viernes, 25 de diciembre de 2020

UN TESTIMONIO DE LA ASFIXIANTE COACCIÓN QUE IMPONEN LOS BOZALEROS



El tapabocas, barbijo, mascarilla o bozal continúa siendo impuesto, así como la distancia entre las personas, por lo que significa, el acatamiento, la aceptación masiva de varias ideas falsas, entre ellas que el supuesto bicho vuela, que podemos ser contagiadores y ese absurdo trapo nos impide contagiar y evita que nos contagiemos.

A la vez se ha instalado la idea de que aún usandolo por meses, incluso años, su uso no extingue al bicho, que rebrotará en interminables olas, todo perfectamente planificado con otros elementos adicionales, como test -no autopsias-, y financiación de atención por tener el bicho, entre otras, todo para desembocar en que la única solución al problema es la vacuna.

El uso del bozal es una creencia colectiva falsa que doblega a muchos que, como yo, no creen en estas ideas, y que es acompañada por otra idea falsa, que con su uso garantizamos que todos nos cuidamos, y que con su uso, aunque seguirá el contagio, lograremos algo supremo, que no colapse el sistema sanitario.

De todo esto se deriva la creencia en que la evitación del Covid depende de los otros y viceversa, ... en consecuencia, quien se oponga a esto, se le considerará que atenta contra la de salud colectiva.

Es por todo esto que muchos lo usan, como yo, pero además, por su obligatoriedad, para poder trabajar, comprar, vender, tomar un transporte público, ... . Y los negocios y empresas lo exijen, para no cerrar sus puertas.

De una otra forma casi todos acatamos su uso para no perder algo vital, de primer orden, la subsistencia misma, aûn sabiendo que no sirve para nada.

Tremenda táctica sin duda, muy astuta, que, como ya se declara abiertamente, será el marco decisivo para instaurar un proyecto de ser humano y civilización diferente del actual, llamado en general NWO. Nuevo Orden Mundial.

El tema es amplio y de connotaciones profundas y trascendentales.

El tapabocas, también es eso mismo, no hables, no discrepes, no cuestiones, teme al prójimo, sométete, acata el mandato colectivo.

Al margen, lo use años antes para no aspirar polvo, al mismo tiempo, que estaba muy activo fisicamente, (lijaba enduido plástico) finalmente, luego de un rato en ello, preferí respirar el polvo a los síntomas raros, desagradables y casi insoportables que sentía, y ni hablar, de la pestilencia que se forma en él, que hoy se que se debe a los hongos y bacterias que prosperan en él.

Pero no flota. Lo que flotan son otras cosas, realmente dañinas, y de esas, no se habla, aunque dañan y matan.

(J.C.R.)

3 comentarios:

  1. Muy fino este escrito. La gente tiene mucho miedo, se ve que se han creído lo de los aerosoles.

    Por la noche estos días aun sin nadie cerca lo llevan, así, yendo solos. Es incomprensible.

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  2. Cómo puedo hacer para negarme a trabajar con mascarilla?. Y como puedo hacer para que mi hija no vaya al colegio con mascarilla y no la vacunen?. contratando un abogado?. Muchas gracias

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    1. Si puedes conseguir un certificado médico de exención puedes hacerlo valer. El caso es que los médicos tienen instrucciones de no facilitarlos, así que tendrías que insistir mucho o pedirlo directamente en Urgencias.

      La opción de un abogado parece inevitable si hay resistencia de tu empresario.

      Te aconsejo pasarte por la página web de José Ortega (https://thecoronaviruslegal.wordpress.com/), en la que tienes un formulario para contactar con él, además de un apartado sobre la vuelta al colegio sin medidas totalitarias (soluciones-para-la-vuelta-al-cole/sugerencias-para-el-cole/), incluido un modelo gratuito de solicitud de que a los menores se les permita llevar pantalla protectora en vez de mascarilla.

      Ánimo y suerte.

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