lunes, 1 de junio de 2020

"SACRIFICIO", EL TESTAMENTO CINEMATOGRÁFICO DE ANDREI TARKOVSKI



"Ver una pelicula de Tarkovski es como contemplar un milagro", sentenció en su día Ingmar Bergman, alguien a quien hay que reconocer una indiscutible autoridad en lo que a cine se refiere.

Andrei Tarkovski es el equivalente en el cine ruso de lo que pudo ser Fiodor Dostoievsky en la novela: un artista cuya indagación en el alma humana le lleva a plantearse de un modo absolutamente radical la pregunta kantiana "¿Qué debo hacer?".

El protagonista de "Sacrificio" ("Offret", 1986), Alexander, condena el supuesto progreso de la humanidad, basado en la técnica, lo que ha llevado al hombre a construir "una civilización basada en la fuerza, el poder, el miedo... Todo este "progreso tecnológico" sólo nos ha provisto de confort, una especie de estándar. Y de instrumentos violentos para mantener el poder. ¡Somos como salvajes! ¡Usamos nuestros microscopios como cuchillos! No, eso está mal... los salvajes son mucho más espirituales que nosotros. Tan pronto hacemos un descubrimiento científico, lo ponemos al servicio del mal. ¿De qué estándar hablo? Alguna vez un hombre sabio dijo que el pecado es aquello que es innecesario: toda nuestra civilización, entonces, está construida con el pecado. Hemos adquirido un terrible desequilibrio, a saber, una falta de armonía entre nuestro desarrollo material y nuestro desarrollo espiritual. Nuestra cultura es un defecto, quiero decir, nuestra civilización. ¡Básicamente defectuosa! Tal vez podríamos estudiar el problema y buscar la solución juntos. Tal vez podríamos, si tan sólo no fuera demasiado tarde... ¡Dios mío! ¡Cuán harto estoy de hablar! "¡Palabras, palabras y más palabras!".

Para nuestra civilización la naturaleza ya no es el elemento viviente a través del cual se expresa la divinidad, sino un mero recurso de explotación en la empresa tecnomaterialista del ser humano. Sin embargo, para quien todavía mantiene una visión espiritual del mundo, para quien tiene fe y actúa en congruencia con la fe, la naturaleza es el lugar de encuentro con la divinidad (del artículo "Plantar un árbol muerto y regarlo hasta que de flores", una reflexión sobre "Sacrificio" que puede leerse aquí).

La amenaza de una inminente guerra nuclear lleva a Alexander a solicitar a Dios, como si fuera un personaje del Antiguo Testamento, un trato para salvar a la humanidad. Y ya no cuento más, porque la sorpresa aguarda a quien se adentre en este filme solemne y hermoso, no apto para espectadores apresurados. Al fin y al cabo, los milagros necesitan del tiempo como su caldo de cultivo.

2 comentarios:

  1. Desde que nacemos nos meten en un cubo poliedro cuyas caras son posibles destinos pero son falsos, están marcadas, por ello siempre me he preguntado que sentido tiene la vida humana, ¿ esta manera de pensar es nihilista? Siempre he creído que que describo una realidad catastrófica que no pesimista, no es lo mismo. Solo hay que ser observador de la vida diaria que lleva esta humanidad desde su comienzo, pero no con mirada de entorno, una mirada GLOBAL.

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  2. Por cierto, sabia que en este aporte no habría muchos comentarios... ;) si, soy "tocahuevos", pero alguien tiene que dar palos a las gallinas para que pongan huevos.

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