sábado, 22 de mayo de 2021

LA SALUD ES NUESTRA



La salud es una cuestión de ámbito estrictamente privado, y como tal debe ser gestionada de manera personal e intransferible por cada individuo, ninguna institución puede ni debe jamás tener el control sobre los procesos de tratamiento o curación de ningún ciudadano.

Hace aproximadamente 120 años que el señor Louis Pasteur presentó al mundo su fraudulenta teoría microbiana, una teoría que suscitó el rechazo y la desaprobación de la comunidad científica y médica de aquel momento, pero que con la ayuda de los lobbys del petróleo, y otras industrias afines, consiguió imponerse y oficializarse sin ni siquiera haber sido contrastada empíricamente.

De ahí nace la big pharma, la medicina alopática, y más tarde la OMS, financiada con capital privado procedente de las mismas corporaciones que apoyaron al señor Pasteur en sus inicios, ejecutando agresivas campañas mediáticas contra toda disciplina terapéutica que no se ajustase estrictamente a los postulados oficiales.

Ya hemos visto en que consiste la trampa de esa teoría, y de la m€dicina iatrogénica en general, que solo ha causado sufrimiento, enfermedad y muerte durante los últimos 120 años, además de servir como marco ideal para la implementación de numerosas estafas sanitarias, incluida la actual plandemia.

No se puede sostener esa mentira por más tiempo, debemos hablar alto y claro sobre ello, incidiendo en la raíz intrínseca del problema. Si utilizamos la narrativa oficial para intentar desmontar la farsa covidiana, cambiando las formas, pero manteniendo el fondo nos quedaremos en la corteza, y el problema continuará.

El paradigma de la falsa teoría microbiana del contagio y la infección ha sido pieza clave para que los gobiernos de diferentes países tomasen el control y se auto-adjudicasen el poder de decisión sobre la salud de los ciudadanos, alegando engañosos argumentos de supuesta seguridad nacional.

Pero ha llegado el momento de emanciparse, cada ser humano debe asumir la responsabilidad de gestionar su vida y su salud sin depender de la aprobación de ningún estado o institución, porque se ha demostrado que esa dependencia es altamente peligrosa, por no decir directamente mortífera; la salud es nuestra, de cada persona, de cada ser, y somos nosotros los que decidimos. No dejes que nadie decida por ti, tu eres el primer y último responsable de tus acciones y de tu existencia, como individuo libre, consciente y soberano.

Un abrazo grande a todos los desobedientes respiracionistas, (y a los que comparten los textos sin censurar nada) la cabeza alta y la cara descubierta siempre, energía y Rock and roll para todos.

Mártin Sánchez

3 comentarios:

  1. Somos pecadores, la mayoría asintomáticos

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  2. -Hijo,pecas?
    -Pecas, padre?? Hasta en el culo.
    🙉🙊🙈
    Saluddd 🙌

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  3. ¿También somos asintomáticos de SIDA, Ebola, Influenza, Sarampión, Varicela y herpes Zoster o solo del covid?

    Me temo que esa excelente pregunta nosotros la entendemos muy bien pero dudo que un covidiano pueda procesarla ya que a donde le han disparado via lavado de cerebro desde el arresto domiciliario es a su sistema emocional que pesa mucho más que el racional a la hora de tomar decisiones.

    Así es como manipulan a las masas, en base a la emoción (miedo-protección) y no a la razón.

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