miércoles, 25 de octubre de 2017

¿QUIÉN HA ROBADO A QUIÉN?



Un repaso de lo que ha sido el cuantioso aporte de los "opresores" castellanos a Cataluña, sin el cual esta comunidad no hubiera podido lograr las cotas de prosperidad y beneficio que ahora los independentistas pretenden dilapidar con sus desvaríos, su ingratitud y su "procés" de marras.

La majadería de "Corona catalano-aragonesa"
no aparece en absolutamente ningún documen-
to histórico. Existió el reino de Aragón, del que
el condado de Barcelona era feudatario.

En el siglo VII el concepto de Catalunya ni se planteaba, de hecho era tierra de nadie hasta la invasión del Califato omeya, la misma invasión que dió forma a lo que ahora los catalanistas reclaman como propio, el Roselló Francés. La pseudo-historia que los "indepes" intentan vender es una invención, como lo es la estelada. El Reino de Aragón no ha sido nunca esa ridícula invención que es la "Corona Catalano-Aragonesa". Cataluña es tan parte de España que es nombrada durante mucho tiempo LA MARCA HISPANICA.


En 1714, Barcelona era un pueblo de 37 mil habitantes, Madrid tenía 120 mil habitantes. Cádiz, Sevilla, Bilbao ..., eran ciudades que duplicaban en habitantes y riqueza a Barcelona. El comercio de Indias estaba monopolizado por los puertos del antiguo Reino de Castilla y Cataluña era una de las regiones mas pobres de España. El denostado Borbón cambió el destino de las mercaderías al puerto de Barcelona, los puertos atlánticos se empobrecieron y Barcelona subió como un trueno. En 50 años cuadruplicó su población, a finales del siglo XVIII tenía 130 mil habitantes, y toda Cataluña emergió de la pobreza. Nos deben una.

Felipe V, un rey nada revanchista
El denostado Borbón puso el comercio de esclavos desde Africa a las Indias en manos de la burguesía catalana en régimen de monopolio. Los ingentes beneficios de este vil comercio sirvieron para montar la incipiente industria textil catalana. Nos deben dos.

Durante el siglo XIX y primer tercio del siglo XX, el denostado Borbón protegió a la incipiente y poco competitiva industria textil catalana aplicando unos aranceles aduaneros exorbitantes a los paños ingleses y flamencos. Una vara de paño flamenco pasó de costar 2 pesetas a costar 6 pesetas, con lo que los paños catalanes que costaban 5 pesetas se vendían ventajosamente al resto de España. Eso trajo como consecuencia que a la lana y trigo castellanos que se exportaban a Holanda e Inglaterra les aplicasen los mismos aranceles y dejaron de venderse. Así, una fanega de trigo castellano pasó de costar 10 pesetas a costar 5 pesetas. Los catalanes compraban el trigo y la lana más baratos y los castellanos compraban los paños más caros. El resultado fue un empobrecimiento de Castilla y un enriquecimiento de Cataluña. Nos deben tres.

Para ser francos, eran otros tiempos
Después de la guerra civil, el franquismo en su Plan de Desarrollo invirtió el 40% del dinero destinado al INI (Instituto Nacional de Industria) en Cataluña, con la factoría SEAT a la cabeza, el 20% en el País Vasco y otro 20% en Madrid. El resto, otro 20%, lo invirtió en el resto de España. El despegue económico de estas zonas fue rápido, el resto de España siguió en la miseria. Nos deben cuatro.

Así que, cuando ahora escucho o leo que los iletrados catalanistas dicen que "España les roba", me entra la risa cabreante. Ni en 1000 años los catalanes pagarán lo que el resto de España les ha dado.

(Visto en Facebook)

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