jueves, 14 de junio de 2012

EN MARCHA LA MAYOR OPERACIÓN DE INTOXICACIÓN INFORMATIVA DE LA HISTORIA


A partir del próximo viernes va a consumarse el secuestro de la señal de todos los canales informativos de Siria por parte de la OTAN. La emisión audiovisual original va a ser sustituida por una señal clonada que hará creer al pueblo sirio que su gobierno se desmorona y se da a la fuga, siendo sustituido por los llamados "rebeldes" (mercenarios pagados y dirigidos por la Élite militar y financiera de Occidente). Imágenes filmadas en estudio mostrarán masacres imputadas al gobierno, manifestaciones populares, ministros y generales dimitiendo, al presidente al-Assad dándose a la fuga, a los rebeldes reuniéndose en pleno centro de las grandes ciudades así como la llegada de un nuevo gobierno al palacio presidencial.

Esta operación, dirigida personalmente por Ben Rhodes, consejero adjunto de seguridad nacional de Estados Unidos, pretende facilitar el hundimiento del régimen de Bashar Al-Ashad. Un proceder idéntico, con imágenes falsas de la toma de ciudades recreadas mediante decorados fue utilizada para desmoralizar a las tropas oficiales en Libia. No obstante, nos encontramos con un uso a gran escala de la intoxicación informativa que ha sido denunciado por el periodista francés Thierry Meyssan, quien alerta de que la operación comprende dos etapas simultáneas: por un lado, inundar los medios de noticias falsas, y por el otro, censurar o bloquear toda posibilidad de respuesta. En la operación estarán implicados no solo los canales de la CIA para Siria y el Líbano (Barada, Future TV, MTV, Orient News, Syria Chaab, Syria Alghad), sino medios supuestamente "respetables" como Al-Arabiya, Al-Jazeera, BBC, CNN, Fox, France24, Future TV y MTV, además de 40 canales religiosos wahabitas que exhortarán a desatar masacres confesionales bajo la consigna «¡Los cristianos a Beirut, los alauitas a la tumba!»

La difusión de noticias falsas no es, en absoluto, una táctica de guerra novedosa. Cuatro pasos significativos en el arte de la propaganda se han dado por vez primera durante el último decenio:

En 1994, una emisora de música pop, la Radio Libre de Mille Collines (RTML) dio la señal que desencadenó el genocidio ruandés al exhortar a «¡Matar a las cucarachas!» (la población tutsi).

En 2001, la OTAN utilizó los medios de prensa para imponer una interpretación de los atentados del 11 de septiembre y justificar los ataques contra Afganistán e Irak. Ya en aquella época fue Ben Rhodes el encargado de redactar, por orden de la administración Bush, el informe de la Comisión Kean Hamilton sobre los atentados.

En 2002, la CIA utilizó 5 canales (Televen, Globovisión, Meridiano, ValeTV y CMT, para hacer creer que enormes manifestaciones habían obligado al presidente democráticamente electo de Venezuela, Hugo Chávez, a renunciar a su cargo, cuando en realidad estaba siendo víctima de un golpe de Estado militar.

En 2011, France24 desempeñaba de facto el papel de ministerio de Información de Consejo Nacional Libio, al que incluso estaba vinculada por contrato. Durante la batalla de Trípoli, la OTAN hizo filmar en estudio y difundir a través de Al-Jazeera y de Al-Arabiya imágenes que mostraban a los rebeldes libios entrando en la plaza principal de la capital cuando en realidad se encontraban aún lejos de la ciudad, de manera que los habitantes, convencidos de que la guerra estaba perdida, cesaron toda resistencia.

Los medios de prensa ya no se conforman con apoyar la guerra. Ahora hacen la guerra.

(Fuente: http://www.voltairenet.org/) 

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