martes, 27 de noviembre de 2012

"VALS CON BASHIR", UN TESTIMONIO DEL HORROR


El 16 de septiembre de 1982, el director israelí, Ari Folman, con 19 años de edad, fue testigo presencial de la masacre de Sabra y Chatila al formar parte de las Fuerzas de Defensa Israelíes.

Más de 150 hombres de la Milicia Falangista Libanesa --de inspiración católica y cuyo nombre se debe a Falange Española--, fueron autorizados por el ejército israelí para entrar en los campos y durante las siguientes 40 horas la milicia Falangista asesinó e hirió a 3.500 civiles desarmados, la mayoría de ellos niños, mujeres y ancianos.

Cuando el recuerdo del Holocausto judío parece ser un salvoconducto a perpetuidad para pisotear los derechos humanos, el Holocausto palestino sigue ajeno a la memoria de occidente y a la acción de la justicia. La película es un originalísimo recordatorio de un drama que debería avergonzar a quienes lo perpetraron tanto como a quienes lo permitieron.

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