lunes, 30 de noviembre de 2020

TIRANDO DE LÓGICA



La tasa de mortalidad a nivel mundial del Sars Cov 2 es de 0.0004%, mientras que la posibilidad de sufrir efectos adversos tras la vacunación no va a bajar del 0.5% -reconocido por los propios fabricantes-, y eso tirando muy, muy a la baja (la vacuna de la gripe tiene entre 1% a 10% de riesgo de sufrir efectos adversos).

O sea por un virus que ha matado a 1,4 millones sobre una población de 7800, se va a administrar una vacuna que va a afectar gravemente como mínimo a 39 millones de personas (si los efectos adversos llegan al 1% serían 78 millones).

Para luchar contra una gripe no más fuerte que la de otros años van a provocar unas cifras de muertos superior a la de la gripe española, y eso calculado en base a la mímina posibilidad y comparado con vacunas que llevan años estudiándose.

En fin, se mire por donde se mire, es un cálculo que no hay por donde cogerlo.

A no ser que reconozcamos que el objetivo real de la vacuna es la reducción de la población. Entonces es cuando todo tiene sentido.

... y cuando toca dar la razón, una vez más, a los conspiracionistas.

(Visto en Facebook)

DEMOSTRADO: EL COVID-19 NO SE TRANSMITE POR VÍA AÉREA Y LAS MASCARILLAS SON INÚTILES PARA FRENAR LA TRANSMISIÓN



1º) La ciencia acepta que el receptor viral del Sars-CoV-2 es el enzima ACE2. Este receptor no se expresa en el pulmón, como demostró el equipo descubridor de dicho enzima ACE2 en el año 2000 en un trabajo publicado en Journal of Biological Chemistry con el título: “A Human homolog of Angiotensin-converting Enzyme cloning and functional expression as a captopril insensitive carboxipeptidase” cuya primera autora es la Dra. Sarah R. Tipnis.

El siguiente estudio, de 2020, cuyo título traducido es: “El perfil de expresión de proteínas ACE2 en tejidos humanos” publicado en Molecular Systems Biology (doi: 10.15252/msb.20209610) de fecha 31 de marzo de 2020, analiza de forma exhaustiva los perfiles de expresión molecular de dicho receptor en diferentes tejidos y corrobora que ACE2 no se expresa en pulmón y tampoco en vías respiratorias. El equívoco se produjo en el año 2003 como explica detalladamente el documento elaborado por la Junta Argentina de revisión científica titulado Cronología Target Vacuna Covid-19.

2º) El Sars-CoV-2 no puede ser cultivado en células del alveolo pulmonar (A549), como demuestra este estudio publicado en Elsevier el 12/9/2020: “Virus isolation of severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2) for diagnostic and research purposes”, cuyo primer autor es Sacha Stelzer-Braid. En el pulmón sólo es posible cultivarlo en células de cáncer metastásico, y las células metastásicas no son específicas de pulmón. En la ficha de la vacuna de AstraZeneca se admite esto de forma equívoca al decir textualmente que estas células A549 no permiten la replicación “del vector”.

3º) La transmisión por vía aérea (gotas y aerosoles) no está probada científicamente. Dicha transmisión sólo puede probarse mediante cultivo y secuenciación de la muestra objeto del estudio, sin embargo esto no se ha hecho tal y como admite el propio Ministerio de Sanidad Español. Cito textualmente:

“En todos los casos la cantidad de ARN detectada fue pequeña y el virus no se logró cultivar”

Pág.8 del documento INFORMACIÓN CIENTÍFICO-TÉCNICA del Ministerio de Sanidad, Centro de coordinación de alertas y emergencias sanitarias. “Enfermedad por coronavirus, Covid-19” (actualización del 12 de noviembre de 2020).

4º) La neumonía característica de la Covid-19 es bilateral, simétrica e intersticial, lo que prueba que la patogenia se produce a través de la sangre, ya que en el intersticio pulmonar se encuentran los capilares sanguíneos.

EN CONCLUSIÓN:

Si aceptamos que el Covid-19 está producido por el Sars-CoV-2 y que el receptor celular de dicho coronavirus es ACE2, ya que este virus no puede ser cultivado en células pulmonares naturales y que el receptor ACE2 no se encuentra en tejido pulmonar, tenemos que concluir necesariamente que la Covid-19 no se transmite por vía aérea y que las mascarillas son inútiles para frenar la transmisión.

Mª José Martínez Albarracín
(Fuente: https://www.mentealternativa.com)

ES ILEGAL OBLIGAR A VACUNARSE CONTRA EL CORONAVIRUS



La intención clara de varios gobiernos es la de vacunar a todos sus ciudadanos con la vacuna experimental contra SARS-CoV-2. Es preocupante ver como la ciencia objetiva está siendo censurada, silenciandose tanto la falta de protocolos de tratamiento y control de reacciones adversas como una evaluación de riesgos basada en investigación imparcial.

El plan es que millones de personas tomen la vacuna contra el SARS-CoV-2 en un corto período de tiempo antes de que se identifiquen señales de reacciones adversas. Después será tarde.

Virólogos del Instituto de Inmunología de La Jolla, EE.UU, informaron al New York Times en noviembre de 2020 sobre el coronavirus:

“Ocho meses después de la infección, la mayoría de las personas que se han recuperado todavía tienen suficientes células inmunitarias para defenderse del virus y prevenir enfermedades, muestran los nuevos datos . Una tasa lenta de disminución a corto plazo sugiere, felizmente, que estas células pueden persistir en el cuerpo durante mucho, mucho tiempo en el futuro “.

Es ilegal obligar a vacunarse contra el SARS-CoV-2

Bajo la Autorización de Uso de Emergencia, los gobiernos no pueden imponer la vacuna SARS-CoV-2. Las personas sanas no son un grupo de riesgo, no tienen comorbilidades que causen complicaciones por enfermedades respiratorias.

La vacuna SARS-CoV-2 actualmente no está aprobada por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA). A pesar de la falta de seguridad y control que otorga el plan de Alta Velocidad, las vacunas Pfizer y Moderna SARS-CoV-2, las cuales utilizan nueva tecnología de ARNm, tienen mucho más potencial de reactogenicidad que la vacuna contra el ántrax que aún no ha rectificado sus fallas, resumidas aquí, la ineficiencia y complicaciones que causa la vacuna de la gripe luego de años de experimentación.

Tribunales federales de EE.UU. han sentado el precedente de que la obligatoriedad de vacunas experimentales en civiles y militares es ilegal. Además, aún no hay una razón convincente para eliminar el derecho a la exención de la vacuna a los que confirman con pruebas de tener anticuerpos en la sangre con inmunidad a esta infección.

Política sobre protocolos de tratamiento y control de reacciones adversas

Aún no hay un sistema de vigilancia activa ni siquiera para las vacunas del calendario escolar que tienen sobredosis de aluminio. Se debe:

- incluir una implementación gradual de la vacuna,
- un formulario de detección de contraindicaciones,
- exenciones de vacunas (para contraindicaciones médicas, adaptaciones de creencias religiosas y personales y aquellos que son inmunes),
- informar reacciones adversas a el Sistema de Vigilancia Médica aún sin funcionar y
- capacitación para proveedores médicos sobre el almacenamiento seguro de vacunas junto con protocolos de tratamiento para reacciones adversas.

Revisión de la evaluación de riesgos basada en la investigación

Hay una falta de protocolos de tratamiento establecidos para el contraataque inmunológico conocido como Mejora dependiente de anticuerpos, cuando los anticuerpos potencian las capacidades del virus en lugar de neutralizarlo, debería hacer sonar las alarmas de todo este programa de vacuna de ARNm.

Se debe exigir ver una evaluación de riesgos basada en la investigaciónes imparciales sobre la vacuna SARS-CoV-2. Esta evaluación de riesgos debe compararse con el curso de acción alternativo “sin mandato de vacuna” para un virus con una tasa de supervivencia del 99,9%.

Todos los estudios con animales han fracasado

Algunos de los peligros identificados previamente en la investigación de ARNm con animales incluyen daño hepático en hurones , aumento de la enfermedad respiratoria en ratones y daño pulmonar por ADE en monos. Además, se debe informar sobre riesgos a la fertilidad tanto a hombres como mujeres, que no se ha establecido para determinar la toxicidad en el desarrollo y la reproducción de esta vacuna.


Las precauciones de seguridad, como se describe en el estudio “Vacunas de ARNm: una nueva era en la vacunación”, incluyen:

“Ensayos recientes en humanos han demostrado reacciones sistémicas o en el sitio de inyección moderadas y en casos raros graves para diferentes plataformas de ARNm. Los posibles problemas de seguridad que probablemente se evaluarán en futuros estudios preclínicos y clínicos incluyen inflamación local y sistémica, la biodistribución y persistencia del inmunógeno expresado, la estimulación de anticuerpos autorreactivos y los posibles efectos tóxicos de cualquier nucleótido no nativo y componentes del sistema de administración. Una posible preocupación podría ser que algunas plataformas de vacunas basadas en ARNm induzcan potentes respuestas de interferón tipo I, que se han asociado no solo con inflamación sino también potencialmente con autoinmunidad. Por lo tanto, la identificación de individuos con mayor riesgo de reacciones autoinmunes antes de la vacunación con ARNm puede permitir que se tomen precauciones razonables. 

Otro problema de seguridad potencial podría derivarse de la presencia de ARN extracelular durante la vacunación con ARNm. Se ha demostrado que el ARN desnudo extracelular aumenta la permeabilidad de las células endoteliales compactas y, por tanto, puede contribuir al edema. Otro estudio mostró que el ARN extracelular promovía la coagulación sanguínea y la formación de trombos patológicos. Por lo tanto, la seguridad necesitará una evaluación continua, ya que diferentes modalidades de ARNm y sistemas de administración se utilizan por primera vez en humanos y se prueban en poblaciones de pacientes más grandes “. Otro estudio mostró que el ARN extracelular promovía la coagulación sanguínea y la formación de trombos patológicos. Por lo tanto, la seguridad necesitará una evaluación continua, ya que diferentes modalidades de ARNm y sistemas de administración se utilizan por primera vez en humanos y se prueban en poblaciones de pacientes más grandes “. Otro estudio mostró que el ARN extracelular promovía la coagulación sanguínea y la formación de trombos patológicos. Por lo tanto, la seguridad necesitará una evaluación continua, ya que diferentes modalidades de ARNm y sistemas de administración se utilizan por primera vez en humanos y se prueban en poblaciones de pacientes más grandes “.


Como funcionan estas vacunas


Las vacunas de ARN son una nueva generación de vacunas. En lugar del antígeno en sí, contienen un ARN mensajero (ARNm) que codifica el antígeno. Una vez inyectado en las células del cuerpo, el ARNm se traduce en la proteína viral, es decir en el antígeno, utilizando el mismo proceso que utilizan las células para producir sus propias proteínas. Luego, el antígeno se presenta en la superficie celular donde es reconocido por el sistema inmunológico que a su vez genera anticuerpos para esta proteína. 



La ética médica requiere el consentimiento informado de los pacientes en el tratamiento. 

Dado que la vacuna contra el SARS-CoV-2 está diseñada para reducir los síntomas y no para prevenir la infección o la transmisión, se carece de una justificación convincente para un mandato de vacuna para los que no corren el riesgo de sufrir complicaciones por el virus. Este virus durante los últimos seis meses, tiempo durante el cual el virus ha disminuido en virulencia.

De acuerdo con la ética médica, se requiere que se brinde opciones de tratamiento médico con una eficacia bien establecida y una seguridad demostrada. En 2005, el Journal of Virology informó que la hidroxicloroquina era un tratamiento “potente” para el coronavirus SAR, en ”La cloroquina es un inhibidor potente de la infección y propagación del coronavirus del SARS“. El zinc también se estableció en 2010 para inhibir el coronavirus y bloquear la replicación de las células del virus. Los oligoelementos de zinc son venerados como ”el regalo de la naturaleza para combatir la pandemia mundial sin precedentes COVID-19” en la investigación de 2020 y se asocia con una reducción de la mortalidad hospitalaria por COVID-19.

Riesgo de las Nanopartículas Lipídicas Pegiladas, PEG

La vacunas de Laboratorios Pfizer (BioNTech ) y Moderna (ARNm 1273) ponen en riesgo a la población con vacunas que tienen nanopartículas lipídicas pegiladas, dado que muchos tienen anticuerpos preexistentes contra el polietilenglicol (PEG). El estudio ”Análisis de anticuerpos IgG e IgM preexistentes contra el polietilenglicol (PEG) en la población general” señala que aproximadamente el 72% de la población de EE. UU. tiene anticuerpos anti-PEG preexistentes. Muchas personas con hipersensibilidad al PEG no se diagnostican, lo que presenta un riesgo irrazonable para administrar estas vacunas a una población. Ensayos clínicos sugieren que la presencia de altos niveles de anti-PEG Ab, incluidas las respuestas humorales preexistentes pueden anular la eficacia de los fármacos modificados con PEG o dar lugar a reacciones con efectos adversos graves. 


En conclusión, la producción rápida de la vacuna SARS-CoV-2 para un probable mandato resultará en un dilema incomparable con prodigiosas consideraciones legales, médicas, de seguridad y éticas que chocarán con los tomadores de decisiones que históricamente han favorecieron los contratos de vacunas farmacéuticas sobre las opciones médicas de los individuos.

(Fuente: https://cienciaysaludnatural.com/)

ROBERT F. KENNEDY Jr: "LA NUEVA VACUNA COVID DEBE EVITARSE A TODA COSTA"



Me gustaría llamar su atención urgentemente sobre temas importantes relacionados con la próxima vacuna Covid-19. Por primera vez en la historia de la vacunación, las llamadas vacunas de ARNm de última generación intervienen directamente en el material genético del paciente y, por lo tanto, alteran el material genético del individuo, lo que representa una manipulación genética, algo que ya estaba prohibido y hasta entonces se consideraba criminal.

Esta intervención se puede comparar con los alimentos modificados genéticamente, lo que también es muy controvertido. Incluso si los medios de comunicación y los políticos actualmente están banalizando el problema e incluso pidiendo insensatamente un nuevo tipo de vacuna para volver a la normalidad, esta vacuna es problemática en términos de salud, moral y ética, pero también en términos de daños genético, que a diferencia de los daños causados por las vacunas anteriores, serán irreversibles e irreparables.

Estimados pacientes, después de una vacuna de ARNm sin precedentes, ya no podrán tratar los síntomas de la vacuna de forma complementaria. Tendrán que vivir con las consecuencias, porque ya no se pueden curar simplemente eliminando las toxinas del cuerpo humano, como una persona con un defecto genético como el síndrome de Down, el síndrome de Klinefelter, el síndrome de Turner, el paro cardíaco genético, la hemofilia, la fibrosis quística, el síndrome de Rett, etc.), ¡porque el defecto genético es eterno!

Esto significa claramente: si un síntoma de la vacunación se desarrolla después de una vacuna de ARNm, ni yo ni ningún otro terapeuta pueden ayudarle, porque los daños causados por la vacunación serán genéticamente irreversibles. En mi opinión, estas nuevas vacunas representan un crimen contra la humanidad que nunca se ha cometido de forma tan significativa en la historia. Como dijo el Dr. Wolfgang Wodarg, un médico experimentado: En realidad, esta 'vacuna prometedora' para la gran mayoría de las personas debería SER PROHIBIDA, ¡porque se trata de una manipulación genética!”.

La vacuna, desarrollada y aprobada por Anthony Fauci y financiada por Bill Gates, utiliza tecnología experimental de ARNm. Tres de las 15 cobayas humanas (20%) experimentaron un "evento adverso grave".

Nota: el ARN mensajero o ARNm es el ácido ribonucleico que transfiere el código genético del ADN desde el núcleo celular a un ribosoma en el citoplasma, este determina el que determina el orden en que los aminoácidos de una proteína se unen y actúan como un molde o un modelo para la síntesis de ésta.

Robert F. Kennedy, Jr.
(Fuente: https://principia-scientific.com/)

EL USO CONTINUADO DEL BOZAL ES DAÑINO



El porte de mascarillas en lugares públicos es obligatorio en muchos países desde hace meses. El pretexto es que de esa manera se frena la propagación del coronavirus. Sin embargo, las mascarillas no se diseñaron para ello y la consecuencia es evidente: el virus se sigue propagando a pesar de la imposición generalizada de mascarillas.

Ahora bien, no se trata sólo de que las mascarillas no sirvan para nada, sino que provocan aquello que deberían prevenir: la propagación de los virus.

En febrero de este año los CDC de Estados Unidos dieron un paso adelante en esa línea, al atribuir la propagación de virus al uso prolongado de mascarillas. Lo publicaron en su revista médica Emerging Infectious Diseases. Se trataba de un metaanálisis de 10 artículos que se han publicado durante los últimos sesenta años.

La conclusión de los mismos es que las mascarillas causan un aumento de las enfermedades respiratorias como la gripe y el covid.

Uno de los principales estudios citados en el informe fue el de 1.607 trabajadores de hospitales de Vietnam, publicado en la revista BMJ Open en 2015. El estudio llegó a la conclusión de que el efecto de las mascarillas quirúrgicas sobre la propagación de los virus era insignificante y que el uso prolongado de las mismas aumentaba significativamente la aparición de enfermedades respiratorias.

Otro estudio más reciente realizado por el equipo de respuesta al coronavirus de los CDC, publicado en el Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad, mostró que hay una probabilidad 20 veces mayor de contraer covid por el uso prolongado de una mascarilla en comparación con quienes nunca la usan.

Ese estudio encontró que de los 154 nuevos casos de covid en los que los pacientes tuvieron tanto una prueba PCR positiva como síntomas reales, alrededor del 85 por ciento usaban mascarilla a menudo, o siempre, hasta catorce días antes de la aparición de los síntomas.

El grupo de control también mostró síntomas de algún tipo de enfermedad respiratoria, pero tuvo una prueba PCR negativa. En ese grupo de control, el 88 por ciento de las personas dijeron que usaban mascarilla frecuentemente o siempre.

Alrededor del cuatro por ciento de ambos grupos informaron que nunca usaron mascarillas antes de la aparición de los síntomas.


(Fuente: https://mpr21.info/)

MARTÍN SÁNCHEZ: "ESTADO DE EXCEPCIÓN"


Tres años después de Personal Suite (2017), su debut en solitario, un habitual del blog lanza un adelanto de su segundo trabajo en forma de crítica a toda esta distopía orwelliana que estamos viviendo desde hace ocho meses en casi todo el mundo, una denuncia al estado de las cosas, al abuso, a la imposición y al despropósito al que quieren someternos:

domingo, 29 de noviembre de 2020

TRES PASOS HACIA LA ESCLAVITUD GLOBAL



David Icke desglosa el proceso que actualmente esta en marcha para crear un Nuevo Orden Mundial. Un Orden que contiene burócratas y tecnócratas, no electos, estableciendo la agenda para el mundo entero. La economía mundial se está sometiendo al control bajo el control total, y pronto se lanzará otro colapso/crisis financiera.



"HOLD UP", EL DOCUMENTAL QUE DENUNCIA EL TOTALITARISMO TERAPÉUTICO LIGADO AL COVID-19




La recién estrenada película Hold-Up (subtitulada “Una vuelta al caos”), dirigida por Pierre Barnérias y producida por Christophe Cossé, ha conmocionado a la sociedad francesa por su rotundidad y franqueza a la hora de alumbrar una visión diferente del Covid-19 que, en palabras sospechosas de la práctica totalidad de los medios del sistema, se abraza a las tesis de la conspiración, además de resultar “sesgada, manipuladora y poco plural”. Llama la atención hasta el sonrojo semejante consenso entre los grandes medios de comunicación, los mismos que llevan meses repitiendo incansablemente y sin dejar el mínimo espacio a la digresión, el discurso oficial con el que los Gobiernos occidentales están diseñando las más variadas políticas totalitarias alrededor de la pandemia surgida en los más oscuros arrabales del Partido Comunista chino.

Por su interés, reproducimos algunos extractos de un extenso artículo que el productor del film, Christophe Cossé, ha publicado en France Soir explicando los motivos que le han llevado a impulsar un documental que ya ha sido censurado en diferentes plataformas de vídeo.

“Con esta singular crisis política, que pone en duda muchos de los principios de nuestra humanidad, y que está encubierta por la preocupación sanitaria, hemos llegado a un momento de elección. Por lo tanto, ¿a qué estamos dispuestos a renunciar? ¿Debemos ceder al miedo, a la necesidad de seguridad, o debemos preferir abrazar la vida y la libertad?”.

“La epidemia y su tratamiento tienen los ingredientes de una trama dramática. Este evento epidémico revela en última instancia una profunda crisis, que pone de manifiesto el estado actual de nuestra sociedad, sus instituciones y su cultura. Revela no sólo el poder de la prensa, ahora subordinado al poder a través de los accionistas que detentan la prensa, sino también el poder de las redes sociales que transmiten tanto su relevo como un contrapoder burlado por la censura, pero, ¿cómo salvar para el conocimiento y la libertad de expresión o información?.

“Es también una cuestión de elección, de impulso instintivo, lo que me empujó a hacer esta película. Y también porque el escenario que se desarrolla ante nuestros ojos merece un testimonio. Sin ninguna pretensión, me refiero a Alexis de Tocqueville: ‘Lo que a menudo es más difícil de apreciar y entender es lo que ocurre ante nuestros ojos’”.

“La película intenta comprender la mentira, la manipulación, la ingeniería social, la corrupción. Debemos darnos cuenta de que privarnos de nuestros derechos, nuestras libertades, nuestras elecciones es un atraco. Podríamos haberla titulado un "Golpe de Estado".

“Leyendo las últimas encuestas semanales de la OMS y del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, se constata que todos los países que han practicado el confinamiento han obtenido los peores resultados en cuanto al grado de resistencia de su población al Covid-19”.

“La tasa de mortalidad se establece en el 0,15%. Más del 98% de los individuos que contraen el virus se recuperan. El número de muertes asociado abusivamente con el Covid sigue siendo dos veces inferior al de las muertes debidas a errores médicos o al tabaco”.

“Además de que el confinamiento de toda una población sana y no enferma ha sido y sigue siendo una primicia en la historia de la humanidad, todos los estudios que se han realizado desde el primer confinamiento coinciden con las conclusiones de los anteriores, a saber, la ineficacia de esta medida. ¿Acaso es política?”.

“Hace sólo unas semanas, la OMS reconocía que los confinamientos son ineficaces e inútiles. Recordamos el estudio de Neil Ferguson del Imperial College, que predijo más de 500.000 muertes en Gran Bretaña y 10 millones de víctimas en África, que sirvió de base para la decisión de la OMS y los dirigentes occidentales en su decisión de confinar cuando se declaró la epidemia”.

“Este mismo epidemiólogo, diez años antes, durante la epidemia de gripe A (H1N1), también había pronosticado un desastre sanitario con más de 60 millones de víctimas en todo el mundo. En aquel momento, el informe del Senado (2010) denunciaba claramente la irracionalidad de estos análisis, la deriva de la política sanitaria y sobre todo destacaba los conflictos de intereses que parecían regir esta última”.

“Esta elección de un segundo confinamiento no es solo un indicador del fracaso de nuestra política de salud. Es la confirmación de una grave y profunda crisis institucional y democrática. El estado de emergencia sanitaria es inconstitucional e ilegal. Las elecciones municipales se celebraron fuera del marco constitucional. El Consejo Constitucional está inactivo, el gobierno ha pedido que se limite también, ambas cámaras están en cámara lenta, los textos están siendo examinados por el 10% de los diputados, el ejecutivo tiene plenos poderes, y nuestras libertades están de nuevo restringidas como nunca en un marco de paz”.

“Los médicos son ahora censurados cuando su discurso público se aleja de la política dominante, e incluso en las redes sociales, la policía del pensamiento se está instalando”.

“Todas estas libertades fueron ganadas con lágrimas y sangre, a menudo por personas muy jóvenes que dieron generosamente sus vidas por sus ideales para que otros pudieran beneficiarse de ellas. Y sin embargo, seguimos limitados en nuestras libertades, sin responder, mostrando nuestro grado de consentimiento”.

“Bajo el pretexto de esta epidemia, conviene vigilarnos, dirigirnos, forzarnos a una sociedad de vigilancia y sumisión. Esta es la fuente de los nuevos y deliciosos valores de la denuncia y el repliegue en uno mismo. Los valores humanistas están amenazados de implosión; ya no se habla de ética, moral o respeto, sino de obediencia, protocolo, amenazas y temores. Este coronavirus es un verdadero caballo de Troya para nuestra humanidad”.

“Así, se vislumbra la vacunación masiva y su corolario, el registro de cada individuo. En Francia, en Europa, pero en todo el mundo, bajo el pretexto de un virus no más ofensivo que otro covid estacional. Qué increíble y fenomenal empresa de manipulación global, al servicio de una ideología oscura, que antes de cumplir su propósito destila miedo, amenaza y confusión para que cada uno pierda su orientación para abrazar mejor el poder y la autoridad en una servidumbre voluntaria y tranquilizadora. De nuevo cito a Alexis de Tocqueville: ‘lo que a menudo es más difícil de apreciar y comprender es lo que sucede ante nuestros ojos’".

“Estos acontecimientos actuales revelan que se ha producido un deslizamiento gradual hacia una tecnocracia sanitaria, transmitida por una prensa que parece aún más dócil y servil al gobierno. Este poder está en sí mismo cada vez más plagado por los conflictos de intereses y, en particular, por el poder de los grandes laboratorios, que tienen una reputación de corrupción”

Los científicos se convierten en periodistas, si no en políticos, de la misma manera que los periodistas se hacen pasar por expertos en una emulación que es cómplice de la coacción y la dominación. Lo más alarmante es que los políticos se convierten en los comunicadores, a menudo a pesar de ellos mismos, de los poderes financieros que los apoyan”.

“Con el biopoder, el dogma es la salud; se trata de hacerse cargo del cuerpo para disciplinarlo por un lado, y de la población para controlarla por el otro. El elemento común al cuerpo y a la población es la norma. La norma estadística. Es esto lo que asegura que este biopoder se ejerce, de manera racional, tanto en un conjunto estadístico, es decir, en una comunidad, como en un individuo. Y este biopoder controla todos los mecanismos de la vida del individuo en la sociedad: políticos, judiciales, policiales, económicos, filosóficos”.

“La pregunta merece ser formulada. En efecto, no sólo los empresarios, los políticos y los médicos quieren imponer un único tipo de tratamiento, la vacunación, sin pasar por las reglas democráticas habituales gracias al estado de emergencia, sino que además cada ciudadano deberá evitar el riesgo de ser condenado al ostracismo social. El individuo corre el riesgo de perder no sólo su libertad, sino sobre todo su soberanía”.

“El uso de una máscara se ha convertido en obligatorio aunque previamente se haya declarado innecesario, y este artificio es otra barrera, otro símbolo de confinamiento. Se habla de rastrear a los individuos, seguir o perseguir los casos de contacto, el pasaporte digital de salud, los campos de cuarentena... En el discurso dominante, no sólo se vacían los términos de su significado original, sino que no se trata de confiar en la verdad, como lo expresó tan sutilmente Sibeth Ndiaye, sino de ‘orientar la realidad para hacer que los franceses acepten nuestro proyecto político; no se trata de una mentira, sino de una desinformación positiva’. ¡Claro que sí!”.

“Es más tranquilizador creer en una ilusión tranquilizadora que en una verdad que incomoda. Se trata, entre otras cosas, de una cuestión de campos de información. Para quien no tiene acceso a un campo de información diferente del que sobre el que se ha construido, o el que sobre ha sido construido, hay una distorsión, un corte, un rechazo. Por eso es difícil hacer que nuestros conciudadanos entiendan los verdaderos contornos de este guión”.

“’Cuando todo el mundo os miente todo el tiempo, el resultado no es que creáis esas mentiras, sino que ya nadie cree nada. Las personas que ya no pueden creer nada no pueden formarse una opinión. Se les priva no sólo de su capacidad de actuar sino también de su capacidad de pensar y juzgar. Y, con un pueblo así, puedes hacer lo que quieras’, decía Hannah Arendt”.

“La humanidad debe aceptar ser atendida a pesar de sí misma, según los códigos o normas que le sean impuestas. ¡Una humanidad confinada, constreñida, con derechos violados, pero protegida! Para aplicar el llamado principio de precaución, en respuesta a una amenaza fantasma cuya virtualidad solo se basa en predicciones estadísticas, sólo en cálculos basados en modelos con principios truncados o distorsionados, proyecciones que han sido socavadas por la realidad de la salud. Esto no tiene sentido. Se está produciendo un profundo cambio. Y para entender mejor este fin del ciclo global, que llama a esta profunda perturbación, cualquiera que sea el impulso, miremos hacia atrás”.

“2019 fue el año de todos los peligros: riesgos bancarios con muchos bancos fallidos, riesgos sobre el euro, economías más lentas, y múltiples manifestaciones sociales que debilitaron los poderes existentes. Y, sobre todo, el anunciado fin del dólar y la llegada de las criptomonedas”.

La situación bancaria era crítica, en particular en Europa y los Estados Unidos. Los círculos financieros temían por la supervivencia del Deutsche Bank y el Commerzbank en Alemania, el Intesa San Paolo en Italia o la Société Générale en Francia. Cualquier fallo habría desencadenado un efecto ‘Bank run’ en toda Europa que sólo podría evitarse mediante un cierre coordinado de todos los bancos de la zona y la instauración de un control de capitales en las fronteras”.

“Además de la crítica situación bancaria, también existía el riesgo de una ruptura de la zona euro. Desde las elecciones italianas de marzo de 2019, la discusión sobre la salida de Italia del euro se ha intensificado principalmente. Como contramedida, se planeó poner en funcionamiento la máquina de billetes, lo que habría hecho que el euro perdiera todo su valor y que los activos se depreciaran. Hoy, por supuesto, nos arriesgamos a llegar al mismo punto ... ¿antes del gran salto?”.

“Para entrever lo que nos depara el futuro próximo, ¿deberíamos inspirarnos en la labor del Foro Económico de Davos que, al igual que el FMI, aboga por "El Gran Reinico”, ¿deberíamos recurrir a los principios colectivistas y transhumanistas de Bacon o Moore repetidos machaconamente por Attali y Minc? ¿Deberíamos inspirarnos en la China capitalista autoritaria?”.

(Fuente: https://latribunadelpaisvasco.com/)

EL SÍNDROME TÓXICO Y EL COVID-19, UNA MISMA DINÁMICA POLÍTICA Y MEDIÁTICA



Hace unos días, leyendo sobre la versión no oficial del Covid-19 y su naturaleza inflamatoria a través de la sangre y no de las vías respiratorias como reza la versión oficial, una suerte de inspiración llevó mi pensamiento a la epidemia de “neumonía atípica” sufrida en España en 1981. Los muy jóvenes tendrán que acudir a la hemeroteca, pero el resto seguro que recuerda aquella enfermedad “rara” y misteriosa, aparecida de la noche a la mañana que, finalmente, fue bautizada como “síndrome tóxico”, producido, según la versión oficial, por el consumo de aceite de colza adulterado. Nada más lejos de la verdad. Se trata de una de las grandes maniobras de las élites de aquellos días y de la traición de los gobernantes que siguieron las órdenes.

No fueron las anilinas y anilidas del aceite de colza desnaturalizado importado de Francia las causantes de la neumonía o síndrome tóxico, sino los organofosforados de unos pesticidas de la Bayer, concretamente, el Nemacur-10 y otros dos combinados, utilizados en una finca de Roquetas de Mar (Almería). ¿Y por qué no se reconoció entonces? Porque, posiblemente, estemos hablando de un experimento de guerra química, de la que los ciudadanos no solo no fueron informados, sino que se les engañó creando un origen distinto, con un relato paralelo sobre el aceite de uso industrial que unos pillos vendían en los mercadillos de los barrios humildes para uso doméstico. Así se desvió la atención del foco y se manipularon los hechos. Los medios de comunicación de entonces cumplieron a la perfección con su labor de encubrimiento en beneficio de los poderosos en la sombra. Lo mismo que está ocurriendo hoy con el Covid-19. 

¿Y no hicieron nada los políticos de la recién estrenada democracia?, se preguntará algún ingenuo lector. Pues, igual que los de ahora. Todos a cumplir órdenes. Desde el presidente Adolfo Suárez a Manuel Fraga, pasando por Santiago Carrillo, todos estuvieron de acuerdo en callar y sellaron un pacto de silencio, aceptando la versión oficial que se les daba desde las alturas. Como ahora con el Covid. El paralelo es muy grande, sobre todo, la dinámica de la manipulación del relato y la tergiversación de los hechos. 

Aclaro que sí hubo un medio de comunicación que se salió de la norma: fue la revista Cambio-16, que llevó a portada en el número de marzo de 1984 el titular: “Escándalo colza. Según nuevas investigaciones, un producto Bayer envenenó a España”. Su director de entonces, el peculiar José Oneto fue fulminado y a los escasos dos meses firmaba su dimisión, por razones personales. ¡Son muy elegantes! Conviene recordar que en esta fecha ya no gobernaba la UCD, y que el inquilino del Palacio de la Moncloa era Felipe González. Pero ciertas cuestiones son intocables y a las pequeñas marionetas políticas no les queda otra que hincarse ante las élites.

La investigación de esta mentira de consecuencias criminales es concienzuda y muy documentada con cientos de pruebas, análisis, entrevistas y opiniones. Son miles de folios desde el 2 de mayo de 1981 al 30 de marzo de 1987, fecha del comienzo del juicio, más lo que continúa después. Es, por tanto, difícil de sintetizar en un artículo, y ni lo pretendo. Vamos a dar solo unas pinceladas relevantes del caso, pero antes es necesario anclar el inicio de la historia.

Cuando el doctor Antonio Muro y Fernández-Cavada, director en funciones del Hospital del Rey, de Madrid, llega al hospital el 2 de mayo y ve en el registro de entrada del día anterior el ingreso de cuatro hermanos de Torrejón de Ardoz, menores de veinte años, y todos con diagnóstico de neumonía, pensó que eso era absolutamente imposible. Al día siguiente, en contacto con el hospital La Paz comprueba que hay ingresada una adolescente, hermana de los anteriores y un niño, también hermano, que había llegado sin vida. En las siguientes horas fueron ingresando más enfermos con la misma sintomatología.

Unos días después, mientras las autoridades sanitarias hablaban de un posible brote de legionella, o de cualquier otra enfermedad causada por un “bichito” que entraba por las vías respiratorias, el doctor Muro, ya había descartado la hipótesis de la radiación o de un foco biológico, y aseguraba que el causante era un agente químico, que no entraba por vía respiratoria, porque no toda la familia estaba afectada, sino por vía digestiva, es decir, a través de la comida. Los afectados tenían en común que habían consumido ensalada. Por eliminación de componentes –aceite, vinagre, cebolla, tomate y otras verduras- señaló enseguida que el agente estaba en el tomate. Le llamaba la atención, no obstante, que algún tóxico pudiera penetrar en la fruta, debido a su piel cérea. Eso lo llevó a pensar que podía tratarse de un producto sintético, cosa que descubriría cuando, un poco después, visitó la finca donde habían sido cultivados los tomates y encontró el Nemacur-10, un pesticida organofosforado fabricado por la Bayer. Tan pronto localizó la finca, el doctor Muro hizo el seguimiento de las partidas de tomates y pudo predecir dónde iban a parecer los siguientes intoxicados. Y así fue.

El gobierno y los organismos de salud atribuían la intoxicación al aceite adulterado de colza, que también habían consumido los enfermos ingresados. A pesar de que nunca se demostró que el agente causante estaba en el aceite, esta iba a ser la tesis oficial y no se tuvo en cuenta ninguna opinión discrepante. No había interés en conocer la verdad sobre los organofosforados y la prensa empezó a cebarse con los aceiteros bribones. Sin embargo, las irregularidades se sucedían una tras otra. El CSID de entonces, actual CNI, andaba muy interesado en el cultivo de tomates, y personajes un tanto enigmáticos relacionados con la OTAN, visitaban los hospitales para obtener información de primera mano, hacían preguntas un tanto extrañas y desaparecían sin dejar rastro. No deja de ser curioso que sobre el síndrome tóxico español no existan artículos en revistas médicas y sí aparezca en publicaciones de la OTAN.

Por mantener su criterio sobre los organofosforados, el doctor Muro fue cesado de su cargo de director en funciones del Hospital del Rey. Esto nos suena. ¿No está ocurriendo ahora con los médicos y demás profesionales que se atreven a contradecir la opinión oficial sobre el Covid-19? La historia se repite y en aquella ocasión, y en esta, hay muertes que podrían haberse evitado de haberse aplicado los protocolos correctos. Esto nos hace perder la esperanza de que los médicos den el paso al frente que les estamos pidiendo. Aparte de que haya facultativos comprados, al servicio del sistema, o de que estén manipulados por la OMS y padezcan disonancia cognitiva cuando se encuentran con la evidencia, la mayoría tienen miedo a perder su puesto e incluso su licencia. ¿Se puede vivir con un cargo de conciencia así? Adolfo Suárez no pudo con los recuerdos y unos años después su cuerpo lo pagó somatizando la enfermedad del olvido. Esto nos dice la biodescodificación, una herramienta que cada vez se utiliza más en psicología y en medicina integrativa.

Algunos de los síntomas que presentaban los afectados en las dos primeras semanas eran: fiebre alta, resistente a los antitérmicos; cefalea; prurito intenso; exantema (erupción); astenia (cansancio) intensa, creciente, invalidante, que se acompaña de mialgias (dolores musculares) y artralgias (dolor en las articulaciones); edema pulmonar (encharcamiento de los pulmones); insomnio y anorexia pertinaz. En la segunda semana, pueden aparecer náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarreas, hepatomegalia (aumento del tamaño del hígado); esplenomegalia (aumento del tamaño del bazo) y adenopatías (inflamación de los ganglios linfáticos) generalizadas; odinofagia (dolor de garganta) con disfagia (dolor al tragar); síndrome seco (boca seca y conjuntivitis); edemas maleolares (hinchazón de tobillos). En la fase crónica, los síntomas son abundantes e incapacitantes: trastornos sexuales, vasculares, patología cutánea, disminución de oído y visión, insomnio, depresión, tromboflefitis, hipertensión pulmonar y aumento en la incidencia de cánceres. Sin embargo, los responsables políticos y la comunidad científica habían dicho que se trataba de una enfermedad benigna.

Aparte del doctor Muro, tuvo especial relevancia en la investigación, el doctor Ángel Peralta Serrano, jefe de Endocrinología en La Paz, quien aseguró que los síntomas del síndrome tóxico se explican mejor por acción de insecticidas organofosforados que por una infección pulmonar. Recordemos que estas sustancias, en su origen, están diseñadas para la guerra química.


El médico militar, teniente coronel doctor Luis Sánchez Monge Montero, conocía los organofosforados porque es un producto utilizado como agente agresivo de guerra química y sabía cómo tratar la enfermedad. Por eso, ocho meses después de aparecer los primeros afectados, envió al Gobierno y al Insalud –con la intención de que lo leyese el doctor Luis Valenciano, a la sazón, Director General de Salud Pública-, un informe en el que indicaba que el origen de la grave enfermedad radicaba en un veneno –se refería a los organofosforados- que bloqueaba la colinesterasa, y explicaba el protocolo para curar a los enfermos, como él estaba haciendo con óptimos resultados. Silencio total por parte de los responsables de la nación. Dos meses después, el doctor Sánchez Monge envió otro informe sobre sus evaluaciones y curaciones a la publicación especializada Tribuna Médica que lo reprodujo en marzo de 1982 con el título: “Síndrome tóxico. Tratamiento con fosfato disódico y acetato de betametasona (Mi experiencia personal)”. Nadie contestó. Silencio total por parte del gobierno, los organismos de Salud y los Colegios de médicos. Para más inri, dos meses después, el responsable de Sanidad, decía en una entrevista en el diario Ya: “posiblemente, jamás se encuentre el antídoto”. ¿No sienten rabia al leer esto? ¿No es la misma dinámica de los sanitarios de hoy cuando nos dicen que el coronavirus llegó para quedarse? ¿Pero de qué pasta está hecha esta gente? ¡Estamos hablando de salvar vidas! Está visto que la empatía no forma parte de las cualidades de la clase política. ¡Y eso que España estaba estrenando democracia!

Por si queremos sacar conclusiones, posteriormente, el doctor Luis Valenciano fue nombrado director médico de los laboratorios Glaxo Wellcome y director general de la Fundación Wellcome España, el imperio farmacéutico de Rockefeller, financiador de la OMS y de los CDC. En cambio, todos los médicos que ayudaron al doctor Muro en sus investigaciones o se posicionaron de parte de la tesis de los organofosforados fueron represaliados. El doctor Muro tuvo una muerte extraña. Él sospechaba que podía ser envenenado y dejó dicho que si fallecía se le hiciese la autopsia. Su petición, no sabemos por qué, no fue cumplida.

Prácticamente, la totalidad de las personas a las que se les administró el tratamiento contra los organofosforados se curaron, mientras las tratadas siguiendo el protocolo oficial quedaron con las secuelas descritas. ¿Había orden de seguir paso a paso la enfermedad sin aplicar el antídoto? ¿Formaba parte del experimento comprobar el paso a paso de las secuelas? He puesto las interrogaciones para suavizar el hecho.

Con el fin de borrar las huellas del aceite, la Administración organizó un canje. Los usuarios entregaban las garrafas de aceite adulterado a cambio de aceite de oliva. Esto lo hicieron deprisa y corriendo en plan chapuza, sin pedir nombres ni seguir orden alguno. En algunos barrios se corrió la voz del nulo control y algunos “listillos” entregaban garrafas de agua con Coca-Cola para darle color y se llevaban a cambio el aceite de oliva. Todo valía con tal de acabar cuanto antes.

Lo del censo de afectados fue una jugada maestra aunque chapucera también. Solo podían formar parte del censo para recibir la indemnización quienes hubiesen consumido aceite. A los afectados por los tomates se les negaba el derecho, por lo cual todos acabaron diciendo que habían consumido aceite.

La OMS se posicionó, como siempre, del lado de los poderosos y refrendó la mentira del aceite, lo mismo que el Centro para el Control de Enfermedades (CDC). El juicio fue otra gran mentira de Estado, donde se condenó a unos pillos que adulteraban aceite, para los que se pedían cien mil años, a condenas entre doce y cuatro años de cárcel, al tiempo que se lavaba la cara de un experimento criminal con humanos, que arrojaba un saldo de 5.000 muertos y 20.000 afectados que podrían haberse salvado se hubiera aplicado el protocolo del doctor militar Sánchez Monge.

Sobre el caso, se publicaron dos excelentes libros: "El montaje del síndrome tóxico", de Gudrun Greunke y "Pacto de silencio", de Andreas Faber-Kaiser. El libro y su promesa de mantener viva esta denuncia le causaron la muerte. Gracias, Andreas, por todo lo que has hecho en favor de la humanidad en tu paso por este planeta gobernado por insensatos y mala gente. Tu “muñeco humano” sigue más vigente que nunca.

Magdalena del Amo
(Fuente: https://www.periodistadigital.com/)

CARTA ABIERTA DE UN MAESTRO JUBILADO A UN DIRECTOR DE CENTRO EDUCATIVO



Apreciado compañero:

Te escribo desde el respeto, desde la complicidad de haber compartido muchos años de trabajo contigo, años en los que he apreciado siempre tu sensatez, tu capacidad de liderazgo y tu flexibilidad para solucionar de modo pragmático situaciones con frecuencia complicadas; y todo ello con un espíritu de entrega y vocación por nuestra profesión muy superior al mío: ya sabes que yo siempre he tenido que lidiar con muchas contradicciones debido a mis enfoques críticos en materia de educación, algo que -estoy seguro- más de una vez ha debido darte quebraderos de cabeza.

Entiendo perfectamente tu situación: como la inmensa mayoría de nuestros conciudadanos, dentro y fuera de nuestro país, has confiado en las autoridades políticas, científicas o médicas. Es lógico: se supone que su misión es protegernos, que en los estados democráticos al menos, los hemos votado para que administren nuestro dinero y nuestra confianza, buscando el bien de la población, y esto con independencia de que gobiernen partidos de izquierda, de derecha, de centro o de los extremos.

Si además estás al frente de un equipo directivo en un centro público, con mayor motivo estás obligado a confiar en tus superiores y obedecer sus instrucciones que -das por sentado- se basan en decisiones tomadas a más alto nivel por responsables políticos estatales o autonómicos quienes -también das por supuesto- habrán sido asesorados por expertos independientes, honestos y rigurosos. De manera que, por mucho que nos moleste o por poco que nos guste, hay que hacer lo que nos dicen, cumplir con los protocolos y en definitiva, acatar las leyes y normativas pertinentes.

Si hay que obligar a los niños a llevar mascarillas, se les obliga. Si hay que obligarlos a mantener distancias, se les obliga. Si hay que recortar grupos, dividirlos, reagruparlos, impedirles relaciones sociales, delimitar zonas, crear burbujas … se hace. Si hay que tomar temperaturas sin intimidad, si hay que obligar a profesores o alumnos a hacerse test, si hay que ponerlos en cuarentena … se hace.

La pregunta es: ¿en qué momento, en qué punto de esta escalada de medidas siente uno que algo no va bien, que esto no es como nos lo cuentan, que estamos cruzando líneas rojas que jamás hubiéramos cruzado en otras circunstancias? ¿En qué momento nos planteamos si todo esto está justificado? ¿En qué momento nos paramos a pensar lo que estamos haciendo con nuestros alumnos, con nuestros niños y niñas? ¿En qué mundo los estamos forzando a vivir? ¿Qué valores les estamos transmitiendo y qué consecuencias tendrán todas estas medidas restrictivas y autoritarias, este desprecio y pisoteo constante de derechos y libertades… en definitiva, esta deshumanización?

Creo que el momento de plantearse todas esas preguntas y muchas más depende en gran medida de la información que a cada cual le llega y cómo la gestiona. Soy consciente de que esta crisis ha producido un efecto de confusión, de incapacidad para pensar con claridad, de paralización debido al miedo o la incertidumbre. Y en esas circunstancias es muy difícil ejercer eso que luce en los proyectos de centro y que enseñamos o deberíamos enseñar a nuestros alumnos: el pensamiento crítico, la capacidad de no aceptar afirmaciones porque sí o porque lo dice una autoridad, y hacerse preguntas que puedan conducirte a otro enfoque, a otra visión, a respuestas menos convencionales pero posiblemente más cercanas a la verdad.

Algunos lo hemos hecho, quizá porque llevamos muchos años haciéndolo y eso nos permite más desenvoltura, o quizá porque encontramos en nuestro camino a personas que nos abrieron los ojos. Y ahora tenemos la responsabilidad ética de zamarrear a otros para que también los abran, aunque eso suponga tener en contra a la mayoría, incluyendo personas muy cercanas, compañeros de trabajo, amigos e incluso familiares.

No tengo que explicarte que, por encima de esas consideraciones, está nuestro deber moral de ayudar a nuestros conciudadanos y, como educadores, un deber aún más elevado de proteger a nuestros alumnos. Y no me refiero a los que cada cual tiene ahora mismo en su aula -yo ya no tengo ninguno como bien sabes- sino a nuestros alumnos en todos los centros, en todos los pueblos, esos chicos, chicas, adolescentes que siempre han sido nuestra principal motivación ante las dificultades y sinsabores de nuestra tarea de cada día.

Y es por ellos que voy a ser claro y directo procurando el mayor rigor en lo que voy a trasladarte y que es el resultado de muchos años de trabajo y estudio, de investigación crítica, de contacto con toda clase de especialistas y activistas que -al contrario que los oficiales- sí que son honestos, independientes y rigurosos. En cualquier caso, pongo en tus manos esa información, muy diferente a la que difunden los grandes medios de comunicación, en los que se está censurando toda información crítica que pueda poner en peligro el relato oficial de la “pandemia” declarada por la OMS, un organismo que el público cree que es independiente y público cuando la realidad es que está financiado en más de un 80% por grupos privados cuyo interés no es precisamente la salud de la humanidad.

Es muy posible que hasta ahora no supieras nada de esto o quizá solo conocieras las voces críticas a través de la visión distorsionada de esos medios que las censuran o descalifican. Pero, una vez que avances unos párrafos, ya no habrá excusa: sabrás lo que estás haciendo o posibilitando por acción o inacción, y tendrás que tomar una decisión.

Las mascarillas y otras medidas de supuesta higiene o seguridad están arrebatando la vida a nuestros alumnos, a nuestros hijos, a nuestros nietos. También al resto de la población, por supuesto, pero aquí me voy a limitar a defender a los que están en una posición de mayor debilidad y confían en quienes les están agrediendo. A pesar del poco tiempo transcurrido, ya hay una ingente cantidad de información de la que voy a sintetizar lo más esencial dejando que sigas el hilo de los enlaces para formarte una idea más completa sobre esta tragedia. Será duro, muy duro. Pero este es el desafío que nos ha tocado: podemos aceptarlo o podemos mirar a otro lado; esa es una decisión de cada cual.

El informe Efectos del uso permanente de mascarillas. Contribución a su difusión como medio de prevención de pandemias en medios escolares, elaborado por Antonio D. Galera, de la Universidad Autónoma de Barcelona muestra en primer lugar la inutilidad de las mascarillas como barrera mecánica, para a continuación describir aportando las correspondientes referencias científicas los efectos fisiológicos que producen en aparato respiratorio, sistema nervioso, cerebro, corazón, sangre y conducción de oxigeno, musculatura, piel, nariz y boca, metabolismo y sistema motor.

Asimismo, el informe recoge daños en el ámbito afectivo y en el social, así como afectaciones neurovegetativas y hormonales. Por último, el informe cita las conclusiones de la doctora Margarete Griesz-Brizzon, especialista en neurología y neurotoxicología advirtiendo que el uso de mascarillas produce daños neuronales y degenerativos y que por tanto es un crimen contra la humanidad y un abuso contra la infancia. La doctora Griesz-Brizzon también advierte que “ninguna exención médica para el uso de mascarillas es infundada porque la falta de oxígeno es peligrosa para todos los cerebros. La deficiencia de oxígeno inducida sistemáticamente es una contraindicación médica absoluta”. Finalmente, declara: “somos nosotros los responsables de lo que hacemos en el trabajo, no nuestros superiores laborales”.

El Informe general sobre el uso de mascarillas para niños explica que su finalidad es: “justificar la incorrección ética del uso de mascarillas en los niños”. Detalla los daños fisiológicos y emocionales, incluyendo miedo, efecto de shock por aislamiento, ansiedad y depresión, bajo rendimiento, falta de concentración, mobbing escolar, deficiencia en el desarrollo de capacidades sociales, asociación cognitiva con represión… El informe ha sido elaborado por Psicólogos por la Verdad, junto a otro estudio: Impacto psicoemocional de la pandemia en los niños que concluye: “Si el futuro de la humanidad depende de nuestros hijos nos encontramos ante un hecho de una gravedad sin precedentes”.

En Euskadi, un grupo de médicos, psicólogos, enfermeros, sociólogos, abogados, ingenieros industriales, bioquímicos, padres y madres ha publicado un documento resumen de investigación analítica titulado: Niñ@s sin mascarillas, por favor en el que se recogen aspectos legales, científico-médicos, efectos perjudiciales del uso de mascarillas, tanto físicos como psicoemocionales, testimonios de alumnado y de profesionales.

En Cataluña, se ha creado la Plataforma COVIDA por iniciativa de padres y madres de alumnos con el objetivo de estar informados e informar, velar por los derechos y libertades y exigir responsabilidades a quienes actúen en contra del deber de auxilio y protección del ciudadano. COVIDA ha elaborado un modelo de solicitud para los colegios en el que, tras dejar constancia de que las asociaciones médicas y científicas no apoyan las medidas tomadas desde el inicio de la pandemia, y recopilar una serie de leyes y normativas, solicitan la posibilidad de pedir la exención del uso de mascarillas por los motivos justificados en la ley, que se informe a los padres de los posibles daños que las mascarillas pueden causar y de la falta de evidencia científica para justificar su imposición, que no se aísle a ningún menor ni se le obligue a seguir las clases a distancia, advertir al profesorado sobre la aplicación de normativas, y en definitiva a abrir un debate sobre todos los temas implicados.

El documento Lista de delitos cometidos todos los días en los colegios por los protocolos Covid-19, recoge una primera relación de comportamientos y actuaciones que muy probablemente son constitutivas de delitos y que se están poco a poco normalizando en el día a día de los centros. Entre ellas, las siguientes:

- Imponer mascarillas, tomar la temperatura y obligar al uso de hidrogeles son acciones invasivas que violan el Código Penal y Civil así como la Ley de Autonomía del Paciente.
- Obligar a menores de 6 años a llevar mascarilla va contra la normativa.
- Obligar a llevar mascarilla cuando se mantiene la distancia va contra la normativa; es el centro el que debe acondicionar los espacios para permitir esa distancia.
- Obligar a llevar mascarilla a quienes tengan alguna enfermedad o dificultad respiratoria es incumplir la normativa.
- Obligar a llevar mascarilla en horas de recreo, deporte o clases de educación física es incumplir la normativa, además de actuar en contra de las indicaciones de la OMS.
- Impedir que los niños puedan respirar la cantidad de oxígeno que necesitan es una violación de los derechos humanos y de la convención sobre los derechos del niño.

El documento señala las posibles responsabilidades penales en las que incurriría el profesorado de los centros, aclarando que no podrán acogerse a “las órdenes que vienen de arriba” cuando tengan que responder ante un tribunal. Las responsabilidades podrían incluir delitos de coacciones, delito de tortura, y delitos de omisión del deber de socorro, entre otros, dependiendo de las circunstancias y la denuncia que se presente.

Otros grupos creados por profesionales de la enseñanza, la abogacía o por familias preocupadas y dispuestas a actuar incluyen: El Tercer Grupo, Docentes por la Verdad o Scabelum en cuyas webs pueden consultarse iniciativas de distinto tipo incluyendo un Manifiesto en el que se declara: “la mascarilla es contraria al aprendizaje porque no nos permite ver la mitad del rostro de los alumnos. Eso elimina el lenguaje no verbal. No podemos saber hasta qué punto un alumno entiende lo que decimos o no, porque no podemos ver su rostro. Los estudios en neurociencia explican que sólo aprendemos aquello que realmente nos apasiona y nos emociona. Con la mascarilla se elimina la sonrisa de nuestro rostro y eso elimina la empatía y la conexión emocional; que son claves para emocionar a los alumnos con aquello que están aprendiendo; por lo tanto, la mascarilla elimina la posibilidad que el alumno pueda aprender nada de una manera que perdure en el tiempo. Además, la distancia social rompe el juego y las relaciones entre ellos, que es clave para que un alumno pueda aprender de otro”. 

Y finaliza: “Si eres docente, piensas como nosotros, pero no te has atrevido a dar el paso porque te crees que estás solo, te decimos: No estás solo o sola. Apúntate a “Docentes por la Verdad”, trabajaremos juntos para encontrar los recursos legales para desobedecer estos protocolos y ganar un juicio si llegara el caso. Trabajaremos junto con los abogados por la libertad y ganaremos. Todos los protocolos son inconstitucionales y lo podemos demostrar”.

Hay quien piensa -o quiere pensar- que los niños se adaptan fácilmente a todo. La psicóloga y terapeuta familiar Esther Ramirez Matos opina lo contrario, y así lo explica en un estremecedor artículo titulado No, los niños no se están adaptando bien y publicado en la web del Instituto Europeo de Salud Mental y Perinatal: “Hablan de agobio, de sensaciones de no poder respirar, de angustia porque creen que, si tienen el bicho, les sale respirando y les viene rebotado por la propia mascarilla y de nuevo para adentro […] Dicen que tienen miedo a que les pase algo a sus seres queridos, ni uno solo habla de morir él o ella mismo, me dicen que les preocupa ser los causantes de que los mayores que aman perezcan, ¿qué les hemos hecho creer? ¿Cuánta culpa habrán de sanar estas personas?”.

Las mascarillas hacen visible el miedo, permiten visualizarlo y lo trasmiten en el trato diario mientras caminamos entre figuras sin rostro convertidas en un peligro inminente.

Las mascarillas son un símbolo de autoridad. Incluso quien no la usa debe someterse a la autoridad que se lo permite. Los estudios que ya comienzan a publicarse consideran las mascarillas como un factor de incomunicación que contribuye a segregar, a apartar, a discriminar a quien no la lleva … un paso de gigante en la deshumanización.

Si las terribles noticias que se han publicado en diversos medios y en redes sociales se confirman han muerto al menos cinco niños -dos en China, dos en Alemania y una niña en Portugal- casi con toda seguridad a causa de las mascarillas. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Tardo cinco segundos en contarlos. Pero esos cinco segundos suponen el derrumbe de cinco familias, el dolor de cinco familias … y debería suponer el dolor de todos los que aún conservamos un resto de humanidad.

Lo voy a dejar aquí. Creo que es más que suficiente para abrir una brecha en la indolencia que está atrapando a los educadores y a la mayoría de una sociedad que ahora muestra claramente que nunca fue libre, nunca fue crítica, nunca tuvo capacidad de acción frente a la opresión y las mentiras. Te he dejado pistas para profundizar y quedo a tu disposición para seguir ampliando la información y la documentación críticas, esa que circula a pesar de la censura, a pesar de la infame pantomima de los grandes medios de comunicación al servicio de sus amos.

Decía Sabato:

“Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa”. ¿Qué vas a hacer tú, compañero?

Jesús García Blanca
21 de noviembre, 2020.
(Fuente: https://saludypoder.blogspot.com/)