domingo, 20 de agosto de 2017

UNA LECCIÓN DE DIGNIDAD


La protagonizaba ayer Fernando Álvarez, nadador del Club Natación Cádiz. Competía en la prueba de 200 metros braza del Mundial Máster que se celebra en Budapest y solicitó a la organización guardar un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils. La mezquina respuesta que obtuvo fue que "no se puede perder un minuto", ante lo cual decidió retrasar su propia salida de la prueba durante ese tiempo, en que permaneció de pie en solitario homenaje. Bravo por su gesto.

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