miércoles, 4 de agosto de 2021

LAS "VACUNAS" COVID NO SALVAN VIDAS



Cambian las prioridades: hace un año lo fundamental era evitar el colapso
hospitalario. Ahora que lo producen los inoculados, da igual, lo importante
 es convertirte en  farmacodependiente de por vida. Una vida que, además,
podría no ser muy larga con tanto veneno inyectado.

Como se señaló en el artículo de BMJ titulado: "Will COVID-19 Vaccines Save Lives? Current Trials Aren't Designed to Tell Us", por el editor Peter Doshi, mientras que el mundo apuesta todo por las "vacunas" de modificación génica como la solución a la pandemia, los ensayos ni siquiera están diseñados para responder preguntas clave como si las vacunas en realidad salvarán vidas.

En una respuesta del 23 de octubre de 2020 a ese artículo, el Dr. Allan Cunningham, un pediatra jubilado, proporcionó un resumen de artículos que datan de 1972 y que demuestran que las vacunas han sido ineficaces. En muchos casos, las muertes han aumentado junto con las tasas de vacunas, lo que sugiere que en realidad podrían tener un efecto negativo neto sobre la mortalidad.

Cunningham también enumera estudios que argumentan que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han exagerado las estadísticas de mortalidad por gripe en un esfuerzo por aumentar la aceptación de la vacuna contra la gripe. Es obvio que hacen lo mismo con las estadísticas de mortalidad del COVID-19. Si las autoridades gubernamentales no hubieran engañado a las personas sobre la verdadera letalidad del COVID-19, la mitad del país no habría aceptado una vacuna experimental de modificación génica. Como señaló Cunningham:

"2020: Un estudio de 14 años descubre que las vacunas contra la gripe están relacionadas con un riesgo del 8´9 % de mortalidad por todas las causas en los hombres de edad avanzada. ¡Durante seis temporadas con predominio de A/H3N2, el aumento de la mortalidad por todas las causas fue del 16´6 %!

La lamentable historia de las vacunas contra la gripe debería advertirnos del proceso con las vacunas antiCovid-19. Peter Doshi podría subestimar el caso cuando sugiere que las vacunas contra la gripe no han salvado vidas. La historia anterior y otras observaciones sugieren que, en poblaciones enteras, las campañas contra la gripe estacional de hecho han costado vidas.

Esta idea es difícil de comprender frente a toda la publicidad y los informes sobre la "eficacia de la vacuna". Las vacunas brindan una ligera protección a corto plazo contra la gripe estacional, pero los estudios de VE ignoran por completo los efectos adversos (por ejemplo, fiebre alta, convulsiones, narcolepsia, síndrome óculo-respiratorio, síndrome de Guillain-Barré). No necesitamos ninguna vacuna de rutina que pueda causar más daños que beneficios."

La selección natural ganará

A medida que avanzamos, es muy importante que no dejemos de lado las lecciones científicas en favor de la propaganda impulsada por la política. La propaganda no es ciencia. No las confundamos.

Si existe un lado positivo en todo este desastre, es que cada vez más personas se interesan en temas de salud, biología, virología y vacunas. Estos son temas muy apasionantes, pero para extraer la verdad de la ficción, ahora muchas personas se toman el tiempo para escuchar a los médicos y científicos que explican la ciencia detrás de todo esto.

Las mentiras obvias y descaradas, la propaganda y la censura exagerada comienzan a despertar a decenas de millones de personas en los Estados Unidos sobre el fraude de las vacunas; no solo las vacunas antiCOVID, sino todas. Cada día es más fácil distinguir a los charlatanes, porque los que dicen la verdad explicarán cómo funcionan las cosas, mientras que los propagandistas hacen bromas con frases y atacan a quienes hacen preguntas.


Para terminar, aquí hay dos fragmentos más de artículos que detallan la inevitabilidad de las vacunas que impulsan a que los virus muten a través de la selección natural. Quanta Magazine escribe:

"Investigaciones recientes sugieren que algunas poblaciones de patógenos se adaptan de manera que las ayudan a sobrevivir en un mundo de personas vacunadas, así como la población de mamíferos explotó después de que los dinosaurios se extinguieron, porque se abrió un gran espacio para ellos, algunos microbios invadieron el lugar de los competidores que fueron eliminados por las vacunas.

La inmunidad también hace que las variantes genéticas de patógenos, que alguna vez fueron raras o inexistentes, sean más prevalentes, posiblemente porque los anticuerpos preparados con la vacuna no pueden reconocer y atacar tan fácil a las variantes mutantes que se ven diferentes de las cepas de la vacuna.


Y las vacunas que se desarrollan contra algunos de los patógenos más "astutos" del mundo (malaria, VIH, ántrax) se basan en estrategias que podrían, de acuerdo con modelos evolutivos y experimentos de laboratorio, alentar a los patógenos a volverse aún más peligrosos. Los biólogos evolucionistas no se sorprenden de que esto suceda.

Una vacuna es una nueva presión de selección que se ejerce sobre un patógeno, y si la vacuna no erradica su objetivo por completo, los patógenos restantes con la mayor aptitud (los que pueden sobrevivir, de alguna manera, en un mundo inmunizado), se volverán más comunes.

"Si no comprendemos que estos patógenos mutan en respuesta a las vacunas, entonces no entendemos la selección natural"
dijo Paul Ewald, biólogo evolutivo de la Universidad de Louisville".

Del mismo modo, la organización Alliance for Natural Health International señala:

“Los 'mutantes de interés' están en la mayoría de nuestros radares. Una pregunta importante es: ¿aumentan y disminuyen con frecuencia? En algunos países, incluyendo en los que las vacunas se produjeron a un ritmo elevado, ya están aumentando y predominando. Eso debería ser una gran señal de alerta para cualquier persona que tenga una comprensión razonable de la presión de selección evolutiva sobre los virus con capacidad patogénica.

Más infección, incluyendo una infección más silenciosa entre personas asintomáticas (incluso si se reduce con la vacuna), brinda más oportunidades de mutación. Si alargamos el tiempo que tarda el virus en convertirse en otro componente endémico de nuestra virosfera, habrá más oportunidades y más mutaciones. Es muy similar al juego de la ruleta rusa, entonces, ¿por qué no empezamos a contar nuestras posibilidades?


Si las variantes se vuelven más transmisibles y más virulentas, al tiempo que incluyen mutaciones de escape inmune (o vacunas), todas las tendencias que presenciamos en algunas partes del mundo, podríamos tener serios problemas en el futuro.

Por lo menos, permanecemos con la idea de las vacunas de rutina (o anticuerpos monoclonales) y tratamos de desarrollar nuevas vacunas (o terapias de anticuerpos monoclonales) que sean más astutas que el virus, cuando deberíamos saber que el virus seguirá siendo más astuto si mantenemos una presión de selección tan intensa sobre él.

Permítanme agregar un concepto más que es de naturaleza ecológica, es decir, la inmunidad colectiva. La ecuación base que utilizan los científicos del gobierno que estima que alrededor del 70 % de la población necesita vacunarse o exponerse al virus para lograr la inmunidad colectiva, es errónea.

Se basa en una serie de suposiciones que no encajan, y dos ellas son: la mezcla genética y tratar de erradicar el virus en personas vacunadas y las expuestas al virus salvaje. Este no es el caso. En el mundo real, la situación es mucho más compleja que en un modelo idealizado.


Randolph y Barreiro nos recuerdan en su revisión en la revista Immunity que "los factores epidemiológicos e inmunológicos, como la estructura de la población, la variación en la dinámica de transmisión entre poblaciones y la inmunidad menguante, conducirán a una variante en el grado de protección indirecta conferida por la inmunidad colectiva".

Para las personas vacunadas, los anticuerpos específicos de antígeno se unen a las partículas del virus y eliminan de forma competitiva a los anticuerpos naturales, lo que les brinda a las personas vacunadas menos inmunidad cruzada a las variantes mutantes que son más infecciosas y la ola de infectividad continúa".


Joseph Mercola
(Fuente: https://articulos.mercola.com/)

Puntualicemos: las vacunas no salvan vidas, pero te pueden proporcionar
una muerte más suave que el osito de Mimosín. No lo dicen los Monthy
Pytton, sino el Ministerio de Sanidad israelí, en el que la estupidez impera.

1 comentario:

  1. Esta noche el dr de Benito ha estado buenísimo. No os lo perdáis

    https://odysee.com/@drBenito:7/directo3-8q:6

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