viernes, 21 de mayo de 2021

A PROPÓSITO DE CEUTA Y MELILLA



Gracias a la desclasificación de documentos en EE.UU. se supo que en 1979 el rey Juan Carlos I habló con el senador Ed Muskie, enviado especial del presidente Carter, de que España se desprendiera de sus dos plazas de soberanía en el norte de África.

«Melilla se podría ceder a Marruecos en un plazo relativamente corto de tiempo porque allí solo vivían 10.000 españoles». El ejército –se puede leer en el informe- «protestaría, pero en dos meses, él (Juan Carlos), podría controlar la situación». También propuso el monarca poner a Ceuta bajo el control de un protectorado internacional «en plan Tánger».

Así lo comunicaba el embajador de EEUU en España, en un cable diplomático que resumía el encuentro, celebrado el 30 de abril de 1979 en el palacio de La Zarzuela, y en el que estuvo presente.

Ya, tres años y medio antes, con Franco agonizante y ocupando como príncipe la jefatura interina del Estado, Juan Carlos I claudicó ante el chantaje de la “Marcha Verde”, renunciando a una parte del territorio español. En el último Consejo de Ministros presidido por Franco ya se trató el tema de un contraataque militar en caso de una eventual invasión marroquí del Sahara. Hay quien afirma que, al tener noticia de que la invasión había comenzado, desde la cama y casi moribundo, Franco dio la orden de contraatacar. Pero el príncipe hizo oídos sordos, con gran enfado de las fuerzas militares españolas que tuvieron que abandonar aquél territorio.

A saber qué acuerdos secretos hubo por medio … Como en otras descolonizaciones, «de aquellos polvos vienes estos lodos».

La defensa de la españolidad de Ceuta y Melilla ha costado cara a algunos. Tras la reunión de Juan Carlos I con el enviado del presidente Carter empezó a crearse cierta corriente de opinión en favor de que España se desprendiera de Ceuta y Melilla. Así, Santiago Carrillo, amigo del rey, hizo unas declaraciones afirmando que era de justicia "devolver a los moros" ambas poblaciones. De inmediato le contestó de modo enérgico, desde el periódico 'Ya', el ex-ministro e historiador Ricardo de la Cierva, apoyando la españolidad de ambas ciudades autonómicas.

Duro alegato que reproduje en el diario que yo dirigía entonces, “El Telegrama de Melilla”, junto a otras manifestaciones en favor de ambas ciudades. Me costó el puesto. El diputado de UCD (el partido de Suárez, entonces en el poder) en dicha población, José Manuel García-Margallo, quien se inició políticamente en la Juventudes Monárquicas Españolas (JUME) y ha estado muy vinculado de siempre a Juan Carlos I, reaccionó de inmediato exigiendo mi cese. En suma, fui fulminado por defender la españolidad de aquella tierra.

No hay que olvidar que Melilla forma parte de España desde 1497 y Ceuta desde 1580,antes de que existiera el reino de Marruecos.

(Fuente: Juan Rada)


A estas alturas del circo montado lo que sí queda claro al espectador atento es que Rabat ha ralizado una vez más el viejo truco del prestidigitador: distraer al público con lo que una mano ejecuta de modo espectacular ("invasión" de un territorio soberano por parte de una turbamulta teledirigida) para evitar que nadie fije la atención sobre la verdadera maniobra, que en este caso es la aprobación ilegal por parte del legislativo marroquí de una ley que pretende anexionarse aguas territoriales canarias, una zona dotada de metales de gran valor para la industria tecnológica como telurio o cobalto, entre otros. Una vez más se confirma que la política alahuita no da puntada sin hilo, ... ni putada sin víctima (perdón por la vulgaridad, pero creo que sintetiza sin ambigüedad las razones del órdago marroquí). Aunque tal vez la víctima sea engañada, una vez más, por el consentimiento de su propio y desleal gobierno.


El chantaje le está resultando a Rabat un negocio de lo más lucrativo

1 comentario:

  1. España se ha convertido en un país gobernado por embaucadores y charlatanes.

    ResponderEliminar