domingo, 5 de febrero de 2012

FUKUSHIMA: ¿"TSUNAMI" O SABOTAJE? (2ª parte)

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En febrero de 2010, Japón se ofreció a enriquecer uranio a Irán. Poco después, una empresa israelí con el nombre de Magna BSP consiguió un contrato para administrar la seguridad en la planta de Fukushima Daiichi. Magna BSP instaló cámaras de gran tamaño, con capacidad para armas nucleares de tipo cañón. Hay fuertes evidencias de que plantaron el "Stuxnet", un virus informático israelí que ataca los sistemas de control de plantas de energía de Siemens, que Israel ha utilizado anteriormente para dañar el programa nuclear de Irán. Magna BSP también estableció vínculos de datos en internet con los núcleos del reactor, en una flagrante violación de las regulaciones nucleares internacionales.

Todos los miembros de ese equipo de seguridad regresaron a Israel en la semana antes del 11/03/11.

Utilizando las habilidades perfeccionadas de un ex analista de NSA con antecedentes de ingeniería, Jim Stone llegó a la conclusión de que Israel estaba detrás de la destrucción de Fukushima Daiichi.

Stone demostró que no hubo ningún sismo de magnitud 9,0 que causará el tsunami. El tsunami debe haber sido artificialmente inducido, quizás por una bomba atómica en la fosa de Japón.

El tsunami fue culpado por inundar los reactores y causar las explosiones. Pero Stone presenta pruebas convincentes de que Israel destruyó la planta de Fukushima Daiichi al instalar armas de artillería nuclear de tipo cañón en la forma de cámaras de seguridad, y luego desencadenó el tsnunami como una cortina de humo (de agua, para ser rigurosos).

Stone demuestra que el virus Stuxnet continuó distorsionando las lecturas del sensor en el lugar del desastre ese día.

A diferencia de muchos otros denunciantes en el mundo, Stone basa sus conclusiones en evidencias y lógica inexpugnable. Todos pueden revisar y cuestionar su trabajo. Él está abierto a eso.

Desde la publicación de su informe y el realizar apariciones en la radio que lo apoyan, Jim Stone ha sido hostigado, amenazados, detenidos ilegalmente y actualmente se enfrenta a prisión perpétua bajo falsos cargos.

Sus conclusiones tienen ramificaciones que hacen al 11-S palidecer en importancia.

Para concluir, un terremoto de magnitud 9.0 no ocurrió nunca en Japón el 3/11; el tsunami debe haber sido artificialmente inducido. Tampoco las explosiones de hidrógeno destruyeron los muros de contención de concreto y barras de refuerzo de varios metros de espesor. La historia oficial es imposible. La Élite estaba castigando a Japón.

Por James Farganne

(Fuente: http://conspiraciones1040.blogspot.com/2012/01/el-argumento-de-que-fukushima-fue-un.html; Reporte Original [en inglés]: http://www.jimstonefreelance.com/fukushima1.html)

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