lunes, 24 de junio de 2019

¿JUSTICIA O CAZA DE BRUJAS?



La sentencia, parece que definitiva, sobre el caso de La Manada (la hispánica, porque manadas -y muy violentas- de violadores argelinos, marroquíes, senegaleses, ecuatorianos o dominicanos hay a decenas, pero lo suyo se silencia) viene a complacer la exigencia social de castigo ejemplarizante, difícilmente justificable sobre la base de unos hechos cuando menos complejos, y que dejan lugar a dudas razonables sobre el consentimiento, al menos inicial, de quien ha resultado ser víctima tanto de su exceso de confianza como de un libertino sentido de la diversión que la puso en sintonía con cinco gañanes sobrados de testosterona y faltos de humanidad con el resultado de que un encuentro más animal que sexual ha devenido un desencuentro absoluto entre los tribunales y la justicia, el riesgo y las consecuencias y la mesura y la histeria.


Si bien este bloguero ha dejado clara su repulsa por la mentalidad de la que hicieron gala los trogloditas sevillanos ahora represaliados, no deja de apreciar la imposibilidad de dictar una sentencia adecuada en un desquiciado clima de linchamiento histérico, y la aberrante y antijurídica eliminación del principio "in dubio pro reo" en este caso, un caso que, no lo olvidemos, sienta jurisprudencia, y que por ello establece una base de indefensión para quien quiera que sea en el futuro acusado de análogo delito, pues consagra la validez absoluta de una parte pese a haber cambiado su versión según las pruebas la contradecían. De todo ello habla Joan Planas en un vídeo valiente que va a levantar ampollas, pero que advierte del infortunio que aguarda al varón cuando se le convierte en ciudadano de segunda. Que es ni más ni menos que lo que está ocurriendo ante nuestros ojos.



Se puede decir más alto, pero no más claro: estamos jodidos. La confluencia de una justicia "maricomplejines" que busca el aplauso fácil de la masa, la machacona insistencia de las hordas feministas y la torpeza de unos botarates que van a pagar por el robo de móvil más caro de la historia han puesto las bases para socavar la presunción de inocencia del varón, que es el gran premio que está en juego.

Y no me resisto a transcribir íntegro el comentario de "Luca Torelli" (sugestivo "nick"), alguien capaz de aplicar el sutil bisturí del pensamiento analítico en una época en que el supremacismo emocional parece dar todo resuelto, y en que tan fuera de juego se halla la racionalidad:

Muchas gracias, chavalotes: con vuestro proceder depredato-
rio nos estáis poniendo el cuello en la guillotina a todos
Como persona que se ha LEÍDO la primera SENTENCIA así como una parte de los interrogatorios voy a poner mis razones de por qué creo que los miembros de la manada son INOCENTES en el caso concreto que nos ocupa:

1) La chica dice que la manada le estaba acompañando hasta su coche, pero hicieron un trayecto en una dirección que nada tenía que ver. La cámara de la plaza muestra además a un miembro de la manada señalando el camino a seguir, lo cual tampoco tiene sentido si el camino lo marcaba ella. En ese periplo fueron primero a un bar, luego a un hotel y acabaron en el portal, nada de ir al coche.

Además, está comprobado que ella conocía el trayecto hacia su coche (admitido por ella misma) dado que había realizado ese mismo periplo (plaza-coche) varias veces ese día. En el interrogatorio ante el juez no tiene ninguna explicación contundente hacia esto y responde de manera muy poco convincente diciendo que pensaba que sí estaba haciendo el trayecto correcto.

2) Ella sitúa al portero del hotel en su denuncia dentro del mismo y subido a unas escaleras. De este modo ella al haberse quedado fuera podría justificar el no haber podido escuchar la petición del Prenda al portero sobre una habitación para tener "relaciones" (lo digo finamente). Durante el juicio el portero explica que él estaba más cerca de la puerta y la chica ya cambia su testimonio.

La masa vociferante: cuánto más ignora, más rotunda es en
sus pronunciamientos
3) La conversación entre el portero y el Prenda es dividida en varios puntos por el juez del voto particular. Del testimonio de la chica se deduce que escuchó partes de la conversación tanto anteriores como posteriores a la petición de la habitación, pero no esa parte. Extrañamente oportuno, como poco (además, para qué va uno a un hotel si no es para pedir una habitación).

4) La chica en su denuncia confunde el nombre del hotel y cita uno de los que el portero recomendó al Prenda para mantener relaciones. Lo cual chirría al poderse especular con que escuchó más de lo que se presume y de ahí el equívoco.

5) En la denuncia habla de que los chicos dejaron los vasos de plástico fuera del portal para poder introducirla por la fuerza y de que incluso le taparon la boca. En juicio cambia su relato y ya no habla de violencia sino de ir cogida de la mano de dos de ellos y de que le hicieron un gesto para que hablase más bajo. ¿Miedo a qué posibles videocámaras desmintiesen su primera versión? Sea como sea, los vasos fueron encontrados en el lugar de los hechos y no fuera del portal como ella había asegurado en su primera versión.

6) Los vídeos. Tenemos un peritaje técnico hecho por la policía que es considerado como absurdo por el juez disidente, ya que se llega a asegurar algo tan inverosímil como que ella agarra un pene "para no perder el equilibrio".

7) Hay un audio con una conversación que acabaría con todo el caso, ya que se escucha un "sí" expreso, pero la policía con todos sus medios se declara incompetente para depurar ese audio y establecer así la persona que susurra ese "sí" (un consentimiento explícito y que echa por tierra todo el discurso del no consentimiento de las del "yo te creo, sister, aunque te contradigas más que el refranero). Muy extraño.

8) El único peritaje de los vídeos hecho desde el punto de vista médico por un prestigioso experto descarta sumisión, habla de "participación activa"," movimientos sincronizados" y observa incluso "delicadeza" en los varones.

9) Ella dice que ellos se marchan corriendo de manera escalonada, pero las videocámaras muestran que salen andando tranquilamente e incluso en el momento en el que ella sale del portal los miembros de la manada todavía están en la misma calle (captado por las videocámaras).

Mastuerzos que apoyan la tauromaquia, si al final el dia-
blo los cría y ellos se juntan.
10) Su preocupación inicial es por el móvil robado. La chica cuenta angustiada que tiene instalada una aplicación que sube automáticamente a la nube todo lo que graba. Cabe la posibilidad de que ella pensara incluso que uno de los móviles con los que se grabó lo sucedido podría haber sido el suyo. Esto justificaría una especial angustia por la posibilidad de que esos vídeos hubiesen trascendido.

11) Los resultados del cuestionario Salamanca definen su personalidad como "histriónica" (exagerada) y con alta capacidad para la frustración.

12) Ellos son los que comentan a la policía la existencia de los vídeos como prueba exculpatoria.

13) El propio testimonio en juicio de la chica con fragmentos como este: “No hablé, no, no, no grité, no hice nada. Entonces, que yo cerrara los ojos y no hiciera nada, lo pueden interpretar como que estoy sometida o como que no.” O que diga que se estaba sintiendo molestada por los chicos durante el trayecto, pero al poco rato se estaba besando con uno de ellos voluntariamante.

14) Los partes médicos no revelan lesiones ni vaginales ni anales (aunque según los expertos esto también puede ser compatible con una agresión sexual).

 15) Y bueno, vale que no son precisamente listos pero: ¿quién intenta reservar la habitación de un hotel donde dejas testigos y tus datos para cometer semejante delito?

Me dejo más cosas para no extenderme. Mi opinión es que la chica sabía perfectamente a lo que iba, o sea, que el acto sexual estaba pactado entre las partes. Pero claro, del dicho al hecho hay un trecho y en ocasiones nuestras decisiones tornan malas cuando no somos capaces de asumir todas sus implicaciones. El hecho de que la dejasen sola en el rellano y robándole el móvil supuso una vejación que incrementó muy probablemente en ella un sentimiento de humillación y expectativas de rechazo social por los prejuicios imperantes. A esto se sumó la angustia sobre la posibilidad de que esas imágenes trascendiesen y claro, es normal que una chica de 18 años no quiera que su entorno la vea haciendo un beso negro a un desconocido en un rellano.

Algo muy similar pasó con el caso de la feria de Málaga que, no sé si recordaréis, fue el primer intento de prensa y políticos de izquierdas de crear un gran caso mediático. Esa vez los chicos fueron declarados inocentes por una jueza y no solo eso, la acusadora acabó confesando que se había inventado la violación, que todo había sido consentido y que lo que tenía era miedo de que los vídeos hechos por los chavales trascendiesen, por ejemplo, a su novio. A la chica le cayeron unos meses de cárcel que, por supuesto, no cumplió.

Eran otros tiempos. Ahora la presión mediática se ha disparado y, como bien apunta Joan, la perspectiva de género ha llegado de la mano de algún juez medrador y sin escrúpulos con nuevos postulados como este: "La perspectiva de género llega al Tribunal Supremo, y uno de los once nuevos criterios a valorar en la declaración de la víctima (solo aplicable a mujeres), es que si se contradicen o no son coherentes es por miedo, no porque mientan."

Este ha sido un gran ardid usado por los jueces para condenar a la manada: si la chica se contradice en numerosas ocasiones no es porque mienta, sino porque tiene miedo.

Lo que da miedo es la situación en la que nos sitúa esto a los varones de este país y a nuestros derechos fundamentales. Meses antes ya había llegado el primer aviso con aquel nuevo dogma del Supremo que establecía que cualquier daño causado por un varón a su pareja o ex-pareja era por el hecho de su condición de mujer. Esto se estableció así con aquella sentencia vomitiva en la que se ponía a un hombre el DOBLE de pena que a su pareja en el siguiente supuesto: ella le había metido a él un puñetazo, él respondió con un manotazo y ella culminó con una patada. O sea, según el Supremo ese manotazo fue por su condición de mujer y no por la lógica aplastante de que a nadie le gusta ser agredido. Repasemos: ella inicia y acaba las agresiones siendo además por definición de mayor grado y es a él a quien le cae el doble de pena. Coclusión: si vuestra pareja mujer os agrede os jodéis y, es más, rezad porque no se lesione en el intento.

¿Justicia patriarcal? ¿Dónde?
Y aún podemos considerar otros factores que inducen a la duda razonable de que tal vez no hubo delito, sino consentimiento inicial y arrepentimiento posterior de la pretendida víctima: las versiones de ellos son siempre desde el primer momento coincidentes, a pesar de haber sido interrogados por separado. Jamás se contradicen y todas las pruebas circunstanciales aportadas al caso (testigos, cámaras callejeras, ...) confirman su versión, mientras que cuando esas mismas pruebas van desmintiendo la de ella, ésta se limita a cambiarla y a reformular su relato de los hechos.

Que ese proceder sea validado por los tribunales supone el fin del Estado de Derecho. A partir de esta sentencia hay ciudadanas de primera, las mujeres, cuya palabra, incluso desmentida y luego modificada, es el elemento probatorio definitivo y único, y ciudadanos de segunda, los nuevos judíos, los nuevos negratas, la casta de los parias, la hez mentirosa y criminal por principio, los hombres, a los que el testimonio femenino, no necesariamente coherente, basta para empujar a la condena penal y social, a la muerte civil (civil de momento) y al linchamiento moral, todo en el mismo lote.

Y, por supuesto, todo el que proclame que estamos ante una barbaridad anti-jurídica es un machista.

(posesodegerasa)

7 comentarios:

  1. Ni Orwell hubiera imaginado una novela como esta, es acojonante ver a la fiscal hablar de violación continuada sin ninguna vergüenza, no puedo quitarme esa imagen de la cabeza

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  2. Totalmente de acuerdo contigo, añado, hombre, blanco y heterosexual... estamos bien jodidos.

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    1. YO MISMO:
      -Lo peror de todo es que esto se hace con nuestros impuestos (somos el colectivo que mas aporta con diferencia a las arcas del estado) y nuestro consentimiento por medio de las votaciones.

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  3. Veo que la patética estrategia del abogado de éstos intelectuales ha funcionado en algunos casos.

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    1. Si se refiere a que pretende atenerse a la ley escrita y a las pruebas a las que ha tenido acceso el tribunal, es, desde luego, algo inaceptable. ¿Quién se creerá ese tipejo, formado en leyes y jurisprudencia, frente a la jauría vociferante que reclama el fin del principio de no discriminación por razón de sexo y la abolición de la presunción de inocencia?

      Es evidente que es la iracunda turbamulta la que tiene razón, ¿no ven cómo gritan?. No pretenderemos encima que se lean la sentencia.

      Y ahora, desactivando la ironía, ayer Irene Montero llegó a decir que esta sentencia del Supremo no hubiera sido posible sin la presión de la calle, es decir, reconoció el éxito de la coacción populista contra los jueces.

      ¿Eso no le parece patético a usted?

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    2. J
      No ve usted que la "estrategia" del Abogado es la de ser OBJETIVO y no al revés.

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  4. El hombre da energía a la mujer, y la mujer da intelecto al hombre. La táctica empleada con esto del hembrismo, que no feminismo, es volver a el hombre más salvaje, cosa que cada día parece más obvio, y a la mujer más débil, a pesar de lo mucho que vociferan en las manifestaciones hembristas. En esas manifestaciones, se den cuenta o no, muy a su pesar, lo demuestran, si la mujer tuviera realmente fuerza no necesitaría de ninguna de esas manifestaciones. Han caído en la trampa como moscas en un pastel. Ni la mujer ni el hombre se han dado cuenta de las intenciones que tienen los que mueven los hilos del poder oculto. Ellos nos quieren deviles, así nos manejan mejor. Divide y vencerás. Siempre lo han hecho y por lo menos hasta ahora lo han conseguido. Hemfrentados, hombre y mujer el amor se difumina y acaba por confundirse con algo parecido a lo que cinco machos en celo y una hembra, no se si en celo o cómplice de la causa, perpetraron. Si, el Amor es un peligro para esta elite oscura, les de miedo, lo temen como a un nublado los labradores cuando la cosecha está lista para ser recogida. Nos quieren temerosos, llenos de incertidumbre y dolor, es como cosechan de nosotros su sustento. El amor entre hombre y mujer, en las culturas ancestrales, como la indu, por ejemplo, era sagrado, ahora, como es el caso de "la manada", con ese título está todo dicho. Volvemos a las cavernas. Aunque eso tampoco les conviene, más bien nos prefieren vociferando en las manifestaciones o en el "fútbol"o enviando "wasapes" al que tenemos al lado. Así somos más "apetecibles".

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