domingo, 30 de junio de 2019

LA INDIGNIDAD Y LA VERGÜENZA




Justo cuatro días después de las elecciones salen a la luz los documentos que demuestran que el nefasto José Luis Rodríguez Zapatero no solo negoció acuerdos políticos secretos con la banda terrorista ETA, sino que además advirtió a los asesinos del golpe que Francia preparaba contra ellos.


El entonces presidente del Gobierno reveló al mediador con la banda terrorista que Francia tenía previsto dar un golpe importante a ETA tras la detención de Ramón Sagarzazu (mayo de 2005). Este mediador respondía exclusivamente ante el jefe del Ejecutivo, quien puenteaba así al gobierno y al Parlamento, además de servirse de la información proporcionada por los servicios secretos españoles para complacer a la banda terrorista en lo que constituye un caso evidente de alta traición.


Que esta información haya sido discretamente silenciada por los "mass media" revela cómo este país traga con lo que sea. Las bendiciones póstumas al "fontanero" Rubalcaba, la entrevista al terrorista en paro Arnaldo Otegui en la televisión pública y la renuncia de los poderes públicos a investigar 350 asesinatos aún sin aclarar son otras vergonzosas muestras de cómo la desmemoria y el sectarismo nos condenan al enfrentamiento civil perpétuo. Lástima de nación, y de vidas sacrificadas.

(posesodegerasa)

2 comentarios:

  1. ZP sigue a día de hoy colgándose medallas por terminar con la banda terrorista, veremos la justicia si está a la altura de este gravisimo caso de alta traición pero viendo los antecedentes con Mr.X y los GAL mucho me temo que se va a ir de rositas

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  2. A lo largo de la "historia" las hembras de esta mierda de especie que tenemos han parido imbéciles, Nerón, Hitler, Netanyahu, Trump, Obama, Sánchez I el impoluto... pero como esta pobre mujer que trajo al mundo a este imbécil llamado ZP, ninguna, por cierto masón como no podía ser de otra manera, no se si es tonto de nacimiento, perdón a los tontos, o es un ser "diabólico"... lo segundo creo es lo acertado. Y el tonto sigue con sus tonterías y nadie se atreve a decirle, retírate ya de una santa vez, imbécil mío.
    Nunca sabremos el mal que ha llegado a hacer a lo largo de su vida, nunca.

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