martes, 13 de agosto de 2013

JOHN DEE Y EL CONTACTO CON LOS "MACROBIOS"


Sir John Dee, uno de los ocultistas satánicos más grandes que han existido (además de matemático, astrónomo, astrólogo, navegante, y consultor de la reina Isabel I), estaba extremamente bien conectado a través de Europa.

Junto con Adward Kelley y otros, él hizo arreglos para abrir portales hacia otras dimensiones para poder hablar con supuestos "ángeles". Sus contrapartes fraternales en Europa, bajo su instrucción, llevaron a cabo ritos similares. Su obsesión era contactar extraterrestres, o, si se prefiere, seres pan-dimensionales, los "Arcontes." Estos seres han sido descritos en numerosas tradiciones, siendo a menudo descalificados como meras creaciones literarias, tal como aparecen en los escritos de Lovecraft (los "primordiales"), Castaneda (los "voladores") y otros. No obstante, hay un sustrato serio de sospecha que se remonta a los gnósticos, quienes los describen con extremo detalle como seres inorgánicos que emergieron en el Sistema Solar antes de la formación de la Tierra, y que parasitan nuestra energía a través de la infiltración mental.

Para contactar con los arcontes, Dee inventó lo que fue conocido como "Magia Enochiana" (del profeta del Antiguo Testamento Enoch), la cual, debido a su diestra encriptación, ha sido tradicionalmente mal entendida. Según uno de los espíritus contactados por el satanista, quien se presenta como el Arcángel Gabriel, el enoquiano era la "lengua de Adán" hablada en el paraíso, la lengua primera (o lengua adánica) tan buscada por los filósofos renacentistas.


Tras la muerte de Dee la Magia Enochiana cayó en el olvido hasta ser recuperada por Samuel Liddell MacGregor Mathers, el fundador de la Orden Hermética del Alba Dorada, y se convirtió en piedra angular de la organización. El propio Aleister Crowley encontraría gran fascinación en el Sistema Enochiano y lo utilizaría en muchos de sus rituales.

La apertura de portales interdimensionales emprendida por Dee supuso un cambio de rumbo en la historia. El nigromante obtuvo de los seres pan-dimensionales información sobre una tecnología superior, tan compleja que harían falta generaciones enteras para desarrollarla.

Extraño retrato de Isabel I, imposible de interpretar
si no aplicamos una serie de claves ocultistas.
La existencia de los seres inorgánicos es conocida, o intuida, por las facultades sutiles internas de alguien sensible o clarividente. La palabra Enochiano literalmente significa "ojo interno". C.S. Lewis (quien, junto con su colega Tolkien sabía del control total de la tierra por estos alienígenas) afirmó que nadie puede entender la peculiar historia del planeta Tierra sin un conocimiento de estas entidades. Algunas de sus obras simbolizan el enfrentamiento entre los descendientes de Lemuria (la humanidad común) y los descendientes del pacto reptiliano.

El gabinete mágico al servicio de la reina Isabel I estudió y dio finalmente carta blanca a quienes apostaban por servirse de la información recibida del más allá, asumiendo un proyecto que se ha prolongado secretamente hasta nuestros días. La preponderancia de Gran Bretaña, bajo los herederos de la dinastía Tudor, es uno de los resultados de esta simbiosis. Muchos "colegios invisibles" posibilitaron estrategias de camuflaje para ocultar lo que estaba sucediendo. El pacto con los Macrobios sigue vigente, y muchos de los oscuros secretos que ocurren en torno a la casa real de Windsor, sucesos que de ser conocidos públicamente horrorizarían a las masas, no pueden explicarse sin el concurso de las entidades demoníacas que trabajan al unísono con ellos y en contra de la humanidad.

(Fuente: http://www.cherada.com/)

1 comentario:

  1. Muchas gracias, llegué aquí porque lo vi en History Channel.

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