martes, 2 de junio de 2020

LOS "HECHOS ALTERNATIVOS" DEL CASO GEORGE FLOYD


El parecido es tan notorio que un mal pensado
podría llegar a creer que se trata de la misma
persona. ¿Que no?
Pongamos que "alguien" ha orquestado un falso acontecimiento como detonante de tumultos y disturbios con el fin de crear el caos y doblegar a la administración republicana de los USA.

Pongamos que la situación previa ya era un barril de pólvora a punto de explotar debido a numerosos casos -reales- de abuso policial, racismo y avasallamiento de los derechos civiles de las minorías.

Hubiera bastado una pequeña chispa para desatar un huracán, y tal vez "alguien" ha decidido no esperar a que ocurriese espontáneamente y ha creado una "false flag" en el momento en que convenía.

Lo han hecho muchas veces, y siempre ha funcionado: actores de crisis contratados para convencer con su representación -aunque esta vez pongamos que han escogido a un actor principal algo más cualificado que en otros casos, pongamos que incluso fue en su día galardonado con un "Emmy"-, cámaras grabando el suceso del que ya nadie va a dudar, porque lo que vemos es siempre real, ¿verdad?, una narrativa de los hechos que aumente el nivel de indignación, ... y el resto ya es cuestión de echar a rodar la bola de nieve.


También tenemos el hecho de que cuando una ambulancia recogió a George Floyd no bajaron de ella médicos, paramédicos ni personal sanitario alguno, sino dos oficiales cubiertos con chalecos antibalas que procedieron a retirar a la supuesta víctima sin atenderle de acuerdo al protocolo sanitario, que implicaba haberle tomado las constantes vitales "in situ" y haber valorado su situación antes de tomar la decisión de moverlo. Si había un diagnóstico de colapso respiratorio cualquiera sabe que se debía haber procedido a la reanimación cardio-pulmonar. Es de cursillo básico de primeros auxilios. En vez de ello, la prioridad de quienes aparecieron en escena como personal sanitario parecía ser en todo momento sustraer a Floyd de la vista de los concurrentes.


Visto con distanciamiento podría hasta parecer gracioso que la indignación generalizada se haya desatado por un caso que -pongamos- nunca ocurrió, cuando hay tantos ejemplos, nada graciosos, de la más extrema brutalidad policial contra ciudadanos indefensos.

Pero en la sociedad del espectáculo lo que funciona son las imágenes, por tramposas que puedan ser. Como cantaba Bono en "Sunday bloody Sunday", "los hechos son ficción, y la televisión realidad".

A la izquierda, uniforme real de la policía de Minneapolis, con la insignia en
tela y el transmisor de radio. La insignia de Chauvin parece rígida, como si
fuera de chapa. Se diría que viste un uniforme de "atrezzo".

El carácter de "psy-op", de puesta en escena de un burdo montaje destinado a movilizar la indignación de las masas se ve reforzado con otro momento capturado por las cámaras, mucho menos divulgado pero de autenticidad innegable, de un misterioso personaje que en Washington DC entrega dinero a manifestantes justo antes de que estos prendan fuego a la histórica Iglesia Episcopal de San Juan en Lafayette Square, ubicada a solo 300 metros de la Casa Blanca.

Al igual que la subvencionada "kale borroka" de la era batasuna (no me digan que no lo sabían), la indignación de los más activos en la lucha callejera no tiene nada de espontáneo, y sí de servicio pagado al mejor postor.


Para acabar de dibujar el panorama de un "fake" de proporciones colosales, el policía que cumple la función de "testigo de piedra" que contempla la supuesta asfixia de George Floyd sin intevenir es -según el relato de los medios- el agente Tou Thao, de la etnia laosiana de los hmong (sí, esa tan denostada por el viejo racista al que interpreta Clint Eastwood en "Gran Torino"), algo que no dejaría de ser una mera nota pintoresca en un episodio de violencia racista si no fuera por la vinculación de Thao con el difunto teniente general del ejército estadounidense Zong Vang Thao, cuyo hijo aún vivo, un imán inmobiliario de St. Paul-Minnesota llamado Daniel Thao, resulta ser su primo. Zong Vang Thao fue el principal ayudante del general Vang Pao, quien se sirvió de los hmong de Laos como de un ejército auxiliar de los intereses de la CIA en el sudeste asiático, y quien propició la inmigración de numerosas familias de dicha etnia a Wisconsin y Minnesota cuando la presencia estadounidense en su zona de origen se disipó tras la derrota del imperio en Vietnam.

El Derek Chauvin que ha sido ingresado en prisión parece sig-
nificativamente más joven y menos calvo que el supuesto ver-
dugo de George Floyd. No parece tratarse del mismo hombre.
Mucha atención a lo que viene ahora, algo realmente extraño revelado por un informe de Whatdoesitmean publicado ayer: el magnate de la construcción Daniel Thao "es el empleador tanto de Derek Chauvin como de su esposa, Kellie Xiong Chauvin, ambos con licencia de agentes de bienes raíces y residencia en Florida (¡no en Minneapolis!): poseen una casa en Windermere, y se casaron en 2001, poco después de que Kujay Xiong, el anterior esposo de Kellie Xiong Chavin, muriera misteriosamente después de que ella se divorciara de él". La apañada viuda tiene un hermano que sirve en la fuerza policial de Minneapolis de la que su actual esposo ha sido despedido por el supuesto homicidio cometido contra George Floyd. Kellie Xiong Chauvin ha presentado una demanda de divorcio contra Derek Chauvin, al tiempo que la fotografía tomada al ingresar en la cárcel su marido parece revelar las facciones de un hombre diferente al que aparece en los vídeos de la supuesta muerte de George Floyd.

Hasta aquí todo parece extrañamente confuso. Le toca al lector decidir, porque los hechos y datos que chirrían en toda esta historia están ahora a su alcance, y ni el más escéptico puede dejar de admitir que el resorte de la falsa bandera ha vuelto a ser activado por un "Deep State" en guerra abierta con la presidencia de Trump.

¿Cómo puede un actor parecerse más a un sujeto que el sujeto
mismo? Arriba el Derek Chauvin arrestado, abajo Ben Bailey
en su personaje más mediático (al menos antes del de "cop ki-
ller" racista)

Y si el lector lo prefiere, puede considerar todo este artículo como pura ficción, una especulación que solo se tomará en serio algún conspiranoico chiflado de los que hay por ahí.

Es que este 2020 está muy loco y algo se me habrá contagiado.

Ustedes disculparán.

(posesodegerasa)

P.D.: Para acabar de redondear la apariencia de montaje de todo el caso George Floyd tenemos el dato de que la supuesta víctima también resulta ser actor, aunque de una industria un tanto más "exclusiva" que la que encumbró a Ben Bailey:



Y aún hay más: el médico al que la familia de Floyd ha encargado una autopsia ante las dudas que suscita la oficialmente realizada es Michael Baden, el mismo forense que llevó a cabo la del "suicidado" Jeffrey Epstein. Diganme si no es para sospechar, con la incorporación de un tipo tan experto en "enjuagues" turbios.


7 comentarios:

  1. Soy un loco chiflado conspiranoico, ya era hora que habláramos el mismo idioma... recuerda los atentados de los camiones "negros" y "blancos", del atentado del 11M donde las cámaras de las estación graba gente saliendo corriendo y tres tipos entrando dentro, quien "entra" en un túnel en llamas? El tirador de las Vegas, viejo y borracho y una "puntería" increíble, testigos dijeron que los "tiros" venían de diferentes ángulos, en fin, infinidad de ejemplos pero que lo busquen los incrédulos, no? Que investiguen un poco.

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  2. Y yo preocupado por los mosquitos... ¿Serán mosquitos asintomáticos como las moscas... los perros y los gatos?
    Podría criticar algun detalle, como que le toque al letor decidir, pero estoy fuera (quizá esto de la distancia social funciona) y alguna parte me falta para enterarme del tema.

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  3. Te compro la teoría, opino igual. Además el supuesto policía y el muerto(podría no estarlo) trabajaron en el mismo lugar simultáneamente por mucho tiempo.(?) Los vecinos del "policía" han dicho que nunca lo habían visto en uniforme y no sabían que era policía, creían que trabajaba en bienes raíces(!) En fin, hay bastantes más inconguencias pero no me quiero alargar para no aburrir. El actor no me parece que sea el mismo por las orejas que las tiene más redondeadas. El otro sí que las tiene casi iguales pero para nada es la misma persona. Hay gato encerrado seguro, y sobre todo viendo los acontecimientos en pleno desarrollo...apesta a Soros.

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    1. Exacto, habían trabajado en el mismo local de guarda de seguridad, casualidad? Para que la casualidad exista alguien debe de haber trabajado para ello, frase de la policía, precisamente...

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  4. Creo que hay un error en el artículo. El texto "honor guard" no aparece sobre la insignia de todos los policías de Minneapolis, sino unicamente en aquellos que forman parte de la guardia de honor, aquellos policías que rinden honores en los funerales de policías activos o jubilados, o muertos en acto de servicio. No forma parte del emblema de todos los policías de esa ciudad.

    https://mplspolicehonorguard.org/

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    1. Pues debo aceptar tu crítica, porque es correcta. Procedo a cambiar el error en el pie de foto correspondiente. Gracias por señalarlo.

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  5. Cómo está este mundo de locos cualquier cosa puede pasar.

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