lunes, 16 de marzo de 2020

FRAUDE DE ESTADO



Hasta el ministro de Sanidad empieza a percibir el olor a cadáver político

Lo que estamos viviendo en estos momentos es la prueba irrefutable de la absoluta disociación entre ideología y realidad. Un gobierno cuya preparación para la gestión de crisis no pasa de la simpleza pancartera, y cuya prioridad venía siendo el postureo doctrinario, ha recibido un fastuoso e inesperado jarro de agua fría que le ha dejado sin capacidad de reacción. Y a estas alturas, a nadie mínimamente despierto se le oculta ya que el Gobierno ha priorizado objetivos políticos frente a bienes como la salud de los ciudadanos. Un proceder criminal cuyas consecuencias están a la vista de todos.

El blog Las interferencias lo resume magistralmente:

El ministerio de Igual Da, a lo suyo
La realidad es que mientras estaban discutiendo en el Congreso si sacaban la nueva ley de libertades sexuales se podría haber estado debatiendo sobre las medidas a tomar para prevenir una epidemia sin dañar el tejido productivo del país. ¿Por qué no tener un plan de acción para reconvertir gimnasios y centros de congresos en centros de atención al COVID-19 que no saturaran el sistema nacional de salud? ¿A día de hoy hay alguien pensando en esto? ¿Estaban muy preocupados discutiendo sobre el sexo de los ángeles?

En cualquier caso, ha llegado -por las bravas- la hora de la lucidez. Tanto luchar contra enemigos imaginarios -como ese fantasmal "patriarcado" cuya definición nadie sabe concretar- ha dejado a los combatientes agotados cual púgiles que tras lanzar ganchos y reveses al aire son noqueados a la primera de cambio. Y lo voy a decir bien claro: EL FEMINISMO DE ESTADO HA RESULTADO SER UN CÁNCER. Ahora que estamos viviendo problemas reales, que afectan al 100 % de la población y no resultan del irreal sobredimensionamiento de un drama menor -trágico en muchos casos, eso es innegable, pero exiguo estadísticamente-, nos topamos de bruces con que la verdadera igualdad es la que nos impone un puñetero microorganismo que ni siquiera entra en la categoría de ser vivo. Y si de suyo la incidencia del Covid 19 es algo mayor en los varones (58,1 %), la inconsciencia de tanta evangelizadora del feminismo necesitada de un inaplazable calor de rebaño en fecha fija ha disparado el contagio entre la población femenina, infectando a muchas de las protagonistas del festival de la irresponsabilidad que fueron las marchas del pasado 8-M: ministas (incluida la ministra de politica territorial de la cual dependen las Delegaciones del gobierno que permitieron el aquelarre), "señoras de", e Irene Montero, que entra en las dos categorías.

Cierto es que sin el auxilio de los medios de comunicación la sensación de que el supremacismo ideológico en que se ha instalado la progresía subvencionada difícilmente iba a alcanzar los abismos de irresponsable necedad que estamos empezando a lamentar. El tinglado mediático ha amplificado el subidón histérico del falso igualitarismo hasta el extremo de hacer ver que la sumisión al catecismo feminista era una garantía de inmunidad frente al Covid-19 que hacía innecesaria toda precaución. Así, el titular de las Noticias de RTVE Noticias del día 8M rezaba "El feminismo resiste al coronavirus en las calles", y subrayaba el oligofrénico eslogan "El machismo es más peligroso y mata más", una afirmación temeraria que, haciendo cifras, no está tardando en demostrarse equivocado.

La misma Carmen Calvo, que supuestamente coordina la emergencia sanitaria en que nos hallamos (¡Dios nos ampare!), el día antes de la "mani" -jornada en la que, como vicepresidenta del gobierno, estaba sin duda informada de la existencia de más de 422 casos y 17 muertes confirmadas- respondía demagógicamente en una entrevista a la pregunta de ¿qué le diría usted a una mujer que está dudando en ir a la manifestación? lo siguiente: «Le diría que le va la vida, que le va su vida. Que le va seguir tomando decisiones para proteger su seguridad». Y «como nos va la vida en lo colectivo, porque en lo individual nadie se salva solo, que tiene que formar parte de esto, que estamos viviendo en el siglo XXI, y que por más que se empeñen quienes se empeñen, esto ya no tiene retorno (el contagio, desde luego, aunque la psicópata ésta ni supiera -bendita inconsciencia- que era de esto de lo que en realidad establa hablando)». En definitiva, el insensato bla, bla, bla que cabe esperar de un político (o de una política, seamos igualitarios) en un momento en que el Gobierno contaba con informes internos que alertaban sobre el descontrol del coronavirus, la U.E. había desaconsejado la celebración de concentraciones y en que incluso la Ministra de Trabajo advertía de la necesidad de adelantarse a los acontecimientos tomando medidas, advertencia que le valió, como a una homérica Cassandra, el ser silenciada por "inoportuna". Con simétrica soberbia, la derecha más rancia había convocado a sus "fans fatales" para que en feliz y estrecho arracimamiento de piojos en costura Ortega Smith pudiera ir dando el abrazo del oso -vaya derechona más mimosa que nos ha brotado- y el "killer´s kiss" a unos seguidores que iban a pasar en cuestión de días del entusiasmo febril al estado febril a secas.



No es el tema de esta entrada, pero la desvergüenza de los líderes de Vox reclamando "a posteriori" que les hubieran debido prohibir el acto, y el "tweet" de Ortega Smith -tal vez delirando por la fiebre- proclamando cual Chuck Norris patrio que sus "anticuerpos españoles" derrotarían a los "malditos virus chinos" (expresión que provocó una protesta de la embajada de ese país) han colocado el listón del disparate a un nivel que ni el Ozores más imaginativo de la comedia casposa de la Transición hubiera podido igualar. De hecho, había pensado titular esta entrada con un irónico "La sensatez es machista", pero ese conglomerado de testosterona con apellido mixto de filósofo y de agente-virus de Matrix me lo ha arruinado. Macho a veces es la contracción de Ma-marra-cho.

Como señalaba un comentarista de "Menéame", la convocatoria del 8-M fue un error, pero "siendo realistas el error no se produjo en ese momento, justo antes de la manifestación. El error se ha ido produciendo en los últimos años al crear una impunidad de facto para cualquier comportamiento vinculado con el feminismo, por temerario, irracional o brutal que fuera. Después de crear ese monstruo, el esfuerzo de prohibir la manifestación del 8-M parecía una locura. Y si queremos culpar a alguien, culpemos también al movimiento que promovió ese estado de cosas. Un movimiento que hasta ahora jamás ha aceptado un límite".



El encontronazo del feminismo hegemónico con la realidad ha sido un choque de trenes no por anunciado menos tremebundo. Y que daría risa, si no fuera por las trágicas circunstancias en que se produce. Hasta el ISIS (que debe tener un eficaz departamento de riesgos laborales) ha tenido más conciencia sobre la salud de sus potenciales terroristas suicidas aconsejándoles no viajar a Europa y posponer los atentados para cuando la situación se normalice, dada la dificultad de continuar sus campañas mediante el teletrabajo y de atropellar a la gente cuando no hay gente en la calle (juro que no me lo he inventado, pinchad el enlace si no me creéis).

Conclusión: hay más fanatismo en el feminismo que en el ISIS.

Reivindicación feminista que suscribo sin reservas, visto que
hay orcos de Mordor pululando por ahí
- Así que dice usted que tiene los síntomas del coronavirus.
- Sí.
- Bien, dígame por dónde anduvo, y con quién. ¿Qué ropa llevaba usted? Porque conviene que la lave cuanto antes.
- Ah, así que la culpa fue mía por dónde andaba y cómo vestía.
- ¿Cómo?
- A ver, machirulo, tengo derecho a ir por la calle y no infectarme.
- Pero señora ...
- Sola y sin virus quiero llegar a casa.
- Pero debe usted tomar alguna medida.
- No nos enseñen a nosotras a protegernos. Eduquen a los virus para no infectar.
- Pero ...
- Si nos infectan a una, nos infectan a todas.
- Así no avanzamos, señora.
- El coronavirus eres tú.

Ese es el nivel (agradezco a Jony_a el descacharrante análisis de la lógica feminista que hace en el nada irreal diálogo precedente).

La gran aportación de Ireno Montera a la convi-
vencia social
Pero la tontería tiene un límite, y ante la irrupción de lo real al delirio progre se le han caído los palos del sombrajo. Hoy los partidarios de esa fantasía de autodeterminación que es la ideología de género comprueban que autopercibirse como sano no le libra a uno de estar infectado, las que proclamaban que a una mujer ningún hombre les va a decir cómo actuar han de dejar de lado por razones de fuerza mayor sus prejuicios anti-"mannsplanning" para atender las recomendaciones sanitarias, vengan de quien vengan, y ha quedado claro que, quienes si se paran, paran al mundo, no son las mujeres, así, en genérico, sino los servicios de salud, transporte, abastecimiento y alimentación, a quienes hay que estar infinitamente agradecidos. Y si aquí al lado expreso mi reconocimiento a los sanitarios, quiero reconocer el particularmente generoso proceder de los agricultores que, estando en huelga antes de declararse el "apocalipsis zombie", han aparcado sus protestas para abastecer a la población. Eso es demostrar la propia valía, y no salir como locas a dar voces y presumir de una capacidad que no tenéis, queridas e irreflexivas feministas. Cuando vosotras paráis no se para el mundo, ... se infecta. De ideología de odio, de supremacismo sexista o de virus.


Cuando todo esto pase habrá mucho que hacer para reconstruir un país mínimamente digno, en que las condiciones laborales de quienes se han mostrado de verdad imprescindibles sean cuidadas, en que en que los chiringuitos de feminecias sean, como debería ser en toda secta, sufragados por sus fieles, y no por unos presupuestos que inevitablemente tendrán que enfocarse en minimizar los efectos de la recesión en toda regla que nos viene encima, y en que los asuntos importantes sean gestionados por personas capaces, y no por cantamañanas que, una vez más, han demostrado su sectarismo, su desprecio al ciudadano (¡Dios, qué buen vassallo si oviesse buen señor!) y su ineptitud.

(posesodegerasa)

A los lectores que me instan a no hacer bromas con la que está cayendo, ¿de verdad
creen que se puede ignorar el festival de humor absurdo que despliega este gobierno?

1 comentario:

  1. Me pasan el argumento de una novela que seguro, seguro que es ciencia ficcion

    "Coup Viral"

    En un pais africsano Hay una epidemia A pesar de todas las precauciones sanitarias que hay en el palacio presidencial a los pricipales mandatarios, de la nacion X, les proyectan el virus enferman y mueren
    ¿Responsable? Un miembro del gobierno con una ambicion desmedida
    Tiene preparado un paquete de medidas de choque para quedarse con todos los activos pretextando
    La operacion se inicia peeeero fracasa ¿por qué? porque el de la Gran Ambicion se infecta tambien y muere

    Es de esas novelas sin sentido pero con moraleja ¿les gustó?

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