lunes, 7 de mayo de 2012

ACERCA DE LA "EJEMPLARIDAD" DE LA FAMILIA REAL (3ªparte)


Ignoramos qué pensará de sí mismo don Juan Carlos –difícil es el "nosce te ipsum" (conócete a ti mismo), inscrito a la entrada del templo de Apolo en Delfos, aforismo que hace suyo Sócrates-, lo que sabemos es que considera necesitamos "rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos". Esto expuso en su discurso de Navidad, y no tardaría en incurrir en un hecho que significa justamente todo lo contrario.

Pero continúo con sus palabras: "Todos, sobre todo las personas con responsabilidades políticas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar". Esto es evidente, como también lo es que no todos cumplen con su deber. "Cuando se producen conductas irregulares –continúa diciendo- que no se ajustan a la legalidad o a la ética, es natural que la sociedad reaccione". También tenía que haber reaccionado él, y de otro modo respecto a su yerno. "Afortunadamente –prosigue- vivimos en un Estado de Derecho, y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos".

En sus manos, y en las del Gobierno y los jueces, está el demostrarnos que se va a cumplir el precepto constitucional de igualdad ante la ley. Dentro de esta regla general -con la sola excepción del rey- se halla la infanta Cristina, por lo que si resulta afectada de alguna manera en la conducta de su marido ha de aplicársele el ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. "La justicia es igual para todos" ¿También para los familiares del Rey?. Mientras no lo vea no lo creo. Opino, más bien, con el diplomático italiano Carlos Alberto Pisani Dossi, que la ley es igual para todos los harapientos. Sí, para éstos no falla el ser juzgados y condenados. Y con el rey ¿qué va a pasar?. Diego Torres continúa día a día revelando documentos que le resultan extremadamente comprometedores.

¿Aporta ejemplaridad la Familia Real? Ejemplaridad, no mucha; gasto, obviamente sí. Tanto viaje de la reina (no sólo el rey nos resulta gravoso) para paliar su drama familiar ... . La separación de los reyes desde la infancia de los hijos no es una circunstancia muy ejemplar, que digamos. Hoy nadie ignora que la familia Borbón Grecia es “desestructurada y mal avenida, con frecuentes enfrentamientos más o menos explícitos”, según fuentes de su entorno. De los inapropiados matrimonios de sus hijos responsabiliza don Juan Carlos a su esposa; ella se puso del lado de su hijo cuando se aferró a contraer matrimonio con doña Letizia Ortiz, divorciada, y se le planteó al padre dándole desde el extranjero un ultimátum en octubre de 2003: o aceptaba su enlace o renunciaba a la sucesión.

Manuel López Peralta

El príncipe ha podido elegir, los que somos de su generación aún no, aunque coincidimos en un punto con él: hay cosas más importantes que el que los Borbones se mantengan en el trono.

(Fuente: http://ultimasnoticiaspress.blogspot.com.es/2012/04/el-desagrado-que-causa-la-familia-real.html)

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