domingo, 9 de mayo de 2021

EL "TOQUE DE QUEDA", OTRO ABSURDO COVIDIANO


2 comentarios:

  1. Hemos permitido que a los sanos nos trataran como delincuentes, perseguidos por los mierdas de los balconazis, perseguidos por los "bozaleros", perseguidos por la policía, tratados de irresponsables porque algunos decidimos vivir, morir todo ser vivo muere desde que nace es perseguido por ella, nos hemos dejado encerrar y hoy han dado "libertad" y la han cogido como un regalo, pero no hicimos nada cuando nos la quitaron, han salido a la calle a celebrar que se puede salir a partir de las 12 horas, y como somos así, lo han cogido como una liberación, se han dado cuenta que nos pueden encerrar cuando ellos quieran y que salimos cuando ellos quieran... y a esto se le llama libertad. El pájaro es libre porque no tiene la medida cogida del tamaño de su jaula, nosotros nunca sabremos el tamaño de la nuestra, a cualquier cosa que te digan que hacer o no es libertad, yo no he salido esta noche, no hice caso cuando me encerraron y mucho menos cuando debo salir... pero eso es solo mi manera de ver todo esto, no es mejor ni peor, solo diferente, nadie es libre si otro nos dicen que hacer o que no hacer, si te doy libertad es que antes no la tenía y si te la quito es que nunca la tuve. Un rollo mental pero si se lee despacio se coge rápido. Algunos peces viven en las peceras.

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    1. Soy Dalinar y estoy de acuerdo contigo. Vivimos en un estado policial, no de alarma, calcado a la situación de la Alemania Oriental o la URSS de los años sesenta. El problema no son estas leyes absurdas, es el apoyo ciego que le da la mayoría de la población. Sin esa población no hubiese sido posible el ascenso de Hitler al poder, del Holocausto judío, de la revolución comunista en Rusia, de los fascios en Italia, y así ha ocurrido siempre. Pensarás que exagero y que mezclo contextos, pero no es así. Todo movimiento totalitario tiene éxito siempre con el apoyo, por acción o inacción, del pueblo subyugado. Ahora es lo mismo. La presión no viene de los gobiernos, ni de la OMS, ellos sólo dictan. La verdadera dictadura la ejercen los que están dispuestos a pegarse contigo en la calle para que obedezcas, lo que están dispuestos a discutir, a llamar a la policía si respiras aire... Sin esas personas, este plan no sería viable, y lo saben... Y eso es lo que te coarta, ya puedes decirle a alguien que se lea el BOE, que no tienes obligación de la mascarilla en espacios abiertos, que tienes prescripción médica, lo que quieras, habrá discusión, habrá coacción, habrá amedrantamiento, habrá presión social sobre ti. Con la vacuna pasa igual. Al final te vuelves igual de insensible que ellos y llegas a pensar "hasta que no empiecen a morir de verdad los vacunados y sea tan evidente que los medios no lo puedan ocultar no acabará esta realidad distópica que ni la imaginación de Orwell habría ideado". Lo que me temo es que para entonces, como dijo Niemoller en la última frase de su famoso poema: "Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".

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