viernes, 20 de enero de 2012

UN VISTAZO A LA PRETENDIDA SUPERIORIDAD MORAL DEL REY EN EL "CASO URDANGARÍN" (8)

Juan Carlos I ha sabido rodearse hasta ahora de personajes que no abundan precisamente en virtudes morales. Entre los más próximos al monarca se encuentran, por ejemplo, Miguel Arias, Joaquín Vázquez Alonso y Jaime Cardenal Pombo, a los que llaman “el clan de Las Cuatro Estaciones”, por el nombre del restaurante del que ellos, junto al propio rey, son socios, algunos de los cuales aparecieron implicados en el escándalo en 1992 de Ibercorp, un banco que se quedó con el dinero de centenares de ahorradores y en el que también tuvieron que ver altos cargos del gobierno del entonces presidente Felipe González, entre ellos el ex-gobernador del Banco de España Mariano Rubio.

Cardenal Pombo fue socio de Borja Prado –hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal, el administrador y amigo íntimo del rey- en el sector armamentístico. A su vez, este último fue citado por la Asamblea Nacional como testigo en el caso Banesto (otro banco español sumergido en un escándalo financiero) y estuvo involucrado con traficantes de armas. Borja Prado, quien tiene amistad con el príncipe Felipe, también tiene intereses en la guardería infantil “Micos Mi Primer Cole SL”, cuyos otros socios son su hermano Manuel, su madre Paloma Eulate y una de las hijas del rey Juan Carlos, la infanta Elena, en su primera aventura empresarial.

Por su parte Joaquín Vázquez Alonso fue el constructor que remodeló el Palacio de la Zarzuela, además de ser socio de Cardenal Pombo y Arias en varios negocios inmobiliarios. Se señala como muy próximo a este grupo a Francisco Sitges, ex propietario de los astilleros Mefasa, empresa encargada de construir el yate real “Fortuna” (nombre muy apropiado el que le puso el rey) tras una adjudicación estatal. Sitges es otro de los que terminó en el banquillo de los acusados por el caso Banesto.

Otro de los particulares amigos del monarca español es Marc Rich, considerado el evasor de impuestos más importante en la historia de los Estados Unidos. Le han calificado en diferentes medios como “el gran dragón de la corrupción”, “monsieur pétrole” o “el delincuente más inescrupuloso de la era moderna”. Cuando en 1983 se fugó de Estados Unidos el FBI lo perseguía por 65 delitos, como fraude, ganancias de 105 millones de dólares por venta ilícita de petróleo, simulación de precios, cotizaciones falsas y evasión fiscal por 48 millones de dólares. Rich adquirió la nacionalidad española y se estableció en Suiza. Organizó su red de empresas e hizo suculentos negocios con la mafia rusa, con Milósevic y con la Halliburton de Dick Cheney. En 1998 fue indultado por Bill Clinton, tras financiar la campaña para senadora de su esposa Hillary. El rey Juan Carlos I figuró entre los solicitantes del indulto, junto a Shabtai Shavit, ex jefe del Mossad, el escritor Camilo José Cela, ex presidente de la Fundación Marc Rich en España, y por el ex vicepresidente del Real Madrid, el empresario Fernández Tapias.

Otra "amistad peligrosa" del rey es (o fue) Mario Conde, quien llegó a convertirse en el llamado “banquero de la monarquía” mientras aspiraba a que ésta le diera su respaldo para alcanzar el poder político. Conde en su momento se hizo cargo de Banesto para “salvarlo”, siendo nombrado presidente de la entidad crediticia en 1987. Al tiempo, Banesto debió ser intervenido, y allí aparecieron dos cuentas a nombre del rey Juan Carlos, la nº 8.317-172 y la nº 148.963-172, vinculadas a operaciones con Asturiana de Zinc, Sindibank y el propio Banesto, así como con otras operaciones para una gran ampliación de capital que no llegaron a realizarse, según relata Ernesto Ekaizer en su libro “Vendetta”. Conde terminó condenado por un “agujero negro” de 605.000 millones de pesetas y por apropiación indebida, con lo cual terminaron al mismo tiempo sus sueños políticos, cuando estaba a punto de competir con Felipe González por la presidencia del gobierno español.

(Fuente: http://odiseaazul.blogspot.com/2011/02/los-negocios-de-juan-carlos-de-borbon.html)

No hay comentarios:

Publicar un comentario