sábado, 27 de abril de 2013

LA MARCA "ESPAÑA", SÍMBOLO DE UN PAÍS EN VENTA


 
Mirar cierta realidad no puede ser un ejercicio complaciente. No, desde luego, cuando sobran razones para echarse a la calle pero no pasamos de la perorata de bar, del rencor mascullado ante el noticiario televisivo o de la comodidad de esperar que sean otros los que luchen por nuestros intereses porque nos falta compromiso, imaginación o valor.

Como país, somos el tonto de la clase, ese que solo aprueba las asignaturas que no suponen esfuerzo, pero que acepta que no podrá con las exigentes. Nada de ciencias (no hay inversión, ni apuesta por el saber, ni competencia tecnológica) ni humanidades (nos falta sentido crítico, capacidad de abstracción, gusto por leer algo que ocupe más espacio que un "tweet" o un "Whatsup", o como coño se escriba). En cambio, nota alta en religión (que nos digan lo que debemos pensar es un alivio) y sobresaliente en deporte (la "roja" lo es de vergüenza, triunfos por todo lo alto e inversión de las ganancias de los deportistas en paraísos fiscales, con las honrosas excepciones de esos patriotas callados -que los hay- que encima pasan por lerdos por ser decentes). "Lengua" mal, solo la ejercitamos para la maledicencia o la crítica resentida, pero para nada al modo de un Quevedo, que hacía literatura de sus frecuentes exabruptos. De "filosofía" ni hablamos, para evitarnos repetir topicazos. Si supiéramos lo que es el "arte" podríamos acceder a algún éxtasis contemplativo, pero como preferimos la burricie bienhumorada, lo dejamos en que "el-arte" es "morirte de frío". La química la miramos con desdén, y preferimos el físico de los hombres y mujeres florero a la física de una naturaleza que no ocupa lugar en nuestras mentes, dado que nos hallamos en un serio problema de-mente. Hay por ahí un cajón de-sastre llamado "ciencias del mundo contemporáneo", pero como todo lo contemporáneo deja de serlo con el tiempo, con esperar un poco las veremos convertirse en "ciencias del mundo antiguo", como hoy lo son la alquimia o la astrología.

En cuestión de estudios, este país no progresa "adecuadamente". De hecho ni siquiera progresa. Como el zote de la clase, contamos con que papá-Estado nos coloque y no cuidamos la cualificación. La "marca España" es nuestro pase a servir copas, al sector "servicios" con más atención al "vicio" que al "ser", porque entre el "ser" y la "nada" aquí no existe la menor distinción. Por mucho que nos repatee, o que invite a los naciona-listos de consigna y boquilla a patearnos. A esos que, al decir de Unamuno -¿les sonará al menos el nombre?- sólo usan la cabeza para embestir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario