martes, 8 de junio de 2021

LA PLANDEMIA A JUCIO



Sí, tengo miedo frente al crimen organizado al nivel más alto inimagible, pero no soy el único. Quizás por el trabajo que hemos hecho desde el Comité de Investigación del Coronavirus es que creo que estoy en posición de actuar como lo estoy haciendo. Pienso que no tengo opción, que nosotros no tenemos opción. Todos debemos combatir esto porque realmente -y nunca hubiera anticipado que diría algo así porque soy abogado- es una lucha del bien contra el mal.

Tengo protección de muchas personas. Y, aunque sea probablemente peligroso, está destinado a suceder así. Tengo una tarea que cumplir, al igual que todos los que están trabajando conmigo. Somos necesarios. Debemos hacerlo para detener esto.

Habrá una serie de juicios próximamente en tres continentes y ahí veremos si los sistemas legales aún funcionan o si están completamente bajo el control de la otra parte, lo cual dudo que sea así.

Buscan la reducción de la población mundial -algo que probablemente logren mediante lo que están inyectando con la 'vacuna experimental' sin testear-, la destrucción de la clase media y la de las pequeñas y medianas empresas, que serán supuestamente sustituídas por algunas de las grandes plataformas angloamericanas, como Amazon.

Los pasos de esa “agenda” están a la vista de todos desde hace años, basta con buscar en internet para encontrar todas las evidencias.

Mientras todos están mirando en dirección al 'innombrable', la mayoría no ve lo que realmente está pasando o lo ven pero no entienden por qué está pasando.

El hecho de que se haya desacreditado sistemáticamente en los medios de comunicación a los científicos y expertos que hemos entrevistado, que ni siquiera se los invite a debatir y que si se habla con ellos en algún vídeo, es muy probable que lo retiren de las redes sociales, ocurre porque la otra parte tiene realmente miedo y sabe que una vez que comience esta discusión, una vez que se mire hacia el otro lado, la gente podrían llegar a darse cuenta de que el plan no tiene nada que ver con la salud. Lo que algunos llaman ‘daños colaterales’ no son daños colaterales, sino el daño pretendido. Lo único que les importa es el dinero y el poder.

En esta trama siniestra, así como hay protagonistas, hay también “marionetas” contra las cuales dirigiremos nuestras demandas. A estas figuras visibles los de arriba no dudarán en sacrificarlas cuando estén sentadas en el banquillo de los acusados.

Al igual que los automóviles diésel de Volkswagen eran productos que funcionaban, pero eran defectuosos debido a un denominado dispositivo de desactivación porque no cumplían con las normas de emisiones, también las pruebas de PCR -que son productos perfectamente buenos en otros ámbitos- son productos defectuosos cuando se trata de diagnosticar infecciones.

Todo lo que hay que hacer es invalidar los test PCR. No más infecciones. Todo el castillo de naipes caerá.

Dos ex empleados de la OMS -uno de ellos, la doctora Astr1d Stückelberger- nos dijeron que a fines de enero de 2020 la industria farmacéutica presionó en una reunión a la OMS para que anunciara una emergencia de salud pública de interés internacional. Esto era muy importante para ellos porque necesitaban este anuncio para cumplir con su agenda: lograr que todos se vacunaran. Y, para lograr que las personas se inyectaran con algo que ni siquiera es una vacuna, sino una terapia génica experimental que nunca se ha probado antes, primero necesitaban la declaración de una emergencia de salud pública de interés internacional.

Esa sería la base para que Estados Unidos otorgara la aprobación de uso de emergencia o que Europa diera a esta droga una aprobación de uso condicional. Esto es lo que perseguían.

Sin embargo, en esa reunión mantenida a fines de enero no había casos. Entonces la mayoría de los participantes se preguntaban de qué se trataba esto si no ocurría nada malo. Dos semanas después, volvieron a reunirse y de repente tenían los casos. ¿Por qué? Porque mientras tanto Drostren proveyó su test PCR y, al usarlo, lograron obtener miles de casos. Eso fue suficiente para declarar la emergencia de salud pública de interés internacional.

Todo tiene que ver con el alto porcentaje de falsos positivos que arroja el test PCR cuando la muestra se somete a más de 35 c1clos de amplificación. Y este tipo (Drosten) dijo que su test tenía que someterse a 45 ciclos de amplificación.

Esta es la conclusión a la que han llegado muchos científicos alemanes, como los profesores Bhakdi, Reiss, Mölling, Hockertz, Walach y muchos otros, entre ellos el mencionado profesor John Ioannidis, y el premio Nobel profesor Michael Lebitt de la Universidad de Stanford. La opinión más reciente es la del doctor Mike Yeadon, antiguo vicepresidente y director científico de Pfizzer, que ocupó este cargo durante 16 años.

Suecia, con su enfoque de laissez-faire, y Gran Bretaña, con su estricto cierre, por ejemplo, tienen estadísticas de enfermedad y mortalidad muy semejantes. Lo mismo descubrieron los científicos estadounidenses en relación con los distintos estados de ese país: no hay ninguna diferencia en la incidencia de la enfermedad si un estado aplica un confinamiento o no.


Estos son los hechos que arrancarán las máscaras de las caras de todos los responsables de estos crímenes. A los políticos que creen a esos corruptos, estos hechos se les ofrecen como un salvavidas que puede ayudarles a reajustar su curso de acción y a iniciar la tan esperada discusión científica pública para no hundirse con esos charlatanes y criminales.

(Extracto de entrevista realizada al Dr Reiner Fuellmich por James Delingpole en su podcast):

2 comentarios:

  1. Me da en la nariz que poca cosa va a salir de estos juicios. Sabiendo que la mayoría de los jueces pertenecen a logias masónicas... no espero nada nuevo. Y en el caso de que haya gente con sentencias firmes, me temo que serán simples comparsas. Los verdaderos culpables de todo se irán de rositas, igual que pasó después de la Segunda Guerra Mundial

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  2. Las demandas tendrían que ir contra los periodistas de los medios más importantes de cada país ya que sin haber sido médicos decretaron los exámenes y los protocolos de entubación y vacunación como la única solución negando intervenciones científicas médicas en debate. Son cómplices de muertes de personas.
    Eso llevaría a que en juicios terminaran confesando que fue lo que les dijeron en privado mostrando premeditación.

    Como son títeres y son piezas que serán "sacrificadas" por la élite, la gente se podría enterar al resolver en el juicio que esto deba ser televisado por 1 televisión y radio de cada país.

    Nótese que el reseteo todavía no sucede ya que estos periotíteres no funcionarían si no recibiesen jugosas sumas de dinero.

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