jueves, 6 de febrero de 2020

EL FASCISMO NUESTRO DE CADA DÍA



Los fascismos en la España de hoy son ideologías que se imponen por la fuerza estatal y la propaganda, cercenando la libertad de pensamiento y expresión.

Los fascismos se caracterizan por la imposición por la violencia, la propaganda, la manipulación de la verdad y la noción misma de la Libertad, ideas e ideologías de grupos minoritarios (con la ayuda policial y militar del Estado), apoyándose en el victimismo. Los fascismos identifican siempre a un grupo al que consideran culpable de su situación al que señalan como objetivo a eliminar sea como sea. Los fascismos no admiten crítica, ni mucho menos el debate ideológico. Los fascismos jamás reconocen errores ni culpas. Son en eso nietzscheanos.

Orwell huyó del fascismo en Cataluña, tras servir a la República en el frente aragonés para luchar contra el fascismo militar requeté y falangista, huyó porque los matones del PSUC lo buscaban para asesinarlo por pertenecer a un batallón del POUM. El buen hombre abominó desde entonces no sólo del fascismo de extrema derecha, sino también del fascismo de izquierdas, del comunismo, del stalinismo-leninismo.

¿Qué tienen en común los fascismos de derechas y de izquierdas? Pues que todos los fascismos son ultra-estatalistas. Orwell salvó de crítica a los anarquistas, que siempre fueron carne de cañón utilizada por por el fascismo de izquierda para enfrentarse al fascismo de la derecha.

La palabra fascismo fue un invento de Benito Mussolini, pero al mismo tiempo que cosas muy parecidas en todos los países de Europa como consecuencia de la crisis financiera de 1929, organizada por el Sanedrín Financiero Internacional. Una vez identificado el culpable, que resultó ser judío, todas las desgracias de la “nación” le fueron imputadas. Mussolini era marxista, miembro del partido comunista. Y, sin solución de continuidad, se pasó al bando extremo opuesto apoyado por el ejército, igual que Hitler o Bandera o Primo de Rivera. ¿Por qué? Pues porque eran muy parecidos, casi lo mismo. Y el fascismo de derechas iba a ser financiado por el capital y el ejército.

1. Todos los fascismos son excrecencias del aparato estatal-militar. Así que todo aquél que loa al Estado tiene alma de fascista. Porque el peor de los fascismos es ejercido siempre el Estado.

2. Para un fascista, todo lo que no está protegido por el Estado no existe, o es el enemigo y debe ser aplastado por cualquier medio, el ninguneo, la irrisión, la ira o el asesinato.

3. El fascismo odia al pueblo llano. Aduce los motivos más variopintos: es machista, es necio, es inculto, el cobarde, es asocial … Es decir, merece la esclavitud porque es inferior. Cualquiera que hable así es fascista. “Al pueblo hay que reeducarlo” es un mensaje que significa que hay que esclavizarlo sin que proteste.

4. El feminismo en su grado máximo, con el manifiesto SCUM de la loca bollera Valerie Solanas como bliblia, es otra forma de fascismo. Por eso se llama en las redes feminazismo, creyendo que es una broma para molestarlas. No, no es una broma. El manifiesto SCUM propugna el exterminio de los hombres como seres inferiores. Y el feminazismo español está dispuesto a ejecutar asesinatos en cuanto haga falta. Buscad en las redes.

5. A veces, los fascismos de extrema derecha e izquierda se coaligan para gobernar, como sucede en Italia con el Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte. Puede que algo así llegue a suceder en España. No me extrañaría nada. Pero no con Vox, claro. Porque Vox es un partido de derechas, pero no fascista más que en el sentido de que está integrado en un Estado fascista. O sea, como todos los demás partidos.

6. Insisto: al final de todo, el problema es el Estado y la concepción falsa de que pueblo y Estado son lo mismo. La idea proviene del ecumenismo católico-cristiano. Una mentira obvia, puesto que el pueblo es siempre explotado y masacrado por el estado. La falacia se instrumentaliza mediante el concepto de “nación” y el siguiente silogismo: Si la nación es el pueblo y la nación es el estado, entonces pueblo y estado son la misma cosa. Y esto se hace porque el Estado sabe que es una organización ajena a la comunidad popular, a la gente corriente, que somos la mayoría, a la que utiliza y explota inmisericorde.

7. Fascista es cualquier partido político. No hay excepciones. Todos los partidos consideran al pueblo despreciable y explotable. Luego todos son fascistas, aunque se presenten como protectores de los intereses del pueblo para evitar lo obvio: Los intereses del pueblo y sus libertades o los conquista el pueblo o no los respetará ninguna administración, partido o sindicato.

8. Ha habido muchos precursores del fascismo. Robespierre, Sade, Hegel, Nietzsche, Marx … ídolos todos de la izquierda o la derecha fascistas. Todos ellos coinciden en que el Estado es el bien superior.

9. Todos los fascismos se oponen a la libertad individual, colectiva y de conciencia. Todo fascismo es liberticida. De manera que una forma de identificar a los fascismos es su canto a la no libertad, a la esclavitud individual.

Atentos, pues, a quienes dicen que la libertad individual debe ser sacrificada por el bien de la colectividad. El individuo libre desde la cuna ya es un ser social, cooperativo, generoso, valiente, fuerte e inteligente. No hay que convertirlo a la estatolatría.

10. El consumo no compensa la ausencia de libertad. Marx era un consumista, el estado del bienestar es lo mismo. Los bienes materiales no son importantes frente a los bienes espirituales. La vida no es producir y consumir, siendo toda diferencia entre fascismos de izquierdas y derechas los márgenes de explotación. El consumo responsable jamás sacrifica una parcela de libertad a cambio de un bien material que no sea vital para la supervivencia. El Estado lo sabe. Por eso procura que el pueblo viva de milagro, con una precariedad insostenible. Porque la única forma de forzar al sacrificio de la libertad es por la comida y el techo.

Espero que no os haya atragantado el texto. Gracias por leerlo, en todo caso.

(Visto en https://acratasnet.wordpress.com/)

4 comentarios:

  1. No cabe duda de que en Cataluña se ha instaurado el fascismo separatista y de que en España (Cataluña incluida) además, tenemos al fascismo de izquierdas en todo su apogeo.

    Ojalá un día que caigamos en la cuenta de que no necesitamos a nadie que nos tutele y que ningún político nos representa, sólo así habrá posibilidad de cambio...

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  2. Menudo cacao mental tiene el que ha escrito el texto.

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    1. Se percibe lo claro y cristalino que vos lo tiene.

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    2. Cuando alguien usa la palabra fascismo para todo, es que no tiene idea de qué es.

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