martes, 9 de junio de 2020

LAS FASES DE NUESTRA ESCLAVITUD



Desde el primer momento me di cuenta de qué iba la película de todos este chantaje biopolítico que estamos viviendo, que no es otro que aceptar la vigilancia y el control digital total por parte del poder. Me parece tan obvio que casi parece estúpido explicarlo, pero quizás sea debido a que llevo años leyendo sobre estos temas y ya estaba algo curtida en otras batallas. Todo gira en torno a la aceptación y la sumisión a las estúpidas apps, a la obsesión el Big Data y el abandono de los derechos de protección de datos y circulación; todo con la excusa de un virus, en teoría nuevo y muy contagioso. Sabían que de otro modo jamás entregaríamos nuestras libertades.

Estas son las fases que intuyo que vamos a vivir si no paramos esta locura, las primeras dos ya las hemos vivido o estamos en ello:

Primera: aceptar el arresto domiciliario de todo un país salvo para comprar comida. Aceptar perder el trabajo, perder la salud y la sanidad, perder los colegios. Aceptar la deshumanización de lo sucedido en residencias y la desatención a los enfermos. Aceptar la medicina de guerra, el hospitalocentrismo, los tratamientos experimentales y la yatrogenia. Corralito sanitario y cierre de centros de salud y especialidades.

Segunda: aceptar la mascarilla obligatoria. Esta es la medida psicológica de sumisión que sirve para ver el nivel de obediencia de una sociedad y aceptar todo lo que viene después.

Tercera: aceptar la geolocalización constante y la app del COVID-19 para rastrear y aislar “contactos”, contagios, enfermos y personas “asintomáticas”. Nos dicen como a niños: “Si no queréis ser confinados como en las plagas de otros tiempos tenéis que aceptar esto otro”. Eso se llama chantaje y grilletes digitales.

Cuarta: aceptar la vacuna obligatoria.

Quinta: aceptar los carnets de inmunidad que dan o quitan derechos según lo diga un test cuya fiabilidad es muy cuestionable.

Sexta: aceptar el crédito social de estilo chino en el que los ciudadanos ganan y pierden puntos según su relación con el poder estatal y la dictadura total. Es algo que vulneraría nuestra Constitución pero, ¿a quién le importa eso en tiempos de la nueva normalidad?

Séptima: aceptar la eliminación del dinero en efectivo, aceptar el corralito digital que supone que el dinero dejará de ser tuyo y siempre estará en manos de los bancos.

Octava: ¿aceptar el chip RFID insertado en la piel o un tatuaje “inteligente”?


Intuyo que las principales fuerzas políticas se irán turnando en la implementación de cada una de estas fases. Cuando un partido en el poder se queme, el siguiente continuará el trabajo. ¿Lo vamos a permitir? ¿O en algún momento vamos a plantarnos y decir “basta”?

Tania Gálvez
(Visto en https://www.lasinterferencias.com/)

5 comentarios:

  1. Puedo recibir vuestros artículos o un aviso por email?

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    1. Pues, sinceramente, no se cómo se podía facilitar ese servicio. Este blog es un proyecto unipersonal que se nutre del rastreo y localización de entradas que considero interesantes y que reproduzco o resumo, y de ocasionales artículos propios. Llevo dos años actualizándolo a diario tras una larga pausa previa, por lo que, salvo imprevistos, mi consejo para quien lo valore es que le eche un vistazo al día en el momento en que prefiera.

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    2. Hola, en mi blog supongo tiene las mismas características que el tuyo vas al apartado "diseño" y en "añadir un gadget" seleccionas "seguir por correo electronico"
      Yo no lo tengo activado pero puedes probarlo.
      Saludos

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  2. Pero si es todo muy sencillo, no a todo, todos juntos, si aceptas aplicaciones de risas tontas, de aplicaciones sin leer las condiciones que el 99% lleváis aceptando desde que se inventaron el chip-móvil-de control, todo lo demás se lo habéis dado rodado, con el cuento de que no tengo nada que ocultar habéis dejado entrar en vuestras vidas al sistema, unos menos que otros pero el control es casi total, de que coño nos quejamos ahora? Claro que es sencillo decir no, el poder es nuestro pero la cuestión es que es muy difícil ser sencillo, claro que nos van a venir cosas peores y aceptadas por la inmensa mayoría, mirad, ahora que nos "dejan" sentarnos en los bancos recomiendo un ejercicio social, contemplad a la "especie humana"... lógico que nos controlen, no vemos como somos realmente? Es muy fácil, muy fácil doblegarnos. El miedo es su arma y nosotros muy creyentes. Con esta ecuación que se puede esperar.

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  3. Y es que claro, no va a ser el gobierno el que te reprima, va a ser el chivato miedoso. Es la fórmula infalible del sistema.

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