domingo, 31 de enero de 2021

INTELIGENTES ASINTOMÁTICOS ...



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En marzo de 2020 surgió sin esperarlo, quiero decir, sin esperarlo, por la inmensa mayoría de la gente, un nuevo síndrome, una enfermedad singular que por la clínica y por los síntomas dejaba claro que no había sido antes vista. Produjo una rápida mortandad y en poco tiempo, un pico de fallecimientos que alarmó a todos, máxime cuando los medios de comunicación comenzaron en tromba a dedicar casi el cien por cien de su programación a hablar de ella. Se bautizó como Covid 19 y se atribuyó su causa a un virus antes desconocido que vino a llamarse Sars cov 2. Que según parece, se escapó de su jaulita por arte de biri-birloque.

Hasta ahí todo el mundo está al día de estos acontecimientos, y el que no se haya enterado o es un indio de la amazonia profunda que no ve la tele o es un esquimal que además ha hecho promesa de ermitaño.

Pero he aquí que a consecuencia de este advenimiento, ha surgido, especialmente en el mundo occidental una nueva “religión” y con ella un ejército innumerable de fervientes feligreses. Se trata de los covidianos.

El covidiano es verdaderamente un hombre de fe. Cree en un virus que no ha sido aislado ni purificado, y cree, por la fe. No llega a una conclusión, parte de una convicción.

No cree, ni cabe pensarlo, que ese síndrome pueda ser causado por cualquier otra causa, o por la suma de varias, eso sería herejía.

Por supuesto prohibir las autopsias y la investigación es cosa loable, no vaya a ser que alguien ponga en peligro el dogma.

El covidiano cree todo lo que le dicen sus líderes religiosos, aunque haya quedado demostrado que mienten, no por nada, sino, por las continuas contradicciones en las que incurren, una cosa y la contraria varias veces en cortísimos espacios de tiempo, pero no importa, la fe es y debe ser ciega.

El covidiano confía en la prueba PCR, aunque el prospecto diga que no es específica, que no sirve para diagnostico, aunque su inventor lo haya dicho y están sus declaraciones y aunque algunos tribunales de otros países asistidos de informes periciales serios lo hayan demostrado. No importa, el dogma no se discute, se cree y punto. Y la PCR que erre, es el argumento para paralizar un país y el hundimiento de la economía y la parálisis de la sanidad.

El covidiano es cívico, lleva mascarilla y se la pone a sus niños, incluso a los más chiquitines aun sabiendo que para ellos no es obligatoria y que les perjudica enormemente. No obstante, es estricto y es cumplidor.

El covidiano se convierte en el guarda de la prisión, y en el chivato del campo de concentración cuando llama al 112 para decir que ha visto un movimiento raro en casa de sus vecinos, que le ha parecido ver, que ha dejado entrar a una pareja de amigos que no son del edificio.

El covidiano es obediente, conduce con mascarilla aunque vaya solo en el coche, y llama la atención en misa o en el super al prójimo, si se la baja por debajo de la nariz porque el prójimo, está agobiado y necesita respirar.

El covidiano no le dirige la palabra a los negacionistas, a sus familiares, a sus compañeros de trabajo, incluso de médico covidano a médico "negacionista".

El covidiano es creyente por encima de todo, cree y no hay más que hablar. Si el prospecto de la vacuna dice que es de prueba o experimental, no importa, el cree, si las empresas farmacéuticas no se responsabilizan de los efectos secundarios, ni el gobierno ni nadie, no importa, el tiene fe ciega en sus líderes religiosos.

Si le dicen que no protege de contagio, le da igual, si le dicen que no exime de contagiar después de suministrada, es igual, la espera, la desea, la anhela. Y por supuesto, obligatoria para todos. Lo importante es el “interés colectivo”, la dignidad individual es algo secundario.

El covidiano cree que la gripe estacional después de más de mil años de existencia ha desaparecido totalmente, debido a las precauciones y a la responsabilidad de la gente en sus relaciones sociales. Y en cambio cree que los contagios por Covid 19 han aumentado por la causa contraria, es decir por la falta de responsabilidad de la gente y sus relaciones sociales. Jamás pensará en esta evidente contradicción, ni llegará a la conclusión de que lo cierto es que se están recalificando las gripes hacia el Covid 19, para aumentar las cifras, pensar eso sería herejía.

Si las cifras anuales de fallecimientos por todas las causas son idénticas o similares a la media de todos los años anteriores, se queda perplejo, pero no lo quiere ver, ni quiere enterarse, se tapa los oídos, sería como traicionar su nueva fe. Lo niega, lo justifica, lo ignora, lo tergiversa, y repite una y otra vez la oración, el rezo diario que ha aprendido en la televisión, hay pandemia, hay pandemia, hay pandemia y no hay más que hablar, lo dice la televisión, las imágenes, los colapsos de los hospitales, no cabe dudar, ni pensar ni analizar. ¡Hay pandemia!

Entre los covidianos hay gente de todas las clases sociales, pobres y ricos, jóvenes y ancianos, gente sin estudios y universitarios, de letras y de ciencias.

El covidiano ha quedado noqueado, sometido por la muerte a la esclavitud, o mejor dicho y como diría San Pablo, por el miedo a la muerte, algo, que por otra parte, es consustancial con nuestra existencia. Pero ahora se ha bloqueado, su razón ha quedado colapsada.


Los covidianos son creyentes impecables, hay muchos entre mis afectos, entre mis familiares y amigos, son gente seria y educada, y son inteligentes sin lugar a dudas, pero por caridad cristiana y por disculparlos, yo diría que son, inteligentes asintomáticos.

Francisco Martínez Peñaranda
Presidente de la Asociación Libertad


SE RESPONSABLE: INYÉCTATE UN VENENO DEL QUE NADIE SE HACE RESPONSABLE



La Comisión Europea se niega a dar a conocer a la sociedad los acuerdos a los que ha llegado con las empresas fabricantes de las vacunas que van a inocularse a los ciudadanos europeos. No quiere decir ni cuánto va a pagar por ellas ni en qué términos se ha pactado la inmunidad legal sobre sus potenciales efectos adversos, muertes incluidas.

De esta política oscurantista se benefician Pfizer, AstraZeneca, Sanofi GSK, Janssen Pharmaceutica, Curevac y Moderna.

Es indignante, inaudito e ilegal, pero las condiciones de los contratos son secretas. La Comisión Europea se ha negado en varias ocasiones a revelarlos alegando que no es de aplicación la Ley de Transparencia Europea porque hacerlo podría eludir su obligación de proteger los secretos comerciales de tales empresas, una auténtica falsedad porque puede hacerlo dando a conocer todo menos tales "secretos comerciales". ¿Qué le impide dar a conocer, por ejemplo, dónde exactamente se están produciendo las vacunas, en qué condiciones, con qué garantías, bajo qué supervisión, mediante qué procedimientos y procesos o con qué materiales? Absolutamente nada. ¿Y por qué no puede revelar los precios, los derechos generados o las indemnizaciones pactadas por ambas partes?

Que se permite a los eurodiputados entrar en la sala donde se guardan, pero sin móviles ni cámaras, y solo con unos folios para poder tomar notas de algo durante media hora y encima se les prohíbe difundir nada de lo que lean es inconcebible.


Lo que está pasando con las vacunas del Covid es nauseabundo, pero aún más sorprendente es que haya quien, conociendo esta opacidad y esta absoluta falta de garantías, quiera que le inoculen algo que no sabe qué es, sabiendo, en cambio, que nadie responderá si le causa lesiones, enfermedad o muerte.

1500 POSITIVOS AL TEST PCR RESULTAN SER MERAMENTE GRIPE




En una entrevista con el periodista James Corbett, la Dra. Dolores Cahill, profesora de Biología Molecular e Inmunología y Presidenta de la World Freedom Alliance, explica que ha emprendido un proyecto para comprobar empíricamente las irregularidades de la prueba PCR que ha sido usada como fundamento para imponer las políticas de confinamiento a a nivel mundial, lo que permitiría a la gente tomar acciones legales contra las autoridades médicas y gubernamentales.



La doctora relata que se tomaron 1500 pruebas PCR que originalmente fueron registradas como Sars-Cov2, pero que al ser secuenciadas en realidad resultaron ser influenza A y B, lo que constituye posible fraude y prevaricación.

Para que esta estrategia funcione a nivel global, cada país debe poner en marcha la secuenciación de las pruebas de PCR, y las personas deben estar dispuestas a demandar a los médicos y las autoridades que han sido parte de esta situación.

Hubo 1.500 pruebas PCR que se secuenciaron en octubre de 2020, y resultó que todas ellas eran de gripe A y B. Y NINGUNA era Sars-Cov2.

Sin embargo, las medidas legislativas de confinamiento ante la llamada pandemia y la emergencia de salud pública, se basan en el fundamento supuesto de que “el agente causal del Covid-19 es un coronavirus.”

Así que lo que voy a hacer personalmente es secuenciar la PCR a partir del consentimiento informado de personas en Irlanda y el Reino Unido.

Si esas secuencias no son de Sars-Cov2 —lo que sería una imposibilidad biológica en enero de 2021— entonces lo mostraremos a los gobiernos. Y tengo la intención de llevar un requerimiento al tribunal supremo en Irlanda, para dictamine que si las secuencias resultan ser de gripe, el gobierno no puede estar informando los casos como Covid-19 ó coronavirus, sino que debe clasificarlos como gripe.


Asimismo, no se le debe permitir a los médicos poner Covid-19 como la causa de muerte, porque ellos están obligados a tratar a las personas basándose en el agente causante, o de lo contrario pueden ser expulsados, y también pueden ser demandados por negligencia médica por las personas que fueron registradas con diagnósticos falsos.

(Fuente: https://trikooba.com/)

sábado, 30 de enero de 2021

MILES DE LESIONES POR VACUNAS COVID Y 13 MUERTES EN EEUU REGISTRADAS SÓLO EN DICIEMBRE



Cuando la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. dio permiso a Pfizer/BioNTech y Moderna para distribuir sus vacunas experimentales de ARNm contra el coronavirus a los estadounidenses en régimen de "uso de emergencia" en diciembre, abrió las puertas para que otros países siguieran rápidamente su ejemplo.

Hasta el 11 de enero, contando con China y Rusia, 43 países habían administrado al menos 26 millones de dosis de vacunas -sobre todo de Pfizer-, con planes mucho más ambiciosos para el próximo año. Los objetivos de suministro mundial de las empresas para 2021 incluyen dos mil millones de dosis de Pfizer/BioNTech y al menos 600 millones de inyecciones de Moderna.

Recurriendo a la probada técnica de marketing de crear la "ilusión de escasez" para "acelerar la demanda", las autoridades estadounidenses han intentado dirigir la atención del público hacia el drama inventado de la escasez de vacunas y un despliegue más lento de lo esperado.

Sin embargo, a medida que las primeras señales de advertencia ya evidentes durante los ensayos clínicos comienzan a traducirse en reacciones adversas graves a mayor escala, las autoridades se enfrentan ahora a un nuevo reto de relaciones públicas: el de "gestionar las expectativas" para garantizar la disposición de la población a tomar la vacuna.

A medida que más personas se enteran de los efectos adversos, y se producen más efectos adversos -que van desde la anafilaxia potencialmente mortal y las visitas a urgencias hasta la inflamación del cerebro y la muerte-, "vender" las inyecciones experimentales puede convertirse en una batalla cada vez más ardua.

Muertes ... hasta ahora


En Estados Unidos, el principal mecanismo para notificar las reacciones adversas es el Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas (VAERS), un sistema de vigilancia pasiva defectuoso que depende de la voluntad y la capacidad de los padres y los profesionales para presentar informes de forma voluntaria.

Como escribió el presidente de Children's Health Defense, Robert F. Kennedy, Jr., el 18 de diciembre de 2020 al copresidente de la nueva Junta Consultiva de COVID-19, el VAERS ha sido un fracaso abyecto, ya que, según un estudio federal de 2010, se ha notificado menos del 1% de los acontecimientos adversos.

Dado el pésimo historial del VAERS en cuanto a la captación de acontecimientos adversos graves, cabe destacar que el sistema ya había registrado 13 muertes -un subconjunto de los 3.916 acontecimientos adversos totales notificados tras la vacunación con COVID-19- a finales de diciembre (según el motor de búsqueda MedAlerts).


Nueve de las muertes se produjeron tras la vacuna de Pfizer y cuatro tras la inyección de Moderna (véase la tabla siguiente). Casi todos los fallecidos estaban institucionalizados (principalmente en residencias de ancianos), aunque un hombre de 63 años recibió la inyección en el trabajo.

Cinco (y posiblemente seis) de las muertes se produjeron el mismo día de la vacunación, todas en mujeres y a veces entre 60 y 90 minutos después de la inyección, y sin que se observara ninguna "reacción adversa inmediata".

Los informes describen resultados que van desde "espuma en la boca" hasta "ataques cardíacos masivos". Tres de los fallecidos tenían entre 50 y 60 años.


Los escritos que acompañan a los informes del VAERS aportan detalles sobre estas tristes muertes, incluido el sorprendente hecho de que algunos de los fallecidos habían experimentado y se habían recuperado de la COVID-19 (lo que plantea dudas sobre por qué fueron vacunados).

Los escritos también ilustran la sutil presión para atribuir la causa de la muerte a algo distinto de la vacunación contra la COVID-19. Por ejemplo, un nieto que presentó un informe escribió: "Mi abuela [de 85 años] murió unas horas después de recibir el refuerzo de la vacuna de Moderna contra el Covid. Aunque no creo que los sucesos estén relacionados, el hospital que la trató no lo reconoció y quería asegurarme de que se hiciera un informe."

Una residencia de ancianos que presentó un informe en nombre de una persona de 89 años que falleció cinco días después de recibir la inyección de Moderna también escribió: "Debido a la proximidad de la vacunación, consideramos que debíamos informar de la muerte, aunque no se cree que esté relacionada."

Y cuando una persona de 78 años falleció dos días después de la inyección de Pfizer, el informe se limitó a decir: "sin acontecimientos adversos y sin problemas ayer; muerte hoy... (se desconoce si está relacionada, el administrador la marcó como causa natural)".

Las 13 muertes comunicadas a VAERS no incluyen ninguna muerte en el estado de Nueva York. Sin embargo, un inquietante informe de noticias de Syracuse.com sugiere que las vacunas COVID-19 podrían estar relacionadas con un impactante número de muertes adicionales en ancianos de ese estado.

Según la noticia, una única residencia de ancianos del norte del estado de Nueva York vacunó a 193 residentes a partir del 22 de diciembre y posteriormente informó de 24 muertes en el plazo de un par de semanas. Aunque el centro ha atribuido las muertes a un "brote" de COVID-19, no se habían producido muertes por COVID-19 en ninguna residencia de ancianos de todo el condado "hasta que se notificaron las tres primeras muertes... el 29 de diciembre".

Señalando que 24 muertes entre 193 residentes vacunados equivale a una tasa de mortalidad del 12,4%, un observador señala que esto refleja un "aumento de la mortalidad de 124 veces por encima de la tasa de mortalidad por COVID-19 para la población en general."

Otra fuente convincente de datos sobre las muertes que se producen tras recibir la vacuna experimental de Pfizer/BioNTech procede de un número creciente de incidentes que se están notificando en Israel y Europa:

Israel: Cuatro personas mueren "poco después de recibir la vacuna", entre ellas dos ancianos de 75 y 88 años, que sufren aparentes ataques cardíacos entre dos y tres horas después de la vacuna de Pfizer.

Noruega: Dos residentes de una residencia de ancianos mueren a los "pocos días" de la vacunación con COVID-19 de Pfizer.

Portugal: La trabajadora sanitaria Sonia Acevedo, de 41 años y madre de dos hijos, muere repentinamente dos días después de recibir la inyección de Pfizer.


Suecia: Un anciano de 85 años muere de un ataque al corazón un día después de recibir la vacuna de Pfizer.

Suiza: Un anciano de 91 años muere poco después de recibir la inyección de Pfizer.

Por último, a principios de enero, los medios de comunicación, entre ellos The Defender, también describieron el trágico caso estadounidense del ginecólogo y obstetra de Miami Gregory Michael, que a los 56 años de edad murió a las dos semanas de recibir la vacuna de Pfizer, con la causa de la muerte atribuida a un "caso clínico muy inusual de trombocitopenia [inmunitaria] grave" (PTI).


La PTI se considera una "reacción de hipersensibilidad" de tipo II ("respuestas inmunitarias exageradas o inapropiadas contra un antígeno o alérgeno"). Dado que Michael no empezó a experimentar los síntomas hasta tres días después de la vacunación, su caso no se recogió en un informe del 6 de enero de los Centros de Enfermedades y Control (CDC) sobre las reacciones alérgicas graves tras la vacunación con COVID-19, que limitó el análisis a las reacciones que se produjeron en las primeras 24 horas.

Reacciones alérgicas graves

Los críticos que conocen las deficiencias del VAERS -y las formas en que los funcionarios pueden manipular sus datos- condenan sin rodeos el VAERS como "nada más que un escaparate, y una parte del esfuerzo sistemático de las autoridades estadounidenses para tranquilizarnos/engañarnos sobre la seguridad de las vacunas".


Como ejemplo del "esfuerzo por tranquilizar", no hace falta mirar más allá del comunicado de prensa de los CDC del 6 de enero sobre las reacciones alérgicas posteriores a la vacunación, anafilácticas y no anafilácticas. En este informe, el CDC contabiliza los cientos de informes VAERS recibidos por día durante los primeros 10 días de la puesta en marcha de la vacuna de Pfizer, con un total de 4.393 eventos adversos entre el 14 y el 23 de diciembre - incluyendo 175 incidentes marcados por el CDC "para una mayor revisión como posibles casos de reacciones alérgicas graves, incluyendo anafilaxia, sobre la base de las descripciones de los signos y síntomas".

Tras su revisión, los CDC optaron por incluir sólo 21 casos, excluyendo 154 porque no cumplían los estrechos criterios definidos por la Brighton Collaboration (un grupo mundial que publica "definiciones estandarizadas de casos" para los acontecimientos adversos contables); o porque la aparición de los síntomas se produjo "más tarde del día siguiente a la vacunación"; o porque los CDC juzgaron que los acontecimientos eran "no alérgicos" a pesar de que los signos y síntomas indicaban lo contrario.

Basándose en los 21 casos, la agencia de salud pública elaboró una estimación de 11,1 casos de anafilaxia por cada millón de dosis de vacunas, mientras que si se hubieran incluido los 175 sucesos notificados como reacciones alérgicas graves se habría obtenido una tasa de 92,4 casos por cada millón de dosis.

Aun así, la estimación conservadora de los CDC sobre la tasa de anafilaxia de las vacunas experimentales de ARNm COVID-19 es aproximadamente 10 veces mayor que la de las vacunas contra la gripe, incluso en individuos sin antecedentes de reacciones alérgicas.

Las noticias se han sumado al aterrador panorama de reacciones alérgicas posteriores a la COVID-19 que está surgiendo. Entre ellas se encuentran los "cientos" de israelíes que describen un "shock anafiláctico grave", otros síntomas alérgicos como hinchazón de la lengua y la garganta, sensaciones de hormigueo, mareos y debilidad; los dos trabajadores sanitarios del Reino Unido que sufrieron "reacciones anafilácticas" el primer día de la distribución de la vacuna de Pfizer; los dos trabajadores de un hospital de Alaska que experimentaron síntomas alérgicos -una reacción anafiláctica grave en un caso y "hinchazón de los ojos, mareo y picor de garganta" en el segundo- a los 10 minutos de recibir la inyección de Pfizer; y los efectos secundarios "de leves a moderados" de la inyección de Pfizer, como dolor y mareos, notificados por cuatro búlgaros.

Sin embargo, las reacciones no se han limitado a los síntomas alérgicos. Las descripciones adicionales de los eventos adversos incluyen:

Un "raro síndrome inflamatorio multisistémico", que incluye daños en el corazón, desarrollado por un trabajador social de 23 años en Israel 24 horas después de recibir la inyección de Pfizer.

Las convulsiones y la encefalomielitis (inflamación del cerebro y la médula espinal) experimentadas por la internista mexicana Karla Cecilia Pérez, de 32 años, horas después de recibir la inyección de Pfizer.

La parálisis de Bell desarrollada por una enfermera estadounidense a los tres días de su inyección. En YouTube, advierte a los estadounidenses: "No tomen esta vacuna", diciendo: "No le desearía esto a mi peor enemigo".

Reacciones adversas a la vacuna de ARNm

Preparando el terreno para "manipular las expectativas", The Atlantic dijo a sus lectores a mediados de diciembre que, aunque las inyecciones de COVID-19 implican "un golpe" y "algo más que la desagradable costumbre de recibir una inyección", no son "ni de lejos tan malas como la propia COVID-19".

Sin embargo, algunas de las personas descritas anteriormente y otras que presentan informes al VAERS podrían discrepar.

Por ejemplo, en un escrito que acompaña a un informe del VAERS (disponible a través de MedAlerts), se describe que una mujer de 36 años que recibió la vacuna de Pfizer el 17 de diciembre experimentó mareos y vértigos "incapacitantes" entre 15 y 20 minutos después de la vacunación, seguidos de una elevada frecuencia cardíaca y una presión arterial "realmente alta".

Tras varias horas en un puesto de monitorización, donde los trabajadores sanitarios le dieron Benadryl y "mucha agua" junto con la medición de su presión arterial "cada cinco minutos", pasó otras cuatro horas sometida a "monitorización continua" en la sala de urgencias, seguidas de "unas cuantas horas más" en urgencias al día siguiente y la recomendación de empezar a tomar medicamentos para la presión arterial. El 20 de diciembre, su presión arterial aún no se había normalizado y había desarrollado un fuerte dolor de cabeza. El proveedor de servicios sanitarios que presentó el informe al VAERS en nombre de la mujer concluyó que no podía descartarse una asociación causal entre la vacuna de Pfizer y el suceso "basándose en una relación temporal compatible."

Entre los receptores de la vacuna de Pfizer con reacciones clasificadas en el VAERS como "potencialmente mortales", hay muchos otros escritos inquietantes, a menudo relacionados con mujeres jóvenes de 30 años:

Mujer, 31 años: "40 minutos después de la inyección, mi garganta y mi lengua empezaron a sentirse extrañas y tensas, la farmacia... me dio [Benadryl y Tylenol]. Alrededor de 1 hora y 45 minutos después de la inyección, mi garganta estaba tan hinchada y me picaba tanto que no podía tragar. Fui a la sala de urgencias más cercana....".

Mujer, 35 años: "5 minutos después de recibir la vacuna comenzó el picor que rápidamente se convirtió en una erupción/urticaria en la cara, el cuello, el pecho y el abdomen. A los 20 minutos después de la vacunación, desarrolló una grave debilidad en las piernas con mareos, opresión en el pecho y [falta de aire]. A los 22 minutos se desplomó en el suelo sin poder soportar peso... y tenía fuertes calambres y hormigueos en las piernas, sin poder moverlas. Me llevaron a urgencias....".

Mujer, 30 años: "Aproximadamente 2 minutos después de la inyección, sentí un rubor y un hormigueo. Esto disminuyó, pero desarrolló una tos. Me sentí lo suficientemente bien como para abandonar la zona de vacunación después de ser controlada durante 15 minutos. La tos continuó y desarrolló un picor de garganta que acabó provocando una inflamación de la garganta aproximadamente 30-35 minutos después de la administración. Solicitó atención en urgencias, donde estaba taquicárdico e hipertenso.... Me dieron el alta, pero los síntomas volvieron a aparecer hacia las 2 de la tarde. Busqué atención en otro servicio de urgencias, donde seguía hipertensa y taquicárdica".



¿Qué es lo que sigue?

Un análisis objetivo del despliegue de la vacuna COVID-19 plantea necesariamente serias dudas sobre la seguridad del producto y la evaluación de los riesgos frente a los beneficios.

Los informes del VAERS presentados hasta diciembre indican que más de la mitad (53%) de los afectados por las reacciones a la vacuna ARNm son personas de 17 a 44 años en la flor de la vida.

Más de uno de cada cinco (n=877) acontecimientos adversos dieron lugar a una visita a urgencias, 140 fueron calificados como "graves", 100 dieron lugar a hospitalización, 41 fueron "potencialmente mortales" y 5 produjeron una discapacidad permanente.

Como complemento al VAERS, los CDC han animado a los receptores de la vacuna COVID-19 a utilizar una aplicación para teléfonos inteligentes llamada v-safe para "informar rápidamente a los CDC" sobre los efectos secundarios de la vacuna ARNm. El 19 de diciembre, los recuentos de v-safe correspondientes a los cinco primeros días de la vacunación contra la COVID-19 mostraron que, entre los 215.362 receptores de la vacuna registrados en v-safe, 5.052 personas informaron por sí mismas de "eventos de impacto en la salud" graves tras su primera dosis de la vacuna, eventos que requerían la atención de un profesional de la salud y que incapacitaban a la persona para trabajar o realizar sus actividades diarias normales. Esto también es preocupante, ya que se traduce en una tasa de lesiones de una entre 43 (2,3%) para el grupo v-safe.

En el nuevo año, muchos estados están planeando aumentar agresivamente la distribución tanto de la vacuna de Pfizer como de la vacuna Moderna, aún más reactogénica, incluso en farmacias, supermercados, grandes tiendas, consultorios dentales y lugares temporales como estadios e incluso Disneylandia.

Esto ha suscitado la preocupación de los alergólogos, en particular, que se preguntan si los lugares de paso y el personal poco capacitado serán capaces de reconocer y manejar las reacciones adversas repentinas que las dos vacunas de ARNm parecen capaces de provocar, especialmente porque ambas contienen el notorio ingrediente alergénico polietilenglicol (PEG).

En Estados Unidos, algunos alergólogos recomiendan a los consumidores con alergias conocidas que sean "proactivos" y hagan a los posibles centros de vacunación "preguntas concretas" sobre su formación en materia de emergencias, su equipo y su capacidad "para responder rápidamente si algo va mal".

Un número cada vez mayor de expertos en salud van más allá, y un funcionario de salud pública de Wyoming describe las inyecciones como "armas biológicas de destrucción masiva", y muchos otros instan al público a "simplemente decir no" a las inyecciones experimentales que los funcionarios de salud y los fabricantes de vacunas admiten que no están probadas para prevenir el COVID o detener la transmisibilidad, pero que podrían causar un daño duradero.

(Fuente: https://childrenshealthdefense.org/; traducción: https://www.mentealternativa.com)

P.D.: Tal como se indica en el titular de la entrada, los datos ofrecidos se refieren al mes de diciembre. Cuatro semanas después de su finalización, los efectos secundarios y las muertes asociadas a la vacuna Covid se han multiplicado exponencialmente, tendencia que, por desgracia, irá al alza a la par que la inoculación del veneno que han fabricado las farmacéuticas y administran los gobiernos genocidas:

VEINTE RAZONES POR LAS QUE LAS MASCARILLAS OBLIGATORIAS SON INSEGURAS, INEFICACES E INMORALES



1. Caries: Los dentistas de Nueva York informan de que la mitad de sus pacientes sufren deterioro dental, retracción de las encías y un aliento gravemente agrio por llevar mascarillas. "Estamos viendo inflamación en las encías de personas que han estado sanas siempre, y caries en personas que nunca las han tenido", dijo el doctor Rob Ramondi a FOX News.

2. Deformidades faciales: El enmascaramiento de los niños desencadena una respiración bucal que, como se ha demostrado, provoca "caras largas y estrechas, bocas estrechas, bóvedas palatinas altas, maloclusión dental, sonrisas gomosas y muchos otros rasgos faciales poco atractivos", según el Journal of General Dentistry

3. Acné vulgar: La humedad y los gérmenes que se acumulan en la mascarilla causan "lesiones en la piel del rostro, dermatitis irritante... o empeoramiento del acné" (según Public Health Ontario), lo que estresa el sistema inmunitario, puede provocar cicatrices permanentes y se ha relacionado con la depresión y los pensamientos suicidas (según el Journal of Dermatologic Clinics). Los niños también desarrollan impétigo, una infección bacteriana que produce llagas rojas y puede provocar daños en los riñones (según la Clínica Mayo).

4. Aumento del riesgo de Covid-19: "El uso de mascarillas por parte del público en general podría estar asociado con un riesgo teóricamente elevado de Covid-19 a través de... la autocontaminación", afirma Public Health Ontario en Wearing Masks in Public and Covid-19. "Al usar una mascarilla, los virus exhalados no serán capaces de escapar y se concentrarán en las fosas nasales, entrarán en los nervios olfativos y viajarán al cerebro", teoriza el doctor en medicina Russell Blaylock, neurocirujano certificado a nivel nacional (en un artículo de The Centre for Research on Globalization).

5. Neumonía bacteriana: En una conferencia de prensa en Oklahoma, el Dr. en medicina James Meehan, declaró: "Los informes que llegan de mis colegas de todo el mundo sugieren que las neumonías bacterianas están en aumento" como resultado de la humedad que se acumula en las mascarillas.


6. Inmunodepresión: Las mascarillas las suelen llevar los delincuentes que intentan ocultar su identidad mientras perpetran un delito (robo, violencia, violación, asesinato, etc.). Producen ansiedad y miedo subconscientes. El miedo y la ansiedad activan el sistema nervioso de lucha o huida, que suprime el sistema inmunitario, tal y como demuestra un estudio de la Asociación Americana de Psicología.

7. Germofobia: Las mascarillas crean un miedo irracional a los gérmenes y una falsa sensación de protección frente a las enfermedades, lo que conduce a un comportamiento antisocial (o incluso hostil) hacia quienes no llevan mascarillas. (Véase el artículo del Journal of Obsessive-Compulsive and Related Disorders titulado "Covid-19, desorden obsesivo compulsivo y formas de vida invisibles que amenazan al individuo").

8. Toxicidad: Muchas (si no la mayoría) de las mascarillas y cubiertas faciales (incluidas las de tela) están fabricadas con productos químicos tóxicos y cancerígenos, como retardantes del fuego, fibra de vidrio, plomo, NFE, ftalatos, productos químicos polifluorados y formaldehído, que desprenden gases y son inhalados por el usuario. (Véase "Se nombran las 5 principales sustancias químicas peligrosas en la ropa procedente de China", de Fashion United).

9. Psicológicamente perjudicial: "Creo que la verdadera amenaza ahora mismo es lo que estamos haciendo para sabotear la salud mental, emocional y física de ... nuestros hijos, cuyo desarrollo depende de las interacciones sociales, el contacto físico y las expresiones faciales", escribe el Dr. Joseph Mercola de Mercola.com. "Entre el uso de mascarillas y el distanciamiento social, me temo que el impacto en los niños en particular puede ser a largo plazo, si no permanente".

Seis pruebas de que las mascarillas no reducen las infecciones

1. Insustancial: Una revisión financiada por los CDC sobre el enmascaramiento en mayo de 2020 llegó a la siguiente conclusión: "Aunque los estudios mecanicistas apoyan el efecto potencial de la higiene de manos o de las mascarillas, las pruebas de 14 ensayos controlados aleatorios de estas medidas no apoyaron un efecto sustancial sobre la transmisión de la gripe confirmada en laboratorio... Ninguno de los estudios domésticos informó de una reducción significativa de las infecciones secundarias por el virus de la gripe confirmadas en laboratorio en el grupo de las mascarillas." Si las mascarillas no pueden detener la gripe común, ¿cómo pueden detener el SAR-CoV-2?


2. No es razonable: "Las pruebas de que el enmascaramiento como fuente [de] control se traduce en una reducción material de la transmisión son escasas, anecdóticas y, en general, inexistentes... [y el enmascaramiento obligatorio] es exactamente lo contrario de ser razonable", dictaminó un árbitro del hospital en una disputa entre la Asociación de Enfermeras de Ontario y la Red Académica de Ciencias de la Salud de Toronto.

3. Ineficaz: "Las mascarillas orales en individuos sanos son ineficaces contra el contagio de infecciones virales", escriben doctores en medicina belgas en una carta abierta publicada en The American Institute of Stress, el 24 de septiembre de 2020.

4. Insalubre: "Nunca se ha demostrado que el uso de mascarillas quirúrgicas disminuya las infecciones de las heridas postoperatorias", escribe el doctor en medicina Göran Tunevall en el World Journal of Surgery. "Por el contrario, se ha informado de una disminución del 50% [de la infección bacteriana] tras omitir las mascarillas".

5. No hay protección: "Había 17 estudios elegibles.... Ninguno de los estudios estableció una relación concluyente entre el uso de mascarillas respiratorias y la protección contra la infección de la gripe", concluye una revisión de la investigación en la revista Influenza and Other Respiratory Viruses.

6. No está probado: La ministra holandesa de Asistencia Médica, Tamara van Ark, afirmó que "desde el punto de vista médico no hay eficacia probada de las mascarillas" tras una revisión del Instituto Nacional de Salud el 29 de julio de 2020 (según Reuters).


Cinco formas por las que el enmascaramiento forzado es inmoral

1. Imprudente: "Al hacer recomendaciones y políticas de uso de mascarillas para el público en general, o al aprobar expresamente la práctica, los gobiernos han ignorado la evidencia científica y han hecho lo contrario de seguir el principio de precaución", escribe el doctor en física Denis Rancourt en su artículo de 2020 Las mascarillas no funcionan.

2. Manipulador: El Dr. Andreas Voss, miembro del equipo de expertos de la Organización Mundial de la Salud y jefe de microbiología de un hospital holandés en Nimega, el 24 de julio de 2020, dijo a I Am Expat que las mascarillas se hicieron obligatorias "no por la evidencia científica, sino por la presión política y la opinión pública".

3. Miedo a la vida: "De hecho, no hay ningún estudio que sugiera siquiera que tenga algún sentido que los individuos sanos lleven mascarillas en público", las doctoras en física, Karina Reiss, y en medicina, Sucharit Bakdi, escriben en Corona, ¿falsa alarma? "Uno podría sospechar que la única razón política para aplicar la medida es fomentar el miedo en la población".

4. Totalitario: "Si se mira la historia de los regímenes totalitarios... todos hacen lo mismo, que es tratar de aplastar la cultura, y aplastar cualquier evidencia de autoexpresión...", explica Robert F. Kennedy, Jr. en una entrevista respecto a las mascarillas. "¿Y cuál es el último vector de autoexpresión? Son tus expresiones faciales.... [Sin embargo] a todos nos han dicho que nos pongamos el burka y seamos obedientes".

5. Señalización de la virtud: "Las mascarillas son totalmente inútiles", declaró el Dr. Roger Hodkinson, patólogo, certificado por el Real Colegio de Médicos y Cirujanos de Canadá, en una reunión del consejo municipal. "...las mascarillas son simplemente una señal de virtud... Es totalmente ridículo ver a estas personas desafortunadas e incultas (no lo digo en sentido peyorativo) caminando como lemmings, obedeciendo sin ninguna base de conocimiento, para ponerse las mascarillas".

John C. A. Manley
(Fuente: https://www.globalresearch.ca/; visto en https://es.sott.net/)

LA AGENDA DE LA ÉLITE PARA 2021


viernes, 29 de enero de 2021

LA DEMANDA DE UN ABOGADO ALEMÁN DESTAPA EL MONUMENTAL ENGAÑO DE LA PANDEMIA



En esta toma de rehenes mundial del Covid 19 manipulada por Klaus Schwab y sus acólitos del Foro de Davos, el funcionamiento de este gigantesco engaño empieza a salir a la luz. En otras palabras, lo que hace un año se habría llamado el "estado profundo" está empezando a mostrar su verdadero rostro, o mejor dicho: sus caras.

En primer lugar, a todo señor todo honor: el gran artífice de esta conspiración criminal: Klaus Schwab, líder fundador del Foro de Davos.

Para quienes aún no lo conocen, recordemos brevemente que nació en Alemania en 1938 y que es el líder fundador del Foro Económico Mundial (FEM), que reúne cada año desde 1971 a la élite económica, política, financiera y mediática mundial, como Jacques Attali, Emmanuel Macron, Angela Merkel, Christine Lagarde, Georges Soros, Bill Gates, Jeff Bezos y David Rockfeller, entre otros globalistas corporativos.

Klaus Schwab publicó un libro en julio de 2020: "Covid 19: el gran reinicio" un verdadero programa económico y político totalitario que se propone hacer avanzar "conjeturas e ideas sobre cómo debería parecer el mundo post-pandémico" y que la UE, con la complicidad de los grandes laboratorios farmacéuticos, se encargarán de aplicar al pie de la letra con vacunas genéticas para esclavizar franjas enteras de poblaciones occidentales confinadas y mantenidas H24 por el miedo permanente de un virus exagerado por los medios de comunicación a la orden de la oligarquía financiera. Para mayor información, los periodistas disidentes de The Guardian han ofrecido una descripción detallada de este escenario de pesadilla, cuya adaptación se resume aquí.

Pero hoy nos ocuparemos del ingeniero jefe de esta máquina de guerra que ahora llamamos: "La gran pandemia de Covid 19": Christian Drosten.

¿Quién es Christian Drosten?

Christian Drosten, virólogo alemán, es director del Instituto de Virología del Hospital Universitario Charité de Berlín. En su edición del 30 de mayo de 2020, la revista alemana Der Spiegel le tituló el hombre más idolatrado y odiado de la Alemania actual.

¿Pero por qué?

Los honores primero: el semanario Stern, titulaba dos meses antes, en marzo de 2020: "El coronavirus ha convertido al virólogo Christian Drosten en el hombre más buscado de la República. Y una estrella."

Y es que fue Christian Drosten quien, en enero de 2020, desarrolló el coronatest PCR, que ahora sirve como método estándar para detectar el coronavirus en todo el mundo. Como director del Instituto Charité de Berlín, es un asesor muy influyente de Angela Merkel y ha participado como experto en numerosas conferencias de prensa gubernamentales. A través de sus valoraciones, también ha influenciado de forma decisiva en decisiones políticas importantes, como el uso obligatorio de mascarillas, la suspensión de las clases regulares en la escuela o el cierre de toda la industria de la restauración.


Ahora el odio: el Dr. Drosten, asesor virólogo de Angela Merkel, está siendo acusado por la justicia alemana por falsificar el protocolo de los tests PCR que ha llevado a todos los gobiernos occidentales a tomar todas esas decisiones de distanciamiento social, uso obligatorio de mascarillas y confinamiento devastador. De hecho, al recomendar configuraciones valores de ajustes CT hasta 45, los resultados de los tests se volvían positivos, incluso con trazas mínimas de virus en la mayoría de los casos, con el objetivo de seguir alimentando el miedo generalizado.

Hoy, en esta catástrofe sanitaria mundial inventada, un segundo tribunal de Nuremberg se está preparando, con el establecimiento de una "Class Action" bajo la égida de miles de abogados de todo el mundo que respaldan al abogado germano-norteamericano Reiner Fuellmich, que ha demandado al Dr. Drosten. 


Según Reiner Fuellmich, todos los responsables de esta crisis del Covid 19 deben ser procesados por daños civiles debido a la manipulación y los programas corruptos. Por lo tanto, una red internacional de abogados de empresas se encargará de defender el mayor caso de agravio de todos los tiempos, el escándalo de fraude Covid 19, que entretanto se ha convertido en el mayor crimen contra la humanidad jamás cometido. Es innegable que Christian Drosten tiene una destacada responsabilidad en este crimen.

Así, en un magistral vídeo de 49 minutos, Reiner Fuellmich demuestra que la pandemia de Covid 19 no es más que un gigantesco engaño: "no existe una pandemia de Covid 19, sino una pandemia de tests PCR. Sin los resultados de los tests que se publican constantemente en los medios de comunicación, la pandemia ya habría terminado."



Pero eso no es todo: en un vídeo de 16 minutos, el canal alemán Kla.TV acaba de sacar a la luz en una explosiva investigación "El expediente Christian Drosten", arrojando luz sobre el poco conocido pero muy importante trasfondo del personaje que, como mínimo, pone en duda la credibilidad del "hombre más buscado de la república" según el semanario Stern. La investigación también plantea, según los periodistas alemanes de la cadena, "serias dudas sobre todo el escenario de Covid,19 que claramente parece ser el mayor engaño de la historia jamás puesto en práctica"»



"Así, errores fatales de previsión, numerosas incoherencias inexplicables en su tesis doctoral, un "test PCR de Covid" desarrollada apresuradamente y con defectos científicos fundamentales, y un insospechado lodazal de embrollos financieros, ¡privan a Christian Drosten de toda credibilidad! "

"Si el personaje central de la crisis de Covid resulta ser poco fiable tras un examen más detallado, esto plantea serias cuestiones:

1. Sobre la base de este fundamento no científico, el conjunto de la pandemia de coronavirus, con la inevitable amenaza de una quiebra económica y financiera de naciones enteras, ¿no debería ser investigado por fin para averiguar quién mueve los hilos y quién se beneficia en el fondo?

2. ¿No podría esta crisis del Coronavirus ser, por tanto, una toma de poder por etapas e incluso llevar a la instauración de una vigilancia digital de pueblos enteros con el pretexto de luchar contra una pandemia?

3. ¿Por qué los grandes medios de comunicación, responsables de la información crítica, no descubren el "dossier Drosten", sino que incluso lo mantienen en secreto?"

Los periodistas de Kla.TV concluyen que estos hechos deberían ser conocidos por todos. De hecho, en cuanto se desenmascaren las maniobras criminales de Drosten, todo el castillo de naipes del engaño de Covid 19 se derrumbará y todos los pueblos confinados podrán por fin recuperar su libertad. Por eso, este vídeo, así como la entrevista con Reiner Fuellmich, deberían difundirse masivamente para contribuir a apoyar su "Class action" con todos los abogados de todo el mundo que estén dispuestos a para participar con otros miles de personas de todo el mundo en la creación de este segundo tribunal de Nuremberg que se está preparando contra Drosten y sus acólitos por crímenes contra la humanidad.

(Fuente: https://nouveau-monde.ca/)

EL CONSEJO DE EUROPA DESAUTORIZA EL HACER OBLIGATORIA LA VACUNA COVID



El pasado miércoles se votó una resolución del Consejo de Europa que conmina a los estados miembros -y traduzco literalmente- a "asegurarse de que los ciudadanos estén informados de que la vacunación NO es obligatoria y de que nadie es presionado política, socialmente o de otro modo para que se vacune, si no lo desea".

Aquí está el texto extraído en puntos concretos:

7.3 con respecto a garantizar una alta aceptación de la vacuna:

7.3.1 garantizar que se informa a los ciudadanos de que la vacunación NO es obligatoria y que no se presiona a nadie política, socialmente o de otra manera para que se vacune si no desea hacerlo por sí mismo;

7.3.2 garantizar que no se discrimina a nadie por no estar vacunado, debido a posibles riesgos para la salud o porque no desea vacunarse;

7.3 con respecto a la garantía de una alta aceptación de la vacuna:

7.3.1 garantizar que se informa a los ciudadanos de que la vacunación NO es obligatoria y que no se presiona a nadie política, socialmente o de cualquier otra forma para que se vacune, si no lo desea;


7.3.2 garantizar que nadie sea discriminado por no haber sido vacunado, debido a posibles riesgos para la salud o por no querer vacunarse;

(Enlace original: https://pace.coe.int/)

PROFESORA DOLORES CAHILL: LA GENTE COMENZARÁ A MORIR DESPUÉS DE SER VACUNADA CONTRA EL COVID-19



"Dolores Cahill, profesora de la University College de Dublín y experta mundialmente reconocida en su especialidad, predice que se producirán muertes en todo el mundo como resultado directo de la inoculación de las vacunas COVID-19.

En su última entrevista en vídeo, la famosa profesora Dolores Cahill hace esta sombría predicción basándose en lo que ya se conoce sobre las vacunas, su desarrollo apresurado y el enfoque completamente nuevo que utiliza ARN mensajero en lugar de los anticuerpos convencionales.

Como casi todos los grandes expertos que se pronuncian en contra del discurso oficial sobre la pandemia, la profesora Cahill ha sufrido represalias profesionales y personales. En su caso, se vio obligada a dimitir como vicepresidenta del Comité Científico de la Iniciativa de Medicamentos Innovadores (IMI), una asociación entre la Comisión Europea y la industria farmacéutica destinada a promover nuevos medicamentos.

Avergonzada por las denuncias de la Sra. Cahill, la Comisión Europea condenó sus afirmaciones, diciendo que podría causar un "daño significativo" si se le tomaba en serio, cuando el problema es el daño que puede causar el no tomar en serio sus advertencias.

(Fuente: https://principia-scientific.com/)