domingo, 13 de diciembre de 2020

GAME OVER (3ª PARTE)



El colapso de las civilizaciones


La mayoría de la gente es consciente que el curso que llevaba nuestra sociedad industrial no era sostenible. El crecimiento de la población, el uso cada vez mayor de los recursos finitos, la degradación medioambiental, la pérdida de biodiversidad. Nada de esto es nuevo, llevamos muchas décadas siendo conscientes de ello. Thomas Malthus fue el primero en percatarse y en ponerlo por escrito en su libro de 1798 "Ensayo sobre el principio de la población". Malthus no incorporó a su teoría la posibilidad de que la tasa de natalidad se redujese y la tasa de producción de alimentos aumentase con el desarrollo del conocimiento (anticonceptivos, fertilizantes, plaguicidas), pero su base fundamental de que el crecimiento ilimitado no es posible en un planeta limitado es absolutamente correcta. En algún punto está el limite, y eso es algo que exploró con mucho más detalle el grupo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts que publicó en 1972 "Los límites al crecimiento" del que hablábamos en la segunda parte de esta serie de artículos.

A pesar de que la mayoría somos conscientes de la absoluta realidad de ese principio básico, casi nadie lo incorpora en sus previsiones de futuro. Ese momento en que el crecimiento ya no será posible forma parte de un futuro indeterminado que confiamos que no llegue, incluso enfrentados a la evidencia de que ya ha llegado. La actitud más humana es proyectar el futuro en base a extrapolar nuestra experiencia del pasado. "Las cosas siempre han sido así", "las casas nunca bajan", "las crisis se pasan", etc. Ello nos deja muy poco preparados para los cambios de paradigma, lo cual no suele ser un problema porque dichos cambios son raros. Pero estamos viviendo uno.

Incluso entre los que son más conscientes de que nuestro crecimiento era insostenible predomina la idea de que se puede transitar a un crecimiento sostenible. Algunos incluso defienden un decrecimiento como solución. Estos aciertan en el diagnóstico pero yerran en pensar que sea posible transformar voluntaria y ordenadamente una civilización basada en el crecimiento en una que no lo esté. Las civilizaciones se construyen sobre excedentes energéticos añadiendo capas de complejidad que siguen el principio universal de los rendimientos decrecientes. Gran parte de esa estructura se auto-organiza sin ningún tipo de planificación en base a principios económicos que solo funcionan en un entorno de crecimiento. Nuestra civilización es extraordinariamente compleja porque ha contado con un gigantesco excedente energético proporcionado por los combustibles fósiles, no porque seamos más listos o sepamos más. Cuando el crecimiento se acaba las civilizaciones sufren una simplificación involuntaria consistente en el colapso de parte de las estructuras y una reorganización traumática de lo que queda. Joseph Tainter, que ha estudiado en detalle el colapso de 18 civilizaciones y entiende que las civilizaciones complejas se rigen por las leyes de la termodinámica, ofrece en su libro "El colapso de las sociedades complejas" la mejor explicación que he leído:

Hay dos factores generales que se combinan para hacer que una sociedad sea vulnerable al colapso cuando la inversión en complejidad comienza a producir un rendimiento marginal decreciente. (…)  una sociedad que experimenta retornos marginales decrecientes está invirtiendo cada vez más en una estrategia que está produciendo proporcionalmente menos. El exceso de capacidad productiva se agotará en algún momento y los excedentes acumulados se asignarán a las necesidades operativas actuales. Hay, entonces, poco o ningún excedente con el que contrarrestar las principales adversidades. Los aumentos inesperados de estrés deben tratarse con el presupuesto operativo actual, a menudo ineficaz, y siempre en detrimento del sistema en su conjunto. Incluso si el estrés se resuelve con éxito, la sociedad se debilita en el proceso y se vuelve aún más vulnerable a la próxima crisis. Una vez que una sociedad compleja desarrolla las vulnerabilidades de los retornos marginales decrecientes, el colapso puede simplemente requerir el paso del tiempo suficiente para hacer probable la ocurrencia de una calamidad insuperable. En segundo lugar, los rendimientos marginales decrecientes hacen que la complejidad sea una estrategia de resolución de problemas menos atractiva. Cuando los rendimientos marginales disminuyen, las ventajas para la complejidad en última instancia no son mayores (para la sociedad en su conjunto) que las de formas sociales menos costosas. El coste marginal de la evolución a un mayor nivel de complejidad, o de permanecer en el nivel actual, es alto en comparación con la alternativa de desintegración. En tales condiciones, la opción de descomponerse (es decir, cortar los lazos que unen a los grupos localizados con una entidad regional) se vuelve atractiva para ciertos componentes de una sociedad compleja.



Para las sociedades humanas, la mejor clave para el crecimiento socioeconómico continuo, y para evitar o eludir (o al menos financiar) la disminución de la productividad marginal, es obtener un nuevo subsidio de energía cuando se hace evidente que la productividad marginal está comenzando a caer. Entre las sociedades modernas, esto se ha logrado aprovechando las reservas de combustibles fósiles y el átomo.


Con respecto al primer factor que cita Tainter creo que es evidente para todos cómo la resolución en falso de la Gran Crisis Financiera de 2008 y su prolongación en la Crisis de Deuda Europea de 2010-12 han debilitado nuestra estructura política, social y económica, dejándonos peor preparados para enfrentarnos a la crisis del coronavirus. Nuestro sistema sanitario viene debilitándose desde hace tiempo, desde antes de los recortes, y cuenta con menos camas y personal por habitante, mientras que el alto nivel de paro, pobreza, déficit y endeudamiento nos hacen mucho más vulnerables a sus efectos económicos. En palabras de Tainter se podría decir que no contamos con excedentes para enfrentarnos a esta adversidad.

Con respecto al segundo factor que cita Tainter algunos ya entendimos en 2012 que el resurgimiento de la enésima crisis disgregadora que ha sufrido este país desde el hundimiento del Califato de Córdoba obedecía a la situación de debilidad de las estructuras nacionales y supranacionales resultantes de la vulnerabilidad provocada por la incapacidad de enfrentarse a las crisis, y que se manifiesta en el auge de los nacionalismos y populismos en múltiples países, así como la decadencia de las organizaciones supra-nacionales como la Unión Europea, que condujo por ejemplo al Brexit. La nueva crisis no hará sino agravar todas estas tendencias, y a riesgo de repetirme diré que seguiremos viendo cosas que no creíamos posibles.


Conclusiones

El fin del mundo tal como lo conocemos (el acrónimo en inglés TEOTWAWKI del que habla REM en su canción) ya ha comenzado. Las cosas que a lo largo de estos años he venido diciendo que marcarían el final están sucediendo. El pico de petróleo finalmente ha llegado. La economía muestra incapacidad para crecer al tiempo que el ciclo de endeudamiento se acerca a su fin. La señal es muy clara. Se disparan las intervenciones monetarias de los bancos centrales, sin solucionar el problema de fondo, requiriéndose cada vez intervenciones mayores para evitar el colapso financiero. El mundo desarrollado está ya en decrecimiento energético. Los que realmente manejan este estado de cosas anuncian vagos planes de cambio del sistema reconociendo que se están aprovechando de la pandemia para avanzar su agenda.

También queda claro que la supuesta crisis climática no es mas que el caballo de Troya para implementar una agenda económica que encontraría gran resistencia si no se convence a la gente de que es necesario porque nos enfrentamos a una falsa crisis existencial en la que peligra nuestra propia existencia. Porque de la verdadera crisis existencial a la que nos enfrentamos no van a decir ni una palabra.

Habrá periodos peores y periodos mejores, pero el declive ha comenzado. La Crisis del Coronavirus ha supuesto un catalizador tremendo que ha acelerado el final en varios años. Hay un cambio de sistema monetario en nuestro futuro cercano, tanto si se hace a consecuencia de una crisis monetaria como si se hace para prevenirla. La digitalización del dinero es un requisito previo, así que podemos esperar que los dueños de nuestro dinero aceleren su imposición. A los que no están convencidos de la realidad de lo que cuento, estos esfuerzos deberían darles que pensar.

Dados los tiempos que nos toca vivir, cabe esperar que la agitación social y la inseguridad se disparen, y con ellas la represión. Los confinamientos han sido un ensayo general y no cabe descartar que mantengan algún tipo de restricción de forma permanente. El populismo, los extremismos de todo tipo y la disgregación de las estructuras nacionales e internacionales laxas continuarán en ascenso. Hay que desconfiar de quienes prometen una solución a cambio de que se les otorgue poder y no dejarse llevar por esta marea que nos arrastra a aguas procelosas. Es tiempo de buscar asideros firmes y resistir basándonos en sólidos principios morales y éticos y en la defensa de los derechos individuales. Nos adaptaremos a lo que venga. Siempre lo hemos hecho.

(Fuente: https://www.rankia.com/)

2 comentarios:

  1. Exacto, Game Over, la tontería se acabo, pero, ahora viene lo "bueno", cantidad de personas en las cunetas, algunas literalmente, ¿alguno se ha preguntado como saldremos de "esta"? Paro, personas que se les acaben los ahorros, empresas que se van a sus lugares de origen, empresas que se lleva el trabajo a países con mano de obra más barata, se busca el caos, el orden a través del caos, lema masón donde los haya e incluso impreso en su moneda oficial, el dólar, el mundo es manejado por este simple billete de los cojones y esto es una evidencia palpable desde la segunda guerra global que fue la excusa para imponerlo, lo mismo que el virus es la escusa para imponer el sistema que nos viene, control, control a través de la inteligencia artificial que manejara los designios del mundo, unos pocos, como siempre, controlando a unos muchos y será aceptado porque ya nos han ido introduciendo como irá todo, sin el móvil no habrá transacciones de ningún tipo, nada, ¿y como se impondrá todo eso? A través de los cortes de todo tipo que vendrá dentro de pocos meses, ¿para que os pensáis que han sacado el 5G? El internet de las cosas, todas las cosas tendrán un chip para nuestra "comodidad", ropa, calzado, muebles, electrodomésticos... todo, quitaran la moneda física y poco a poco seremos más controlados, eso si, por nuestro bien, importa poco si el virus es real o no, lo que nos viene si es real, así se impone el nuevo paradigma y esto será impuesto poco a poco, un día no se abrirán los cajeros, otro los bancos, otro no habrá electricidad, sin esta energía no funcionará las bombas de agua que abastece todo, abrirás el grifo y no habrá agua, revueltas sociales, hambruna y que creerás que pasará en las calles, los que aún tengan ahorros en casa compraran pero las personas que no tengan nada estarán al acecho en las esquinas para quitarnos las bolsas de comida, será el caos esperado para imponer su agenda, no quieren que tengamos propiedades, todo debe de ser del estado, papá estado que nos dará o quitará todo lo que necesitamos... esto se empezará a ver dentro de muy pocos meses... ¿no se cree esto? Bueno, solo hay que seguir las pistas, si he llegado a esta conclusión con datos sacados de todo lo que se puede leer, hacerlo vosotros y luego comentamos haber quien tiene razón o no, pero el futuro no se presenta nada bueno, no estamos viendo la luz al final del túnel, estamos entrando en el túnel ahora. Estamos entrando el crash económico esperado esto que teníamos está agotado. No verlo o no quererlo ver no hace que este ocurriendo, recordad el lema de nuestros abuelos, espera lo mejor preparate para lo peor.

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  2. Los razonamientos que nos expone el escritor de estos tres artículos se basan en las teorías económicas, las cuales tienen una falsedad del 90%, las mismas están hechas para que sigan gobernando los mismos de siempre por los siglos de los siglos.
    Respecto a las energías, hace ya más de un siglo que aparecieron las energías libres las cuales son prácticamenente infinitas y gratuitas, pero sus inventores murieron misteriosamente.
    En economía sólo se estudian las teoría que interesan al poder, no se habla ni creo que se estudie en las universidades, por ejemplo a Gottfried Feder el cual afirma que la deuda y el patrón oro se deben sustituir por el patrón trabajo, claro que el único que las aplicó le supuso una guerra.

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