lunes, 10 de septiembre de 2012

RAFAPAL DENUNCIA LA CONSPIRACIÓN GAY


Dentro del extenso peregrinaje que ha realizado por toda España, al fin Rafael Palacios (Rafapal) se dejó caer ayer por Madrid, -en concreto por el parque del Auditorio Municipal de la Villa de Vallecas-,  para presentar su último libro, “La conspiración del movimiento gay”, sin duda uno de los textos más incómodos para quienes juegan desde posiciones de poder a tirar de los hilos de la sociedad imponiendo modelos de conducta prefabricados y antinaturales disfrazados de “espontaneidad” y “liberación”. La prueba de esta incomodidad es el absoluto ninguneo a que se ha sometido este libro, silenciado en todos los medios oficiales y cuya distribución comercial es prácticamente inexistente, debido a un boicot digno del rancio espíritu inquisitorial que sigue anidando en nuestro país.

Micrófono en mano, al aire libre y en la mejor tradición del agitador urbano, el señor Palacios fue desgranando lo que hay de ingeniería social planificada detrás de la sorprendente apoteosis de la homosexualidad que vivimos: la interesada mezcolanza de género y sexo, la mutación experimentada entre la proclamación de la igualdad como valor en el cristianismo y su conversión en imposición con el jacobinismo que conduce a Marx, la documentada aversión que éste sentía por los pedófilos (cuya infiltración en todos los partidos políticos señalaba Engels en fecha tan temprana como 1869), la absoluta ausencia de un gen de la homosexualidad en un código genético humano decodificado desde hace ya más de doce años, la inducción química a la feminización de las especies, la sobreexposición mediática de modelos conductuales en los que la pareja hetero ya no es más que objeto de burla y proyección de neurosis y fracaso (capítulo éste en que no se recató en dar nombres propios), etc.

Particularmente reveladoras resultaron sus denuncias de lo que hay detrás de las pretensiones de legitimidad del movimiento gay, ya sea en el orden histórico (con una reivindicación de una homosexualidad griega que no era tal, sino pederastia) o en el moral (como ese “mito del origen” que es la revuelta del bar “Stonewall” en 1969 -Hollywood incluso le ha dedicado un film hagiográfico al episodio- y que encubre un sórdido tumulto en un local del lumpen neoyorkino regentado por la familia mafiosa de los Genovese). Así, documentó la continuidad entre el marxismo decimonónico y el feminismo y el movimiento gay, que transmutan la “lucha de clases” por la guerra de sexos, y cómo la reivindicación homosexual “roba” sus símbolos -en particular la bandera arco iris- a un movimiento “hippie” previamente desactivado por la estratégica eclosión de las drogas a fines de los sesenta.

El movimiento "homo" va a afianzarse justamente en aquellas ciudades -San Francisco, Nueva York, Berlín, Amsterdam, Londres, ...- que fueron previamente feudos de la droga (y a ese proceso tampoco escapa el barrio madrileño de Chueca, paraíso yonqui antes de serlo gay), y su camino no está alfombrado de rosas, sino de papelinas y jeringuillas usadas.

La charla, polémica y amena, fue un reconfortante ejercicio de análisis de lo que habitualmente los medios -en los que el debate sereno e inteligente ha desaparecido por completo en favor del histerismo cotilla- escamotean, como la existencia de un machismo gay que desprecia a la mujer o la aberrante y antijurídica presunción de culpabilidad masculina en cualquier caso de conflicto en la convivencia, colofón de una política de inducción al trauma de un varón que por el mero hecho de serlo aparece tanto como un maltratador en potencia como el depositario de una falsa culpa histórica, ante la cual a ver quién es el valiente que se atreve a intentar relacionarse de igual a igual con una mujer. Rafapal anunció que a esta culpabilización del varón dedicará su próximo libro, en el que ya está trabajando.

Por cierto, “La conspiración del movimiento gay” puede descargarse en formato digital en la página del autor o solicitarse por escrito a periodico@rafapal.com.

Y, sobre la cabeza del ponente, el aderezo habitual de nuestros cielos.


Como complemento a este artículo, añado los enlaces a uno de los más flagrantes casos conocidos de pretendido condicionamiento (en realidad, manipulación) sexual de la infancia, perpetrado por el doctor Money en los años sesenta y al que Rafapal hizo referencia durante su charla.









5 comentarios:

  1. Como juegan con nosotros,sociólogos,neurologos,psicólogos y todos los "logos" han ideado una manera sibilina de poder,el control mental está haciendo mella en la población y los efectos los estamos viendo a diario.Grande Rafapal por denuncia esto,y a estas paginas y blogs que lo secundan y los seguidores que tienen detras.Saludos.

    ResponderEliminar


  2. Un saludo.

    Ciertamente, se nos dirige como a ganado de un modo tan astuto que quien sigue modas y tendencias cree que es "libre" con ello, sin atender a la infelicidad que su sometimiento conlleva (ése es el grave problema). La libertad es conocimiento, por eso el que no sabe, sino simplemente "entiende", acepta, y ahí echa raíces su sumisión.

    Somos infinitos, y definirnos (ya sea en términos sexuales, nacionales, políticos, religiosos, ...) es limitarnos. Y quien justifica sus limitaciones, inevitablemente las multiplica.

    Eso sí, argumentar esto conlleva que a uno le tachen de homófobo (y justo hoy acabo de volver a ver -y a disfrutar- "Rocky horror picture show"), en vez de entrar a discutir sus argumentos.

    La odiosa "corrección política" es así.

    Gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  3. Mirad que noticia acaban de publicar en el periódico El Mundo al hilo de la homoxesualización impuesta por las élites,creo que cuando despertamos de la Matrix sabemos leer verdaderamente las noticias.Ojo cómo la presentan y la narran y cómo dan una noticia que no es noticia.Increible.
    http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2012/09/13/futbol/1347553543.html

    Saludos.Soy el anónimo de antes y no se cómo registrarme.

    ResponderEliminar
  4. Rafapa, yo como tú he sufrido en carne viva similar situación. Aquí, en República Dominicana, me han censurado, saboteado y puesto cortapisa a mi producción. Soy autor del libro "Primero el Hombre Heterosexual" (la obra que toma en cuenta al gènero masculino), y no puedo difundirla porque el sector mediático (periódicos, TV, Radio) no me entrevista, no comenta de èlla, no publica nada (a pesar de que soy locutor y periodista). Y las agencias internacionales son iguales o peores. Igual sucede con el escritor Warren Farrell, quien se queja que allá, en Estados Unidos, no le publican nada desde que èl dejó de ser feminista. !Estamos jodidos! Occidente -USA, Canadá y Europa (España, Suecia, Inglaterra, Francia, etc.)- está en manos de los homosexuales. Ellos tienen demasiado dinero para lobbies, control, manipulación y compra de los directores de medios. Es el "Poder Gay" en acción destructora. ¿Ellos ganaron? No sè...

    ResponderEliminar