE "BAHÍA COCHINOS"

El resentimiento del Alto Cabal contra JFK se había venido incrementando desde el fracaso de la "Bahía de Cochinos". La verdadera razón de dicho fracaso era simple: no podría tener éxito sin la destrucción completa de la fuerza aérea cubana, que inicialmente disponía de un total de diez aviones T-33. Siete de ellos fueron destruidos el 15 de abril de 1961, dos días antes de la "invasión", por bombarderos B-26 que despegaron de Nicaragua. En la mañana del ataque (17 de abril) los tres aviones restantes debían ser destruidos por pilotos rebeldes entrenados por los estadounidenses. Ese ataque aéreo, autorizado por JKF doce horas antes, fue cancelado en el último momento por el Director Adjunto de la CIA, el General Cabell, sin que el presidente fuera informado de ello.

Misteriosamente, Allen Dulles estuvo fuera del país durante estas fechas. Se había ido al extranjero para "dirigirse a jóvenes empresarios" cuando él, como Director de la CIA, había planeado la invasión con mucha anticipación, incluso antes de que JFK fuera elegido. Cuando la fuerza aérea cubana estaba bombardeando a las fuerzas rebeldes, los líderes militares estadounidenses presionaron a JFK para que se involucrara, algo que éste rechazó. Los T-33 cubanos no solo estragos en las fuerzas "invasoras", sino que también derribaron quince B-26, lo que supuso una humillación para los estadounidenses. Así, los agentes de la CIA no solo lograron enfrentar al presidente con el estamento militar, también presentaron a JFK a nivel mundial como un líder débil, además de generar ira contra él entre los refugiados cubanos en Estados Unidos. JFK había asumido el poder menos de tres meses antes, el 20 de enero de 1961. Cabell estaría más tarde involucrado en el asesinato de JFK, siendo su hermano el alcalde de Dallas cuando el presidente fue asesinado.


Un documento de la CIA de 300 páginas publicado en 2005 confirma que la Agencia siguió adelante a pesar de saber que sin el apoyo de las fuerzas armadas de los Estados Unidos la brigada de exiliados estaría condenada al fracaso. Esta evaluación se ocultó a JFK quien, en cierto sentido, quedó atrapado en una situación muy difícil. El cálculo de la CIA - y sus controladores, la conspiración de los banqueros internacionales Illuminati- fue que una vez que la situación de la brigada de exiliados se volviera grave, JFK sucumbiría a la presión de los militares. Habían calculado mal, y habían subestimado la determinación de Kennedy. La reunión en la Casa Blanca, durante la cual el presidente fue presionado por los líderes militares y la CIA para permitir la participación militar de los EE. UU. duró tres horas. JFK dijo en la reunión que le había dicho al Bissell, al oficial de la CIA y al almirante Edmund Burke "una y otra vez" que no involucrará a las fuerzas de combate de los E.E.U.U. para salvar la operación.

El coronel Prouty cita al amigo de JFK Justice Douglas para explicar como tras solo 90 días de presidencia, éste comprendió el enorme poder del lobby industrial-militar y la total ausencia de control sobre sus manejos:

"Este episodio le conmocionó. Había sentido el poder extremo que tenían estos grupos, la influencia insidiosa de la CIA y el Pentágono sobre la política civil, y creo que en su mente se planteó un poderoso desafío: ¿Podría alguna vez ser lo suficientemente fuerte para someter a estas dos poderosas agencias?"

JFK, furioso, declaró que "astillaría a la CIA en mil pedazos y los dispersaría por los aires".

LA CRISIS DE LOS MISILES CUBANOS

Después del fiasco de Bahía de Cochinos, JFK enfrentó otra crisis altamente peligrosa a causa del descubrimiento de misiles nucleares rusos de corto y mediano alcance en suelo cubano. La información fue transmitida a JFK el 16 de octubre de 1962 por su asesor McGeorge Bundy, y se basó en el análisis de datos fotográficos proporcionados por el famoso avión espía U2. Ante la gravedad de la situación, la recomendación del ejército fue directamente proceder a una respuesta militar.

¿Por qué se instalaron los misiles rusos en Cuba? Castro respondió esta cuestión al periodista francés Jean Daniel, quien también era el enviado secreto de JFK, en las siguientes declaraciones efectuadas en 1963 (de hecho, Castro y Daniel estaban conversando cuando se transmitió la noticia del asesinato de JFK):

"Seis meses antes de que se instalaran estos misiles en Cuba, recibimos información fidedigna advirtiéndonos de que se estaba preparando una nueva invasión de la isla bajo el patrocinio de la Agencia Central de Inteligencia, cuyos administradores fueron humillados por el desastre de Bahía de Cochinos y por el espectáculo de ser ridiculizados a los ojos del mundo y reprendidos por los círculos del gobierno de Estados Unidos".

Castro se estaba refiriendo a la Operación Mangosta, que apuntaba a derrocar a su gobierno y que había sido preparada por el C.I.A. y aprobada por JFK.

David Talbot, a quien se le dio acceso a los registros de la Casa Blanca relacionados con esta crisis, describe el intercambio entre los líderes militares y JFK durante una reunión en la Casa Blanca celebrada el 19 de octubre de 1962. Los líderes militares, particularmente el Jefe de la Fuerza Aérea Curtis LeMay, insultaron a JFK en un intento de coaccionarlo para permitirles atacar a Cuba. Con el desconocimiento del presidente, los generales habían trasladado tropas y barcos a lugares desde donde podían atacar a Cuba rápidamente. Cuando la reunión terminó y JFK salió de la sala, los líderes militares usaron un lenguaje altamente despectivo contra él. No sabían que lo que decían que estaba siendo grabado. Después de la reunión, JFK le dijo a uno de sus asistentes que: "Si los escuchamos y hacemos lo que ellos quieren que hagamos, ninguno de nosotros sobrevivirá para decirles que estaban equivocados".

Tommy Power, el brazo derecho del Jefe del Estado Mayor General LeMay, elevó por decisión propia el nivel DEFCON al 2 sin el permiso y el conocimiento del Presidente (hay 5 niveles de DEFCON; el nivel 1 es rojo y representa una guerra nuclear, el nivel 2 es anaranjado y representa una posibilidad muy alta de guerra nuclear). El aumento del DEFCON al nivel 2 obligaba a los rusos a tomar medidas en contra. ¡Curtis LeMay quería "freír" a Cuba! Cuando JFK le preguntó qué harían los rusos en respuesta a un ataque en suelo cubano que condujo a bajas rusas, LeMay respondió que los rusos no harían "nada". JFK, que tenía una mejor comprensión del tablero de ajedrez global, señaló que los rusos podrían responder al ataque en Alemania en lugar de en Cuba. JFK, consciente de los horrores de la guerra nuclear, optó por la opción de "cuarentena", bloqueando el ingreso de barcos rusos a Cuba y sometiendo a todas las embarcaciones que se dirigieran a la isla a la revisión de su carga.

El 27 de octubre, un avión estadounidense U2 fue derribado sobre Cuba por los soviéticos. El piloto fue asesinado. Los generales exigieron una respuesta rápida de represalia. Sobre la base de su lectura de los registros de la Casa Blanca, David Talbot señala que los asesores de JFK estaban preocupados por la estabilidad del régimen y consideraban que cuanto más se prolongaba la crisis, mayores eran las probabilidades de que los militares tomaran el poder por la fuerza. En este punto, JFK le pidió a su hermano Robert F. Kennedy que visitara a Anatoly Dobrynin, el embajador soviético. David Talbot cita del informe que Dobrynin envió a Khrushchev acerca de la reunión:

"Robert Kennedy parecía agotado. Uno podía ver por sus ojos que no había dormido durante días. Él mismo dijo que no había estado en casa durante seis días y seis noches. "El presidente está en una situación grave", dijo Robert Kennedy, "y no sabe cómo salir de eso". Estamos bajo un estrés muy fuerte. De hecho, estamos bajo presión de nuestros militares para usar la fuerza contra Cuba. ... El presidente Kennedy implora al presidente Khrushchev que acepte su oferta y tome en consideración las peculiaridades del sistema estadounidense. A pesar de que el propio presidente está en contra de comenzar una guerra por Cuba, una cadena irreversible de eventos podría ocurrir en contra de su voluntad.  ... Si la situación se prolonga por mucho más tiempo, el presidente teme que los militares lo derrocarán y tomarán el poder. El ejército estadounidense podría quedar fuera de control ".

Khrushchev compartió el temor a que los militares organizaran un golpe y desestabilizaran a Estados Unidos para precipitar la guerra. Se volvió hacia Andrei Gromyko y le dijo: "Tenemos que hacerle saber a Kennedy que queremos ayudarlo". Ahora tenemos una causa común, para salvar al mundo de aquellos que nos empujan hacia la guerra ". ¿Quién empujaba a los dos poderes a la guerra? Los banqueros satánicos internacionales, la Alta Cábala Satánica. Khrushchev para eso

Khrushchev, sabiamente, procedió a desmantelar los misiles soviéticos instalados en Cuba a cambio del compromiso de E.E.U.U. de no invadir la isla. Como parte secreta del acuerdo, JFK también acordó retirar los misiles Júpiter norteamericanos de Turquía después de un intervalo (fueron eliminados seis meses después). Así, los mandatarios ruso y norteamericano evitaron una posible guerra nuclear, para disgusto del Alto Cabal Satánico, la camarilla de banqueros internacionales masónicos Illuminati y sus serviles aliados.

Mujahid Kamran
(Fuente: Veterans Today, traducción: Astillas de realidad)

1 comentario:

  1. La Segunda Parte es amena, sólo que no iba a haber Guerra Nuclear cuando en Casa estaban muy Revueltos y veamos si queda otra parte más…


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