domingo, 26 de abril de 2020

DIPUTADA ITALIANA DENUNCIA LA RELACIÓN ENTRE LA PANDEMIA, EL 5G Y LA IMPOSICIÓN DE LA VACUNA OBLIGATORIA




Ocurrió el viernes en el Parlamento italiano. Sara Cunial, diputada del grupo mixto, denunció alto y claro lo que los medios oficiales, ni en España ni al parecer en Italia, reconocen: que estamos ante una pandemia prefabricada para imponer un sometimiento totalitario a la población, en lo que constituye un golpe de estado en toda regla al que ha contribuido la tecnología asesina del 5G y ante el cual una vacuna obligatoria y precipitada aumentará el mal causado.

Esta valiente parlamentaria, que no tiene pelos en la lengua, licenciada en Química Industrial, formaba parte del partido que actualmente gobierna Italia, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), pero en 2019 fue expulsada por varias polémicas (como la de su directa y pública postura antivacunas).


En enero de 2018 una publicación suya en Facebook generó controversia al definir la vacunación obligatoria como "genocidio continuo".

Ha exigido también la creación de una comisión de supervisión permanente, para un control finalmente serio y fiable de los efectos que los campos electromagnéticos pueden tener sobre la salud humana.

Bendita sea esta mujer de lengua libre y espíritu valiente. La primera denuncia parlamentaria de este complot criminal, a la que esperamos que sigan otras en cascada, ya será para siempre su contribución al despertar de la humanidad.

“Hemos sido espiados, sometidos y tratados como criminales por un gobierno que en dos meses ha destruido nuestros derechos fundamentales, naturales y constitucionales. El Parlamento ha sido sustituido por comisiones de trabajo que, de hecho, han puesto a Italia bajo el mandato de los "lobbies" sanitarios internacionales. La militarización generalizada y el bombardeo de los medios de comunicación se han utilizado como medios de propaganda para condicionar las mentes de los italianos, aprovechando su miedo ancestral a la muerte, y censurando a cualquiera que se atreviera a lentar la cabeza y denunciar estos abusos.

Tenías que disfrazarte para no dejarte reconocer por los italianos, que saben que esta situación ha sido causada por las mismas personas que hoy dicen que hoy quieren resolverla. Todos están en esta sala: el centro derecho de Zaia y Mantoan, que con el modelo de latifundio cero de la región del Véneto en los últimos 10 años ha cancelado el 40% de las camas en cuidados intensivos, además de la -supuesta- izquierda que con su Zingaretti ha sido el ejecutor perfecto de las políticas neoliberales depredadoras de los últimos 30 años, especulando como chacales y enriqueciendo a particulares en espera de la policía tributaria que, evidentemente, a estas horas ya está en las oficinas de la Junta de la Región del Lazio.

Zingaretti, siguiendo el ejemplo de la campaña de vacunación de Lombardía, ha pensado en imponerla también en Lazio, a sabiendas de que existe una amplia evidencia de que la vacuna contra la gripe conduce a un 36% más de casos de contagio por interferencia viral . Como si no se supiera que el coronavirus es un cofactor y, por lo tanto, un indicador de otras enfermedades ambientales: la contaminación, incluida la contaminación electromagnética con sus efectos térmicos y no térmicos. ¿Por qué la instalación de antenas (obviamente, 5G) no se ha detenido, como ha ocurrido con las obras de construcción, por el Covid?

Y ahora, en pleno cumplimiento de este cientificismo de la santa inquisición de estudio televisivo se pretende sacrificar a los militares, los policías, el personal médico, nuestros hijos y nuestros ancianos, a los experimentos de una vacuna que sabemos -lo saben hasta las piedras- que no servirá de nada ante la rapidez con que muta el virus. Todo respaldado, obviamente, por un Movimiento 5 Estrellas que hemos visto, también hoy, sumido en una crisis de identidad, pero que permanece aferrado a las faldas del Partido Demócrata, traicionando todas, absolutamente todas, sus promesas electorales a cambio de algún asiento en el gobierno, demasiado ocupados quizá como para denunciar estas injusticias en la Junta de la región del Lazio. Enhorabuena. Si no estuviéramos en un país democrático, tendríamos que pensar mal, realmente mal.

Todas estas iniciativas son inconstitucionales, como bien sabemos, y son el símbolo del autoritarismo del régimen mediático-sanitario manchado con el color rojo sangre de nuestros derechos naturales y constitucionales de otro 25 de abril (referencia a la liberación de Italia de las tropas nazis en 1945 en dicha fecha, constituida en fiesta nacional). La historia no perdona, presidente, y un día, muy pronto, tendrá que explicar por qué sacrificó a Italia y nuestra carta constitucional al someterse a los juegos geopolíticos entre los EE. UU. y China, dejando que este país se convirtiera en territorio de nuevas guerras como es, obviamente, la hecha con el virus, y ofreciendo toda nuestra información, incluso la más privada e íntima, al mejor postor.


Ahora me dirijo a usted, presidente, y a la ponente Lorenzin, tan querida del pueblo. Les traigo un mensaje de los italianos que quieren mostrarles lo que harán con sus disposiciones inconstitucionales (y aquí la señora Cunial rompe el papel que recoge el texto de la ley "Cura Italia" que se está debatiendo)”.

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