domingo, 22 de abril de 2012

EL GOBIERNO ACCEDE A PAGAR LA "INDEMNIZACIÓN" DE 40 MILLONES DE EUROS SOLICITADA POR LA EMPRESA ARMAMENTÍSTICA "INSTALAZA"

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Los seguidores habituales de este blog captarán en seguida lo escandaloso de esta información, que es de esas que le revuelven el estómago a cualquier persona de bien. Para puntualizar el nivel de desvergüenza de nuestro ejecutivo reproduzco la información publicada hace dos semanas por Javier Sánchez en "Tercera información":

Pedro Morenés y Álvarez de Eulate (Guecho, Vizcaya, 17 de septiembre de 1948) es un empresario y político español, ministro de Defensa del Gobierno de España desde el 22 de diciembre de 2011 y que anteriormente , entre 2005 y 2007, había sido consejero de Instalaza, una fábrica zaragozana de bombas de racimo que, después de que España prohibiese este tipo de armamento especialmente criminal, presentó una demanda contra el Estado. Instalanza pidió 40 millones de euros de indemnización “ por daño emergente y lucro cesante “

De las bombas de racimo fabricadas por Instalaza, una de las últimas partidas se le vendió, por ejemplo, al gobierno de Gadafi. Los dueños de la empresa decidieron demandar al estado en mayo del año pasado (estando el PSOE en el gobierno) por aprobar una ley en 2008 en base al Tratado de Dublín contra las bombas de racimo. Alegaban que esta prohibición les haría perder dinero. Es decir, una empresa de armamento pidiendo una indemnización al estado porque ha prohibido el uso de bombas que ya habían sido vetadas por la ONU por su peligro.

Hoy sabemos que Instalaza venderá la deuda a una tercera empresa que a su vez la revenderá y finalmente el Gobierno pagará alegando que no es una empresa de armas la que cobra. El dinero saldrá de los impuestos de todos.

Nuestro dinero servirá para pagar bombas que mutilan a niños: las sub-municiones esparcidas por las bombas (de la hasta hace 5 meses fábrica de Pedro Morenés) tienen un rango de fallo de entre el 5 % y el 30 %, por lo que pueden quedar bombas enterradas sin explotar tiempo después de terminada la guerra, como que las minas antipersonas. Son especialmente peligrosas para los niños por sus formas llamativas, como “pelotitas de tenis o latas de refrescos”. Era así como las camuflaba la empresa del ministro.

¿Por qué pagar a una empresa una cantidad astronómica (estipulada por la propia empresa) sólo porque no pueden vender sus armas? ¿Por qué ceder a este chantaje? ¿Quién ha tomado la decisión? ¿Qué hará la empresa de armamento con esa millonada de dinero público? ¿Sigue teniendo Pedro Morenés acciones de la empresa? ¿Hay que indemnizar por hacer cumplir la ley a una empresa que incumple una resolución sobre armas prohibidas por la ONU?

Hace un mes se descubrió que el Rey (de quien tantas cosas hay que poner en claro) impuso a Rajoy que Pedro Morenés fuera el ministro de Defensa. Rajoy, como ya había anunciado, quería a Alberto Ruiz Gallardón para ese cargo. Todos los ministros de Defensa, fueran del PSOE o del PP, han conseguido el puesto gracias a Juan Carlos de Borbón (que ocupa un cargo militar de honor, no se olvide). Así sucedió, entre otros, con José Bono, Antonio Alonso e incluso Carme Chacó, que tiene lazos muy estrechos con la monarquía, especialmente con Felipe de Borbón.

Hay que recordar que el dia 4  del presente mes fue el día contra las minas antipersonas, que tienen objetivos tan arbitrarios al explotar como las bombas de racimo (que explotan en el aire).

La “carrera” del infame Pedro Morenés ha estado desde siempre metida de lleno en el negocio del armamento militar. Además de ser representante de Instalaza, ha sido presidente ejecutivo en España de MBDA (uno de los mayores fabricantes de misiles del mundo); presidente de Segur Ibérica, una empresa de seguridad privada con varios contratos con el Ministerio de defensa; presidente de Kuitber, una consultora de defensa; consejero de Aritex, una constructora de diseño industrial con contratos militares; etc. Pese a las buenas relaciones que mantiene con Rajoy, Morenés accedió al mundo de la política de la mano de José María Aznar (el embustero que secundó a Bush Jr. y a Blair al mentirnos acerca de las inexistentes armas de destrucción masiva de Iraq), concretamente, como secretario de Estado de Defensa y Seguridad (en el año 2000). Desde marzo de 2005 preside el Círculo de Empresarios.

Fuentes: Red Antimilitarista Andaluza (http://redantimilitarista.wordpress.com/ ); http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article35758

No me resisto a añadir una apreciación personal, puesto que saber que Rajoy va a abonar este chantaje, después de haber declarado -desde la distancia que le ha permitido un viaje oficial a Colombia- que "no hay dinero para pagar los servicios públicos", le descalifica absolutamente como representante de los ciudadanos (al menos, de los que queremos ser dignos de este nombre, puesto que es obvio que sí representa a la patulea de abúlicos borregos que aceptan sin repugnancia ser dirigidos por la chusma de mentirosos, ladrones y asesinos que constituye el grueso de nuestra clase política). Al parecer no hay objeción en que nuestros impuestos paguen indemnizaciones a los traficantes de la industria de la muerte, amén de televisiones autonómicas deficitarias, jubilaciones de oro a cargos políticos -muchos de los cuales las suman a los sueldos millonarios que reciben de cargos simbólicos en las empresas millonarias a las que favorecieron cuando ejercían el poder (y aquí no hay diferencia alguna entre PP y PSOE)-, diputaciones innecesarias, coches, chóferes, secretarias, tarjetas de crédito, traductores para que comprendan sin posibilidad de error las gilipolleces que se dicen quienes comparten un mismo idioma, servicios duplicados, triplicados y hasta cuadruplicados por el solapamiento entre administraciones (europea, estatal, autonómica y municipal), asesores, escoltas, ese monstruo burócratico innecesario que es el Senado, móviles e iPads para diputados, dietas y prebendas varias, subvenciones a partidos, sindicatos y otros parásitos de variado pelaje, etc., etc., etc.

Todo eso SÍ se puede pagar, pero no una sanidad digna, una educación que forme personas y no esclavos vocacionales solo aptos como consumidores y votantes analfabetos, que basta con que sepan identificar un "logo" partidista -algo que está al alcance de numerosos irracionales- para que den su respaldo a los vampiros que les roban el derecho a derecho a vivir dignamente. Este país daría risa si no diese tanto asco.

Al cabo de cinco siglos, el diagnóstico de un tal Will Shakespeare es absolutamente aplicable a nuestra realidad: "¡Qué época tan terrible ésta en que unos idiotas conducen a unos ciegos!".
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