viernes, 26 de julio de 2019

EL CASO "JEFFREY EPSTEIN": ECHA A RODAR LA BOLA DE NIEVE



Al fin el anuncio del que se hizo eco este blog hace cinco años empieza a cumplirse. El millonario Jeffrey Epstein, un tortuoso personajillo que ha sido anfitrión de la élite del poder en su "isla de los placeres", a donde acudían selectos clientes que eran filmados manteniendo relaciones con menores -y tal vez ejerciendo "aficiones" aún más delictivas-, para así poder ser chantajeados y convertidos en marionetas del "deep state", ha sido detenido y va a ser procesado por tráfico de personas.

Como consecuencia ha salido a la luz la lista de sus clientes -uno de los más asiduos, el ex-presidente Bill Clinton, aunque también aparecen Edouard de Rothschild, Ted Kennedy, Henry Kissinger, el sobrino de George Soros, Peter, el príncipe Andrés de Inglaterra, actores como Ralph Fiennes y Alec Baldwin, ... sin que falten los "sospechosos habituales" (Michael Jackson, Harvey Weinstein, ...) o personajes de la política española que no voy a citar, pero que el lector curioso puede consultar aquí.

Donald Trump, Melania, Epstein y Hislaine Maxwell en 2000.
¿Es la primera dama una "chica florero" salida de la agencia
de modelos de Epstein?
Es lógico que muchos miembros del "stablishment" político, económico y de la industria del entretenimiento se haya puesto muy nervioso y se hayan apresurado a ofrecer explicaciones acerca de la naturaleza de su relación con Epstein, siendo la más rocambolesca la dada por el presidente Trump cuando comenzó a rodar la bola de nieve: a él le atraen las mujeres -declaró-, no las niñas.

Según avancen las investigaciones -y si Epstein no es "suicidado" antes-, va a salir a la luz mucha suciedad que no solo va a exponer a la luz tramas norteamericanas (el secuestro de niños en Haití, el "Pizzagate", la secta NXIUM, ...), todas vinculadas con el denominador común de la pedofilia, sino también ramificaciones europeas que la prensa va a tener problemas en explicar después de tantos años de silenciarlos.

En nuestro país asistimos al momento en que por fin el juez ha decidido procesar al fotógrafo Kote Cabezudo y el "caso Alcasser" se resiste a ser olvidado tras la vomitiva mirada que le ha concedido Netflix, la muerte del investigador Juan Ignacio Blanco y el extrañímo hallazgo de nuevos restos humanos en el paraje de La Romana, donde fueron trasladados los cuerpos de Miriam, Toñi y Desirée para escenificar ante la opinión pública su "descubrimiento". No olvidemos tampoco el caso "Bar España", llevado a paso de tortuga por los tribunales, y las denuncias por pedofilia a varios políticos de relumbrón.

El burdel de lujo del magnate, un paraíso para los visitantes, pero una sór-
dida cárcel para las "lolitas" obligadas a la esclavitud sexual.

Epstein es la cara visible de un mecanismo de soborno, chantaje y manipulación de los poderosos a través de sus "vicios" personales, curiosamente coincidentes en un porcentaje muy elevado. Quienes quieren distraer la atención del escándalo que supone la cascada de revelaciones que deberíamos ir conociendo de aquí en adelante van a intentar pasar desapercibidos tras de una cortina de humo muy conveniente para ellos, que sería el estallido de una guerra contra Irán.

Confiemos en que no se materialice esa posibilidad.

(posesodegerasa)

1 comentario:

  1. A ver si es verdad que los depravados de la mal llamada "élite" empiezan a por pagar todos los crímenes que han cometido.

    Y, de paso, que la bola de nieve se lleve también por delante a todos los personajes cutres de nuestro país, que actúan igual (bar España, Alcasser...).

    Si es así, muchas cosas cambiarán...

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