domingo, 12 de mayo de 2013

UN JUEZ DESMONTA LAS ACUSACIONES DE "VIOLENCIA" CONTRA LOS ESCRACHES


Ha tenido que ser un juez quien ha rebatido la sarta de exageraciones, falsedades y disparates que todo el aPParato de PPropaganda del PPartido en el gobierno ha lanzado sobre las acciones de señalamiento -conocidas como "escraches"- a los responsables de la situación actual, exageraciones, falsedades y disparates que pasan por comparar a quienes ejercen su derecho pacífico de reunión sin armas, expresamente amparado por esa Constitución tan guay y que tanto festeja nuestra feliz y corrupta clase política, con nazis, etarras y otras bichas cuyo mero nombramiento parece la prueba definitiva de tener razón. Frente a tanto dislate, y a la denuncia del marido de esa esencia patria que es Soraya Sáenz de Santamaría (que lleva la devoción mariana hasta en el apellido), cuya paz de espíritu se vio turbada al ver a muchos desconocidos reunidos frente a su portal el día 5, el juez ha establecido que la concentración denunciada fue un acto de libertad de expresión, amparado por el derecho de manifestación.

Es más, el auto del juez señala los límites dentro de los cuales una acción de este tipo resulta conforma a la legalidad, estableciendo que el derecho de reunión "no ampara el insulto, la amenaza, la coacción y el uso de la fuerza", y especificando, al respecto, los actos de violencia que rebasarían el límite de legalidad de un escrache: "golpear la puerta del domicilio, realizar pintadas, intentar superar el control policial que rodeaba la vivienda, lanzar objetos, acometer a los agentes policiales, formar barricadas, causar daños al mobiliario".

El juez reconoce que "nada de esto se produjo el día 5 de abril del presente año ante el domicilio de la familia de la vicepresidenta del Gobierno, pues lo relevante no es que la manifestación se haga ante ese domicilio particular de un político, sino que el derecho de manifestación se realice conforme determina el artículo 21 de la Constitución, de forma pacífica y sin armas, aunque no se realice la comunicación previa".


Como se ve, la apocalíptica violencia que nuestros acongojados políticos ven en la acción de quienes realizan una crítica abierta y pacífica ante su insensibilidad y complicidad con una política ultraliberal que daña a los sectores más débiles de la sociedad parece existir solo en sus enfermizas mentes. Las molestias que causa un escrache -que las causa- dañan derechos secundarios respecto a aquellos cuyo ejercicio supone esta actividad, y solo quien piensa que derechos son los suyos y al resto que le den morcilla puede escandalizarse al ver, o experimentar, una reacción social tan comedida.

"Estas perturbaciones -señala el juez, al que pronto le va a tocar experimentar el "respeto" de que hace gala el Partido Popular cuando los tribunales les quitan la razón- no se encuadran dentro de la violencia o la fuerza en las cosas que requiere el tipo de las coacciones y si en el ámbito de la libertad de expresión, y son consecuencia inevitable del ejercicio del derecho de manifestación".

Y esto, señora Cospedal,
¿no es violencia?
El mismo presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Gonzalo Moliner, ratificó el miércoles la tesis del sensato juez aludido, al afirmar en declaraciones a la Cadena Ser que las protestas que han llevado a cabo algunos ciudadanos junto a viviendas de políticos y cargos públicos, no están siendo violentas, y, por lo tanto, constituyen un ejemplo de la libertad de manifestación.

Expulsar a ancianos dependientes, familias, parados, etc. de sus casas por la fuerza es, a los ojos de la Casta parasitaria que nos gobierna, un triunfo del orden y la ley. Protestar contra ello es el colmo de la agresividad, la violencia y ... ¡oh, apoteosis de la maldad! NAZISMO !!!.

Un poco de cultura, señores, que la gomina caducada les está friendo el cerebro. ¿Quién se parece más a los nazis, los agentes uniformados que echan a la gente de sus casas, como lo hacían las milicias hitlerianas con los judíos, o la gente que pacíficamente se enfrenta a un poder indecente? Los nazis se quedaban con las propiedades de los judíos, como lo hace una Banca vampírica de la que ustedes son los lacayos y cómplices. No se presenten como víctimas, porque ustedes son los verdugos que se ensañan con los débiles, que les roban la dignidad, el trabajo y la vivienda, que les empujan a la desesperación y -con intolerable frecuencia- al suicidio. Ustedes, pobrecitos acosados en la vivienda de la que otros carecen porque ustedes han sido cómplices en robarles, son unos hipócritas de tomo y lomo.

En consonancia con la histeria y el alarmismo de que hace gala el gobierno, la inefable Mª Dolores de Cospedal afirmaba la semana pasada que los escraches le recordaban los años previos al 36 (¡caramba!, no la suponía tan mayor).

Para colmo del cinismo, la perla citada fue expelida en unas jornadas dícese que de debate bajo el orwelliano lema "Los políticos no son el problema", presente en rótulos a los que debía faltarle la última palabra (añadirle al lema "menor"o "minúsculo" le evita a las jornadas el aspecto de encuentro dadaísta, de simposium cómico o de apéndice de las conmemoraciones del surrealista Salvador Dalí).


Continuando con la criminalización de la protesta, el pasado lunes el Ministerio del Interior ordenaba a la Policía -con la firme protesta en contra del S.U.P.- definir los escraches como "acoso y amenazas". Vamos, el típico recurso del matón para consumar sus abusos: "Es que ese manifestante me ha mirado mal". La lógica de todo el asunto está muy clara: los políticos señalan y los matones uniformados atentan. Tantos años de acusar al diario "Gara" de hacer lo mismo para acabar aprendiendo de ellos ... Este gobierno carece de coherencia, además de decencia y de vergüenza.

En este país, ya se sabe, lo grave no es que los gobernantes roben, mientan, manipulen, estafen, engañen, ... etc., algo a lo que al final uno se acostumbra. Lo grave es que la gente proteste y se lo eche en cara. Esta gente hubiera acusado de terroristas a cada uno de los profetas del Antiguo Testamento, que al fin y al cabo "escrachaban" a los malos gobernantes, como se dice que Cristo hacía con los fariseos, acusándoles públicamente por sus desmanes. Y luego van a misa ... ¡Por algo propugnan un sistema educativo del que han apeado -anulado con ventosidades- la comprensión de textos!

Finalmente, y por cerrar una entrada de estas por las que los amigos me avisan que acabaré ante los tribunales, me gustaría recordar a uno de estos pobrecitos "pacíficos" del PP, acosados por una chusma desagradecida que se resiste a ser pisoteada y a la que califican de "nazi". El energúmeno en cuestión se llama Sigfrid Soria, y twitteó en su dia la perla que aparece debajo de estas líneas. ¡Qué mayor repulsa a la violencia que la de este Ghandi, este Thoreau, este Luther King presto a la hostia justiciera, a la santa ira, a arrancar cabezas como Conan el Bárbaro (aunque, según su prosa, barbaridades, por supuesto, son las de los demás)!


¿Los nazis son los manifestantes de la P.A.H., señora Cospedal? Pero si este primate hasta comparte nombre con el héroe de la mitología germánica, el Sigfrid que protagoniza la tetralogía operística de Wagner, compositor favorito de Adolf Hitler. Hágase un favor, y piense antes de hablar. Un poco de reflexión favorece el no decir estupideces.

1 comentario:

  1. Me gusta mucho el blog, les escribo aquí desde la Amerindia, (la que sus ancestros saquearon ,robaron y "catolizaron" y les digo: si que están jodidos con esa ralea de políticos; por acá igual, el gen de la corrupción vino en la Pinta, La Sta.María y La Niña y tomó raíz en nuestros dirigentes, entonces también estamos jodidos.

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