jueves, 7 de noviembre de 2013

UNA DENUNCIA DE LAS FUMIGACIONES ILEGALES QUE PADECEMOS PRÁCTICAMENTE A DIARIO


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Mientras en Italia (Rosario Marcianó) y Alemania, políticos (Johannes Remmel, Los Verdes) y meteorólogos (Karsten Brandt) están denunciando la manipulación del clima a través de las estelas químicas ilegales y es un tema que sale en televisión y en la prensa, en España la mayoría de la población desconoce este grave asunto y los medios desinforman negando su existencia. Estas fumigaciones ilegales empezaron en los EEUU en los 90, donde el término chemtrail (acrónimo de chemical trail, estela química) fue utilizado por el periodista William Thomas en 1999, aunque la primera descripción del fenómeno data de 1997, por Richard Finke. El término más correcto sería geoingeniería, pues la consecuencia directa es el cambio climático.

El desconocimiento generalizado de los denominados “chemtrails” no impide que se estén movilizando en toda España grupos ciudadanos muy activos para informar a las autoridades tanto nacionales como en el Parlamento Europeo, así como a la ciudadanía con mesas informativas, charlas y vídeos en red. Recientemente, agricultores de Zamora, hartos de ver sus cielos marcados con estelas de aviones que se expanden hasta cubrir el cielo de una neblina blanquecina, mandaron analizar sus tierras descubriendo la presencia de 5 g de aluminio por kg, lo que es una cantidad excesiva, tóxica además de inexplicable de forma natural.

¿Cuáles son los propósitos de esta geoingeniería? Son varios. En un primer término tenemos la manipulación del clima: generar sequías prolongadas impidiendo las precipitaciones, cambiando el Ph de la tierra, volviéndola ácida y envenenándola con metales pesados (se han encontrado altas cantidades de aluminio, bario, estroncio y zinc) de manera que las semillas tradicionales no prosperan y los agricultores están obligados a comprar semillas transgénicas de Monsanto específicamente diseñadas para estas condiciones artificiales (la empresa fabricó el Agente Naranja de Vietnam). Además, estas capas de nubes filamentosas provocan también un calentamiento de la atmósfera generando en algunas zonas del planeta un cambio climático deliberado.

Un segundo propósito es mucho más dramático pues atañe directamente a la salud de las personas. Una nueva y extraña enfermedad ha aparecido y que es asociada por los investigadores a las estelas químicas. Fue denominada Síndrome de Morgellons por una doctora estadounidense que veía como su hijo de 2 años le decía que tenía “bichos debajo de la piel”, unos filamentos de polímeros con nanotecnología que le salían por los poros de la piel. Las fumigaciones van dejando unas extrañas telarañas. Los análisis de estos filamentos que acaban enganchándose a las ramas, verjas y antenas muestran que no son orgánicos sino que son extraños polímeros. Algunos científicos (Sophia Smallstorm-bióloga-, Hildegard Staninger-epidemióloga- y Cliff CArnicom – Carnicom Institute) llegan a relacionar esta enfermedad y estos polímeros, que penetran en el cuerpo y se reproducen, con el Transhumanismo de Kurzweil, un proyecto que busca la mutación del ADN humano para convertirnos en pequeños robots, así, cuando nuestro cuerpo esté transformado en un tejido inteligente podremos ser controlados desde ordenadores centrales. Parece increíble, recomiendo a los incrédulos se informen sobre el tema.

(...) lejos de ser una paranoia, los chemtrails constituyen un ataque a la ciudadanía oculto y encubierto, que ya fue denunciado hace cuatro décadas por las Naciones Unidas y fue objeto de la resolución 31/72 de 1977. Además de numerosas patentes que demuestran el interés por manipular el clima, sembrando las nubes de polímeros (Patente 6315213 de Peter Cordani, 2001) varios otros documentos prueban que en los altos mandos militares como la Fuerza Aérea de los EEUU (AIR FORCE 2025 Owning the Weather, 1996) y la OTAN (AGARD CONFERENCE PROCEEDINGS nº 485, 1990), la manipulación climática y la utilización de la ionosfera para enviar ondas de alta frecuencia (HAARP) son considerados desde más de dos décadas como “multiplicadores de fuerza” con fines estratégicos.

En mi opinión, los chemtrails y la desaparición de niños para rituales satanistas son los dos temas intocables que las élites que dominan el mundo no permitirán desvelar. Ted Gunderson, ex – agente del FBI y varios científicos ya han sido oportunamente suicidados o muertos en extrañas circunstancias.

La ciudadanía debe tomar conciencia que de nuestra acción y movilización depende que este proyecto de destrucción del ser humano no llegue a ocurrir.

¿O vamos a esperar a que nuestros hijos nos digan que tienen bichos debajo de la piel?

Pilar Baselga

Audio de la charla de la autora en la presentación realizada el pasado mes en el Café "La Luna" de Madrid en el marco de las "Tertulias Nautoi":




(Visto en http://nomoriridiota.blogspot.com.es/)

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