lunes, 30 de septiembre de 2013

UNA CERTERA REFLEXIÓN SOBRE EL NACIONALISMO


Busque las (escasas) diferencias. Luego,
conciénciese de la poca gracia de estos "pasatiempos".
Lo más peligroso que le puede suceder a una sociedad democrática y libre es que los políticos sean incapaces de dar respuesta a los problemas de los ciudadanos, porque entonces son esos políticos los que se convierten en el problema.

Cuando una sociedad llega al grado de desarrollo, humanidad y tecnología como la nuestra, preparada para mirar al futuro, le es difícil encontrar políticos que estén a su altura. Somos una sociedad del siglo XXI, gobernada por políticos del siglo XX que miran al siglo XVIII.

De todos las banderas a las que los políticos incapaces se pueden acoger para mantener sus sueldos, sus privilegios y su poder, la más demoledora es el nacionalismo.

Los nacionalismos pueden basarse en cualquier cosa: diferencias raciales, hechos históricos, ambiciones territoriales, enaltecimientos de guerras y batallas... Se caracterizan por convencer a sus adeptos de que son diferentes y mejores que los otros, y les hacen sentir bien, prometiéndoles el todo. Construyen fronteras en las mentes de las masas y las separan, haciendo sentirse parte del grupo a los que ceden a su discurso y excluyendo al resto. Pero a la Tierra le sobran fronteras. Con ellas nos dividen, y, a causa de ellas, tantos estamos al servicio de tan pocos en tantos lugares del mundo. Incluso muchos piensan que la independencia les liberará de la actual clase política; error, la fortalecerá en su poder. Más fronteras significan más estructuras políticas.

Pedir libertad y construir fronteras es engañar a la sociedad. No hay mayor libertad para todo ser humano que construir una humanidad sin fronteras. Ese es nuestro destino.

Isidro Guerrero
(Visto en http://www.elperiodico.com/)

Mañana, primero de mes, el blog proseguirá su tradición y solo publicará noticias positivas.

3 comentarios:

  1. los nacionalismos, se pueden basar en diferencias culturales tambien. y solamente en eso. este es el nacionalismo al que yo me acojo como vasco. y ser diferente no quiere decir ser mejor ni peor, sino ser diferente. mi nacionalismo busca el defender mi cultura de una agresion continua que ha recibido durante largo tiempo, y aun sigue recibiendo, mi nacionalismo esta basado en el amor, un amor a mi propia cultura que me hace amar tambien todas las demas. pero esta es mi cultura, y acepto que ha de evolucionar, y ser capaz de aceptar los propios errores cometidos desde el momento en que se institucionaliza la cultura.
    mi nacionalismo no busca la creación de un nuevo estado, sino mecanismos para defenderse de ellos, mi nacionalismo no busca nuevas fronteras, sino independencia local, descentralizacion, capacidad de autogestion a nivel de pueblo-barrio, y colaboracion con todas las demas extructuras y niveles.
    para mi el nacionalismo puede existir sin la violencia del estado, reduciendose a un simple sentimiento de pertenecia a un grupo, nunca separado de los demas grupos. tal vez utilizo mal la palabra nacionalismo, pero para mi siempre ha significado esto. el caso es que creo que este nacionalismo nos hace caminar a todos juntos, pues no olvida lo que somos, pero no utiliza esto para separar sino para unir en la diferencia.
    gora bihotzak! (arriba los corazones)

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  2. Un saludo, querido amigo.

    Ojalá tu planteamiento fuera el común en este mundo. Estarás conmigo en que, por desgracia, no lo es, sino que el nacionalismo (regional, estatal, da lo mismo) funciona con demasiada frecuencia desde la exclusión y la estigmatización del diferente.

    Frente a ello, nos queda el recuperar el ideal cosmopolita de los antiguos griegos: el ser ciudadano del mundo, el sentirnos primero humanos y luego de aquí o de allí, y antes huéspedes del planeta que del terruño.

    En tu ponderada argumentación encuentro un único "pero" que objetar, y es la alusión a la agresión contra tu cultura. Que ha existido es obvio, pero la cultura no es sujeto de derechos. Solo pueden serlo los seres humanos. La persecución de una cultura no es tan grave "per se" como por lo que supone para las personas: imposición lingüística, represión de la libertad de expresión, despojamiento de la identidad, ... todo lo que genera sufrimiento concreto -y ojalá que reparable- al ser humano concreto.

    Insisto, todo lo demás, inobjetable.

    Muchas gracias por comentar.

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  3. hola poseso. soy el de antes. es verdad, la cultura de por si, no es mas que una herramienta, un conjunto de sonidos, cuestiones esteticas, etc ...con la que nos hemos identificado, y es verdad que no es mas que eso. por lo tanto como dices que ataquen la cultura no es importante, es como si alguien ataca mis pantalones porque son rojos y no le gustan. el problema solo ocurre cuando los llevo puestos. jeje! no lo habia pensado asi, como tu lo dices, pero es cierto, solo tiene relevancia el ataque cuando inflinge dolor, cuando es atacada la persona y no eso que cree poseer. (la comparacion no es exacta, porque el pantalon es fisico, y lo otro inmaterial).
    al final es muy simple, estamos todos en el mismo camino, como vasco siempre he visto a los grupos nacionalistas o no-nacionalista, identificados con la izquierda o con la derecha agarrarse a detalles que supuestamente los separan para crear confrontacion, cuando es mucho mayor lo que los une.
    es verdad, ser vasco es solo un detalle, por encima de todo somos algo mucho mas profundo. y la verdadera patria no es un lugar ni una idiosincrasia concreta, sino que la patria esta ahi donde puedas sentirte libre y en consecuencia feliz. uno es del amor, y todo lo demas son entretenimientos. hoy jugamos a azul, mañana a rojo, y despues a verde. la cuestion es no apegarse demasiado a cada uno. y no olvidar que somos esa luz que emerge de la mezcla de todos los colores.

    gracias, una vez mas por informar.

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