martes, 17 de noviembre de 2020

COVIDIANOS



Quiero dedicar estas lineas a esos entrañables covidianos que semana tras semana intervienen en mis escritos para mostrar su disconformidad y desacuerdo de manera vehemente y notoria, proporcionando algunos de los momentos más divertidos y amenos en lo que al curso del debate se refiere. Sería injusto no reconocerles el mérito, pues se lo han ganado a pulso, y aunque ya les he dedicado algunos escritos con anterioridad, lease “A los telecreyentes” y “Estimado Borrego” es tal la fuente de inspiración que emana de sus intervenciones, que sería una verdadera pena no aprovecharla.

Entre sus frases más celebres suele abundar la famosa: “ojalá tengas un familiar afectado por ese virus en el que no crees” … o la nunca bien ponderada … “a ti te llevaría yo a pasar una tarde en una uci sin mascarilla “ … sin olvidar la clásica ”Por culpa de irresponsables como tu, todavía hay contagios” … si bien es cierto que se repiten de manera constante y reiterativa, no seré yo quien les quite el mérito … porque tenerlo lo tienen.

Para el universo covidiano todos aquellos que disentimos o cuestionamos las versiones oficiales y lo expresamos abiertamente a través de redes sociales o plataformas públicas, representamos poco menos que una suerte de terroristas mediáticos, que ponemos en peligro su estabilidad emocional y su forma de entender esta pantomima flagrante a la que todavía siguen llamando “pand€mia”.

El perfil del covidiano medio suele ser el de un individuo o individua con edades comprendidas entre los 25 y los 60 años, con adicción a los informativos oficiales, y creencia ciega en todos los paradigmas anacrónicos del sistema, lease, partitocracia, cientificismo, medicina industrial, relativismo etc, además de una fascinación absoluta hacia ese patógeno fantasma que triunfa en televisión.

Y aunque tengamos posiciones absolutamente antagónicas e irreconciliables, después de siete meses escribiendo sobre este asunto y debatiendo, o más bien peleando dialécticamente con ellos, he de reconocer que al final les acabas cogiendo cierto cariño, porque en su infinita disonancia cognitiva no dejan de ser ciertamente … borregos entrañables.

Confieso que por más que lo he intentado, todavía no consigo entender como alguien con una mínima pizca de sentido común se puede tragar a día de hoy la versión ridícula, grotesca y absurda, vertida por los medios oficiales sobre ese bicho fantasma que vuela por el aire y se agazapa en las barandillas para atacar a los incautos que van sin mascarilla y no guardan la distancia de seguridad.

Querido covidiano, voy a seguir opinando lo que crea conveniente, sin reparar en los daños que mis palabras puedan causar en tus hemisferios cerebrales, y te diría que espero que despiertes de una vez por todas y asimiles que te han engañado igual que al resto de ciudadanos de este planeta … pero para ser sincero, me divierten tanto tus intervenciones que echaría de menos esa elocuencia esperpéntica, en los comentarios de mis escritos, así que, si prefieres seguir siendo un borrego, por mi encantado, dicen que hay que sacar la parte positiva de todo lo que nos sucede, tus aportaciones quizá carezcan de criterio y procedan de la necedad y y la ignorancia más profundas … pero vive Dios que son a todas luces … innegablemente divertidas.

Feliz semana, la cabeza alta y la cara descubierta siempre, energía y Rock and roll !!

Martin Sánchez
(Visto en Facebook)

3 comentarios:

  1. Vaya venenos que le escriben a Martín las gentes del planeta. Eso de desearle enfermedad a gente de su familia ya es el colmo de la maldad perversa. Qué gente, este Martín es alguien impresionante. En vez de cogerles manía, les coge cariño a estas serpientes escorpionáceas. Tengo mucho que aprender.

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  2. Y sobre todo debes ser responsable, buen ciudadano, y calladito, o serás tratado de negacionista... y eso lo dicen los TRAGACIONISTAS. ¡¡¡ pero que listos son !!!, ya estamos otra vez divididos, por eso siempre hacen lo que ellos se proponen, ellos siempre unidos y en su agenda. Y el hecho de que algunos no lo vean hace que se les tenga que reconocer lo bien que lo hacen. "Si no ves que te están manipulando es que ya lo han conseguido"

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  3. Estos soberbios ignorantes, si, esos q se creen la absurda retórica de los gobiernos sobre el manido bicho, doctorados en consumo televisivo, esos q aún haciendo deporte, en el bar o conduciendo solos van con el bozal, discúlpeme: no me resultan entrañables.
    Quizás en otras circunstancias menos siniestras podríamos compadecernos de su supina estupidez y estirar la paciencia para intentar explicarles una y otra vez, cual disminuidos fueren, la patraña q defienden, pero este lanar, encuadrado en un fenotipo humano muy particular, es cómplice por su ignorancia de todo lo q está ocurriendo.
    Saludos!

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