sábado, 12 de octubre de 2019

LA CHIFLADURA LGTBIQ Y SU ODIO A LA REALIDAD



Gloriosa secuencia de La vida de Brian. Vista de un circo tras una suculenta carnicería humana. Esclavos de orígenes plurales recogen minuciosamente miembros seccionados en cestas. Un rótulo nos aclara: Coliseo de Jerusalén. Otro, más pequeño, anuncia más aún: Sesión infantil. Un vendedor, nuestro querido Brian, un raro mesías, zascandilea por las gradas aullando su mercancía: "Lenguas de alondra, sesos de jabalí, pezones de loba, orejas de jaguar… ¡Están calentitos!" La cámara se obtura y, tras breve y magistral panorámica, distinguimos a un grupo de cuatro personas. He ahí a Stan, Francis, Reg y Judith, activistas del Frente Popular de Judea.

FRANCIS.- Es el derecho inalienable de todo hombre…

STAN.- O mujer…

FRANCIS.-… ser liberado…

STAN.- O liberada.

FRANCIS.- O liberada. Gracias hermano.

STAN.-O hermana.

FRANCIS.-¿Por dónde iba?

REG.- Ya habías terminado. Además, es derecho inalienable de todo hombre…

Seis cómicos que se adelantaron a nuestro tiempo. Además
de resultar divertidísimos.
STAN.- O mujer.

REG.- ¿Se puede saber qué fijación tienes con las mujeres, Stan? Nos estás distrayendo.

STAN.- Quiero ser una mujer.

FRANCIS.- ¿Qué?

STAN.- Quiero ser una mujer. Desde ahora quiero que me llaméis Loretta.

JUDITH.- ¿Por qué quieres ser Loretta?

STAN.- Es que yo quiero ser madre.

REG.- Tú no puedes parir.

STAN.- ¡No me oprimas!

REG.-No es que te oprima, Stan. Es que no tienes matriz. ¿Dónde vas a gestar el feto, en un baúl?

JUDITH.- Tengo una idea. es verdad que él no puede parir, lo que no es cuylpa de nadie, ni siquiera de los romanos, pero sí puede tener derecho a parir. Aunque no tenga matriz, tiene derecho a ser madre.

FRANCIS.- Nosotros tenemos que reivindicar ese derecho. Es un símbolo de nuestra lucha contra la opresión.

REG.- Es un símbolo de su lucha contra la realidad…

… Magistral diálogo de una obra inolvidable. Los Monty Python, genuinos vaticinadores de la Era de la Posverdad. Los posveraces no se preocupan de la realidad: cuando la realidad no encaja en su cerco de ideas prejuzgadas, simplemente fantasean una realidad distinta que se adapte a sus deseos, caprichos, prejuicios o delirios. Cita clásica del periodismo, que la realidad no te estropee un buen titular. Para qué lidiar con la realidad, con lo áspera y desagradable que, tan a menudo, suele resultar.

Ya no es que lo privado sea público, es que el exhibicionismo
ha desplazado a la privacidad.
El implacable laurel de la emotividad y del voluntarismo sobre la razón. Viviríamos un idealismo hegeliano plenamente consumado. Un baboso romanticismo irracional, subjetivista, voluntarista, llorica y sensiblero, en el que la razón y la realidad deben ajustarse al antojo de cada cual. Un tiempo donde la candidez totalitaria lo explicaría casi todo. Una candidez relacionada con la ligereza de la que habla Gilles Lipovetsky (De la ligereza, 2016), con la inocencia de la que escribe Pascal Bruckner (La tentación de la inocencia, 1995) o con el infantilismo del que borronea Furedi (Qué le está pasando a la universidad. Un análisis sociológico de su infantilización, 2016). Un mundo donde los hombres poseen la capacidad de transformar la realidad a través de las palabras. El nominalismo occkamiano plenamente realizado. El positivismo jurídico definitivamente huido de la moral. Leyes bozal para censurar al que ose siquiera matizar. “Seréis como Dios", indicó la sierpe a nuestros primeros padres (Gen 3,5). El derecho que reclama Stan en La vida de Brian está contemplado en nuestras leyes. Violentamente amparado por el Leviatán. El humor absurdo acaece en turbadora realidad. El extraviado despiporre como estilo de vida. Niños con vulva y niñas con pene. LGTBIQ. Y el signo más. Agreguen más letras, venga más sopa de letras, cásquense de risa, la mujer barbuda, pasen y vean. Pues bien. No aburran. Para empezar, son muy coñazos. Y muy embusteros.

El mamarracho como perfecta encarnación del
Carnaval perpétuo en que nos quieren mante-
ner los beneficiarios de la distracción sin pausa
Son muy mentirosos porque tras el infecto velo de las majaderías más delirantes y roñosas, se esconde un proyecto de dimensiones monstruosas. La sexualidad explotando en todas sus combinaciones aritméticas desvinculada de la reproducción. La consecución y consagración del andrógino, tan infecundo. La indiferenciación de los sexos. El fin de la exigible polaridad sexual, sin la cual el éxito evolutivo fenece. La extinción de la fertilidad natural, transformándola en artificial. La demolición definitiva del derecho y la familia. Una inmortalidad para ricos y los pobres metamorfoseados en ganado esclavo. Un mundo futuro, ya presente, transhumano. De seres humanos a bestias semovientes. De la racionalidad humana a la robotización definitiva. Los Soros de este mundo nos quieren inhumanos, robotizados e infértiles. Infrahumanos, en definitiva.

El mundo se halla fuera de quicio, como nuestra putrefacta España, agonizante madrastra. Balcanizada, ocupada por decenas de miles de “refugiados” y una deuda ficticia e imposible de pagar, nos vamos directos al guano. O a la Tercera República. Lo mismo da. Perdida casi la soberanía nacional, esquizo perdida. Gobernada por un presidente dudosamente legal y absolutamente ilegítimo. Ilustrísimo comealmejas, Sánchez apurará, sumiso y dócil, hasta la hez, lo que Mariano ralentizaba en exceso: el infame designio de las élites internacionales financieras, zumbadas y perversas. Felón como todos los presidentes, incluido Franco, el secretario general del partido de la CIA nos sumirá en un abismo.


Todo perdido. Fustigados en Madrid por una Sodoma de opereta, nadie -nadie- proporciona ni proporcionará esperanza ni consuelo. Ni togados, ni pasma, ni ensotanados, ni milicos, ni coronados. Ni coaliciones patrioteras a cuatro manos. Todo extremadamente corrompido e ineficaz. Todo el mundo, esquinera de todo el mundo. Rabizas de saldo, ni soñar con scorts.

Luys Coleto
(Fuente: https://www.elcorreodemadrid.com/)

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