lunes, 9 de abril de 2012

GRECIA: EL SUICIDIO DE UN JUBILADO PONE EN EVIDENCIA LA DESESPERACIÓN DE LOS CIUDADANOS

"Soy jubilado. No puedo vivir en estas condiciones. Me niego a buscar comida en la basura. Por eso he decidido poner fin a mi vida". Estas palabras decía el mensaje que llevaba en un bolsillo. El hombre, de 77 años, un farmacéutico retirado al que se le comían las deudas, se pegó un tiro y murió a escasos metros del Parlamento poco antes de las nueve del sábado 5 de abril, en plena hora punta en el kilómetro cero ateniense. Fue un suicidio público que ha desatado una ola de cólera, dolor y reconocimiento: tuvo un final por el que cada vez más ciudadanos optan en una Grecia asfixiada por los recortes. La nota del suicida hacía responsable al Gobierno griego de “aniquilar cualquier esperanza de supervivencia” con sus medidas de ajuste.

El lugar donde el jubilado se suicidó se ha convertido en un improvisado altar lleno de flores, velas y mensajes. “¿Quién será el próximo?” podía leerse en uno de ellos. Pregunta de fácil respuesta: solo la suma de las cifras de paro (el 21 %, más del 50 % entre los jóvenes) y el sentimiento de humillación nacional avienta por sí sola sombríos pronósticos. “No quiero dejar deudas a mis hijos”, fueron las últimas palabras del hombre.

(Fuente: http://www.narom.org/)

No hay comentarios:

Publicar un comentario