domingo, 12 de septiembre de 2021

CARTA A LA MINISTRA DE SANIDAD ESPAÑOLA PIDIENDO EL CESE DE LA VACUNACIÓN INFANTIL



A la atención de la máxima responsable de Sanidad, Excma. Sra. Doña Carolina Darias:

Le rogamos que lea detenidamente esta carta y el informe adjunto, apelando a la razón y dejando de lado, por lo grave del asunto, cualquier preconcepción que le impidiera evaluarla objetivamente. Tenga usted presente, Sra. Darias, que muchos de nosotros, al igual que usted, también somos padres que queremos lo mejor para nuestros hijos y por extensión, para nuestra sociedad.

Los abajo firmantes respetuosamente le solicitamos el cese inmediato del plan de vacunación covid en menores.

Nos preocupa mucho el elevado número de notificaciones de efectos adversos que han recibido los sistemas de farmacovigilancia tras la administración de estas vacunas, tanto en Europa como en Estados Unidos. Muchos de estos efectos adversos, los que somos sanitarios y participamos en la elaboración de esta carta, ya los estamos observando en nuestra práctica clínica diaria. Tememos que los grupos críticos con esta vacunación acaben demostrando tener razón cuando afirman que estas no son seguras, y que esto genere por asociación que la gente pierda confianza en formas de inmunización que, por su bagaje, sí cuentan con seguridad demostrada.

Reino Unido acaba de tomar la decisión de suspender la vacunación en menores tras evaluar los riesgos y los beneficios y los daños registrados en pocas semanas de vacunación infantil en EEUU e Israel. Le pedimos que siga la que consideramos ejemplar, lógica y cauta decisión de nuestros vecinos europeos evitando así que nos lamentemos por no saber frenar a tiempo una decisión, la de vacunar a los menores, que, con los datos actuales, no se justifica.

La traición de quienes deberían defender el interés superior del menor
no se justifica, pero se puede entender muy bien: sencillamente, su con-
ciencia es una mercancía a la venta que los traficantes de salud han
comprado. Poderoso caballero es Don Dinero, que decía Quevedo.

A 30 de julio se han notificado en el VAERS estadounidense 70 fallecimientos en menores de 25 años tras la vacuna covid. Se han notificado 1249 casos de miocarditis o pericarditis, de los cuales 716 han sido confirmados en menores de 30 años. Estos van siendo los resultados de países que han iniciado la vacunación infantil antes que nosotros.

El sistema de farmacovigilancia europeo, EudraVigilance, ha recibido notificaciones de más de un millón y medio de efectos adversos, la mitad serios (daños cardíacos o hepáticos, trastornos neurológicos, incapacidades, cegueras) y casi ocho mil muertes aún por estudiar.

Además, hay que tener en cuenta el conocido problema de infranotificación de los sistemas de farmacovigilancia, por lo que los números de efectos adversos pueden ser muy superiores a los que en realidad se están mostrando.

Nos ha resultado muy difícil sintetizar todos nuestros argumentos para no hacer demasiado extensa la carta, pero en resumen, estos se centran en los siguientes tres pilares:

1) No es necesario que a los menores se les administren estas vacunas:

En primer lugar, en España que cuenta con 9 millones de menores de 20 años, se han notificado 26 fallecimientos con diagnóstico covid, de los cuales la mayoría presentaban graves comorbilidades. Esto supone una mortalidad infantil del 0.00028%, es decir, uno por cada medio millón. Este porcentaje es muy similar al de EEUU y Reino Unido.

La realidad es que los menores apenas se han visto afectados por el covid y su capacidad transmisora es muy baja, dado que su sistema inmunológico es fuerte y les otorga inmunidad natural.

2) En este caso, el de niños y jóvenes, es superior el riesgo al beneficio tras la administración:

Hemos de considerar los desconocidos riesgos que suponen unas vacunas hechas deprisa, que han sido aprobadas por vía de urgencia, a cuyos ensayos les quedan más de dos años por concluir y de las que carecemos de historial, por lo que se da la certeza incuestionable, de que en estos momentos no sólo no se dispone de información suficiente sino también que los efectos adversos sólo se van a conocer a largo plazo. Esta situación de urgencia lleva a seguir criterios de aprobación más laxos que en condiciones normales, lo que de forma intrínseca lleva consigo un riesgo aún mayor.

Los niños y jóvenes son el futuro. Son el relevo generacional. Representan, no un porcentaje, sino la totalidad de los ciudadanos del futuro de nuestro país. Considerando atentamente las cifras reales de mortalidad infantil que, repetimos, son de un reducido 0,00028%, en ningún caso sería justificable la vacunación del 100% de los niños y jóvenes.


Por poner un ejemplo, se trataría del mismo planteamiento desproporcionado que supondría aplicar quimioterapia profiláctica en toda la población para proteger a uno entre medio millón. En otras palabras, un plan de vacunación masiva infantil y juvenil podría ser sin duda un error de consecuencias devastadoras y, además, es injustificable, dado que niños y jóvenes disponen de una inmunidad natural que, salvo rarísimas excepciones, ha demostrado ser garante de su supervivencia.

La vacunación covid otorgaría beneficios muy hipotéticos a los niños y jóvenes pero, por el contrario, pondría en serio riesgo su salud, convirtiéndolos en sujetos en riesgo ante los nuevos y peligrosos efectos adversos que está registrando EudraVigilance. Estos peligros son reales, como demuestra que las farmacéuticas hayan recibido exención de responsabilidad legal. Pues si las vacunas covid fueran seguras no habrían solicitado dicha exención como requisito previo a la distribución. Está claro que el riesgo supera al beneficio.

La vacunación infantil bajo el argumento del tener que alcanzar un determinado porcentaje de inmunización plantea, además, un problema ético: ¿es correcta la protección de los adultos a costa de poner en peligro a los niños y jóvenes? Tal propuesta carece de sentido, dado que a la mayoría de población adulta ya se le han administrado estos fármacos y se le supone, por tanto, ampliamente protegida.

3) Con la administración de estas vacunas no ha mejorado la situación en España.

Al analizar los informes presentados por el Gobierno hasta las fechas 27 de julio de 2020 y 27 de julio de 2021, observamos que las vacunas apenas han tenido impacto en la situación de salud si comparamos entre las dos fechas los siguientes puntos: fallecimientos, casos, incidencia acumulada y hospitalizaciones. Si analizamos el número de fallecimientos en junio de 2020 tras finalizar el confinamiento, éste es menor que con respecto a 2021. Resulta llamativo cómo siendo España uno de los países con mayor número de personas vacunadas, tanto el nº de casos como la incidencia acumulada a 14 días es 15 veces superior a la de 2020 para la misma fecha sin haberse administrado estas vacunas. Con respecto al nº de casos y la incidencia acumulada a 7 días, ésta es 12 veces mayor a la de 2020, de nuevo en la misma fecha y sin haberse administrado vacunas. Ocurre lo mismo con el número de hospitalizados en los últimos 7 días por covid 19. Éste es 26 veces superior al de 2020 para la misma fecha y sin vacunas.

Fuente: https://www.actasanitaria.com/ (hacer click sobre la imagen para ampliar)

El número de fallecidos en los últimos 7 días es 23 veces superior a los del 2020 para la misma fecha sin haberse administrado vacunas. Aunque pueda haber razones que justifiquen que esto se dé así, lo que se esperaba tras la amplia vacunación a que se ha sometido a la ciudadanía es estar en mucha mejor situación. Es pertinente un estudio más detallado antes de seguir exponiendo a la población a una potencial relación negativa entre vacunación e incidencia.

La situación inédita en que nos encontramos ha llevado a una pérdida de perspectiva por el deseo de salir cuanto antes de esta pandemia. El miedo ha generado urgencia, y la urgencia está poniendo en peligro la cautela que debería prevalecer en una decisión gubernamental con tan amplias consecuencias. En ningún caso, la urgencia de acabar con esta pandemia puede pasar por la administración de unas vacunas inseguras. Sabemos por la experiencia obtenida a partir de vacunas anteriores que se aprobaron de un modo precipitado, como fueron Pandemrix y Dengvaxia, que tanto el miedo como la prisa son malos consejeros. Y si bien no hay confirmación de causalidad en los registros de farmacovigilancia, mientras que no se analicen tampoco hay confirmación de que no exista dicha relación.

Por tanto, siguiendo el principio hipocrático de precaución que siempre debe guiar nuestras decisiones en materia sanitaria, con que los médicos y enfermeras firmantes nos hemos comprometido, pedimos que la acumulación de notificaciones sea estudiada para confirmar que no existe relación antes de continuar con el plan de vacunación.

Por el presente escrito, solicitamos a la Ministra Darias, una moratoria urgente al plan de vacunación covid en menores, a fin de evitar potenciales daños a largo plazo que incluso puedan repercutir a nivel hereditario y resulten muy superiores a los derivados del covid. Evitar que sea peor el remedio que la enfermedad.

No queremos cerrar esta solicitud sin manifestar que en las últimas semanas estamos viendo con desagrado la campaña de criminalización que los medios de comunicación han emprendido contra los jóvenes, responsabilizándoles de nuevos brotes, mientras actos masivos con considerable mayor asistencia son ignorados, instrumentando casos excepcionales como el de Mallorca que pareciera que buscan generar en la opinión pública la aceptación de vacunar a los más jóvenes. Creemos que estas campañas son repugnantes en su intención y en su forma, de una absoluta falta de rigor científico, inapropiadas en un estado democrático de derecho, dado que pretenden comunicar a la audiencia un mensaje que no es verdadero.

Adjuntamos un informe referenciado sustentando nuestra solicitud.

Para finalizar, los abajo firmantes actuamos con el propósito de dejar a nuestros niños y jóvenes un terreno fértil de sostén. Igual que un agricultor siembra con amor y trabajo las semillas de árboles frutales no para sí mismo, sino para sus descendientes, nosotros estamos trabajando para el futuro. Deseamos que las generaciones de niños y jóvenes, cuando miren hacia atrás, sepan que luchamos por ellos y sientan nuestro cuidado aunque nosotros ya no estemos. Y que cuando recojan los frutos, porque así será, porque así estamos preparando el suelo para que así sea, recuerden que el mejor de los legados que pudimos entregarles es su existencia. No permitiremos con pasividad la vacunación covid de nuestros hijos y jóvenes. Vamos a sembrar el terreno con semillas de esperanza. Ellos son nuestro futuro, y también el de usted, Ministra Darias. Deseamos que se la recuerde por su buen criterio y responsabilidad.

Y con esta súplica, le rogamos y saludamos atentamente:
(Sigue una larga lista de profesionales que puede ser consultada, si es del interés del lector, en la fuente de la entrada)

(Fuente: https://vacunacioninfantil.com/)

7 comentarios:

  1. Todo por intereses y miedo bien inoculados e instrumentalizados. Aunque les parezca excesivo, nos enfrentamos al mayor desafío de la historia de la humanidad. Por lo que más quieran (Vds. y sus seres queridos, sin ir más lejos), infórmense y tengan coraje, no se nieguen a la evidencia, no escapen de la realidad porque lo pagarán (pagaremos) caro: conocerán el miedo de verdad.

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  2. Hay un anuncio nauseabundo en tv en el que sale un joven o una joven diciendo que hay que vacunarse y lo adorna con un montón de mentiras. Por ejemplo dice que los que se vacunan están protegidos y los que no lo están pues no están protegidos y bla bla bla. Sería interesante mandar a ana pastor o a el otro censor dictador los datos de ingresos y muertes del verano pasado en comparación con este verano, el verano anterior sin vacunados y este con los vacunados, para que quiten ese anuncio de mierda puesto que es un bulo demostrado con datos reales.

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  3. Parece que incluso en el caso de perder a sus hijos por la inoculación los que ya han tomado su decisión se mantendrán firmes en ella... incluso si empiezan a morir por cientos de miles los inoculados con el tratamiento experimental de efectos secundarios desconocidos a largo plazo... la tentación ahora para nosotros es muy fuerte (juzgarlos, acusarlos, condenarlos) y por eso mismo el trabajo interior mayor aún: mantenernos firmes en nuestra convicción, observar sin juzgar y tener compasión de aquellos que han querido dejarse engañar... y confianza en que la victoria final será nuestra... aunque quizás no de la forma que esperamos o que nos gustarías (y añado: afortunadamente, porque reconozco que ahora mismo lo que me gustaría es que los inoculados empezasen a morir por cientos de miles... ignoscas, Domine... non sum dignus...)

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  4. Disponen de esta carta los pediatras que atienden a nuestros hijos? Sería un buen modo de que abrieran su mirada a otras informaciones..

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  5. No estoy de acuerdo esto no es una vacuna

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    1. Esa es la postura que este blog ha defendido (https://astillasderealidad.blogspot.com/2021/02/lo-que-estan-inyectando-no-es-una-vacuna.html), pero puestos a combatir el genocidio que está en marcha la prioridad no es hacer pedagogía médica, sino detener la inoculación de inocentes. Lo primero es la vida, no el léxico.

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  6. Demasiado tarde para los niños que empiezan mañana el "cole" aquí en mi puta comunidad, donde es más importante irse del País que atender a los parados, ertes, pobres energéticos, y todos esos que odian las putas élites, aquí la inmensa mayoría van vacunados mañana, así que esta carta sobra ya ha estas alturas, por otra parte he encontrado esto, siempre estoy "buscando"... https://www.msn.com/es-es/dinero/noticias/las-torres-gemelas-no-cayeron-por-el-fuego-seg%C3%BAn-un-estudio/ar-AAOlJzS?ocid=msedgdhp&pc=U531
    así que el conspiranoico era yo, verdad? Me aburre ya tanta idiotez.
    Saludos Poseso, solo te leo a ti.

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